martes, 31 de marzo de 2026

RESURRECCIÓN VICTORIA Y ESPERANZA

 


Juan 11:25: "Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá."

La resurrección de Jesús no es un evento histórico, es el fundamento de nuestra fe cristiana. 

Sin resurrección, no hay esperanza ni hay vida eterna; pero con Cristo resucitado, todo el panorama cambia porque ahora la vida y el dolor tienen propósito, la muerte pierde poder en el creyente y nace en el espíritu para tener una nueva vida.

La resurrección es la victoria sobre la muerte. Eso lo vemos en 1 Corintios 15:55: “¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?” Allí se nos muestra que Jesús venció a la muerte, el pecado y el infierno. La tumba está completamente vacía, y eso significa que el enemigo fue derrotado. ¡Aleluya!

Por eso, no importa lo que estés enfrentando; en Cristo tú tienes que estar convencida de que ya tienes la victoria. Porque la resurrección nos da una esperanza viva para vivir. En 1 Pedro 1:3: La resurrección no solo habla del pasado, sino del presente y del futuro. Tenemos esperanza aun en medio de cualquier crisis que estemos enfrentando.

No obstante, la resurrección produce transformación. Romanos 6:4 dice: “Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo…” No solo celebramos que Jesús vive, sino que nosotros también podemos vivir de una manera diferente en él.

Dios quiere cambiar tu manera de vivir, pensar y actuar. Por eso, la resurrección no es solo para admirar, es para experimentar, porque el creyente cambia en todos los aspectos de su vida, sus pensamientos y acciones son conformes a la palabra de verdad y a la presencia del Espíritu Santo en su vida.

Filipenses 3:10: “A fin de conocerle, y el poder de su resurrección y la participación de sus padecimientos…” El poder que levantó a Jesús está disponible para nosotros hoy. La resurrección nos da el poder de conocerle, nos da identidad y nos permite conocerle íntimamente, no solo por un conocimiento intelectual. Así como aprender a aceptar las pruebas y sufrimientos por causa de la fe.

En este tiempo quiero que reflexiones en qué; no fuiste creada para vivir derrotada, sino para caminar en el poder de Dios que levantó a Jesucristo de los muertos. Y recuerda que, aunque todo parezca perdido, Dios puede levantar todo aquello que está muerto, tus sueños, tu fe, el propósito, tu salud, tu ministerio. Regocíjate en el poder de la resurrección y vive para dar testimonio de que tu Dios le da vida a lo que está muerto, esa es tu victoria. ¡Aleluya!



viernes, 20 de marzo de 2026

DEL CORAZÓN SALEN LOS MALOS PENSAMIENTOS


 Marcos 7:21 “Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos…”

Los pensamientos son las diferentes formas en que el cerebro procesa una información y tenemos varios tipos de pensamientos, algunos de ellos son: el analítico, creativo, crítico, general, particular, lógico, reflexivo y se clasifican entre lento y rápido. 

Nosotros somos creación de Dios y tenemos que tener muy claro que nuestros pensamientos están ligados a nuestro conocimiento, crianza, enseñanzas, el ejemplo, sucesos, experiencias, lo que vemos, leemos, escuchamos o hacemos, pero también de todo lo que Dios ha depositado dentro de nosotras.

Sabiendo esto, es interesante prestarle atención a lo que dice este versículo, porque los pensamientos no son estrellas fugaces o imágenes sin sentido que a veces se muestran en nuestra mente, sino que la mayoría de ellos tienen una conexión con nuestra vida y es lo que está almacenado en el corazón, sea bueno o sea malo. Los pensamientos también necesitan ser depurados y esto va junto con la limpieza del corazón.

Veamos 3 enseñanzas claras y profundas que puedes usar para limpiar tus pensamientos:

1. El problema no es externo, es interno

Jesús deja muy claro que el origen del pecado no está afuera, sino que se aloja dentro del corazón. Por eso, no podemos culpar siempre a las circunstancias, a la vida y a otras personas; necesitamos ser sinceras con Dios y sacar el pecado que sabemos que mora dentro de nosotras, limpiar nuestra mente y pedirle al Espíritu Santo que nos ayude para que nuestro interior sea transformado, porque lo que no sana dentro, se verá afuera.

2. Los pensamientos revelan el estado del corazón

Los malos pensamientos no aparecen de la nada; son evidencia de lo que estamos viendo, escuchando, aprendiendo, curioseando o de un suceso del pasado. Si no tenemos cuidado y sabiduría todo se puede alojar en el corazón y luego dará un fruto. Si queremos una mente limpia, debemos cuidarnos y llenarnos de la palabra de Dios, para que podamos tener un corazón rendido al Señor, porque tu mente se alimentará de lo que tu corazón guarda.

3. La verdadera liberación comienza en el corazón

La liberación espiritual no es solo externa y afianzada en que los demonios te revuelcan y te enloquezcan, sino que cuando decidimos limpiar nuestra mente y corazón, ya estamos siendo libres de muchos demonios que influencian nuestra mente y nuestro corazón, con información falsa, mentiras, manipulación, malas noticias, ansiedad, enfermedades, consejos alejados de los principios de Dios, libertinaje, resentimientos, etc. Todos necesitamos una transformación interna, profunda y espiritual, pero no es magia; es ser participativas y, de la mano del Espíritu, llevarle al Señor lo que está en nuestro corazón y eliminar y sacar todo pensamiento de pecado y contrario a Dios.

Si eres de esas mujeres que dicen: “Yo soy así”, pero siempre piensas y analizas el mal, tienes pensamientos sucios, pornográficos, de ira, odio, chisme, rencor. Eres crítica extrema, analítica, pero del mal, creativa para la desgracia, reflexiva para chismear; es hora de ir a tu altar de oración y empezar a depurar tu corazón, para que tus pensamientos sean limpiados junto con él, porque cuando Dios cambia un corazón, cambian también los pensamientos, decisiones y acciones.

Ya no vas a decir: “Yo soy así”, sino que vas a entender que tú tienes que ser imitadora de Dios como hija amada. Tus pensamientos serán como dice Efesios 4:8: “Todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre, si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad”. 


lunes, 9 de febrero de 2026

EL CONSOLADOR NOS ENSEÑARÁ Y NOS RECORDARÁ

 


Juan 14:26 (RVR1960) “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.”

En Juan 14, Jesús, hablando con sus discípulos, les dice que él se iría, pero que no los dejaría huérfanos; el Consolador vendría a ellos; esa era la promesa del Padre, el Espíritu Santo.

 Lo mejor de todo, es que vendría y se quedaría a vivir en cada creyente. Él sería nuestra ayuda permanente y quien nos guiaría a toda verdad. No obstante, con eso sería nuestro maestro y nos enseñaría y recordaría las palabras del Señor, para que pudiéramos vivir conforme a su voluntad.

  • Él es nuestro Consolador: El Espíritu Santo hoy nos acompaña y nos consuela. Nos brinda fortaleza y da paz en momentos de dificultad. Su guía y ayuda en tiempos difíciles, en medio de la aflicción, la enfermedad y la persecución, son claves para mantenernos firmes y no retroceder.
  • Él es nuestro Maestro: El Espíritu hoy es quien nos enseña todo lo que tiene que ver con Dios y su palabra. La verdad de Cristo, la salvación, las profecías. Él nos quita el velo y nos da entendimiento espiritual y natural para aplicar la Palabra y poder vivir conforme a la vida cristiana.
  • Él es nuestro guía constante: El Espíritu Santo hoy nos recuerda las enseñanzas de Jesús en el momento oportuno; él nos ayuda a tomar decisiones sabias. Nos guía por el camino correcto, nos da sabiduría y señales para que con entendimiento caminemos la carrera de Cristo y no nos desviemos ni a derecha, ni a izquierda.

La promesa y la compañía del Espíritu Santo son la clave para poder seguir a Cristo y mantenernos firmes en las pruebas, en la escasez, en los procesos y aun tener sabiduría para manejarnos en tiempos de abundancia y que así glorifiquemos a Dios en todo tiempo.

Nunca estaremos solas; el Consolador será nuestra ayuda y consuelo en los tiempos de preparación, de crecimiento y de batallas. Su poder se perfecciona en la debilidad y nos dará el crecimiento y la llenura que necesitamos para cumplir con el propósito de Dios en la tierra de los vivientes.

Mantente firme, y deja que el Esíritu del Señor te levante y te llene de su presencia, jamás te dejará, el Señor Jesus jamás te desamparará. La promesa hoy está vigente y la palabra dice que, él estará con nosotros todos los días de nuestra vida y hasta el fin del mundo. Amén.



lunes, 19 de enero de 2026

RESILIENCIA: APRENDER A SEGUIR AUN CUANDO DUELE (RUT)

 


¿Qué es la resiliencia? (Según el diccionario) Es la capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos.

La Biblia nos muestra muchas historias de resiliencia. Me gustaría hablarte un poco de la historia que Dios me habló a mí. La historia de Rut, personalmente creo que la vida de Rut nos enseña la resiliencia en todo su esplendor, y veremos que la resiliencia no es negar el dolor, ignorar las circunstancias o creer que nada pasó, sino decidir avanzar en medio de las pruebas, conflictos o retos, siempre confiando en Dios y creyendo que su mano intervendrá y nos ayudará.

Rut tuvo que permanecer firme en medio de la pérdida. Ella literalmente lo perdió todo, pero nos deja muy claro que su fe, más que perderla, la afirmó; su carácter y su lealtad se maximizaron en Dios para dar los siguientes pasos. “Rut respondió a Noemí: No me ruegues que te deje…” (Rut 1:16)

Ella pudo trabajar con esperanza aun en medio de la escasez. Aunque su realidad era perturbadora y muy difícil, personal y culturalmente, Rut no se quedó en casa llorando su desgracia; ella salió a buscar opciones y soluciones para comer, y así comenzó a recoger espigas con diligencia. Dios le dio el favor y la gracia que necesitaba para obtener alimento. “Y fue, y llegó, y espigó en el campo…” (Rut 2:3)

Todas debemos confiar en que Dios restaura lo que parecía perdido. La resiliencia de Rut le permitió ser recompensada; encontró la gracia de Booz como dueño del campo y familia de Noemí para comer y luego para redimirla como su esposa. Le dio estabilidad, paz, familia, un hijo y propósito. “Entonces Booz tomó a Rut… y Jehová le dio que concibiese.” (Rut 4:13)

Cada vez que leo la historia de Rut, Dios me recuerda que él honra a quienes perseveran con fe y obediencia, a todos aquellos que aun en los procesos más difíciles están creyendo en su poder, en su amor y en su misericordia para con sus hijos, para todos aquellos hombres y mujeres que están bajo pacto y que están dispuestos a levantarse para creerle no a las circunstancias, sino en el plan del Señor para sus vidas.

No sé qué puedas estar pasando, pero sí sé que el Espíritu Santo es tu Consolador y ayudador y, si dispones tu corazón, él te dará las fuerzas que necesitas para dejar atrás el dolor y hacer nuevas todas las cosas. Si lo crees, él lo hará. Mantente leal al Señor, ora, lee la palabra, proclama sus promesas para ti y cuéntame lo que Dios ha hecho en tu vida. El Señor te bendiga.

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(Cuando Dios entra a tu escena, todo puede cambiar). Allí encontrarás parte de mi historia como una mujer que, en medio de la desesperanza, la enfermedad y la opresión, fue resiliente y vio la mano de Dios actuar a su favor. 

Conecta conmigo y juntas conectemos con Dios.


martes, 6 de enero de 2026

MUJER VALIENTE: 5 VERDADES BIBLICAS PARA LEVANTARTE EN ESTE 2026

 

MUJER VALIENTE: 5 VERDADES BÍBLICAS PARA LEVANTARTE

1. DIOS ESTÁ CONTIGO, NO ESTÁS SOLA

Una de las verdades más poderosas que como cristianas debemos atesorar y creer con todas nuestras fuerzas es que Dios camina con nosotras en cada proceso. Aunque no lo veas, Él está contigo y jamás te abandonará.

“Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo dondequiera que vayas.” Josué 1:9

2. TU CAÍDA  O TUS PROCESOS NO DEFINEN TU FINAL

Caer no te hace débil; fallar no te descalifica, un proceso no te saca del propósito; sin embargo, si te rindes, sí quedarás fuera. La Palabra afirma que la mujer justa puede tropezar, pero Dios la vuelve a levantar. Dios siempre quiere darte una nueva oportunidad para que te levantes y avances en tus procesos.

“Porque siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse.” Proverbios 24:16

3. DIOS RENUEVA TUS FUERZAS CADA DÍA

Creo que todas en algún momento hemos dicho “no puedo más”, pero no es cierto, siempre podemos ir un poco más allá; todo está en la fuerza de voluntad y en saber que el cansancio no es nuestra medida, ni nuestra estadía. Somos humanos, descansa y llénate de la palabra de Dios, ora, ayuna y, cuando sientas que ya no puedes más, agárrate de Dios por medio del Espíritu Santo porque él te dará fuerza sobrenatural.

“Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas.” Isaías 40:31

4. TU IDENTIDAD ESTÁ EN CRISTO, NO EN TUS HERIDAS

Las experiencias dolorosas nunca te dirán quién tú eres. Recuerda que es Cristo quien te da identidad, no las experiencias, porque ellas son pasajeras, pero Jesucristo es eterno y se hace fuerte en ti. En Cristo eres amada, perdonada y restaurada, vivificada. Eres hija de Dios, nueva criatura y templo del Espíritu Santo.

“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es.” 2 Corintios 5:17

5. DIOS TRANSFORMA TU DOLOR EN PROPÓSITO

Lo que hoy te duele, te causa incomodidad, te trae lágrimas, desesperanza, tristeza e incomodidad, mañana será el testimonio que Dios usará para tocar las almas y atraerlas a él. Dios no desperdicia ninguna prueba, lágrima, dolor, enfermedad, abandono; todo lo que has vivido será usado para la gloria de Dios y el Señor honra a los que le honran.

“Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien.” Romanos 8:28

Tú eres una Mujer valiente; levantarte en Cristo Jesús no es un acto de orgullo, sino de fe. Dios te llama a creer, a confiar y a avanzar en él; aun cuando tengas temor, caminarás sobre las aguas y cumplirás tu propósito divino.

En cada página de mi libro: “Mujer Valiente Mujer Resiliente”, te hago saber que, aunque no lo entiendas, no estás sola. Yo no lo entendía, pero hoy puedo comprender que Jesús guiaba mis pasos y sé que guía los tuyos; él te enseñará que no estás derrotada, sino que estás a punto de entrar en los planes divinos de Dios. No te des por vencida, cree en las promesas que el Señor te ha hecho y camina en pos de ellas.

Levántate, porque Dios aún no ha terminado contigo.

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