jueves, 22 de mayo de 2014

MUJER LIDER, 7 CARACTERISTICAS

Salmo 32:8: "Te guiaré por el mejor camino para tu vida. Te aconsejaré y velaré por ti".

El liderazgo, más que ser una profesión, es una cualidad o un talento dado por Dios a una persona. Algunos dicen que el líder nace, otros dicen que también se hacen.

En el mundo, los líderes tienden a ser más tiranos que otra cosa; muchos intimidan, meten miedo, mienten, liderizan con su fuerza, siendo autoritarios, groseros y abusivos; la verdad, no son todos, pero hay una gran mayoría que ha conseguido lo que tiene a partir de un liderazgo atemorizante y represivo o de pura manipulación, llevándose por el medio a quien se le atraviese.

Dios usó hombres comprometidos e íntegros, pero también mujeres en el proceso de liberación de su pueblo. De diferentes maneras; la más nombrada es Débora, una mujer con poder de Dios, autoridad, inteligencia, fuerza, destreza, sabiduría, que escuchaba a Dios, lo honraba y vivía para él.

Ser líder en el mundo y ser líder para Dios son dos extremos totalmente diferentes, porque Dios nos manda a servir, no a ser "servidos". Nos manda a dar, a ayudar, a predicar con el ejemplo. Usamos su poder y autoridad, no la nuestra. Debemos ser amables, darlo todo por el prójimo, no buscando mi beneficio, sino el beneficio del que necesita, no buscando recompensa, premios y elogios, sino servirle a Dios.

Veremos 7 características principales que debe manejar o tener una mujer con liderazgo propio:

1. Usa la disciplina y no usa su poder: Es disciplinada en todo lo que hace, está siempre preparada. Es una persona de orden; usa bien su tiempo, es responsable en sus actividades. No es un líder de poder, con mano dura, que lideriza con gritos, mala expresión, malas palabras, odio, etc. Esto puede señalar un conflicto interno; se hace ver fuerte, dura, inteligente, pero realmente es débil, está indefensa y a la defensiva; eso no es un liderazgo sano.

2. Anima, motiva, comprende, no insulta. Está pendiente de las necesidades de las personas que lideriza; ella sabe que todos tenemos problemas, que nadie es perfecto, que con su ayuda puede hacer que cambie la forma de pensar de muchas personas. Es agradable estar y compartir con ella; sabe escuchar, motiva a producir como un equipo, les hace saber a su gente que está allí para cualquier situación. Ahora, si te maltrata y te insulta para que hagas tu trabajo, es una líder abusiva, que quiere pagar con los demás sus problemas. Así lo hacen con los que creen que son vulnerables ante ella.

3. Está interesada en ayudar a las personas: Los buenos líderes con valores de Dios desean siempre ayudar a las personas y seguir los pasos del "Maestro". Un buen líder es de corazón humilde y sensible; siempre desea estar al pendiente de las necesidades, problemas y situación de las personas que le rodean, para brindarles su ayuda y su apoyo. Ayudar a las personas le produce satisfacción y regocijo; es de dar y le importa poco si recibe, porque sabe que a Dios le agrada lo que está haciendo y eso le hace feliz.

4. Está firme ante las críticas: Si un líder no está sano internamente, bien cimentado en su postura, una crítica puede derrumbarlo. Tener los oídos puestos para escuchar lo que se dice de él o de su proyecto puede ser un arma de doble filo; si escucha un piropo, estará encantado y crecerá, pero, si escucha un insulto o una crítica destructiva, estará acabado. Mejor olvidarse del qué dirán, porque la gente hoy día está más preparada para destruir que para edificar. Si lo estás haciendo para Dios, ten seguridad. Olvídalo, jamás podrás complacerlos a todos.

5. Radia confianza y no miedo: Hay personas que tienen una gracia de Dios especial y radian confianza y amor. Son personas que saben escuchar y son sabias a la hora de dar un consejo; no se van a la ligera, sino que muestran el deseo de expresar una palabra que pueda ser de ayuda a las personas. No obstante, jamás un líder debe infundir miedo o terror, sino confianza.

6. Es espontánea y no fingida: No es falsa, sino que liderizar, ayudar, motivar, enseñar es su naturaleza, es lo que mejor sabe hacer en la vida; no está inventando o improvisando, se le hace tan fácil y le produce placer y alegría, porque fue para eso que Dios la diseñó, para ser líder y servir.

7. Depende de Dios, o de un superior, y no de su "yo": Hoy en día, el "yo" es como un dios. Un líder siempre debe tener a alguien a quien rendirle cuentas; no es el "Llanero solitario" autosuficiente, es una persona que está dispuesta a ser corregida, ayudada, enseñada, dirigida.

Su mayor y más importante prioridad es depender al 100% de su creador; recibe de él para poder dar. Aprende de él para poder enseñar; se da a él para llenarse y darse a los demás; él es su fuente, quien la ayuda, la sostiene, la cuida; está en completa comunión con Jesús, recibe dirección de Dios antes que, de los hombres, pero está sujeta a su superior y honra a Dios como sierva.

El líder comprometido con Dios lleva a las personas a la presencia de Dios. Los líderes del mundo llevan a la gente a las cosas del mundo.Jesús busca líderes o "siervos" esforzados y valientes, capaces de negarse a sus propios deseos y seguir al maestro, obedientes, que soporten las tormentas, que tengan bien definida su identidad, su fe, de corazón humilde, dispuestos a luchar por los sueños de Dios.

El líder sometido a Dios tiene un carácter afable y depende solo de Dios y se apega a su Palabra; él sabe hacia dónde se dirige y sabe a dónde dirige al pueblo de su Señor. Hay que buscar la sabiduría de Dios para liderizar.

Marcos 9:35 "Entonces él (Jesús) se sentó y llamó a los doce, y les dijo: Si alguno quiere ser el primero, será el último de todos, y el servidor de todos".