Isaías 41:13: "Porque yo, Jehová, soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo".
Qué alivio es necesitar ayuda y que una persona venga a
nosotros y nos diga: "¿Qué necesitas? Yo te ayudo", sin importar de
qué se trate y sin poner condiciones.
Podemos darnos cuenta de que en este versículo, Dios entra haciendo una directa y poderosa presentación de él. Es como quien dice: "Hola, yo soy Dios y vengo a ayudarte". Con una presentación así, no dudaríamos de que él es el indicado para resolvernos un asunto.
Cuando necesitamos algo y consideramos a alguien o a una institución, es importante el nombre, las características, el perfil del posible prospecto a quien se le va a pedir una ayuda. Dependiendo de qué se trate, algunos quedarán descartados. Otros los apropiados. Y claro que nosotros siempre buscamos primero la ayuda del hombre, pero cuando confiamos y creemos en nuestro Señor y Dios, él y nadie más que él será el único indicado para encargarse de nuestros asuntos, y veremos que él será el que nos recomiende a los hombres.
Y si en este momento, solo estás pensando por algo muy sencillo y cotidiano, tranquila, Dios también te dará la sabiduría para resolver.
"Porque yo, Jehová, soy tu Dios..." La pregunta que tendrías que hacerte a ti misma es: "¿Es Jehová mí Dios?" En caso de que estés un poco confundida y dudes de quién es tu Dios, o tenga otro nombre, vamos a resolver y a eliminar esa duda:
Deut. 4:35 "A ti te fue mostrado, para que supieses que Jehová es Dios, y no hay otro fuera de él". En este punto hay que aclarar que las imitaciones siempre son malas y detrás de ellas hay una mano negra y una mafia. Al Todopoderoso Dios tratan de imitarlo, pero ¡JAMÁS! podrán igualarlo. "Jehová es Dios, y es que no hay otro".
"... quien te sostiene de tu mano derecha…" Después de presentarse y hacernos saber que el Todopoderoso Dios de los cielos continúa por darnos la confianza, el alivio, la paz, el consuelo de que nos está “sosteniendo" es maravilloso. Qué horrible es sentir que estamos a punto de caer y no hay nadie a nuestro alrededor, pero confiar en que la mano de Jehová nos sostiene por la mano derecha es alagador y nos da paz. En la cultura de Israel, la mano derecha es un símbolo de confianza, amistad, firmeza, pacto, seguridad. No enemigos, sino amigos. Y aun en nuestra cultura, estrechar la mano derecha es símbolo de amistad y cordialidad.
"...y te dice: No temas, yo te ayudo". Querida amiga, escucha, entiende y confía en lo que Dios te está diciendo hoy; no importa la situación que estés pasando, Dios te dice: ¡Yo te ayudo! Entregate y confía.
El Señor está listo para escuchar tu clamor, tu petición, tu auxilio y venir a ti y ayudarte a salir adelante, él quiere que vivas en paz, en abundancia, en sanidad, en amor, alegre, confiada en que la mano de Cristo te sostiene cada día, sea cual sea la situación. Tu salud, tu matrimonio, tu casa, tu familia, tu trabajo, tu ciudad, tu barriada, tus hijos, tus padres, la infidelidad, las contiendas, el dolor, la muerte, la soledad, la escasez, la persecución, todo puede ser tocado y transformado por Dios. El Dios Omnisciente está en todos lados; su Santo Espíritu se mueve entre nosotras y él hoy te ofrece su ayuda. "No temas: Yo te ayudo".
