Jesús le dijo: Yo soy el
camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí".
Desde que nacemos hasta que morimos, vivimos decidiendo por dónde andar en la vida; en esta oportunidad vamos a analizar por qué camino estamos llevando nuestra vida.
En algún momento
y por infinidad de razones, debemos tomar la decisión de seguir o de dejar
caminos. ¿Has escuchado la frase de: "Fulanito va por mal camino"? Lo
que quiere decir que hay caminos de bendición y caminos de perdición; eso en lo
natural, pero así mismo en lo espiritual, hay caminos que nos pueden llevar al
cielo, pero otros que en cuestión de segundos nos pueden llevar al mismo
infierno.
Es de humanos equivocarnos, pero
lo mejor es que hay un camino espiritual que debemos seguir y Dios, atento a su
creación, le dejó directrices a su pueblo de cómo pueden llegar hasta él.
Quizás tú te estés preguntando: ¿cómo puedo saber cuál es el camino correcto
que me conecte con Dios?
Piensa por un
instante: ¿Deseas conocer la verdad de Dios? ¿Te sientes perdida? ¿No
tienes paz espiritual? ¿Has inventado tu propio camino? ¿Sientes deseos de
hablar con Dios? ¿Tienes un guía espiritual? Bueno, estás en el lugar
correcto. En Juan 14:5-6 dice:"Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a
dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino? Jesús le dijo: Yo soy el
camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí".
La palabra de Dios es el manual
del fabricante; y el que nos creó en una revelación de gran magnitud nos hace
saber que "Jesús" es "El camino" para llegar hasta él.
Ahora, ¿cómo un hombre puede ser identificado como un camino? ¿Y camino a
dónde?
Lamentablemente, en la actualidad y para mal de la humanidad, hay cientos de caminos señalados por el hombre para llegar al cielo y llegar a Dios. Caminos, deidades, hombres, doctrinas, rituales, religiones que nos prometen ser la verdad. También hay cientos de caminos a la maldad, caminos espirituales de tinieblas, caminos a la perdición, y entre tantos caminos, confusión y tanta gente, cada uno cree seguir el camino correcto u otros siguen el camino que les conviene. Si hiciéramos una suma de cuántos caminos se han diseñado por el hombre, no podríamos parar de analizarlos todos; nos decepcionarían por sus grandes fallas. Es por ello que Dios nos dejó "El Camino" ¡Listo! Y ya diseñado e identificado con el nombre de un hombre, el nombre que es sobre todo nombre, y a quien Dios dijo: "Este es mi Hijo amado (Jesús), en quien tengo complacencia".
"Jesús dijo: Yo soy el
camino..." ¿El camino a qué? Al Padre Celestial, el camino de la
salvación, el camino a la vida eterna, el camino al perdón de pecados, el
camino a la vida en abundancia, el camino a la paz del espíritu, el camino que
nos da vida en abundancia, el camino a la santidad, el camino a la bendición de
Dios, el camino a la obediencia al Padre, el camino al avivamiento del
espíritu, el camino a la sanidad, el camino de la protección del maligno, el
camino al verdadero y más profundo amor. El camino a la salvación de tu alma.
Él es el amor de Dios por cada uno de nosotros.
Mientras el hombre ofrece cientos
de caminos para conseguir las cosas y llegar al cielo, Jesucristo no es
"un" camino", él es "EL" camino que debe seguir la
humanidad. Solo por medio de él un día podremos encontrarnos en la presencia de
la gloria de Dios y poder verle cara a cara. Él es: "El
camino, la verdad y la vida" y "Nadie"
viene a Dios Padre, si no es por medio de la vía que es Jesús.
Romanos 6:23: "Porque
la paga del pecado es muerte, más la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo
Jesús, Señor nuestro".
La gente necesita amor y necesita más que nunca a Dios en estos tiempos confusos; ya basta de meterte en una religión a buscar de Dios. Oh, de decidir nada, porque a nada llegarás. Sé valiente y toma las instrucciones de tu creador y síguelas; si algo necesitamos en nuestra alma y espíritu es la paz de nuestra salvación sembrada en nuestros corazones. No hay nada más maravilloso que ser perdonado por Dios de todas nuestras faltas y fallas. Todos nosotros vivimos en una búsqueda incesante por comunicarnos con nuestro hacedor. Jesucristo es la vía señalada para tener una preciosa, real y verdadera comunión con el Padre Celestial.
El Reloj de Dios parece estar
llegando a la hora de cerrar las puertas para andar y recorrer el camino que
nos lleva a su presencia. Dile: ¡Fuera el orgullo!, ¡fuera la soberbia!, ¡fuera
las religiones! y que sean la fe genuina, la esperanza y el amor de Dios que
cobijen nuestros corazones por medio del único mediador entre Dios y los
hombres, Jesucristo hombre.
Oremos: Padre Celestial, gracias por dejar el camino perfecto que es Jesús, diseñado para que yo ande en él segura, llena de gozo y paz. Señor Jesús, te pido que entres a mi corazón y me enseñes a dar pasos de fe. Te declaro mi único Señor y mi salvador. Me arrepiento de todos mis pecados; hoy deseo ser salva y que solo tú seas mi Rey. ¡En el nombre del Señor Jesucristo! Amén.

son las mejores escrituras que e leído y me a llegado hacerme entender que estuve equivocado seguiré este camino de Jesucristo
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