martes, 15 de enero de 2019

DIOS TIENE UN PLAN PARA TU VIDA


Jeremías 29:11 "Pues yo sé los planes que tengo para ustedes —dice el Señor—. Son planes para lo bueno y no para lo malo, para darles un futuro y una esperanza."

Hacer un plan para alcanzar un objetivo, un proyecto, es una parte fundamental del ser humano y de la sociedad. Crear un procedimiento para obtener una meta es sano y es bueno y nos puede garantizar el éxito, un mejor futuro, una esperanza que nos va a dar fuerzas para no desmayar, sino para perseverar hasta alcanzar nuestro objetivo.

Ahora hay muchos tipos de planes: Planes de vida, de estudio, económicos, de inversiones, de trabajo, planes para una familia, de pensión, planes vocacionales, planes para el fin de semana, etc. Los planes pueden ser a corto, mediano y a largo plazo y cada uno de ellos nos requiere una acción, una demanda que nos puede garantizar que este plan sea real y un total éxito.  Pero he aquí la advertencia: existen también quienes crean planes malos, con intenciones egoístas, destructivos, planes ocultos y perversos que hacen el mal en el ser humano, en la familia, en la sociedad, en los organismos y en el mundo.

Pero qué bueno que Dios siempre nos trae buenas noticias; él desea lo mejor para su creación, es por ello que desde el "Antes" creó un plan de salvación para que cada uno de nosotros pudiera alcanzar ese plan que él nos diseñó y la mejor noticia es que es "Bueno" y nos va a garantizar el éxito, nos va a dar una esperanza segura en sus manos, sabiendo que aquel que diseñó el plan es el creador perfecto del mundo y de la humanidad y que nada, ningún detalle se le escapa de sus manos. Nosotros debemos ser sabios y apegarnos a los planes de Dios para poder tener una vida plena y completa que, aun en las pruebas, nos dé una dirección segura y correcta, porque eso es lo que nos conviene.

El ser humano pecó desde un principio, pero Dios en su sabiduría eterna nos muestra en la historia de la creación escrita en la Biblia el plan perfecto para rescatar al hombre de su pecado y sacarlo de las tinieblas a su luz admirable. Sin duda es el plan de mayor peso, en beneficio de la humanidad, y fue un plan a largo plazo que se cumplió con la venida al mundo de Jesús el Hijo de Dios, para vivir y ser crucificado en una cruz, y luego resucitar al tercer día y con esto darnos redención, perdón de pecados, libertad, sanidad y bendición. A través de Jesús podemos tener una relación directa con el Padre Celestial unidos al Espíritu Santo, obsequiándonos por amor y gracia una salvación y una vida abundante y después vida eterna a su lado —¡Gloria a Dios!—

Sin duda, es el mejor y más generoso regalo y plan de todos los tiempos, obsequiado para todo aquel que cree, un plan que nos da paz y nos garantiza una espera en él y para él y nos lleva al éxito total en todas las áreas de nuestra vida terrenal, espiritual y eterna.

Lucas 2:11: "Que nos ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor"

Nuestros planes de seguro son buenos y nos garantizan un mejor futuro, pero los planes de Dios van más allá de nuestro entendimiento natural. "Así son mis caminos, mas altos que sus caminos..." y nos garantizan nuestro verdadero propósito y el hacer su voluntad con un éxito rotundo ante su preciosa presencia. Su plan está extendido para todo aquel que cree en su Hijo Jesús. Todo ser humano debe inscribirse para obtener la salvación de su alma por el perdón de pecados.

Pero Dios nos da una clara y real advertencia: Satanás anda como león rugiente buscando a quien devorar, y vino para robar, matar y destruir la creación de Dios.  Él también tiene grandes planes malvados, de fracaso y de muerte para el ser humano y el mundo.  Juan 10:10: "El propósito del ladrón es robar y matar y destruir; mi propósito es darles una vida plena y abundante".

Que este nuevo año tu mejor y más grande plan sea seguir a Jesús para la salvación de tu alma. Romanos 8:14: "Pues todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios".

Oración: Padre Celestial, gracias por amarme y dejar un plan perfecto para salvarme; hoy te pido que me perdones de todos mis pecados y faltas, invito a tu Hijo Jesucristo a entrar en mi corazón para que sea mi salvador y el Señor de mi vida. Guíame con tu Santo Espíritu e inscribe mi nombre en el Libro de la vida. Haz que tu plan y perfecta voluntad se cumpla en mi vida. En el nombre de Cristo Jesús. Amén.