martes, 28 de marzo de 2017

DESCANSA EN LA PRESENCIA DE DIOS

Éxodo 33:14 "Y él dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso."

Cansancio en la vida es lo que sobra hoy. El mundo parece estar cansado y agotado. Vivimos en una especie de carrera sin fin; todos los días tenemos que embarcarnos en una nueva meta, tenemos que aprender de todo lo nuevo que como avalancha llega.

Nuevos pensamientos, nuevas creencias, nuevos retos, películas, mentiras, realitys, chismes. Guerras. Malas noticias, peleas, presiones, desastres naturales, religión, problemas familiares, enfermedad. Éxito, riquezas y más metas. La verdad, la mentira de la vida. Dios, el diablo. El apocalipsis viene o no viene. El tiempo. La vida y la muerte, segura de que un día llegará sin avisar.

Ahora, lleguemos a casa a nuestro refugio, y en ellas muchas personas encuentran conflictos, peleas, desacuerdos, separación, divorcio. Infidelidad, adulterio, pobreza, enfermedad, abandono, desamor. Rebeldía, soberbia, egoísmo, deudas, abuso sexual, vicios, frustración. Riquezas, abundancia, indiferencia, soledad. Éxitos, diversión, trabajo, más trabajo y muchos sueños por cumplir. La verdad, la mentira, Dios y el diablo. El apocalipsis, la vida que pasa y no la veo, la muerte segura que llega sin avisar.

Individualmente, otros viven en desamor, soledad, confusión, falta de identidad, sueños perdidos, dolor de vivir, golpes, tristeza. Depresión, estrés, soledad. Envidia, inseguridad, padres ausentes. Ira, enojo, rencor. Burlas, menosprecio, abandono, enfermedad. Muchas frustraciones, insatisfacción personal, libertinaje, drogas, confusión. 

No todo es así para todos, pero en la vida de muchos, en el hogar e individualmente, viven cansados y eso le quita sentido a nuestro paso por la tierra. Dicen que lo bueno no cansa, nadie se queja de lo bueno, aunque hay cosas buenas que en los excesos se hacen malas y traen consecuencias. El pecado cansa, seguirle el ritmo al mundo cansa, vivir la vida loca cansa. Y aun vivir sin Dios un día te va a cansar y te va a frustrar.

Hay un Dios y un Diablo, una verdad y una mentira. Realmente se acerca el fin de los tiempos; la vida pasa frente a nuestros ojos y no la sabemos aprovechar. Estamos distraídos, metidos en la distracción y el consumo de la tecnología, en donde todos los días alguien apuesta por ser visto, por salir del anonimato, y poder ganar la aprobación y la aceptación que le falta en su corazón, al tener miles de "Me gusta". 

Éxodo 33:14 "Y él dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso." La diferencia que hace la diferencia. Jesús nos advirtió: "En este mundo tendrán problemas, aflicciones, pero confíen en mí, yo ya vencí". A Moisés se le presentaba un gran reto; creo que nadie en este mundo ha tenido un reto como el suyo, y problemas le sobraron, pero Moisés buscó la presencia de Dios.

La presencia de nuestro Dios en nuestras vidas lo cambia todo. Transforma nuestro mundo, nuestros hogares, familias. Nuestra vida, nuestros sueños. El día a día y aun nuestro futuro. Ya no le tendremos miedo al mañana, ni al Apocalipsis, ni a la muerte. Un comienzo, un resultado. Una decisión, una vida plena. Es cierto que, por causa del pecado, no vivimos vidas estables y hay pruebas que enfrentar. Desde un principio los conflictos son parte de la vida, pero bien es cierto que cuando ponemos nuestra mirada en Dios y decidimos recibir a Jesucristo como nuestro Señor y Salvador, las cosas cambian. La confianza no estará en nosotros mismos, sino en el Señor.

Vamos a dejar de depender de la aprobación de los demás porque sabemos que ya hemos sido aprobados por Dios y eso es más que suficiente. Ya no vivimos de los sonidos y rumores del mundo, sino del sonido de la voz de Dios por medio de su palabra. No estaremos en medio de lo natural, sino de lo sobrenatural de Dios. No andaremos en el pecado, sino que pedimos perdón por haberlos cometido y cambiamos el rumbo porque hemos sido perdonados por nuestro Dios.

No más guerras en casa, sino paz, restauración, amor, alegría, convivencia sana. No más divorcio, sino unión y acuerdo. No buscamos ser servidos, sino servir a otros. Más nunca nada se tratará de mí, se tratará de aquel que dio su vida por mí, Jesús de Nazaret. Me voy a olvidar de las promesas de los hombres, no las necesito, porque las promesas de Dios me llenan, porque él no miente y es fiel en cumplir su palabra. 

Oración: "Señor Jesús, hoy te pido que entres a mi corazón como Señor y Salvador. Perdóname mis pecados.  Te ruego traigas descanso a mi alma, a mi familia, a mi casa. Creo que tu presencia estará conmigo". En el nombre de Jesús. Amén

Mateo 11:29 "Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas" 


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