Hebreos 2:16 "Pues en cuanto él mismo (Jesús) padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados"
Jesús vino a este mundo en
forma de hombre y vivió entre ellos; fue un niño, comió, lloró,
caminó, se dolió, se entristeció, sonrió, se gozó con la fe
de muchos. Vivió el rechazo, la burla, padeció por la maldad
del hombre, la incredulidad, vivió el dolor extremo,
la vergüenza pública, hasta llegar a morir de mano de los
hombres... Bueno, gracias a Dios que todo era un plan del cielo para
redimir a la humanidad.
La Biblia nos da bastantes
detalles de la vida de Jesús, un hombre, un ser humano nacido de mujer como
usted y como yo; pasó muchas pruebas para que se cumpliera el propósito para el
cual él había venido a la tierra.
Ahora sepa que todo lo que
a usted le toca pasar día tras día, si usted se alinea con Dios, todo la va a
ayudar para bien, y la van a llevar directo a cumplir el propósito para el cual
Dios la envió a este mundo. Usted no vino aquí nada más que para
estudiar y trabajar y casarse y tener hijos (eso está muy bien). Pero
recuerde que hay un plan del cielo para usted desarrollar aquí a
beneficio de la humanidad. Si no sabe cuál es, cada día consulte a
su Señor y él la guiará para que se encuentre y haga su misión en medio de
los vivientes.
1. JESÚS EJEMPLO: Todo lo que Jesús pasó
es un ejemplo para todas nosotras saber que podemos vencer las adversidades que
se nos presentan. Fue para eso que las pasó, para mostrarnos que tomados de la
mano de Dios y confiando en su palabra, podemos salir adelante y vencer todo
tipo de tentaciones.
2. SIEMPRE HABRÁ PADECIMIENTOS: La palabra me dice que;
"Jesús padeció siendo tentado". Podemos notar que no
nos dice: "Se gozó un mundo", dice que "padeció";
ahora, si Jesús padeció y era el Hijo de Dios, a
nosotras también nos tocará padecer en este mundo caído,
que está envuelto en la maldad del hombre y es guiado por el pecado y por
Satanás. Ser; "¡Feliz, feliz, feliz, feliz!", es como un
poema hermoso que todos queremos vivir, pero recuerde que mientras
usted esté en este mundo y pise tierra, tendrá eventos en los que le tocará
padecer; esto es normal en la historia de una persona, incluso en la historia
de la humanidad.
Ahora, claro que se puede ser ¡feliz! Cuando usted tiene a Cristo en su
corazón, venga lo que venga, usted tiene gozo, paz y confianza en Dios. El
poderoso de Israel jamás te dejará, no la desamparará, no la pondrá en
vergüenza, la defenderá del maligno, del hombre, la consolará en medio del
dolor, le dará la salida y junto con la salida le dará la victoria.
3. VENCE LOS DESEOS PECAMINOSOS: La tentación son deseos
propios, seducciones demoníacas; Dios no tienta, el que tienta es el Diablo,
esto para hacer caer en el pecado, en el error, en la maldad, en los
placeres vacíos del mundo, para ejecutar la mentira del enemigo, para
destruir y burlarse del hombre. Él busca aniquilar a una
persona espiritualmente con el pecado. La tentación induce al hombre a
pecar y lo separa de Dios. Lo lleva a hacer todo aquello abominable
que a Dios no le gusta y que ofende y busca invalidar su palabra en
nosotros, que es la verdad.
4. VENCE LAS DEBILIDADES: La palabra de Dios dice
que todos somos pecadores y dentro de nosotros hay maldad. Satanás conoce todas
nuestras debilidades, gustos, defectos, inclinaciones y la desobediencia que
por naturaleza tenemos ante Dios. Así que él sabe por dónde tentar a las
personas; él conoce las puertas que usted tiene abiertas para él entrar y
convertirse en su falso dios y así llevar a ese hombre o a esa mujer a la
muerte espiritual.
Hoy en día, una de sus más
grandes herramientas para tentar son los deseos de la carne: el sexo ilícito en
todo su esplendor y variedad, la vanidad, placeres ilusorios, alcohol, drogas,
etc. Siembra en las personas dudas, incredulidad e ideas equivocadas o
falsas sobre Dios y su obra por medio de su Hijo Jesucristo. Idolatría,
orgullo, miedo a Dios y el yo-yo, que es la autoconfianza en sí mismos, creerse
todopoderosos, igual o más grandes que el mismo Dios de los cielos. Mateo
26:41 "Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a
la verdad está dispuesto, pero la carne es débil"
5. VENCE LA TENTACIÓN: Es una
fuerza demoníaca con la cual no se debe jugar; olvídate de la
"dulce tentación". La tentación es veneno mortal; si tú, amiga, estás
siendo tentada, ve corriendo a los pies del Señor y no lo sueltes hasta que el
maligno se vaya. Crucifique sus pasiones y su carne. Agárrese con todas
sus fuerzas de sus promesas y diga la verdad que Dios habla y dice que
usted debe vivir.
6. CONFÍA EN LA VERDAD ESCRITA: La verdad escrita en la
palabra de Dios que apaga la mentira de Satanás. No luches con tus propias
fuerzas. Póngase firme, ayune, clame, alabe y busque el rostro de
Dios y diga como dijo Jesús cuando el mismo Satanás en persona llegó a tentarlo:
"ESCRITO ESTÁ..." Jesús vivió la
"Tentación", en vivo y directo, y fue el Espíritu quien lo llevó, pero
no pecó en contra de su Padre, sino
que resistió y se sometió a la verdad. Su corazón
estaba limpio. El Espíritu también está contigo y podrás vencer. La verdad te
hará libre. Lucas 4:4: "Jesús, respondiéndole, dijo: ESCRITO ESTÁ:
No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra de Dios"
7. ESCUDRIÑA LAS ESCRITURAS: Porque en ellas hay vida; tenga seguridad de quién es usted en Cristo, agárrese de todas las promesas de Dios y créalas. La palabra tiene poder en sí misma y este poder apagar los dardos mortales del enemigo. No hable con sus palabras, hable palabras de Dios. El Señor mandará a sus ángeles para que te resguarden de todo demonio que te esté persiguiendo e insistiendo en que hagas algo que ofende a tu Señor y Salvador y va en contra de sus leyes espirituales y que te hace daño a ti y puede destruirte con tu familia. 1 Cor. 10:13 "No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar".
¡Cristo te ama! Y gracias a su fidelidad, él no permitirá que ninguna tentación
te destruya, sino que él te dará la fuerza suficiente para vencer. Deseo que la
presencia del Dios Todopoderoso te guarde y te de la victoria.
