miércoles, 16 de diciembre de 2015

CÓMO VENCER LA TENTACIÓN


Hebreos 2:16 "Pues en cuanto él mismo (Jesús) padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados"

Jesús vino a este mundo en forma de hombre y vivió entre ellos; fue un niño, comió, lloró, caminó, se dolió, se entristeció, sonrió, se gozó con la fe de muchos. Vivió el rechazo, la burla, padeció por la maldad del hombre, la incredulidad, vivió el dolor extremo, la vergüenza pública, hasta llegar a morir de mano de los hombres...  Bueno, gracias a Dios que todo era un plan del cielo para redimir a la humanidad.

La Biblia nos da bastantes detalles de la vida de Jesús, un hombre, un ser humano nacido de mujer como usted y como yo; pasó muchas pruebas para que se cumpliera el propósito para el cual él había venido a la tierra.

Ahora sepa que todo lo que a usted le toca pasar día tras día, si usted se alinea con Dios, todo la va a ayudar para bien, y la van a llevar directo a cumplir el propósito para el cual Dios la envió a este mundo. Usted no vino aquí nada más que para estudiar y trabajar y casarse y tener hijos (eso está muy bien). Pero recuerde que hay un plan del cielo para usted desarrollar aquí a beneficio de la humanidad. Si no sabe cuál es, cada día consulte a su Señor y él la guiará para que se encuentre y haga su misión en medio de los vivientes. 

1. JESÚS EJEMPLO: Todo lo que Jesús pasó es un ejemplo para todas nosotras saber que podemos vencer las adversidades que se nos presentan. Fue para eso que las pasó, para mostrarnos que tomados de la mano de Dios y confiando en su palabra, podemos salir adelante y vencer todo tipo de tentaciones.

2. SIEMPRE HABRÁ PADECIMIENTOS: La palabra me dice que; "Jesús padeció siendo tentado". Podemos notar que no nos dice: "Se gozó un mundo", dice que "padeció"; ahora, si Jesús padeció y era el Hijo de Dios, a nosotras también nos tocará padecer en este mundo caído, que está envuelto en la maldad del hombre y es guiado por el pecado y por Satanás. Ser; "¡Feliz, feliz, feliz, feliz!", es como un poema hermoso que todos queremos vivir, pero recuerde que mientras usted esté en este mundo y pise tierra, tendrá eventos en los que le tocará padecer; esto es normal en la historia de una persona, incluso en la historia de la humanidad.  
Ahora, claro que se puede ser ¡feliz! Cuando usted tiene a Cristo en su corazón, venga lo que venga, usted tiene gozo, paz y confianza en Dios. El poderoso de Israel jamás te dejará, no la desamparará, no la pondrá en vergüenza, la defenderá del maligno, del hombre, la consolará en medio del dolor, le dará la salida y junto con la salida le dará la victoria. 

3. VENCE LOS DESEOS PECAMINOSOS: La tentación son deseos propios, seducciones demoníacas; Dios no tienta, el que tienta es el Diablo, esto para hacer caer en el pecado, en el error, en la maldad, en los placeres vacíos del mundo, para ejecutar la mentira del enemigo, para destruir y burlarse del hombre. Él busca aniquilar a una persona espiritualmente con el pecado. La tentación induce al hombre a pecar y lo separa de Dios.  Lo lleva a hacer todo aquello abominable que a Dios no le gusta y que ofende y busca invalidar su palabra en nosotros, que es la verdad. 

4. VENCE LAS DEBILIDADES: La palabra de Dios dice que todos somos pecadores y dentro de nosotros hay maldad. Satanás conoce todas nuestras debilidades, gustos, defectos, inclinaciones y la desobediencia que por naturaleza tenemos ante Dios. Así que él sabe por dónde tentar a las personas; él conoce las puertas que usted tiene abiertas para él entrar y convertirse en su falso dios y así llevar a ese hombre o a esa mujer a la muerte espiritual. 

Hoy en día, una de sus más grandes herramientas para tentar son los deseos de la carne: el sexo ilícito en todo su esplendor y variedad, la vanidad, placeres ilusorios, alcohol, drogas, etc. Siembra en las personas dudas, incredulidad e ideas equivocadas o falsas sobre Dios y su obra por medio de su Hijo Jesucristo. Idolatría, orgullo, miedo a Dios y el yo-yo, que es la autoconfianza en sí mismos, creerse todopoderosos, igual o más grandes que el mismo Dios de los cielos. Mateo 26:41 "Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil"

5. VENCE LA TENTACIÓN: Es una fuerza demoníaca con la cual no se debe jugar; olvídate de la "dulce tentación". La tentación es veneno mortal; si tú, amiga, estás siendo tentada, ve corriendo a los pies del Señor y no lo sueltes hasta que el maligno se vaya. Crucifique sus pasiones y su carne. Agárrese con todas sus fuerzas de sus promesas y diga la verdad que Dios habla y dice que usted debe vivir. 

6. CONFÍA EN LA VERDAD ESCRITA: La verdad escrita en la palabra de Dios que apaga la mentira de Satanás. No luches con tus propias fuerzas. Póngase firme, ayune, clame, alabe y busque el rostro de Dios y diga como dijo Jesús cuando el mismo Satanás en persona llegó a tentarlo: "ESCRITO ESTÁ..."  Jesús vivió la "Tentación", en vivo y directo, y fue el Espíritu quien lo llevó, pero no pecó en contra de su Padre, sino que resistió y se sometió a la verdad. Su corazón estaba limpio. El Espíritu también está contigo y podrás vencer. La verdad te hará libre. Lucas 4:4: "Jesús, respondiéndole, dijo: ESCRITO ESTÁ: No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra de Dios"

7. ESCUDRIÑA LAS ESCRITURAS: Porque en ellas hay vida; tenga seguridad de quién es usted en Cristo, agárrese de todas las promesas de Dios y créalas. La palabra tiene poder en sí misma y este poder apagar los dardos mortales del enemigo. No hable con sus palabras, hable palabras de Dios. El Señor mandará a sus ángeles para que te resguarden de todo demonio que te esté persiguiendo e insistiendo en que hagas algo que ofende a tu Señor y Salvador y va en contra de sus leyes espirituales y que te hace daño a ti y puede destruirte con tu familia. 1 Cor. 10:13 "No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar".


¡Cristo te ama! Y gracias a su fidelidad, él no permitirá que ninguna tentación te destruya, sino que él te dará la fuerza suficiente para vencer. Deseo que la presencia del Dios Todopoderoso te guarde y te de la victoria.