Romanos 3:24 Siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús. Ha llegado la Navidad: "¡Oh
qué linda Navidad!" Un tiempo muy especial en el mundo entero, un tiempo
de nuevos comienzos, de amor, familia, unidad, fiestas, villancicos, abundante
comida, regalos, arbolito, preciosos adornos, espectaculares luces, compras,
negocios, viajes y muchas cosas más. Para algunos representa mucha alegría,
para otros tristeza, pero para otros Navidad es Jesús.
Recuerdo cuando me hablaron por
primera vez de qué significaba la Navidad; yo no encontraba cómo imaginarme
todo lo que me estaban contando, y era casi eterna la espera y la llegada de
esa temporada decembrina. Aún recuerdo el inmenso árbol y un grande y precioso
nacimiento en una esquina de la sala, en donde se hacía la representación del
nacimiento del Niño Jesús, el hijo de Dios, quien me contaban era el Salvador
de toda la humanidad-
Hoy, muchas cosas han cambiado
por el afán y la velocidad que lleva el tiempo, pero es de suma importancia que
usted recuerde que no importa cuán rápido o lento llegue la temporada de
Navidad, no importa ningún afán u oposición que el mundo, los gobernantes,
organizaciones, ideologías, religiones, leyes, o amenazas existan; la llamada
Navidad siempre va a hablar a voz de trompeta que nació un Salvador que vino al
mundo para redimir y libertar a los seres humanos de su pecado y sacarlos del
yugo de la esclavitud a la luz admirable de Jesús. "Otra vez Jesús
les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en
tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida". Juan
8:12
Las buenas nuevas del
Evangelio de Jesús, la salvación que Dios nos ofrece por medio de su Hijo Jesús
es un regalo que no podemos pagar ni con todo el dinero del mundo, y esta
salvación es completamente "gratis". ¡Sí es gratis! Únicamente por
medio de Cristo somos justificados ante el Padre Celestial, por su amor y su
gracia el nos regala la Salvación para nuestra alma, y la verdad es que a
nosotros no nos costó nada, sino una entrega genuina y un arrepentimiento con
todo nuestro corazón ante él, pero Jesús se despojó de todo lo que tenía y vino
al mundo para en el tiempo estipulado pagar con su vida lo que nos separaba de
Dios; el pecado; él derramó su Sangre perfecta y preciosa para pagar nuestras
deudas delante de nuestro Creador y así poder reconciliarnos con nuestro Padre
Eterno y ser sus hijos amados y ser coherederos con Cristo para vida eterna.
Redención es rescatar a alguien,
liberarlo, salvarlo de la esclavitud, de la opresión, del dolor, del yugo del
mal; una de las historias más apasionantes de Dios con el hombre comienza con
una liberación al pueblo que Dios escogió para sí, "Tú serás mi
pueblo, yo seré tu Dios", lo liberta y los saca de Egipto; y de un
opresor (Faraón), quien tenía cautivo, afligía, humillaba, golpeaba,
presionaba, y le ponía a los hombres tareas pesadas y trabajos duras para que
no tuvieran paz, descanso, energía, ni gozo, y para que no se reprodujeran,
eran esclavos de faraón. "Jehová nos sacó de Egipto con mano
fuerte y brazo extendido". Pero Dios escuchó el clamor del pueblo
y usó a Moisés para hacerles justicia y liberarlos, sacarlos
de la mano perversa de Faraón, y lo hizo con grandes señales y prodigios.
Esta historia es solo una
representación real, un espejo, donde Dios nos enseña lo que luego haría con
toda la humanidad, enviando a su Hijo para rescate. Jesús nació de
María, y este es el nacimiento más grande e importante que se recuerda en la
Navidad y en el mundo entero. Él fue enviado con la misión de rescatarnos
sacarnos, liberarnos de la esclavitud del pecado del mundo, de la opresión de
las tinieblas, de un enemigo llamado Satán, de las tareas pesadas del pecado,
del trabajo duro de la ley, de la esclavitud de la carne. De la falta de paz,
de amor, de perdón, de gozo, libertarnos de la enfermedad, la miseria, el
dolor, la soledad, el bullying, la tristeza, la infelicidad. El vacío
existencial, la falta de propósito, la esclavitud al que dirán, a los hombres,
a los sistemas etc. "Estad, pues, firmes con la libertad con
que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de la
esclavitud".
En estos tiempos no ignores las señales del cielo, ni te ciegues por el afán, Dios no te llamó a entender, sino a creer por medio de fe y para fe en el Hijo de Dios. Rey vino ha redimir tu alma; deja que Cristo Jesús nazca hoy en tí.
Y recuerda siempre que ¡Cristo
es la Navidad! Jesús es el más bello y el más grande regalo que salió del
corazón de Dios para salvar al mundo.
Lucas 2:11: "Que os ha
nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, CRISTO el Señor".
"Señor Jesús, te pido que entres a mi
corazón y seas el redentor de mi vida. Me arrepiento de mis pecados, te declaro
mi Señor y mi Salvador, guíame y libértame, en el nombre de Cristo Jesús.
¡Amén!