viernes, 8 de febrero de 2019

MI TIEMPO ESTÁ EN LAS MANOS DE DIOS


Gálatas 4:10 Guardáis los días, los meses, los tiempos, y los años.

Isaías 33:6 Y reinaran en tus tiempos la sabiduría y la ciencia, y la abundancia de salvación, el temor de Jehová será su tesoro.

Todo tiene un inicio y todo tiene un fin. En el libro de Génesis, Dios nos relata el inicio de toda la creación del mundo, del hombre y de la mujer, y nos señala también el fin de los tiempos en el libro de Apocalipsis.  Una hora nacemos, un día, una fecha, una hora, moriremos. Así mismo, Dios nos muestra el inicio y la culminación de los tiempos del mundo, para luego iniciar con un nuevo y eterno tiempo en y con el gobierno de Cristo Jesús: "Cielos nuevos, tierra nueva".

Períodos, etapas, plazos, tiempos, hora. Presente, pasado y futuro. Chronos y Kairos. El que gobierna es nuestro Dios, quien no tiene inicio ni fin. Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos de los siglos. Isaías 46:1 "Acordaos de las cosas pasadas desde los tiempos antiguos, porque yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a mí".

El tiempo no se detiene, avanza velozmente, y una vez que se va, jamás regresa. La historia nos relata los triunfos y fracasos de generaciones pasadas. Nosotros estamos y pertenecemos a esta generación y nuestros hijos y tus hijos están siendo formados para protagonizar y escribir la historia de las generaciones futuras. El tiempo jamás se detendrá y eso no podemos ignorarlo; por el contrario, las escrituras nos dicen que al final de los tiempos los días se acortarán.

El libro de Efesios 5:16 nos advierte: "Aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos" Nuestro tiempo reloj no es el mismo tiempo de Dios; el tiempo Chronos es nuestro tiempo y el tiempo de Dios es el tiempo Kairos. Dios no se maneja por un reloj, ni por un día y una noche; para él un día es como mil años y mil años es como un día. Su tiempo no oscurece ni tiene 24 horas, su tiempo es perfecto; él es la luz eterna que lo alumbra todo, Jehová, el que no duerme...

Desde el Génesis se hablaba y se profetizaba la venida de Jesús el Mesías y, aunque muchas generaciones pasaron, el tiempo del nacimiento de Jesús llegó. Gracias a la historia y mayormente a la Biblia, que fue escrita por hombres inspirados por el Espíritu Santo, podemos leer su nacimiento, un poco de su vida natural, su bautismo en las aguas por Juan el Bautista, su bautismo por el Espíritu Santo, la proclamación de Dios llamándolo y afirmándolo como "Mi Hijo amado", y el comienzo de su ministerio de perdón y salvación. Sanidad, liberación, maravillas y milagros. Luego vemos su juicio y persecución por los hombres, su crucifixión, muerte y poderosa resurrección, para juntamente con ella darnos la victoria a todo aquel que por medio de la fe confiesa a Jesús como su Señor y Salvador. Marcos 1:15 ...el tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio. 

Todo lo que Dios habló para el mundo, sin ninguna duda y en su tiempo vendrá. Dios no miente. La Biblia tiene principios de vida eterna al lado de nuestro Dios. Mateo 24:35 dice: El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.

Este es tiempo de gracia para venir a Jesús; nuestro tiempo kronos es nada delante del tiempo eterno que Dios nos ofrece. El tiempo es oro. Aprovecha el tiempo en las manos de Dios, y haz lo correcto, agrádale, ten conocimiento de los tiempos que vivimos y los tiempos que se acercan; es con Jesús que nuestro tiempo tiene un grande valor en este paso por la tierra, con él todo tiene sentido. 

Y si eres de la que sientes que para el mundo no has servido ni hecho nada, tú serás la más grande servidora del Señor; solo permítele entrar a tu vida y deja que él, por medio de su Espíritu Santo, te sane, te liberte y te guíe a tu tierra prometida. Da gracias a Dios por lo que tienes, sea poco o sea mucho. En lo poco fuiste fiel; en lo mucho te pondrá Dios. 

Cuídate de la tecnología sin que ella se aproveche de ti, aprovecha cada segundo de cada día y glorifica a Jesús con tu vida. Recuerda que tu alma es eterna, para vida y para muerte es eterna, y necesita salvación, y solo Jesús te la puede dar; es el agente autorizado por Dios. 

Oremos: Dios mío, perdóname por perder mi tiempo sin ti; te necesito. Hoy me arrepiento de mis pecados; le pido a Jesucristo que entre a mi corazón y le dé perdón y salvación a mi alma. Hoy recibo tu Espíritu Santo. Deseo ser libertada y redimida y te pido que redimas mi tiempo y me des sabiduría para usarlo correctamente y agradarte. Quita las tinieblas y lléname de tu perfecta luz. En el nombre de Jesús. ¡Amén!