Marcos 16:17 "Estas señales acompañarán a los que creen: en mi nombre echarán fuera demonios..."
Una parte esencial para la verdadera libertad en Cristo Jesús es
estar libres de demonios. Háblese de pecados, posesiones, influencias,
creencias, pactos, hechizos, ciertas enfermedades, idolatría, maldiciones
generacionalehechos, religiones, sectas, falsas creencias, etc.
Jesús en la Cruz destruyó toda acta de decretos que teníamos en
nuestra contra. Él destruyó al pecado, toda maldición y venció a Satanás.
Cuando vivimos lejos de Dios, es normal que tengamos influencias demoníacas,
porque vivimos en oscuridad, en pecado, lejos de Dios, pero cuando "Creemos" salimos de
las tinieblas a la luz de Cristo y todo tiene que cambiar.
Primero:Tenemos que entregarle nuestro corazón a Cristo y pedirle que nos perdone todos nuestros pecados y que su Espíritu Santo nos purifique, limpie y liberte de toda influencia demoníaca. Saber que ahora somos parte del Reino de Dios. No hay magia, sino entrega, arrepentimiento y renuncia voluntaria. Entendiendo según las escrituras que Jesús nos delegó autoridad para echar fuera demonios. Lucas 10:19: "Miren, les he dado autoridad sobre todos los poderes del enemigo; pueden caminar entre serpientes y escorpiones y aplastarlos. Nada les hará daño." "En mi nombre (Jesús) echarán fuera demonios".
Segundo: Es reconocer delante de Jesús todas nuestras obras con el
pecado y la oscuridad; tenemos que arrepentirnos de todo corazón de nuestras
transgresiones ante Dios y ante el prójimo. Esto incluye las obras de la carne,
porque muchas de ellas atraen espíritus inmundos. "Arrepientanse y vuelvanse a Dios, para que sus pecados sean borrados". Hch. 3:19
Tercero: Tenemos que renunciar a las tinieblas y cancelar todo pacto y toda
obra de oscuridad en la que hemos participado. Todo lo que negociamos con
Satanás y sus demonios debe ser confesado, y pedirle al Espíritu Santo que
destruya todo acuerdo, pacto, bautismo, altares, amarres, relaciones
espirituales, baños, decretos de maldad, hechicerías, compromisos demoníacos,
alianzas, muertes, obras de ocultismo, etc. "Y no participes en las obras infructuosas de las tinieblas, sino reprendedlas". Ef.5:11
Cuarto: Sacar el pecado de la falta de perdón; es primordial perdonar a la
hora de empezar a auto liberarte. Si tú estás llena de rencor, el rencor es
manipulado por los demonios y atrae muchos otros pecados como el orgullo, la
ira, el enojo, la amargura; atrae muchas enfermedades. Trae consecuencias
emocionales destructivas, deseo de venganza, tormento emocional. Es un
obstáculo en tu relación con Dios y con su Espíritu, en tus oraciones y en el
cumplimiento de tus promesas. Forma ataduras espirituales y desánimo. Hace una
barrera en el perdón que Dios te da por medio de Jesús. "Porque si perdonan a otros sus ofensas, los perdonará a ustedes su Padre Celestial". Mateo 6:14
Hay muchos espíritus inmundos que se alimentan por la falta de
perdón. La primera guerra espiritual que tienes que hacer para ser libre de
demonios es vencerte a ti misma y renunciar al resentimiento, perdonar, aunque
no quieras, entregar ese dolor y esa ofensa; llora lo que tengas que llorar,
grita, patalea y pídele al Espíritu Santo que te consuele, sane, limpie y
santifique tu espíritu, alma, cuerpo y mente. Después de eso, puedes ordenarle
a todos los espíritus inmundos que habitaban en tu vida por la falta de perdón
que salgan fuera en el nombre de Cristo Jesús. Pídeles a los ángeles que los
decapiten y los metan en cárceles espirituales de maldad.
Tú debes reconocer tu condición delante de Jesucristo. A cada cosa
que tú disciernas en tu vida como obras de las tinieblas, tienes que ordenarle
que salga en el nombre de Jesús y pedirle al Espíritu Santo que te ayude a
corregir todos los malos hábitos que están en tu vida por causa de ese pecado,
y empezar a establecer los frutos del Espíritu Santo en ti. “La verdad nos
hace libres”. Sé especifica y no ambiagua y general a la hora de confesarte delante de Dios.
Dios quiere que seamos libres; la liberación es el pan de los hijos
de Dios. Solo con perdonar toda transgresión, tu vida natural y espiritual
puede dar un giro para que empieces a ver las bondades y promesas que Dios
tiene para ti; tu autoridad va a subir de nivel y se van a abrir muchas puertas
de bendición para tu vida. Lee las escrituras, ora, ayuna, adora, congregate, ponte la armadura de Dios y sirve en tu iglesia local. Apártate del pecado y huye de las tentaciones.
Consejo: No hagas nada apurada, no mandes a Dios a que haga lo que a
ti te da la gana, mantén tu fe firme, sé humilde de espíritu, reconoce que necesitas liberación,
entiende que es un proceso muchas veces largo. Alguien puede orar por ti pero tienes que estar a cuentas con Dios. Ponte en comunión con el
Espíritu Santo para que tus dones sean activados y su presencia lo llene todo. Él te enseñará, te revelará
misterios del mundo espiritual, te guiará qué hacer, te dará convicción de pecado, potenciará tu
discernimiento y te irá mostrando las áreas en donde debes trabajar. "Porque
el Señor es el Espíritu y donde está el Espíritu del Señor, allí hay
libertad". 2 Corintios 3:17.
Esto no lo leí en un buen libro; esta pequeña enseñanza ha sido
parte de una escuela de liberación personal que he vivido durante años con el Espíritu de Dios. Y sé que hay mucho más de qué hablar. Yo era
altamente rencorosa y estaba llena de odio y amargura; era una habitación
contaminada por muchísimos demonios y, con el arrepentimiento verdadero, el
perdón, la renuncia y la ayuda del Espíritu Santo, salí de ser esclava de
Satanás a ser libre en Cristo Jesús. Yo sé que tú crees en el poder de Dios y yo creo que tú también puedes ser libre para
la gloria de Dios.












