jueves, 23 de julio de 2026

5 FORMAS DE ARREPENTIRSE GENUINAMENTE


Hechos 3:19 "Así que arrepientanse y vuélvanse a Dios, para que sus pecados sean borrados."

El arrepentimiento genuino no es superficial, ni se basa en palabras vacías, sino que muestra un corazón arrepentido que siente vergüenza y tristeza delante de Dios por su condición pecaminosa. Un verdadero arrepentimiento te abate y te lleva a desnudar tu corazón delante de Dios sin excusarte, solo para suplicar perdón y misericordia. Por eso las personas que se arrepienten de todo corazón experimentan cambios radicales, porque vencen el orgullo, vencen a su carne y hacen grandes rompimientos en el mundo de las tinieblas.

La Biblia nos narra la historia de muchos hombres y mujeres que para nada eran perfectos. Es digno de admirar que Dios no ocultó los errores, flaquezas, pecados o impulsos de sus corazones, ni el carácter de estos personajes, sino que los dejó plasmados, no para que los critiquemos, juzguemos o señalemos, sino para que cada testimonio de estos personajes nos deja una poderosa enseñanza y nos ayuden a saber qué hacer, cómo actuar, qué no hacer, y a saber que el pecado o nuestros impulsos carnales pueden dejarnos grandes y graves consecuencias. 

Ya esto no se trata de Dios, ni de sus promesas, sino de una verdadera entrega y de la convicción y la decisión para hacer cambios. Nosotros tenemos que ser capaces de venir delante de Dios y confesar nuestras fallas, humillándonos ante su presencia para reconocer nuestros errores, sin excusas y sin justificación.

Veamos estos ejemplos: Abraham mintió, desconfió de Dios, tuvo miedo y fue impaciente con las promesas de Dios. Jacob engañó, usurpó, mintió, tuvo favoritismo con sus esposas e hijos. Moisés se llenó de enojo e ira y desobedeció a Dios. David asesinó, mintió y adulteró; el apóstol Pablo asesinó a muchos cristianos, blasfemó en contra de Dios, luchó contra su carne, pero halló misericordia. Pedro negó a Jesús tres veces. El rey Salomón idolatró e inclinó su corazón a otros falsos dioses. Sansón reveló su poder, se dejó seducir por una mujer; Jonás, Eva y la esposa de Lot entraron en desobediencia. Hay más, pero estas pocas evidencias nos hacen saber que tenemos un Dios de misericordia que perdona la maldad y el pecado y que puede transformar nuestro corazón, a ninguno desechó, sino que los perdonó y les dio una nueva oportunidad.

Veamos cinco formas en las que puedo arrepentirme genuinamente de mis pecados y alcanzar el perdón, ver resultados y cambios y vivir la benevolencia de Dios por medio de Jesús.

1. ARREPENTIRME SIN JUSTIFICARME: Justificar mis fallas habla de encubrir y de no estar realmente seguro de mi maldad o de que le he fallado a Dios. Cuando me justifico, no asumo mi responsabilidad, sino que creo que si yo fallé, fue por causa de otros o de las circunstancias; por eso es necesario ir a la presencia de Dios con convicción de pecado y con humildad para que pueda haber una limpieza espiritual verdadera. David le dijo a Dios en el Salmo 51:3: "Porque yo reconozco mis rebeliones y mi pecado que está siempre delante de mí". Contra ti, contra ti solo he pecado y he hecho lo malo delante de tus ojos." 

2 ARREPENTIRME SIN ACUSAR  O SEÑALAR A OTROS: Acusar a otros y escondernos detrás de las fallas ajenas es una buena táctica para sentirnos santos y sin responsabilidad delante de Dios. "No hay justo, ni aun uno" dijo Jesús. Esto no se trata de ver la paja en el ojo ajeno, ni de echarse encima la culpa de otro; sin embargo, eso fue lo que Jesucristo hizo. Nosotras tenemos que buscar dentro de nosotras y con la ayuda del Espíritu sacar todo aquello que le desagrada al Señor, debo confesarme con el único fin de tener un corazón limpio, sin mancha y sin arrugas delante del Señor. Ya no más "Yo soy así". En Lucas 18:10-14 se nos narra la historia de un fariseo y un publicano en el templo. El fariseo decía: "... Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano." El publicano decía: "... "Dios, sé propicio a mí, pecador".

3. ARREPENTIRME DE CORAZÓN Y HACER CAMBIOS: En Mateo 3:8 dice: "Hagan, pues, frutos dignos de arrepentimiento." Cuando hay un corazón que le cree a Jesús y se entrega, el arrepentimiento real trae cambios naturales, cambios de vida que son visibles. Los frutos dignos de arrepentimiento dan evidencia de un corazón y de un carácter que han sido tocados por Jesús. El amor, la fe, la paz y la esperanza pueden verse, tan solo porque el pecado fue destruido y perdió fuerzas en tu vida. 

4. ARREPENTIRME PIDIENDO PERDÓN Y PERDONANDO A OTROS: Todo aquel que se arrepiente y recibe el perdón de Dios, da perdón. Dios nos demanda perdonar, pero solo aquel que sabe lo mucho que Dios le perdonó por medio de Jesús, solo el que entiende que Jesús tomó su lugar de castigo para darle vida abundante y vida eterna, se esfuerza para perdonar a todo aquel que le haya ofendido. El Espíritu Santo nos ayuda en esta labor que para muchos puede ser difícil. Este acto de perdón y de obediencia también es un fruto del arrepentimiento genuino, como en el punto anterior. Efesios 4:32: "Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo".

5. ARREPENTIRME Y ESTAR DISPUESTO A RESTITUIR O REPARAR LOS DAÑOS: En la Biblia, en el Antiguo Pacto, se habla de la restitución, reparar, retribuir y pagar los daños al prójimo; esto era parte de la ley y, aunque estamos en la Gracia y quizás pienses que eso ya no se hace, pues esto es parte de un corazón cambiado y por eso vemos en el Nuevo Testamento cómo también podemos restituir, reparar o pagar los daños. Eso podemos verlo en la historia de Jesús y Zaqueo el recaudador de impuestos. En Lucas 19:8, Zaqueo le dijo a Jesús: "Daré la mitad de mis bienes a los pobres, y si he defraudado a alguien, le devolveré cuatro veces más." Esta acción fue y es un fruto de una vida tocada y cambiada por el Señor.

He aquí 5 formas de arrepentirse genuinamente; en mi caso, yo fui del remordimiento, las excusas, los señalamientos, el no querer perdonar, sintiendome víctima, buscando venganza y no sanidad. En ocasiones, tratando sin querer de manipular a Dios, viéndome como una santa y pobre mujer a la que todos querían dañar. Con el tiempo y con una relación con el Espíritu Santo, solté a todo el mundo, dejé las excusas y sentí la necesidad fehaciente de arrepentirme con todo mi corazón delante de Dios, para ver así cómo caían grandes murallas, fortalezas eran destruidas y las tinieblas desaparecian de mi vida, para luego empezar a vivir en la libertad y en el perdón del Hijo de Dios. Aún no soy perfecta, y sigo peleando mis batallas, pero tengo al perfecto dentro de mí y él hará la obra. 

Yo creo que tú puedes y quiero animarte a que no te dejes guiar por la carne o por el dolor, sino por el Espíritu del Señor. Solo cuando nos arrepentimos genuinamente de nuestros pecados podemos empezar a ver y a vivir las promesas de Dios desde la paz y la libertad de nuestra alma, mente y espíritu.

 


miércoles, 22 de julio de 2026

5 FORMAS DE CONOCER A DIOS PERSONALMENTE


Juan 17:3 Y esta es la vida eterna que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo a quien has enviado.

Hay muchas formas de tener un encuentro con Dios y conocerle, saber que él es real y no es cosa de religión o de una fábula inventada. La Biblia nos muestra encuentros sobrenaturales con Dios, como el de Moisés cuando vio la zarza ardiente, Isaías cuando tuvo una visión en la que vio al Señor sentado en su trono alto y sublime, Pablo cuando era un perseguidor de la iglesia y tiene un encuentro con Jesús camino a Damasco, Samuel de niño cuando escucha que lo llaman y no sabe quién es y le pregunta al sacerdote Eli y este le dice que conteste: "Eme aquí, Señor, habla que tu siervo escucha" y, entre muchos otros, tenemos a Agar, sierva de Sara, quien, al escapar de su señora, el ángel de Jehová le sale al encuentro en el desierto y ella le llama el Roi, "El Dios que me ve".

Cuando una persona tiene un encuentro personal con Dios, difícilmente lo niega, se deja arrastrar por hombres o se aparta del camino y de sus enseñanzas.

Hoy, más que nunca, debemos buscar tener un encuentro con Dios. Hay extrema información, demasiadas preguntas, todo el mundo sabe y habla según su experiencia, hay mucha gente dolida, ofendida y con amargura porque alguien le hizo o dijo. Falsos pastores, profetas y maestros. Cada quien dice lo que cree y lo que piensa y arrastra a muchos débiles en la fe; eso hace que las personas ya no crean en nada ni en nadie. Pero qué maravilloso es cuando tú no entras en una religión más, o solo alguien te convence, sino que Dios espiritual y personalmente se acerca a ti y trata contigo.

La primera forma que te voy a presentar para conocer a Dios de una manera personal es por medio de:

1. LA FE EN LAS ESCRITURAS: Dios dejó su palabra, la cual está inspirada por el Espíritu de Dios, y cuando tú lees esa palabra como un niño, tu espiritu y el Espíritu de Dios se conectan y la palabra, que es el Verbo de Dios, habla a tu vida y te convence de pecado, de la verdad del hombre y de este mundo; habla de verdades eternas, te llena de paz y de vida en abundancia. Transforma tu mente, fortalece tu fe en la veracidad de que Dios es real, te da propósito, guía y dirección. Te protege contra los enemigos de tu alma y del pecado y te da consuelo en los momentos de aflicción. La palabra te enseña cómo conectar con Dios, cómo orar, cómo vivir y cómo tener una vida de comunión con tu nuevo compañero, el Espíritu Santo. Cuando tú conectas con la palabra, tu espíritu sabe que Dios está allí. Cada historia te va a enseñar y va a aumentar tu fe en el conocimiento de que Dios, Jehová de los ejércitos, es el único y verdadero Dios que lo ha entregado todo por amor a su creación. 2 Timoteo 3:16: "Toda la escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir y para instruir en justicia."

2. SUEÑOS Y VISIONES: Dios se ha mostrado a muchas personas por medio de sueños y visiones; en este caso, Dios puede hablar y mostrarse a sus escogidos por medio de sueños, visiones, éxtasis. Los sueños pueden ser vivencias personales, espirituales y sobrenaturales que conecten a tu espíritu con Dios para así el mismo Dios mostrarse personalmente a tu vida y hacerte saber que él es real, que te ama y quiere que le sigas. También lo hace para advertirte, cuidarte o darte un propósito; este es un medio de comunicación que está muy activo en estos tiempos. Job 33:14-16 "... Dios habla una y otra vez, aunque la gente no lo reconozca. Habla en sueños, en visiones nocturnas, cuando el sueño profundo cae sobre las personas mientras están acostadas."

3. LA ORACIÓN Y EL CLAMOR: Dios oye nuestras oraciones y cuando tú oras o clamas a Dios con fervor, fe y muchas veces con angustia, él te escucha y viene a tu encuentro. Una oración contestada te hace saber que Dios es real y nos escucha, sobre todo cuando sabes que la salida o una respuesta certera era casi imposible, pero de formas extrañas e increíbles Dios obró y te saca del desierto, del muladar, de la boca de los leones, del hambre y te defiende de tus enemigos. Jeremías 33:3: "Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces."

4. EL SERVICIO: Cuando nosotros le servimos a Dios y vemos la cantidad de obras maravillosas, cambios y transformaciones que hace en la vida de las personas, nosotras de verdad fortalecemos nuestra fe y aprendemos a conocer a Dios desde la redención y el amor hacia otras personas. Convertirte en las manos, pies y en la boca de Dios te ayuda a conocer las necesidades y el dolor humano, viendo a Dios desde una perspectiva de vida y carácter, viendo cómo se mueve en su creación, en su iglesia y en sus hijos, y eso nos ayuda enormemente a conocer a Dios desde la humildad, desde las obras, desde su compasión y mandamientos. Mateo 25:40: "... en cuanto lo hiciste a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hiciste."

5. LO SOBRENATURAL: Los milagros, señales, maravillas, sanidades, liberaciones y prodigios son una realidad también de estos tiempos. Dios es Espíritu, Satanás es espíritu, la palabra es espiritu, todo desciende desde lo espiritual. No es solo cosa de entendimiento y conocimiento, aunque se deben leer, conocer y estudiar las escrituras. Toda persona que ha recibido un milagro sobrenatural de Dios sabe, porque sabe que Dios es real. Toda persona que ha tenido un encuentro con las tinieblas o ha participado en sus rituales sabe que, si Satanás y sus demonios son reales, Dios también lo es. La Biblia está llena de eventos sobrenaturales; ese es nuestro mismo Dios hoy en día. El Espíritu Santo hace una obra de liberación y transformación en cada creyente y a cada instante podemos ver por medio de testimonios cómo Dios se mueve de forma misteriosa en muchas personas. Marcos 16:17: "... en mi nombre echarán fuera demonios, hablarán nuevas lenguas, tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos y sanarán."

Algo que tenemos que tener muy claro es que jamás podremos conocer a Dios en su totalidad; él solo nos da destellos de quién es él, pero es más que suficiente saber que en su amor y misericordia, un Dios tan excelso y poderoso como él, decidió por amor dar a su Hijo en sacrificio por toda la humanidad , para luego venir a morar en todo aquel que cree en su Hijo, para recibir salvación, redención y vida eterna. He podido conocer más de Dios en todas estas facetas y sé que mi Dios es real y verdadero, por eso mantengo una relación con él.

Dios es nuestro Padre y es un Padre lleno de amor y compasión, y es así como debemos conocerle, con un corazón lleno de fe, humildad e inocencia. Conocer a Jesucristo es conocerle a él. Fue por eso que Jesús le dijo a Felipe en Juan 14:9: "... el que me ha visto a mí, ha visto al Padre." Dedícate a leer las escrituras y a conocer a Jesús y Jesús te mostrará por medio del Espíritu Santo la veracidad, el amor y la esencia del corazón de Dios Padre.