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sábado, 13 de septiembre de 2025

AUNQUE ANDE EN VALLE DE SOMBRA DE MUERTE


Salmo 23:4, "Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno"

El Señor me ha estado hablando con el Salmo 23 desde hacen unos meses atrás, por eso quiero meditar con ustedes en las promesas tan poderosas que hay en este salmo. Los salmos son canticos, himnos y poesías cantadas, escritas en el idioma hebreo, estos exaltan los hechos de Dios y adoran sus atributos, grandeza y la fidelidad de Dios con su pueblo. Creo que la mayoría de nosotras sabemos que fue escrito por el dulce cantor y Rey David, a quien se le atribuyen 73 Salmos de 150.

En ellos vemos abundantes cantos, poesía, oraciones, lamentos, tristezas, peticiones de auxilio, amor e intimidad con Dios. Confianza, consuelo, guerra. Elevan la divinidad de Dios en su máxima potencia y buscan magnificar sus grandes proezas.

Pero en este salmo, David habla de un “Valle”, los valles pueden tener forma de “V” o de “U”, son áreas bajas, con profundidad, y ese “Valle de Sombra de Muerte” del cual nos habla David, nos trae a la mente, una imagen de peligro, oscuridad y desafíos. A nosotras puede representarnos los momentos más difíciles de nuestra vida, donde nos sentimos hundidas en la oscuridad, enfrentando miedos, incertidumbres, pruebas, enfermedad, persecución, traumas, dolor, falta de perdón, muerte, depresión. Es un lugar donde la vulnerabilidad, la ansiedad y la soledad son evidentes.

Pero, luego David nos dice que, aunque está en ese “valle”, quizás enfrentando la muerte, declara: “No Temeré”: Está declaración de "no temeré" es un acto de fe y confianza en su Creador. Es un hombre y una mujer que han conocido y saben en quien han creído. Este valle en mi vida me va a envolver en el miedo, o en la valentía que creo que proviene de una fuente superior a mí, la fe que me dice que uno más grande que todo está conmigo y ese es mi Dios Todopoderoso en quien confiaré. Hay una promesa de protección que hoy está presente, incluso en medio de ese valle de adversidad y muerte. Y cabe destacar que, en la mayoría de los valles hay ríos, agua, por eso vamos a confiar en que, los ríos de agua viva de nuestro Señor, nos saciarán, el agua espiritual de la palabra nos alimentará, restaurará y nos levantará. ¡Aleluya!

"No temer mal alguno" sugiere que, los desafíos existen, siempre habrá una batalla, "en el mundo tendrán aflicción", pero yo tengo un Dios que tiene el poder de dominarnos y de dominarlo todo, porque él ya venció. David nos recuerda que, siempre debemos tener esperanza y seguridad en el Altísimo, basada en la creencia de que la presencia del Espíritu Santo nos acompaña y nos protege, él nunca nos dejará, y con él y la espada del Espiritu, que es la palabra de Dios, podemos superar cualquier dificultad.

Somos “Ovejas de su Prado”, nuestro Padre cuida de nosotras. El Señor Jesucristo nos prometió al Consolador, al poderoso, ponte la armadura de Dios y ten fe de que pronto saldrás de ese valle y vencerás a la muerte y a la oscuridad en tu vida. Canta, ora, llora, ponte a cuentas con el Señor, guerrea, está atenta a su revelación, pero, ante todo, exalta sus maravillas y la grandeza de tu Dios. Saldrás de allí y contarás sus milagros y prodigios en tu vida. En el nombre de Cristo Jesús. ¡Amén!

Suscríbete y comenta, cuál a sido tu peor valle de sombra de muerte y como Dios te libró.


Puedes continuar leyendo la Serie del Salmo 23 en estos enlaces: 

Unges mi Cabeza con Aceite 

Aderezas Mesa delante de Mi

Jehová es mi Pastor

Confortará mi Alma

Tu Vara y tu Cayado me Infunden Aliento

Aunque Ande en Valle de Sombra y de Muerte



jueves, 4 de septiembre de 2025

JEHOVÁ ES MI PASTOR Y NADA ME FALTARÁ

 


Salmo 23:1 "Jehová es mi pastor; nada me faltará" o "El Señor es mi pastor, nada me falta".

El salmo 23 fue escrito por David. Se cree que lo hizo en medio de una dificultad o al final de su vida, recordándose a sí mismo la fidelidad y el amor de su Dios.

Este salmo nos muestra la intimidad y la confianza que él tenía en el Señor. En sus primeras palabras está la identidad, la conexión, el amor y la confianza que él tenía con Jehová como su pastor y su guía, quien lo cuidaba y amaba. David como pastor, entendía muy bien la labor que Dios hacía como pastor de las almas, ese pastor que celosamente protege a su rebaño, lo alimenta con verdes pastos, no solo naturalmente, sino espiritualmente. Lo vigila y protege de los peligros de los lobos, de las plagas, de las enfermedades, de los ladrones.

Habla de una oveja en un sentido figurado, nosotros somos esas ovejas, él es nuestro fiel pastor. Es por lo que, podemos confiar ciegamente en que Dios cuida de nosotros y su alimento puro y santo, siempre estará allí para saciar nuestra sed y hambre, para fortalecernos y darnos un sano crecimiento.

Dios no duerme, de noche y de día nos protege y nos cuida. La parábola de la oveja perdida nos cuenta que, en su amor, cuando uno ovejita se sale del redil, él deja a las 99 que están resguardadas, y va y busca a la que se salió o extravió. Esta historia nos habla, no solo de su inmenso amor, sino también de su preocupación como Padre, de ese sentir en su corazón de que, jamás te va a abandonar, no te va a dejar, no te va a soltar, así como tampoco te va a juzgar cuando te encuentre, él solo quiere que vuelvas a casa. A veces, podemos salirnos del redil de una forma incorrecta, o ser engañado, o manipulado por nuestros deseos, pero eso no lo detendrá, su anhelo más grande siempre va a ser que vuelvas a él y si no vuelves, él está dispuesto a irte a buscar donde sea. ¡Gloria a Dios!

El alimento que Dios nos brinda es esencial para vivir natural y eternamente. Es un alimento puro, espiritual, brindado por la palabra de Dios. Es el pan y el agua de vida. Es el Verbo manifestado en Jesús, el único alimento que nos da vida en abundancia. Nos sacia, nos satisface el espíritu, el alma y beneficia al cuerpo. Aún nuestra carne, puede mostrar las bendiciones del alimento que Jehová nos da. Por eso todas debemos decir lo que dijo David: ”Jehová es mi pastor y nada me faltará”.

David, nos muestra en este primer versículo del salmo 23, al Dios proveedor. “Jehová Jireh”, eso nos invita a tener siempre toda nuestra confianza en que, nada, absolutamente nada, nos faltará. Él suplirá todo lo que nos haga falta, según sus riquezas en Gloria. En Mateo 7:7 dice: ("Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis") En Filipenses 4:19 dice: ("Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta"). Otra prioridad es que, siempre debemos poner a Dios en primer lugar, como indica el Salmo 37:4 ("Deléitate asimismo en el Señor, y él te concederá las peticiones de tu corazón").

No importa por lo que estés pasando, quiero que confíes en que eres una hija amada por Dios, él te sustenta, te cuida, te provee, te ama. Dios es el mejor y mayor Padre y como Padre es un protector que vela por sus ovejas, por sus hijos, por sus santos. No pierdas la fe.

La confianza de cada una de nosotras debe estar firme, en la provisión, guía y en el cuidado divino que Dios nuestro Padre nos provee. Nada te faltará. ¡Aleluya!


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jueves, 24 de abril de 2025

NO CONTENDERÁ MI ESPÍRITU CONTIGO

 


Génesis 6:3 “No contenderá mi Espíritu con el hombre para siempre”

Este pasaje de las escrituras es muy discutido, y tiene varias interpretaciones y varios contextos, se trata del tiempo de Noé, pero ese tema no es lo que quiero tratar en este momento, en lo que sí quiero hacer hincapié es en cómo la misma escritura nos describe que en este tiempo la tierra estaba corrompida, el hombre estaba lleno de maldad, violencia e iniquidad, y Dios vio que la maldad era grande y que la imaginación del corazón del hombre se inclinaba siempre a lo malo y lamentó Dios profundamente haber creado al hombre.

Entonces el Señor dijo: Borrare de la faz de la tierra a esta raza humana que he creado…” Dios hizo pacto con Noé, porque dijo que era un hombre justo y le dio la orden para que creara un arca y entrará él y toda su casa y para que metiera a todos los animales, porque vendría un diluvio. Con esto Dios preservaría la genética humana y la vida animal sobre la tierra.

Las escrituras dicen de Noé: Noé era un hombre justo, la única persona intachable que vivía en la tierra en ese tiempo, y anduvo en intima comunión con Dios. Piensa ¿Cómo crees tú que te ve Dios en este tiempo? Vivimos en un mundo lleno de maldad, violencia, perversidad, desviado, sin identidad y lejos de Dios, que batalla a cada segundo con la maldad que pasa por su imaginación. En este momento, lo correcto sería que te olvidarás de la vecina, de tu mamá, de tu esposo, de la hermana, del político y del líder de la iglesia. ¿Cómo te ve Dios a ti?

Quizás pienses: bueno, yo me arrepentí y vengo y sirvo en la iglesia todos los domingos ¡Excelente!, que bueno, pero has pasado a otro nivel y has venido delante de Dios para establecer una intimidad más profunda con él y le has permitido que te meta en un proceso de depuración profunda en donde tengas que empezar a sacar y a renunciar a toda la contaminación que has adquirido a través de los años y seas limpiada de toda la maldad y perversidad que traes por causa del pecado. 

Sabes, Jesús hizo una obra maravillosa por nosotros en la Cruz, pero no todo queda allí, a veces queremos tener una íntima y profunda relación con Dios, tener una revelación espiritual de Jesús y ser llenos de su Santo Espíritu, pero nuestras emociones, sentimientos, la mente: pensamientos, sub consiente, el inconsciente, la imaginación, los sueños, el carácter, el temperamento, nuestras palabras, lo que vemos. oímos y nuestras intenciones pueden ser perversas delante de Dios.

El pecado le hace resistencia al Espíritu de Dios, y lo entristece, creando una especie de contienda entre el Espíritu Santo y la persona, porque el Espíritu Santo nos ama mucho, pero él es Santo y rechaza la inmundicia del pecado. La buena noticia es que él es quien nos hace limpios y puros, con un carácter justo para el Señor, para que tengamos frutos y glorifiquemos a Cristo con nuestras vidas. Pero aquí no hay magia, hay una entrega genuina y completa, le cedemos nuestra voluntad y todo lo que somos al Señor. Él no nos tolera el pecado, ni nuestra maldad, su santidad nos impulsa a ser hechos santos para Dios.

Todos debemos anhelar más y conocer más al Espíritu Santo y sé que él se quiere revelar más a su pueblo y es él quien nos hace amar y nos revela a la persona de Jesús y sus promesas. 

En  en mi caso, no fue hasta que descubrí que yo mantenía al Espiritu entristecido con mi frialdad y mi conducta, fue cuando me arrepentí ante él y saqué todo el pecado oculto que tenía en los rincones de mi corazón y mi mente y que me alejaban del Señor. Descubrí que todo eso hacia una especie de contienda y choques con él Espíritu Santo. 

Identifiqué y reconocí durante mucho tiempo, delante del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo mis fallas y esa contienda y rebeldía que llevaba dentro de mí. Comencé a confesarlo, a arrepentirme y a pedir perdón con todo mi corazón por todo lo que nos habla la biblia y por todo lo que el Espiritu me revelaba que tenía que estaba mal, especialmente perdonar y sacar toda la contaminación y amargura que llevaba dentro. Esa confesión destruyo muchos muros, le quitó legalidad al enemigo, me dio paz, y me sensibilizó a reconocer la presencia del Señor.

Piensa: ¿Qué te está diciendo el Espíritu que hagas y no quieres hacer? ¿Qué te está diciendo que dejes y no quieres dejar? ¿Por qué él te aleja del pecado y tú te acercas?  "Y no entristezcan al Espiritu Santo de Dios, con quien fuiste sellados para el día de la redención" 

Si deseas tener una intimidad más profunda, hermosa y real con el Señor, reconoce tu pecado. Suelta la religión y el legalismo que todo lo critica y nada le parece. Déjalo sanar tu corazón, obedécele y que ríos de agua viva fluyan dentro de ti. Así ya no estará más triste, sino feliz de estar contigo.

Es hora de dejar de buscar oraciones mágicas, haz tu parte y deja la pelea que tienes con el Espíritu Santo, no es lo que tú quieres, es lo que él dice. Ríndete ante él y da espacio para que él se sienta a gusto contigo y esté alegre de estar en tu vida. Y ya verás que muchas cosas van a cambiar. ¿Quieres lo sobrenatural de Dios? ¡Ríndete y suelta tus argumentos! ¿Quieres ser sana? Ríndete y perdona. 

Él te guía, te consuela, te ayuda, pero también te purifica con su fuego, para que seas acta para la obra y el servicio, para que crezcas en santidad y sean visibles los frutos del Espiritu en ti. Tus intenciones y tu posición interna son importantes para él. Dios no anda buscando gente perfecta, sino los que tienen un corazón dispuesto.

Noé anduvo en "Intima comunión con Dios"  Nosotras hoy con la presencia del Espiritu Santo también podemos lograrlo.  Deja que Dios diga de ti: "Ella es una mujer  justa e intachable ante mis ojos. Permanece conectada a mí". ¡Aleluya! 


Yubisai Suniaga Rada

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sábado, 28 de diciembre de 2024

TENGO UN PROPÓSITO EN DIOS

Salmos 138:8 "Jehová cumplirá su propósito en mí"

 ¿Qué es Propósito? Según el diccionario de la lengua española, propósito es el ánimo o la intención de hacer o no hacer algo. También significa; voluntad, empeño, aspiración, ideas, proyectos, determinación, plan etc.

Propósito en el diccionario hebreo; según el idioma, maneja varias palabras Tomaremos dos significados.


1. Plan maestro o proyecto. Un objetivo para la vida. La creación y la humanidad.

2. Intención de hacer algo.

En la Biblia, el propósito del ser humano se muestra, como la intención original de Dios para cada ser humano, la razón por la cual fuimos creados y la determinación del corazón de Dios que tuvo al darnos la vida. Por ello debemos buscar nuestro plan de vida, el por qué y para qué fuimos creados, según el creador.

Igual sabemos que, absolutamente todo en la vida tiene una intención y un propósito, una razón por la cual fue creado y que hay diferentes tipos de propósitos según el fin. 

Propósito personal, corporativo, social, entre otros. Yo agregaría, el más importante, propósito de vida en Dios. Una cosa es la motivación y el sentido que le das a la vida sin Dios y otra muy profunda el sentido y la motivación de vivir y hacer algo con Dios. El ser humano está hecho para glorificar a Dios, esa es la intención original del corazón del Eterno. Todos sabemos que Dios tiene un plan específico de vida para cada persona. Nuestra historia ya está escrita. El propósito original que el cielo nos designa viene plasmado en nuestros corazones. Jesús es nuestro principal ejemplo, él nació para morir por la humanidad. "Él vino a salvar lo que se había perdido". Aun así vivió una vida normal, hasta que empezó a ejercer su propósito en el tiempo perfecto de Dios.

Así mismo, Romanos 8:28 (NTV) dice: Y sabemos que Dios hace que todas las cosas cooperen para el bien de quienes lo aman y son llamados según el propósito que él tiene para ellos.

Este versículo nos deja claro, que aun las situaciones que vivimos van a ser usadas por Dios para nuestro bienestar, para aportar, aprender, crecer, menguar, para cooperación e impulsarnos al propósito que nuestro Dios Todopoderoso tiene con cada uno de aquellos que le aman. 

A muchas personas se les hace difícil saber cuál es su propósito según Dios. Veamos algunas señales que nos pueden ayudar a descubrir cual es nuestro propósito.

1. Según nuestra vocación

2. Según nuestros talentos naturales

3. Según la pasión que siento al hacer algo

4. Según el resultado, nos llena de alegría y gozo

5. Según lo que amo hacer, aunque no tenga remuneración

En otros puntos a observar:

1. Según mis sueños desde niña

2. Según lo que haya estudiado (No necesariamente)

3. Según el interés que siempre sigo y muestro ante algo naturalmente

4. Según siento es mi razón de ser o de vivir

En otros puntos naturales:

1: Según mi carrera

2. Según mis metas

3. Según mis objetivos

4. Según mi visión de lo que quiero alcanzar

5. Según el público o ambiente en que me desenvuelvo

Puntos más espirituales:

1. Por revelación del Espiritu de Dios

2. Por profecía

3. Mensajes en sueños repetitivos

4. Por una visión ejerciendo el propósito

4. Por asignación con resultados positivos

5. Por amor, servicio, agradecimiento y entrega

Aunque algunas se parecen, no son iguales. A mí personalmente, cuando le entregué mi vida a Cristo, el Espiritu Santo me reveló mi propósito, muchas veces y el plan estaba apegado a mis sueños de niña. Me preparé para eso algunos años, me gozaba al hacerlo, tenía sueños, metas y proyectos. Se me daba naturalmente, eran mis talentos y sentía pasión por hacerlo. Era mi creación original pura, limpia, no adulterada. Los planes no salían de mí sino de Dios, lo que estaba apegado al mundo y a mis intereses se despegó, y todo se apegó al Reino de Dios y para los intereses y la gloria de Dios.

Creo en la preparación, en conocer las cosas y en pulir los talentos según el llamado y el propósito. Aunque el Salmo 138:8 dice "Dios cumplirá su propósito en mí" Date cuenta que dice: "su" propósito. No te acuestes a dormir, porque él nos dará las directrices y nosotras ejecutaremos y tomaremos acción. Oraremos, intercederemos, haremos guerra espiritual, porque tendremos la oposición del enemigo. Pero tendremos que tomar decisiones, buscaremos, iremos, hablaremos etc. Tú haces lo natural, el Señor hará lo sobrenatural. Del cielo vas a tener el llamado, la aprobación, la unción, el poder, la autoridad, la palabra de verdad y de poder. La compañía del Espiritu Santo de Dios, ángeles a tu favor, puertas abiertas y recompensas naturales y espirituales. Paga y sustento, porque, aunque no lo hagas por interés de algo, Dios bendice la fidelidad y no es deudor de nadie. 

Recuerda, Dios tiene un diseño especial para ti, un propósito poderoso que traerá gozo al corazón de Dios y a tu vida, alcanzará tu linaje, y a miles de almas. Deseo que conozcas el plan del Altísimo y lo ejerzas. Por eso hoy te pido que dejes el pasado atrás, te prepares y te montes en la barca con Jesús, él te protegerá de las tormentas y te llevará a puerto seguro. Pon tu enfoque en amar y servir a Dios en todo tiempo por medio de su Hijo amado, Cristo Jesús.  

Yubisai Suniaga Rada

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miércoles, 13 de marzo de 2024

A LOS QUE AMAN A DIOS TODO LE AYUDA A BIEN

 


Romanos 8:28 “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas le ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados”.

Hay que empezar por decir, que Dios es maravilloso y seguirle y poner nuestras vidas a sus pies es un privilegio. Jesús, el Hijo de Dios, nos muestra cómo él se sometió a la voluntad de su Padre y cumplió su plan, a pesar de lo difícil y doloroso que era, solo porque le amaba. 

Amar a nuestro Dios marca un precio a pagar; obedecer su palabra es renunciar a nosotros mismos y rendirnos a su verdad en obediencia. La Biblia nos muestra que los personajes bíblicos que decidieron seguir la creencia de un Dios único, creador y todopoderoso,

 que enviaría a un Mesías salvador, un Dios que deseaba tener una relación personal con ellos y que ellos se rindieran a él y lo amaran como a un padre, ese Dios era el mismo que los estaba esperando, para revelarles el plan que tenía con ellos e indicarles lo que tenían que hacer, haciéndoles saber que eran escogidos y que él tenía un propósito para cada uno de ellos, así como lo tiene hoy, con cada una de nosotras.

Cuando llegamos a la vida cristiana, pensamos que todo es fácil; quizás pensemos en el retiro y en tirarnos en un sillón para dejar pasar la vida, pero eso está bien lejos de la realidad; la verdad es otra. Jesucristo nos advierte que en este mundo tendremos aflicciones; hay batallas que pelear, pero debemos confiar en él, porque Jesús ya venció todas las adversidades.

A ninguna palmera, cuando germina, Dios le advierte que en algunos momentos tendrá que soportar tormentas, tornados, huracanes, sequías, sol; aun así, en el día malo, ella resiste los vientos y nunca se rinde; ella sabe que en su tiempo dará frutos, porque esa es su hechura original, la que le permite resistir los tiempos malos, y así mismo sabe que luego vendrá la calma. Así mismo somos nosotras, estamos hechas para salir adelante en cada situación, somos seres pensantes e inteligentes; Dios nos dará la salida en cada prueba y confiar que, tomadas de su mano, saldremos en victoria.

Ten paz en medio de las pruebas, de los cambios, de los procesos; no te desanimes, reincorpórate cada día en fe, sabiendo que no estás sola. Recuerda que para el que ama a Dios todo, absolutamente todo, obrará, producirá, multiplicará para tu bien, según sea tu llamado y el propósito que el Señor designó para ti. Resiste firme en sus promesas, declara su palabra y persevera en el proceso, que en Dios nada es un desperdicio; tu testimonio dará buenos frutos de la veracidad, el cuidado, la bendición y el amor de Dios por ti. Recuerda, Dios no miente y, si lo hizo contigo, tú testificarás que también lo puede hacer con otras. Eres más que vencedora en Cristo Jesús.

Ora: Dios Todopoderoso, te amo, y te creo. Tú me sustentas y me cuidas y creo que estás conmigo en cada proceso y en cada prueba. Confío en que mi amor y tu amor hacen un vínculo de confianza y fidelidad que hace que me acerque cada vez más a ti, y que el proceso aporte sabiduría y conocimiento para el propósito para el cual tú me has llamado. Renuncio a toda mentira del diablo y recibo tu verdad y tus promesas; me fortalezco en tu Santo Espíritu. No temeré, entendiendo que todo me ayuda para mi bien.

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sábado, 10 de febrero de 2024

JESUCRISTO VINO A DESTRUIR LAS OBRAS DEL DIABLO

1 Juan 3:8 "Pero el Hijo de Dios vino a destruir las obras del diablo"

MUJER, JESUCRISTO VINO A DESTRUIR LAS OBRAS DEL DIABLO.

La historia del mundo es extensa y realmente llena de acontecimientos que cambiaron la historia, unos para bien y otros para mal. Desde siempre registra la vivencia y subsistencia del hombre, muchas batallas, rebeliones y guerras por doquier. Territorios, política, economía, tronos y reinos, muerte, poder, religión, orgullo, lucha de poder, pobreza y riqueza, justicia e injusticias, etc...

En la historia del mundo podemos ver que, en la batalla, unos pierden, otros ganan, unos avanzan, muchos se dan por vencidos sin ni siquiera pelear, intimidación, oponente y sus puntos débiles, incertidumbre, temor, unos tienen armas y no pelean, otros pelean hasta con las manos, unos viven, otros mueren, unos atacan en silencio y otros desatan el infierno, y por allí dicen que en la guerra y en el amor todo es válido. Todos quieren ganar.

Entre tanto, queda lo más mortífero, aquello que mata en silencio. Y estas son las heridas internas, heridas simples y graves, heridas que pueden causar la muerte, las mentales, heridas del alma y del espíritu. Heridas psicológicas y hasta la tierra y una nación pueden ser heridas.

Cuando una herida queda abierta, es cuestión de tiempo para que se dé a conocer y muestre los síntomas. Las heridas siempre duelen; pueden ser superficiales, agudas, punzantes y penetrantes, son molestas y, si no se les trata a tiempo, traerán consecuencias, así que sanarlas llevará un tratamiento y quizás un largo y voluntario proceso de sanidad.

Y podemos estar pensando en personas, en Europa, en las Cruzadas, la Primera o Segunda Guerra Mundial, de Siria, Irak, o también entre hermanos, padres e hijos, guerra por amor, apellidos, etc.

También vamos a tomar en cuenta las armas; entre las más antiguas, hachas, piedras, espadas, lanzas, flechas, entre otras, y en las más modernas están las nucleares, balas, bombas, misiles, y la más poderosa es la guerra de palabras y la amenaza psicológica.

Y después de todo, ahora lo que realmente quiero decirles es que todo se originó en el mundo espiritual. Dice un dicho que para pelear se necesitan dos, y una discordia en cuestión, una inconformidad, un poder, un trono, un mando, un territorio, un pueblo, un deseo, un ideal, un gobierno, y a fin de cuentas son dos que no están de acuerdo o es uno que desea lo que otro tiene; también puede ser alguien que anhela poder.  Un levantamiento, una defensa, una trivialidad.

Hebreos 11:3: "Por la fe entendemos haber sido constituidos el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía"

La primera batalla y el primer golpe de Estado se originaron en el cielo; se entiende que Satanás, en rebelión contra su Creador y Dios, queriendo usurpar una posición que no le correspondía, deseando en su corazón ser semejante al Altísimo, empezó a soñar con sentarse en el trono de Dios y tener su misma autoridad, poseer y gobernar la creación; él se levantó e intentó suplantar al mismo Dios.

La palabra nos da algunas referencias de lo que realmente pudo haber sucedido, y nos muestra un símil de quién pudo haber sido Satanás. En un pasaje de Ezequiel 28 se le muestra como un "hermoso querubín protector", era perfecto en sus caminos, pero se halló iniquidad en él y se llenó de violencia y pecó y fue expulsado del monte de Dios; su hermosura enalteció su corazón. Y en otra escritura del libro de Isaías se le llama "Lucero de la mañana" y, entre otras cosas, él dijo en su corazón: "Subiré sobre las alturas de las nubes, y me haré semejante al Altísimo".

Unido a esto, es importante señalar que los ángeles tienen voluntad propia; ellos pueden decidir, y en medio de su pecado, belleza, su jerarquía y su servicio a Dios, se corrompió su corazón y empezó a desarrollar orgullo y maldad; quería sentarse en el Trono de Dios, es por ello que hizo su plan y armó su ejército con diferentes jerarquías de ángeles que estaban a su alrededor, servidores de Dios, y estos decidieron seguirlo en su plan; en ellos también había maldad y no tenían temor ni honra a Dios, por eso siguieron el malvado plan de Satanás. Luego, al ser descubiertos por su Creador, fueron echados fuera por el mismo Dios, y aquel que era luz se convirtió en maldad y tinieblas. Cristo llama a Satanás "padre de mentira y homicida". Este es, en parte según estudios teológicos, lo que parte de la iglesia de Cristo cree que sucedió con Satanás, llamado diablo, dragón y serpiente antigua.

Creo que es bastante claro que de la misma forma pasa en la tierra; es el mismo Satanás enfurecido con Dios y su creación quien incita a los hombres a la guerra, a la muerte, por poder, por territorio, y hasta por tonterías. El orgullo y la soberbia de Satanás siempre han contaminado a los hombres por su pecado y por su corazón alejado de Dios; creen ser dioses, y esa es la misma imagen de lo que él deseó en el cielo y lo que no pudo lograr ante Dios; entonces él incita a los hombres para que se hagan entre ellos lo que él no pudo lograr en el cielo.

Su venganza viene en contra de los que fueron hechos a imagen y semejanza de Dios, en contra del pueblo escogido del Señor, de sus hijos, de su iglesia, de aquellos a quienes Dios sí le perdonó su pecado y les dio una nueva oportunidad al ser justificados por Jesucristo, aquel que vino a buscar lo que se había perdido.

Efesios 6:12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

Tenemos una guerra constante, que no es con balas y bombas; está diseñada en el mundo espiritual, y es más grande que cualquier otra. Estas guerras no son cara a cara; mayormente es bajo engaño y es principalmente por las almas. El ataque es espiritual; son seres malvados que no vemos, es el padre de la mentira, un estratega y asesino; no hay misericordia en él y está lleno de maldad; su fin siempre será destruir la creación de Dios.

1 Juan 3:8: "Pero el Hijo de Dios vino a destruir las obras del diablo". A Dios sea la gloria, porque envió a su Hijo Único Jesucristo, Quien destruyó y desarmó al enemigo en la Cruz y nos perdonó nuestros pecados, pago nuestra deuda ante Dios, destruyo toda acta de decretos que nos era contraría, nos sacó de las tinieblas a su preciosa luz, nos dio vida nueva porque estábamos muertos en delitos y pecados, encadenados al mal y a la maldición, Jesús le da salvación a todo aquel que en él cree, nuestro estatus espiritual cambió por él, y no te voy a decir que no vamos a ver más guerras, ni tendremos ningún conflicto, ahora tenemos a un enemigo, pero si te puedo asegurar que en las manos de Jesucristo estamos a salvo y tendremos paz aún en medio de la tormenta, como también una esperanza de vida. Ya Jesucristo ganó la guerra y nos dio la victoria.

Tenemos con nosotros la presencia del Espíritu Santo y es él quien nos guiará a toda verdad y nos guardará en medio de la prueba; con él venceremos todas las artimañas del diablo que vengan en contra de nosotros. Jesucristo de Nazaret, el Hijo de Dios, vino a la tierra como un ser humano más, nacido de una mujer; es la imagen de Dios mismo, tuvo vestidura humana, y él vino para rescatarnos de las garras y del odio del maligno, del acusador, del que roba, mata y destruye.

Jesucristo vino a destruir las obras del diablo; él quiere y puede librarnos de la guerra con el pecado y puede sanar todas las heridas que este nos ha producido en la vida. Puede sanar nuestra tierra, dar paz a las naciones, terminar con las guerras, reconciliando al hombre con Dios.

El mundo siempre tendrá sus diferencias; la historia está escrita, las guerras no acabarán. El príncipe de este mundo, aunque vencido por Jesucristo, anda suelto; nos toca a nosotros, en voluntad propia, apegarnos a Cristo para ser libres y liberar a nuestra generación del infierno, así que, confiados en el Padre, permitamos que Cristo reine en nuestro corazón.  Dios nos dejó las mejores y más poderosas armas de guerra, y son para vencer cada ataque de nuestro adversario, así que primeramente tenemos su poderosa palabra, la fe que agrada a Dios, la oración, la comunión diaria con él, la adoración y la alabanza, el ayuno, la armadura de Dios y todas sus poderosas promesas.

También tenemos la presencia del precioso Espíritu Santo de Dios con nosotros, estamos marcados con la sangre preciosa de Cristo, hay ángeles que nos acompañan y nos defienden, y nos ha delegado autoridad y poder para guerrear, hacer la obra y para mantenernos firmes en la verdad, perseverando cada día hasta correr la carrera que tenemos por delante y llegar a la meta, palabras dichas por el apóstol Pablo. Con Cristo y en Cristo hemos ganado la guerra espiritual más grande y hemos obtenido un triunfo eterno sin comparación alguna. Gracias a sus méritos ante el Padre Celestial, Jesús nos dio vida nueva; nos debemos a él y somos para él; le alabaremos por siempre en gratitud y gran amor. ¡Aleluya!

No te dejes engañar por el enemigo; él no es un mito, es real. Aaaah, pero mi amado Señor Jesucristo es más real que todo, Príncipe de paz, magnífico, perfecto, lleno de amor y de verdad. Él te llena a plenitud y te hace más que vencedor; pídele que entre a tu corazón y te perdone y te guíe y sea parte de tu vida. Jesucristo, nuestro vencedor y más grande héroe. Él nos ama con amor eterno. 💓

Efesios 6:13 Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.

viernes, 24 de septiembre de 2021

CLAMÉ A DIOS Y ÉL ME RESPONDIÓ

 

2 Samuel 22:7 " En mi angustia invoqué a Jehová, y clamé a mi Dios; Él oyó mi voz desde su templo, Y mi clamor llegó a sus oídos."

No podemos rendirnos. Somos sus hijas amadas. La Palabra nos anima: esfuérzate, sé valiente, cree, alaba y sigue clamando. Espera con fe, porque Dios responde todo clamor.

En 2 Samuel 22 vemos un cántico de liberación del rey David. Él testifica que, en su angustia, clamó a Jehová, y Dios lo oyó, lo respondió y lo libró de sus enemigos. Esto nos confirma que Dios cumple lo que promete.

A veces pensamos que los escogidos de Dios vivieron vidas fáciles, pero no es así. La Biblia muestra hombres y mujeres imperfectos, con debilidades, temores y errores, pero también con fe, carácter y amor por Dios. La clave no es la perfección del hombre, sino la obra del Dios perfecto en él.

No se trata de nuestra historia, sino de la historia de Dios a través de nosotros. Él es quien llama, capacita, levanta y glorifica su nombre en nuestras vidas. A Dios sea toda la gloria. El Señor nos libró, nos libra y nos librará de toda angustia. Jesucristo venció en la cruz, por eso somos más que vencedores. Él nos sostiene en medio de la prueba, el dolor, la escasez o la soledad.

Tal vez hoy estás pasando por un tiempo difícil: prueba, espera, silencio o confusión. Muchos sienten temor y piensan que Dios los ha abandonado, pero eso no es verdad, Dios no abandona a sus hijos.

Recuerda siempre quién eres: perteneces a Dios. Eres parte de su Reino y tienes un Rey poderoso que te ama: Jesús. Él te protegerá en medio de las dificultades y te enseñará que si clamas tu clamor llegará a su corazón y responderá a tu llamado para rescatarte, fortalecerte o levantarte. El Espíritu Santo está contigo. No temas. Dios no te abandonará.

Aunque enfrentes momentos como los de David, no te detengas. Sigue clamando. El Señor es tu roca, tu fortaleza y tu libertador. Él oye y responde al clamor sincero.

En lo personal, he pasado por aflicciones, pruebas y tiempos de espera muy difíciles. Hubo momentos en los que no entendía nada, donde mi fe se debilitó, pero decidí no soltar a Dios, seguí esperando y seguí clamando y paso a paso e crecido espiritualmente y he visto la mano de Dios obrar a mi favor. Siempre decía: “Aunque no entienda, no te dejaré. Tú no mientes. Esperaré en ti.”

Clamé, confié y esperé. y Dios respondió y sigue respondiendo. Él me libró de muchas angustias y en medio de esos procesos, Él habló profundamente a mi vida y me permitió crecer y ver su mano poderosa y milagrosa a favor de mi vida y entiendo que cada proceso tiene un propósito.

Por eso es necesario entender que las pruebas fortalecen nuestro carácter, nuestra fe y nuestra relación con Dios. Nos enseñan a escuchar su voz y a confiar plenamente en Él.

La Biblia está llena de testimonios de hombres y mujeres que clamaron a Dios y recibieron respuesta. Ahora nos toca a nosotras creer, clamar y confiar. Si lo hacemos de todo corazón, veremos su respuesta, nuestra alma descansará en Él y le daremos gloria a su nombre.

Salmo 38:15 Porque en ti, oh Jehová, he esperado; Tú responderás, Jehová Dios mío. 




miércoles, 2 de octubre de 2013

DIOS PUEDE CAMBIAR TU CORAZÓN

 
"Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida"

En este momento, vamos a analizar en qué estado puede estar el corazón de cada una de nosotras.
Debo aclarar que cuando Dios se refiere al corazón no se refiere al músculo físico que bombea sangre al lado izquierdo del tórax, se refiere al espíritu, como el corazón que él entrego a cada uno de los seres humanos y que les permite tener vida.

Ahora veamos en que posición nos ubicamos, y que es lo que puede estar alojado en nuestro corazón que nos aleja de Dios:

Corazones carnales que no conocen a Dios: Orgullosos, duros, despreciadores, rencorosos, perversos, alejados de Dios. Incrédulos, con ira, odio, engaño, egoístas. Idolatras. peleoneros, inseguros, insensibles. Desesperanzados, materialistas, infieles, intrigantes. Amargados, miedosos, celosos, vengativos. Amadores del mal, emocionales, destructivos, viciosos, solitarios, perfeccionistas etc... Entre otras características, son corazones contaminados por el pecado y por las obras de la carne, traumas. Con maldiciones y faltos del amor de Dios.

Corazones espirituales llenos de Dios: Amorosos, pacíficos, alegres, mansos. Perdonadores, de fe.  Rectos, justos, leales. Amadores de la verdad, pacientes, humildes, ayudadores, servidores. Llenos de esperanza, confiados en Dios, dependientes de Dios. Respetuosos, dadores, comprensivos, bondadosos. Aman el bien, aman al prójimo, aman la palabra de Dios. Reconocen a Jesús como Salvador y a su iglesia. Se rinden al Espiritu Santo. Reconocen el error, el pecado, desechan la maldición. y se arrepienten ante Dios.

¿Cómo te fue en el análisis a tu corazón? Sé que no es fácil, pero hay que ser sinceras y transparentes con nosotras mismas, porque por está razón muchas personas se acercan a Dios y luego huyen por la derecha, porque Dios nos da convicción de pecado y nos sabe  confrontar con la verdad de las cosas. Él nos dice todo aquello que "NO" queremos escuchar, haciéndonos entrar en cuenta que nosotras no somos tan buenas como creíamos. La Biblia dice: "Bueno solo Dios". Todas tenemos fallas y un pecado original adquirido, junto con nuestras fallas, pecados personales, maldiciones generacionales etc, por eso hay que llevarle el corazón a Jesús de Nazaret para que lo limpié.
Tenemos que amar la verdad para reconocer que hay maldad alojada dentro de nuestro corazón, y esto es para todos. Todos los seres humanos deben entregarle el corazón a Jesús para que haya perdón de pecados, y él examine tu vida y saque lo malo que llevas dentro. 

Cuando nacemos tenemos un corazón lindo y tierno, no hay maldad en el, cualquiera nos puede engañar con tan solo ofrecernos un dulcito. No guardamos rencor, nos pueden meter siete empujones y dos pellizcos y al rato estamos con esa persona que nos agredió jugando y sonriéndole. Nuestra mamá nos da un buen correazo por desobedientes y a los cinco minutos vamos a sus brazos y le decimos "Mami te amo"  A ver si pasa lo mismo cuando tienes quince años, cumples ochenta, estas a punto de morirte y todavía te acuerdas de aquel terrible correazo que te dio tu mamá en la adolescencia.

Es mientras vamos creciendo y según el camino en donde nos desarrollamos y las experiencias y circunstancias en que vivamos, en que el corazón va ensuciándose, entenebreciéndose, enfermándose. Guardando los peores recuerdos y olvidando todo lo bueno que nos ha pasado. Así que empezamos a buscar un culpable de toda mi desdicha y ha llenarnos de amargura. Y ¿A quién creen ustedes que culpamos por nuestros males?  A Dios, a nuestros padres o ha nuestra familia. Y nace la pregunta: "¿Dónde estaba Dios cuando me paso esto y aquello...?  Y debo reconocer que hay padres y familias que son terribles, pero Dios es bueno y es él, el que puede arreglar las cosas. Nuestros padres, al igual que nosotros necesitan de un toque de Dios.

Tú puedes cambiar tu historia ahora mismo, Dios te ama, te ofrece su ayuda, su paz, su perdón, su opción de salvación y nos da la promesa de que si le entregamos nuestro corazón será limpiado y cambiado totalmente y profundamente por él mismo. El versículo dice: "Guarda tu corazón" Nosotras tenemos una responsabilidad con todo lo que entra a nuestra vida. "Mana la vida" En un sentido figurado, son la esencia interna, los pensamientos, emociones y deseos de una persona, es la fuente que fluye de todas las acciones y decisiones que definen la vida de cada una de nosotras.

No te quedes amarrada en tus sufrimientos, padecimientos y amarguras, suelta esa carga en las manos de Dios, no pongas tu vida en manos de hombres, en manos de la religión.  El único  que puede cuidar tu corazón es el Señor Jesucristo.

"Porque de adentro, del corazón salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez, todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre"    Marcos 7:21-23   "Caras vemos corazones no sabemos". ...pero Jehová mira el corazón" 1 Samuel 16:7

Mujer; Dios está atento a cada corazón, no lo podemos engañar, él sabe todo lo que llevas guardado dentro, pero por medio de Jesús él te puede dar un nuevo y limpio corazón. En una relación con el Espiritu Santo, tu corazón y tu espíritu son transformados, tu vida puede cambiar en las manos de Dios. Pídele a Jesús con humildad que entré en tu corazón y reconoce ante él que lo necesitas. 

Un corazón limpio y puro ha conocido a Dios y ha sido perdonado. Un corazón oscuro y entenebrecido, es esclavo del pecado y está lejos de Dios.  
Deja que Jesús vivifique, cambie y limpie tu corazón. "Bienaventurados los de limpio corazón, pues ellos verán a Dios" Mateo 5:8

Entrégale tu corazón a Jesús: Señor Jesús reconozco que eres el Hijo de Dios, te pido que entres en mi corazón, perdona mis pecados. Hoy confieso que eres mi Señor y el  salvador de mi alma. Límpiame y sáname. Enséñame a guardar mi corazón. En el nombre del Señor Jesucristo.  ¡Amén!   


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Yubisai Suniaga Rada
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