miércoles, 1 de febrero de 2017

APRENDE A TENER PENSAMIENTOS SANOS CON JESÚS


Mateo 15:19 Pues del corazón salen los malos pensamientos, el asesinato, el adulterio, toda inmoralidad sexual, el robo, la mentira y la calumnia. (NTV)

Definitivamente, somos lo que pensamos. Gran parte de nuestros pensamientos están asociados a nuestras vivencias, a palabras, frases o críticas que nos han dicho, personajes de influencia en nuestras vidas, el entorno, aprendizajes, etc. De lo que vamos viviendo nos vamos llenando.
Tenemos malos recuerdos y buenos recuerdos, pero, ¿cuáles son los recuerdos que nos dominan? Con la ayuda de la Internet, hoy en día tenemos a la mano de todo un poco, desde lo más grotesco hasta lo más hermoso. Vemos y sabemos hasta de lo que no queremos y, por curiosidad, hemos podido llenarnos de información y de ideas dominantes en el mundo que no necesariamente nos ayudan o nos sirven para algo bueno.

Las palabras hacen pensamientos e imágenes: los recuerdos hacen vivencias y todo puede llevarnos a una realidad. Lamentablemente, un mal recuerdo, una mala palabra, puede calar tan hondo en el corazón y crear peliculas de dolor y herirte, y eso nos puede llevar a abrir portales de maldición, oscuridad, a lo negativo, a la miseria, a los demonios y a pensar que nunca debiste nacer. Un solo recuerdo doloroso, si no lo sacamos de nuestro corazón, puede desgraciarnos la vida. Por eso hay que tener cuidado con lo que escuchamos y vemos.

La Biblia nos dice que Jesús sabía lo que ellos estaban pensando, lo que nos muestra que Dios siempre sabe lo que está en nuestra mente porque él es omnisciente. El Señor nos dice que podemos renovar nuestros pensamientos con su palabra, con su poder y con la ayuda de su Espíritu. Tenemos que creer en la sanidad y la liberación de nuestro interior, con restauración, identidad y sabiendo que tenemos un propósito y un futuro nuevo.

Los malos pensamientos salen del corazón: Es importante saber que los pensamientos pecaminosos están relacionados con el corazón, muchas veces debemos saber la raíz, por qué están allí, quién lo sembró, como entró, luego hablar con el Señor y perdonar, entregárselo todo a Dios, cortar los hilos de conexión con las tinieblas y después llenar ese espacio vacío con información buena y agradable a Dios. Mateo 15:19.

Particularmente, yo era veloz para pensar, lo bueno y lo malo, y por las situaciones que había vivido tenía tendencia a pensar más rápidamente en lo malo y, hoy si me descuido, yo sé que un pensamiento dañino puede hacer estragos con mi vida. Pero he aprendido a conocer mis debilidades, para rechazar y cerrar toda puerta a cualquier pensamiento desestabilizador y cuidar mi corazón y mi mente.

Depuración y Renovación: Cuando nosotros venimos a Cristo, es necesario pasar por una depuración de nuestros pensamientos y sacar los pensamientos nocivos para nuestra salud y para nuestro espíritu. Hay cientos de enfermedades que nacen de dolorosos pensamientos: la depresión, la culpa, la ira, el odio, las pasiones sexuales desenfrenadas, el rencor, la amargura... Todo eso se alimenta de pensamientos. Hay cánceres que se han originado en un pensamiento de dolor y rencor. Incluso tanto el complejo de inferioridad como el de creerse superior al mismo Dios nacen de un pensamiento, de una creencia, de una enseñanza. Es por ello que es importante después de depurar renovar la mente como dice Romanos 12:2.

Tenemos hoy en día la tendencia y la filosofía del pensamiento positivo y el pensamiento negativo, que no está mal; sus consejos son buenos y pueden traer un buen resultado a tu vida. El problema está en que el hecho de que aprendas a ser positiva no quiere decir que tengas un corazón sano, o que hayas perdonado, o que no tengas raíces de amargura. Podemos ponernos máscaras delante de los hombres, pero no delante de Dios.

Pasos para sanar nuestros pensamientos:
  • - Invita a Jesús a ser tu Señor y el Salvador de tu vida.
  • - En oración, pide perdón por todos tus pecados y faltas a Dios
  • - Perdona a todo aquel que te haya ofendido (uno por uno, con la ofensa)
  • - Pídele al Espíritu Santo de Dios que entre y sane tu mente y todos tus pensamientos
  • - Entrégale a Jesús todos tus recuerdos, vivencias y pensamientos dañinos del pasado
  • - Aléjate de todo lo que se opone a Dios (hechicería, adivinación,  idolatría, pornografía, violencia,  mentiras etc)
  • - Lee la palabra de Dios para que todos tus pensamientos sean renovados (Salmos)
  • - Cree en las promesas de Dios para tu vida
  • - Cada día en oración renuncia a todos esos recuerdos dañinos persistentes
  • - Lleva al Señor en oración a aquel lugar donde fuiste dañada u ofendida y pídele sanidad
  • - Escucha palabra de Dios, porque la fe entra por el oír.
  • - Toma la decisión de dejar el pasado atrás para enfocarte en las promesas hermosas del futuro.
  • - No puedes resolver el pasado, pero hoy puedes sanar y vivir un sano futuro
  • - Creyendo que de cada dolor y tristeza Dios saca una victoria para ti.
  • - Empieza a creer que viene un nuevo tiempo para ti de bendición, sanidad y  restauración.
  • - Créele a Dios por cosas hermosas y grandes, por su plan hecho realidad en tu vida.
  • - Aprende a pensar, a hablar y a bendecir a los demás.
  • - Dedica unos minutos todos los días para meditar en Dios.
  • - Olvídate ya de tus errores y de los ajenos, Dios te perdonó y tú perdonaste, así que toma la decisión de vivir una nueva vida libre en Cristojesús.

Jesús por medio de su Espíritu y de su palabra es más que suficiente para darte una vida nueva y llenar no solo tu mente, sino tu alma, tu corazón y tu espíritu de promesas de poder, bendición y prosperidad para tu vida y los tuyos.



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