jueves, 3 de mayo de 2018

JESÚS VARÓN DE DOLORES EXPERIMENTADO EN QUEBRANTO

Isaías 53:3 Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. (RVR1960)

"Varón de dolores"

En el libro del profeta Isaías, podemos leer una poderosa revelación del Espíritu Santo al profeta, donde describe parte del sufrimiento que el Hijo de Dios tendría que pasar antes y en la cruz, para poder libertar a la humanidad del pecado. Cuando tú pienses que nadie sabe lo que has sufrido o lo que ahora estás pasando, de cómo el dolor te agobia y te consume y te roba las ganas de vivir, recuerda que ya Jesucristo pasó el máximo dolor; por eso es llamado "varón de dolores".

Todo lo que puede pasar un ser humano interna y externamente, ya Cristo lo pasó, y hasta más. Debemos vivir confiadas en él; entre sus brazos él nos da fuerzas y la paz para vivir y consuela nuestra alma y aboga e intercede a nuestro favor delante del Padre para que podamos ser libres de toda opresión. No importa de dónde venga el dolor, ni cómo se llame; Jesús sana todos nuestros dolores; con él tendremos una solución justa a nuestro caso.

"Despreciado"

 ¿Has sido despreciado alguna vez en tu vida? Ser despreciado por otros puede ser tan humillante y destructor como la peor de las ofensas. El desprecio es: Falta de aprecio, de cariño, de valor, de consideración. La persona que te desprecia te muestra que tú no le importas, y todos alguna vez hemos pasado por eso.

"Desechado entre los hombres" 

Nosotros votamos lo que no nos sirve y a eso lo llamamos desecho. Ser desechado es sentirse menos que un simple papelito: no sirves para nada, eres basura. Muchos, al ser desechados de un lugar o por personas que aman, pueden sentirse como una cucaracha, con ganas de desaparecer o de que se los trague la tierra, con deseos de venganza.  Ser desechado puede ser un golpe tan grande al corazón que nos puede llevar a un despeñadero y nos invite a vivir el máximo desastre en nuestras vidas, y a ser sepultados para siempre, emocional, física y espiritualmente. O al contrario, nos levanta en orgullo y nos lleva a maltratar a quienes nos rodean.

"Experimentado en quebranto" 

¿Qué es lo que quebranta tu vida? ¿Qué quebranta tu corazón? Jesús experimentado en quebrantos; experimentado es como el conocimiento total y profundo de situaciones que nos abaten; él pasó todo tipo de decaimiento físico, moral y espiritual. Estar abatido, desinflado, en desaliento, sin fuerzas, a punto de renunciar, triste, a punto de desmayar, en el filo de un abismo, sin fuerzas para levantarse y pelear por tu vida.

"Como que escondimos de él el rostro"

Cuando Jesucristo fue perseguido y luego crucificado, todos huyeron de él. Tantos discípulos, amigos, seguidores; escondieron de él su rostro. "Si te hemos visto, no nos acordamos" Solo Juan continuó con él. Su situación era grave y nadie estaba dispuesto a enfrentar con él el asecho de las autoridades. La persecución del pueblo, de los religiosos, la muerte que ya lo acechaba.

Y pues muchas de nosotras tratamos de escondernos de Jesús, quitamos nuestro rostro, nuestra frente de él y le damos la espalda, porque, aunque él murió por nosotras, no estamos dispuestas a pagar el precio por seguirle. ¿Estás tú escondiéndote del llamado de Jesús? Quieres solo ser una amiguita lejana. Su amor inagotable te está llamando para llevarte a la victoria y a un plan. No trates de esconderte de él; ven a sus brazos.

"Fue menospreciado"

La palabra menospreciado es clara: "menos precio", no se le dio su verdadero y alto valor, sino que se le menospreció y no se le reconoció su estatus, su virtud, sus palabras, sus enseñanzas que eran claras, su descendencia, su linaje, su ministerio, milagros, prodigios; su labor en el cambio de los corazones de los hombres fue menospreciada.

Fue tomado como una poca cosa, sin importancia; sacarlo del medio era lo mejor. Todos creyeron que su muerte era la solución y que nadie lo notaría, pero, aun en la mala acción de los hombres, los planes de Dios se tenían que cumplir. Era necesario su menosprecio, para que este fuera llevado a la cruz y su misión y la liberación para la humanidad fuesen cumplidas: "Consumado es" Hoy el mundo sabe y reconoce su alto y digno valor. Un Salvador, Rey y Señor, el Hijo de Dios, que ha cambiado millones de corazones en todo el mundo.

"Y no lo estimamos"

La estima a otros está ligada al mismo valor que nuestro corazón tiene por una persona. Jesús no fue estimado, es decir, no fue querido, no hubo ningún afecto por su vida; podríamos decir que no fue amado por su labor, ni por su persona. Saber que las personas que te rodean no te aman, ni te aprecian, es la peor sensación de rechazo que pueda existir, porque fuimos hechos los unos para con los otros para compenetrarnos y amarnos en amistad, intimidad, familiaridad, en dependencia del amor de nuestro Dios y de su Hijo Jesucristo.

Y fue precisamente el amor paternal lo que lo llevó a entregar a su propio Hijo para rescatar a la humanidad y redimirla de la maldición del pecado. El Hijo, por amor, no se resistió, sino que vino a pagar el más alto y doloroso de los precios, su propia vida, por la humanidad y por la misma creación para reconciliarnos con nuestro Padre Celestial.

Mujer: ¿Qué es lo que has vivido o estás viviendo que creas que Jesucristo no pueda entenderte ni ayudarte?

Tienes que saber que no hay nada imposible para Dios; ya él lo pasó todo y lo pagó todo en la cruz del Calvario, por ti y por mí. Por eso, cuando vienes a Jesús y lo dejas entrar en tu vida como Señor y Salvador, eres beneficiada, y él se encarga de tus luchas, dolores, aflicciones, enfermedades, conflictos personales, necesidades del alma, del espíritu o del cuerpo; solo debes entregárselas.

No lo menosprecies, no lo rechaces, no lo deseches, ni lo desprecies, no escondas más de él tu rostro; ámalo como solo él se merece, y dale un lugar especial en tu vida para que él haga una obra redentora en ti y saque todos tus dolores y te haga completamente libre. Empieza a vivir una vida digna y con valor, porque quizás ni tú te amas, quizás sientas que para los hombres no vales nada, pero para Cristo valiste su vida, la vida de un Rey que a fin de cuentas es Dios.

Si nadie te ha amado, ven a Jesucristo y ríndete ante él y deja que él pelee tus batallas y purifique tu corazón y sane tus heridas; entrégate y serás más que vencedora, por medio de aquel que te llamó de las tinieblas a su luz admirable.

Jesucristo venció al maligno y en él, solo en él, estás segura. No te estanques en el dolor, avanza tomada de la mano de Dios. Colosenses 1:13: "El cual nos ha librado del dominio de las tinieblas y trasladado al reino de su Hijo amado" Tú le importas a Jesucristo; vuélvete a él y entra en la paz y en el gozo de tu Señor y su Santo Espíritu consolará tu alma. La vida está en él. Date la más valiosa de las oportunidades. El Rey te llama a libertad; después del sufrimiento vino la resurrección y la gloria; deja que Dios te levante y te honre.

Oremos: "Señor Jesús, perdóname, te pido que entres a mi corazón, sana todas mis heridas, quita todo dolor de mi corazón, lléname de tu amor, de tu paz, dame valor para seguir, lléname de tu amor y guíame en tu camino con tu Espíritu Santo." En el nombre de Jesús. ¡Amén!


Cuéntanos cómo está reflexión bendice tú vida.









domingo, 1 de abril de 2018

JESÚS HA RESUCITADO POR TI Y POR MI

Lucas 24:5-7  Las mujeres quedaron asustadas y se inclinaron rostro en tierra. Entonces los hombres preguntaron: ¿Por qué buscan entre los muertos a alguien que está vivo? ¡Él no está aquí! ¡Ha resucitado! 

En este pasaje tan revelador y lleno de esperanza, en donde se nos relata la resurrección de Jesús, podemos leer cómo algunas mujeres fueron a visitarle y a llevar especies aromáticas a la tumba, sin imaginar la gran sorpresa que encontrarían: la piedra de la entrada estaba removida, un cuerpo que había desaparecido y dos ángeles que les recordaban a las mujeres lo que Jesús antes les había dicho. "Seré crucificado, pero resucitaré al tercer día".

Y es emocionante saber que Dios le dio este privilegio a las mujeres; en los 4 evangelios se da testimonio de que fueron las mujeres las que se encontraron con esta gran sorpresa y fueron ellas las que fueron a darle la buena y sorprendente noticia a los discípulos de Jesús.

Los ángeles les hacen una pregunta contundente a las mujeres: "¿Por qué buscan entre los muertos a alguien que está vivo?" Y es que los vivos están con los vivos. Pero ciertamente hoy en día muchas personas buscan, adoran y cargan a Jesús en sus corazones y en sus vidas, ¡muerto!, y es un Jesús que no se comunica, no les ayuda, no guía, no restaura, no liberta, no les sana y no los salva, tampoco los cambia; está crucificado dentro de ellos, y no logran ver su vida con vida.

Pero querida amiga; nuestro Jesús ¡Esta vivo!, ¡Jesús resucitó!, salió del mundo de los muertos, no había pecado en él y la muerte no lo pudo retener. La muerte es el pecado en nosotros, es por ellos que todos debemos venir a Jesús para que él justifique nuestros pecados delante del Padre. Fue por causa de nuestra maldad que Jesús se entregó por cada uno de nosotros, pagando la deuda que a cada uno nos tocaba pagar ante Dios.

Jesús fue el sacrificio perfecto para darnos a nosotros una oportunidad preciosa de ser salvos, él es el mediador entre Dios y los seres humanos, tan solo tenemos que ser conscientes de nuestro pecado y entregarle nuestra vida a Jesucristo el Hijo de Dios, para nosotros también vivir en él y con él. Jesucristo vive porque él un día resucitó, y esa es nuestra oportunidad para que él viva dentro de nuestro corazón.

 "¡Él no está aquí! ¡Ha resucitado!" Jesucristo, luego de resucitar, se les apareció a los apóstoles y les habló del Reino de Dios, y fue visto por mucha gente y obró muchos milagros, hasta que descendió y fue recibido arriba en el cielo y está sentado a la derecha del Padre Celestial. Él ya no está en el sepulcro y tampoco está en la tierra; él dejó con nosotros al Consolador para que nos diera convencimiento de pecado, nos guiara, limpiara, sellara y preparara a su iglesia para las bodas del Cordero.

Hechos 1:3: A quienes también, después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles del reino de Dios.

"El Hijo del Hombre debía ser traicionado y entregado en manos de hombres pecadores, y ser crucificado," Nada de esto pasó por error, nadie podía impedirlo, porque esto era un plan de Dios desde la caída de Adán, el primer hombre. Por causa del pecado, Dios prometió un Salvador para la humanidad, así que Jesús nació para ser crucificado y para ser una puerta de salvación a los seres humanos. Es por eso que Jesús es llamado el segundo Adán.

Juan 18:10: Nadie puede quitarme la vida, sino que yo la entrego voluntariamente en sacrificio. Pues tengo la autoridad para entregarla cuando quiera y también para volver a tomarla. Esto ordenó mi Padre.

Juan 14:26 “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas y os recordará todo lo que yo les he dicho”.

Todos somos pecadores y todos estamos destituidos de la gloria de Dios; no hay justo, ni aun uno; así que no hay excusa para creer que Jesús vino a salvar a unos cuantos; vino por todos, no hay mujer u hombre bueno que no lo necesite. El sacrificio de Jesús y su sangre derramada es necesario que sean aceptados en cada corazón para salvación de su alma y postrera vida eterna.

Haz esta oración de entrega para salvación:

Señor Jesús, gracias por sacrificarte en mi lugar. Gracias por pagar mi deuda y darme una esperanza para vivir aquí y en la eternidad. Hoy decido recibir a Jesucristo como mi Salvador personal y mi Señor, me arrepiento de todos mis pecados y te pido perdón; entra a mi corazón y hazme una nueva criatura; le pido a tu Santo Espíritu que me guíe a ti. En el nombre de Jesús. ¡Amén!



miércoles, 3 de enero de 2018

EN ESTE AÑO 2018 JEHOVÁ PELEARÁ POR TI

Éxodo 14:14 
"Jehová peleará por 
vosotros,
y vosotros estaréis          tranquilos"

Los comienzos, los procesos y los finales de cada etapa de cada tiempo que vivimos en nuestras vidas nunca son iguales y nos ponen a reflexionar, nos obligan a pensar en el comienzo, en la vivencia, en el fin... Nos obligan a hacernos preguntas. ¿Fue un éxito? ¿Fue un fracaso? ¿Valió el esfuerzo? ¡No debí hacerlo! ¡No hice nada! ¡A sido mi mejor decisión! o ¿La peor?
El 31 de Diciembre de cada año siempre nos damos un tiempo de reflexión, en donde miramos atrás y podemos reír, tener paz, lamentarnos o podemos llorar.
Dice la Escritura que; "Todo tiene su tiempo debajo del sol" Y hay tiempos de batallas, así que aunque no sean los tiempos mas agradables a todos nos toca vivirlos, pelearlos para luego dejarlos atrás... Vamos a reflexionar un poco sobre el tiempo de batallas personales...
Ecl. 3:8 "Tiempo de amar, y tiempo de aborrecer, tiempo de guerra y tiempo de paz."

Pero ¿A quién le gusta la guerra, el conflicto, la batalla, las discusiones, luchas, difamaciones, mentiras, divisiones, angustias, peleas...? 
Muchas veces vemos cuando comienza; pero no tenemos ni idea de cuando, ni cómo termina. Y cuando no conocemos a Cristo como nuestro Señor, cuando nuestro corazón no ha sido limpiado y transformado, cuando no conocemos el consejo de Dios por medio de las Escrituras, todo es un desastre. Hay un dicho popular que dice: "En la guerra y en el amor todo vale" Pero no es así con Cristo, las reglas que hay en el mundo no son las mismas que rigen nuestras vidas cuando ponemos toda nuestra confianza en el Señor.
Dios nos señala como todo origina en el pecado que habita en el ser humano y en un mundo espiritual caído y donde el Señor nos da advertencias para tomar en cuenta:
"Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad de las regiones celestes." Efesios 6:12

Es por ello que toda nuestra confianza debe estar puesta en nuestro Dios Todopoderoso, sea cual sea y con quien sea el conflicto, debe ser una confianza plena y ciega, en donde le creemos y estamos convencidos por medio de la fe en Cristo Jesús que él no nos dejará, no nos abandonará, no nos dejará avergonzados, si nosotras confiamos en el Hijo de Dios esa confianza Dios no la va a defraudar, Jesús pelea por ti y pelea por mí constantemente, y nos libra hasta de lo que no sabemos, él único y justo Dios que conoce tu causa, es tu abogado, tu intercesor ante el Padre y va a defenderte. Su justicia va a ser declarada ante ti y él va a traer la victoria a tus manos para que su nombre sea glorificado en tu vida y para que des testimonio en la tierra de los vivientes de que el Señor es fiel y cumple su palabra. Él pelea por ti y tú estarás tranquila, tranquilo, adorándole, amándole y sirviéndole, porque él se merece toda gloria, honra y todo honor.

Es doloroso pensar que muchas de estas grandes y dolorosas batallas la podemos vivir entre nuestras propias familias, matrimonios, amigos, íglesia, trabajo etc. Cuando el oponente es desconocido podemos ser mas fríos, pero cuando se trata de personas que conocemos y de nuestra confianza y en donde hay sentimientos y lazos de amor puede ser devastador, desgastante, podemos sentir el mismo infierno bajo nuestro techo; pero ten presente que Jesús dijo: "Yo estaré con ustedes todo los días hasta el fin del mundo" El enemigo puede usar a tu propia familia, a quien más amas, y puedes sentir que estas sola, que Dios te abandonó, pero no es así, confía, confía y ora sin cesar, echa sobre el Señor tu carga, él está peleando en medio de ti y conoce las intenciones y lo que hay detrás de cada corazón, así que él actuará justa y misericordiosamente con cada uno y al final él librará a toda la familia de toda tiniebla y hará que resplandezca en medio tuyo su luz.

Después de yo pasar una terrible y parecía que interminable tribulación, el Señor habló a mi vida y me dijo: "Era necesario que pasaras por esto; ya no eres la misma; maduraste, recibiste revelación y creciste espiritualmente" ... Así que me toca decirte que muchas veces es necesario que pases por situaciones en donde el Señor va a trabajar en tu vida y te va a llevar a madurar, va a quitar y va a poner, purificar, sanar, para luego sacarte fortalecida y lista para ayudar y bendecir a otros dando testimonio de la veracidad y ayuda y protección del Señor.
Ahora; ¿quién anda provocando divorcios, adulterios, fornicaciones, division, peleas, batallas, envidias, mentiras, chismes, asesinatos, suicidios, dolor, celos, angustias, desamor, frustración etc, etc.... ¿Dios? -¡Nooo!- 
Pues es satanás, nuestro adversario, enemigo de nuestras almas, rey de las tinieblas, e iniciador del pecado, imitador de Dios, padre de la mentira, homicida desde el principio, blasfemo, anticristo, quien por medio del pecado contamina y asecha nuestra mente, el corazón, la carne... Pero el Espíritu Santo y la Palabra de Dios esta en y con nosotros para que seamos más que vencedores en cada ataque del enemigo.

 Sepa usted mi querida amiga que cuando nosotros le entregamos nuestra vida a Cristo y lo declaramos nuestro Señor y Salvador, ya el enemigo no tiene derecho, ni poder sobre nuestras vidas, usted es una hija, un hijo legítimo de Dios y el Señor ya le gano la guerra a satanás en la Cruz del Calvario y lo venció. El Señor y sus ángeles pelean con las tinieblas por causa suya, este es un asunto espiritual más que natural; es por ello que tome la decisión en este año que comienza  dejar que Dios pelee por usted, entréguele cada una de sus batallas, de sus situaciones, de sus conflictos, de sus cargas, personas, incluso los conflictos que tiene consigo misma y deje que Jesús le haga la guerra a cada uno de sus enemigos, naturales o espirituales. Usted no necesita entender, solo obedecer y creer que nada hay imposible para Dios.
El Señor no pierde ninguna batalla y no hay oponente más fuerte que él, Jehová de los Ejércitos es su nombre, así que en sus manos toda lucha está ganada, él pelea y peleará por su causa y usted estará confiada y segura de que la victoria ya está en su mano. Proclame sus promesas con firmesa, aférrece a la palabra y ore con sus promesas de cuidado y protección.
Y sepa que la voluntad de Dios es buena, agradable y es perfecta; y muchas veces no es la misma suya, cometemos errores y pagaremos las consecuencias, no queramos poner a Dios a hacer magia para nosotras, no es así, solo podemos y confiamos en su misericordia y su piedad para con nosotros, confiamos en la redención de nuestro Señor Jesucristo para con nuestras vidas y nuestras familias y para con su precioso y amado pueblo.
Salmos 5:11 "Pero álegrense todos los que en ti confían; Den voces de júbilo para siempre, porque tú los defiendes; En ti se regocijen los que aman tu nombre".

Deseo que nuestros corazones sean transformados y que dejemos de ser solo yo, falsos dioses, en donde el mundo gira solo para mí, para que seamos nosotros, matrimonios y una familia unida, un solo pueblo, un solo Espíritu  y una única familia de hermanos unidas en el amor de Cristo Jesús.
Asumamos nuestras responsabilidades, ya basta de que confiemos en la mano  de hombres y que sean nuestros "dioses" Mujeres, sus maridos no son dios, ni sus hijos, ni sus casas; hombres, sus mujeres no son dios, ni sus carros, ni su dinero, ni el trabajo....
Que Jesucristo nos ayude y nos liberte para que le adoremos como nuestro único y verdadero Dios y nuestro Salvador personal y que nada ni nadie ocupe su lugar sino que él sea el único que este sentado en el trono de nuestro corazón y tengamos la plenitud en Cristo Jesús que todos necesitamos...
Todo pasará incluso este año que apenas comienza, pero sus promesas y su palabra no pasaran, así que créele a Dios. Jesús peleará por ti todo el tiempo y tu amiga, amigo descansa en él; ten la paz que sobrepasa todo entendimiento y recuerda que  Cristo es la mayor y mejor decisión de tu vida, cada año estarás agradecida con el Señor por poner su mirada en ti y por darte la oportunidad de seguirle y conocerle.

Jesús te ama con amor eterno, por eso te guarda y te protege, con él sabes cómo empieza el año, sigues el camino confiado en él y sabes dónde termina porque tu vida está puesta en él...

Feliz año 2018 
Deseo que en este año veas tus más grandes victorias 
y que la gloria de Dios brille en tu vida y en tu familia.

Y dí hoy conmigo: Jesús entra a mi corazón, perdóname y sé mi Señor y Salvador, te entrego mis luchas, tú pelearas por mí.
¡Amén!