viernes, 30 de enero de 2015

DIOS ESTA CONMIGO EN MEDIO DE LA TORMENTA

Romanos 8:28 "Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados"

Todas hemos pasado por momentos que muchas veces no quisiéramos ni recordar. 

Es muy fácil decir que puedes salir adelante y levantarte a la hora de un desastre en tu vida, pero la verdad es que muchas veces no sientes fuerzas ni para levantar la mirada, mucho menos levantarte y seguir adelante.

No importa el color de nuestra piel, de dónde seamos, el lugar o las personas con quienes nos hayamos criado; en la vida pareciera que es necesario pasar por situaciones dolorosas y tristes; para algunos es solo una situación, para otros puede ser una vida entera. Un día nacemos, un día moriremos, un día lo tengo todo y puede que mañana no tenga nada, hoy estoy sana, pero es posible que al amanecer me enteré de que estoy muy enferma. Cada uno tiene una historia y esa historia en las manos de Dios tiene sentido y propósito.

Salmo 46:1 "Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en medio de las tribulaciones"

¿Cuántas situaciones difíciles podremos pasar en la vida? Te puedo decir que mientras estemos en este mundo, las situaciones difíciles, las tormentas, el dolor y la infelicidad pueden tocar nuestra puerta, porque te recuerdo que este no es el cielo, estamos en tierra firme. Esta es la tierra en donde Dios nos dice que está derramado el pecado y el mal y, por esta causa, el sufrimiento siempre estará en medio de nosotros. Muchas veces, cuando suceden cosas dolorosas, surge una pregunta: "¿Y dónde está Dios?" —Pues te puedo decir que él está sentado en su Trono, atento a su creación  La palabra de Dios dice: "Mi pueblo perece por falta de conocimiento" Él nos ha dejado infinidad de herramientas para que venzamos el mal, el dolor y la adversidad que pueda tocarnos, pero muchas veces nuestro corazón está lejos de él.

Todos estamos expuestos a pasar por crisis y situaciones difíciles; Dios nos lo advierte, el sol sale para buenos y no tan buenos y remalos; lo que te pasa a ti es posible que le suceda a otros, y hasta peor con otras situaciones. Una gran multitud de personas se han encontrado con su Señor y Salvador Jesucristo por causa del dolor y de una terrible crisis personal.

Por eso, cuando le damos un lugar especial en nuestras vidas, él nos informa que en este mundo tendremos aflicciones, y nos lleva a conocer las razones y la raíz de lo que sucede en toda la creación; la respuesta es el pecado y la maldad de los hombres/mujeres. Por eso es que Jesús vino a libertarnos, dándonos salvación del alma; nos ayuda, perdona nuestra maldad, nos da libertad, nos cuida, fortalece, nos guía, nos da mucha paz, mucho amor, vida en abundancia y nos acompaña todos los días de nuestro andar.

Es por lo que, cuando nosotros invitamos a Jesús a nuestras vidas y emprendemos una relación personal con el Hijo de Dios, quien es el único que nos conecta con el Padre, a la hora de pasar situaciones adversas, trágicas y tristes, tenemos una gigantesca ventaja: contamos con aquel que nada lo puede vencer. Dios Todopoderoso, por medio de su Santo Espíritu, es quien nos da fuerzas y nos levanta para seguir adelante, en fe, sabiendo que sus planes son de bien y no de mal, y porque a los hijos de Dios. "Todas las cosas les ayudan a bien".

Querida amiga, Jesús tiene un lugar de paz para ti, no importa lo que estés pasando. ¡Búscalo!, y él te sostendrá y te cuidará en cualquiera que sea la situación que estés pasando. Confía en él. Dios es experto en hacer caminos en donde no los hay y a encontrar salidas en donde no hay puertas ni ventanas. 

Juan 14:27 "La paz os dejo, mi paz os doy; yo no la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo"

Salmo 59:17 " Fortaleza mía, a ti cantaré; porque eres, oh Dios, mi refugio, el Dios de mi misericordia"

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