Mostrando entradas con la etiqueta mateo 8:17. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mateo 8:17. Mostrar todas las entradas

viernes, 22 de julio de 2016

JESÚS ES MI SANADOR / ORACIÓN


Mateo 8:17 "Para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: él mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias"

Los evangelios de San Mateo, San Marcos, San Lucas y San Juan dejan testimonio escrito de cómo Jesús sanaba a los enfermos. Todas las enfermedades y dolencias las podía sanar y todo pecado lo podía perdonar, porque había poder en él. Él tiene autoridad para perdonar pecados y sanar enfermos. Su ministerio se destaca en el amor y la compasión por los perdidos, abandonados, marginados, desamparados, olvidados por la sociedad, por todos los que ya no tenían esperanza. Los desechados por el mundo venían a él aun sin conocerlo para pedir misericordia y ser sanados.

Las personas eran atraídas a Jesús; su fama de que sanaba a los enfermos se regaba por todos los pueblos y aldeas. Milagros salían de él, su palabra era obedecida por el mundo natural y espiritual, por los demonios, por los hombres, por los ángeles. Jesús siempre quería libertar de toda opresión al que a él venía. Mateo 8:7 "Y Jesús le dijo: Yo iré y le sanaré".

Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos. Si ayer quiso, hoy aún quiere y puede sanarte, porque su poder y autoridad están vigentes sobre los cielos, la tierra y debajo de ella. Si pones tu confianza y tienes fe en él como sanador, médico, libertador, restaurador de la mente, del cuerpo y detu alma; Jesús hoy te dice: "Mujer, eres sana. Quedas libre y sana de todo mal y de toda enfermedad".

Porque toda enfermedad, maldición, pecado, dolencia y falta de paz fue llevada y quedó crucificada en la Cruz del Calvario, para que nosotros hoy podamos venir y entrar ante la presencia del Dios Altísimo y decir: en el poder del nombre que es sobre todo nombre, Jesús, quedo sano y completamente libre de toda enfermedad.

La salvación tambien puede sanar el alma y el cuerpo. Jesucristo hace milagros. Así que cree en tu milagro con fe y ven a los brazos de Jesús a pedirlo. Juan 11:4 "Oyéndolo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella"

ORACIÓN

Padre Celestial, hoy venimos ante tu presencia dándote las gracias por tu infinito amor y por tu gran misericordia. Deseamos ponernos a cuentas contigo y rendirnos ante ti, por medio de tu Hijo Jesús, declarándolo como mi Salvador y libertador, mi Rey en quien confío y pidiéndote perdón por todos mis pecados.

Señor, ahora, vengo con un corazón humillado ante ti, reconociendo tu poder y compasión con los enfermos, tengo fe y deseo ser sana. Te pido sanidad para mi alma, mi mente y para mi cuerpo. Hoy deseo ser libertado de toda asechanza del enemigo, de cadenas y yugos de maldad que me atan a las tinieblas. La palabra dice que tu llevaste mis enfermedades y dolencias.

En nombre de Cristo Jesús, así mismo, te pido perdon y perdono a todos aquellos que me han ofendido y que me han hecho daño; rechazo toda legalidad de enfermedad en mi cuerpo por tener falta de perdón. Rechazo toda enfermedad que me haya brotado del rencor. Sacame de la carcel.Te ruego que me limpies dame paz. Quiero dejar el pasado y la enfermedad atrás. "Poe tu llaga soy sanada".

En el nombre de Cristo Jesús echo fuera todo demonio de enfermedad que me oprime, todos espíritu de alto rango de enfermedad le ordeno que salga de mi vida en el nombre de Jesús y sea echado a los abismos sin retorno. El poder del Espíritu Santo se despliega sobre mi y me liberta. Toda opresión del diablo me es quitada en el nombre de Cristo Jesús.

Rechazo toda maldición de enfermedad heredada, brujerías, hechicerías quedan sin poder y me declaro sana en el nombre de Jesús. Creo que soy libre y toda opresión me es quitada. El dolor no tiene poder sobre mi. Recibo nuevas fuerzas, ganas de vivir, nuevas oportunidades y un propósito que glorifique tu nombre. Daré testimonio de la sanidad que hoy tú me regalas. "No moriré, sino que viviré para contar tus maravillas".

Señor Jesús, gracias por sanarme. Tus milagros se desatan en mi cuerpo, en mi vida, en mi familia y seré testigo de que tú, Señor Jesús, eres el mismo ayer, hoy y por los siglos. Todo funciona perfecto como tú lo has creado. ¡En el nombre poderoso de Cristo Jesús! ¡Amén!

Lucas 13:12: "Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad"

¡Hoy he recibido sanidad en mi alma, en mi mente y en mi cuerpo en el nombre de Jesús! Da testimonio de tu milagro.