sábado, 13 de noviembre de 2021

SANTIFICADOS EN LA VERDAD

Juan 17:17 "Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad" 

SANTIFICADOS EN TU VERDAD

Este es el momento en que Jesús hace una extensa oración intercesora ante el Padre por sí mismo y por sus amados discípulos. Para él venía la hora de su arresto y su crucifixión y para los discípulos la persecución, el miedo, la separación, una transición confusa, en medio de la muerte anunciada de su Maestro y Mesías.

Ellos habían decidido seguirle años antes en medio de las preguntas, de la convicción, la fe, de las confusiones, las pruebas, críticas y de la persecución. Entre milagros y prodigios, sabiduría y autoridad, incredulidad, verdades confusas, verdades claras, verdades eternas, una verdad con cara de hombre. Revelaciones del Padre, revelaciones de un Reino. Estos hombres comunes habían decidido creer en Jesús y seguirle reconociéndolo como el Mesías prometido por Dios. Quien decía que era el Hijo de Dios que bajó a buscar lo que se había perdido. Hombres normales, de diferentes estatus, parte de un pueblo, quienes vivían en la ley, y que ahora se les develaba la gracia redentora y divina de Dios.

Esta quizás parecía una oración más de Jesús por ellos ante el Padre Celestial, pero realmente se estaba preparando para lo que venía; él sabía que se acercaba la hora de su arresto, venía el momento cumbre de la obra que él había venido a hacer aquí en la tierra; no había un después, o un más tarde, o un mañana para interceder por sus discípulos y por sí mismo; este era el presente perfecto para fijar sus ojos al cielo, dirigirse al Padre y decir: "Padre, la hora a llegado" darle las gracias por su amor, por su respaldo, por permitirle honrarlo y glorificarlo ante los hombres, y por el Padre glorificarlo a él en la cruz y luego en la resurrección.

"Cuando estaba con ellos en el mundo yo los guardaba en tu nombre" "Guárdalos del mal", estas eran las palabras de amor de un padre, de un hermano, de un Dios que ama celosamente y que por nada del mundo va a dejar desamparado a sus hijos. Jesús clamaba ante Dios para que ellos vivieran en su amparo y en perfecta unidad. "Para que todos sean uno: como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros" Amén.

“Yo ruego, por los que me diste" Santifícalos en tu verdad". El ambiente ante esta oración es íntimo: el Padre y el Hijo, el Hijo ante el Padre con una acción de gracias, un ruego, un envío y una petición que abarca el presente, el futuro y la eternidad.

“Mis palabras son espíritu y son vida" "Jesús es la verdad" "El Consolador vendrá a vosotros". Todos sus ruegos por nosotros ante el Padre están activos en la palabra; el Espíritu de Verdad estaría con ellos, y la mejor noticia es que está con nosotros hoy, y es el Espíritu Santo quien nos santifica y nos lava en la preciosa y poderosa palabra de verdad de Jesucristo.

Santificación es lo que es santo, apartado, separado y consagrado. Y aunque en el Antiguo Pacto santificarse era como un ritual, tendemos a creer hoy que religiosamente nos podemos santificar con ropa, actitudes, posturas, palabras, etc. Jesús nos santifica, nos consagra, nos corrige, nos confronta, nos limpia, nos bendice, nos demanda ser hacedores de su palabra. Nos muestra el corazón de Dios, su plan para la humanidad nos enseña nuestra nueva identidad de hijos y nuestra nueva naturaleza. Nos da promesas, nos delega autoridad natural y espiritual y nos enseña a combatir con nuestros enemigos. Somos purificados, tenemos el sello y la guía del Espíritu Santo y el perdón de nuestros pecados por causa de su Sangre preciosa que fue esparcida sobre nuestras vidas.

Y es que cuando decidimos creer en Jesús y seguirle, nos apartamos del pecado, nos consagramos a vivir para él y somos santificados por medio de la fe en sus promesas, por la comunión y la relación que a diario mantenemos con nuestro Señor. Su palabra nos transforma y nos dimensiona, abre nuestro entendimiento, nos da sabiduría, inteligencia, conocimiento y nos revela verdades espirituales. 

Jesucristo se santifica a sí mismo y santifica a los suyos. "Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad" Todo desciende y sale de él; Jesús es la fuente de la verdad que nos santifica y nos separa para su gloria; él nos capacita y nos autoriza para representarlo y ser parte de su cuerpo, de su iglesia. Aquellos hombres comunes, las mujeres, los niños y el pueblo que un día lo siguió, lo escuchó y lo amó fueron santificados por él, en él y para él. Hoy nosotros los que hemos decidido seguir a Cristo en plena voluntad de nuestro entendimiento, igualmente somos hechos santos y santificados por causa de la poderosa verdad de su palabra, por obra del Espíritu que nos guía y nos recuerda toda la verdad que el Todopoderoso envió. 

Hoy nosotros somos sus discípulos amados, aquellos que el mundo crítica y aborrece; debemos recordar que Jesús nos dice que estamos en el mundo, pero no somos de este mundo, y las obras que antes hacíamos ya no las hacemos más, y que su gran deseo y oración de ayer es la misma de hoy, que el Padre nos guarde del mal y que seamos guardados en su nombre y que su iglesia sea: "Una sola en él", todos santificados en su verdad, para glorificar al Padre. 

"La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno".




viernes, 24 de septiembre de 2021

CLAMÉ A DIOS Y ÉL ME RESPONDIÓ

 



2 Samuel 22:7 " En mi angustia invoqué a Jehová, y clamé a mi Dios; Él oyó mi voz desde su templo, Y mi clamor llegó a sus oídos."

Hoy Señor, cómo me has indicado, seguiremos clamando. Y en esta oportunidad después de la publicación anterior CLAMA A MÍ en que Dios le da un mensaje a Jeremías diciendo: "Clama a mí, y yo te responderé", podemos entrar en otra poderosa historia que nos motiva a clamar en todo tiempo y buscar a nuestro Dios en tiempos de angustia, a invocar al Todopoderoso, a nuestro Padre, no podemos darnos por vencido, porque somos sus hijos amados, pueblo suyo, la palabra nos dice: Esfuérzate y sé valiente, cree solamente, da voces, sigue clamando, alaba a tu Dios, y espera pacientemente y en fe, porque Papá te responderá. En 2 de Samuel 22 tenemos un cántico de liberación escrito por el Rey David, y en este caso tenemos a un hombre escogido y ungido por Dios que nos da testimonio de que en su angustia clamó a Jehová y él le oyó y respondió su petición y lo libró de sus enemigos, es decir que Dios cumple lo que promete. Y es que generalmente pensamos que todos los hombres escogidos por Dios para hacer una obra que marcaría el rumbo de la historia de Dios con los hombres, y la del mundo, serían historias aburridas, fáciles, sin dificultades, sin oposición y con personas sobresalientes y perfectas, pero es importante que notemos que Dios sabe a quién escoge y no es precisamente a gente perfecta, por eso la biblia no nos oculta nada de las carencias o virtudes de cada personaje que el Eterno escogió, y todos fueron buenos, pero imperfectos, con aciertos y desaciertos, un carácter marcado, temores, dudas, debilidades, pero también con grandes capacidades, virtudes, hombres de fe, de carácter, inteligentes, guerreros, pacificadores, estrategas, llenos de amor por Dios, por su pueblo y sus leyes, con vidas entregadas por una misión y por un llamado del cielo, y hasta un David el cual Dios dijo que era conforme a su corazón. Pero es importante entender que no se trata de la historia del hombre llamado, sino de la historia del Dios Eterno cuando se acerca y marca al hombre o a la mujer y camina a su par. El ser humano nunca será perfecto, pero nuestro Creador sí que es perfecto, Todopoderoso y misericordioso en gran manera, su asignación nos marca, su unción nos perfecciona, el Espíritu Santo empodera y nos guía y nos levanta, él es quien exalta al llamado, no es mi historia, es la historia del Creador a través de mi, el fin y el personaje protagónico siempre será él. A Dios sea la gloria.

Es así que el que prometió, el Todopoderoso cumple su palabra, él nos libró, nos libra y nos librará de todas nuestras angustias y de la mano y de las artimañas de todos nuestros enemigos, del que se opone al propósito asignado. Jesucristo venció en la Cruz del Calvario por nosotros y es por ello que nos llama: "Más que vencedores", él nos libra de la prueba, de la aflicción, de la angustia, de la persecución, del dolor, de la soledad, de la escasez, de la muerte, de toda perversidad que se levante en nuestra contra para que su nombre sea glorificado en nuestras vidas y en la tierra.  

Yo no sé por lo que tú estás pasando, pero a todos en algún momento nos toca pasar la prueba, la espera, el desierto, el silencio, el desasosiego, la nada, y hoy en día con la situación que el mundo vive hay mucha gente confundida, atemorizada, afligida, sin esperanzas, llenas de temor y creen que Dios los abandonó, o se olvidó de ellos, quizás tú has sido fuertemente afectados por esta crisis mundial, pero el mundo entero y cada uno de sus habitantes les a tocado vivirlo. Pero tú no eres igual a cualquiera que está allá afuera, la palabra dice que estamos en el mundo, pero no somos de este mundo, es un buen momento para hablarte a ti misma/o y buscar tu identidad y recordarte que tú vida le pertenece a Dios, le perteneces a un Reino y tienes a un Rey y Señor llamado Jesús y cuando tú te pones de rodillas y clamas y hablas con tu Señor él atiende tu oración, el Espíritu Santo de Dios está contigo y él es más que suficiente, no temas, el Señor no te abandono y no te abandonará porque él no miente, sigue creyendo, no pierdas la fe, Dios está contigo, aunque olas de muerte te persigan como a David en algún momento de opresión, no te detengas y sigue clamando por ayuda. David escribió en:  

2 Samuel 22:5-7  (NTV)

Las olas de la muerte me envolvieron;
    me arrasó una inundación devastadora.
                 La tumba[a] me envolvió con sus cuerdas;
    la muerte me tendió una trampa en el camino.
                 Pero en mi angustia, clamé al Señor;
    sí, clamé a Dios por ayuda.
Él me oyó desde su santuario;
    mi clamor llegó a sus oídos.

Creo que David expresa claramente lo que estaba viviendo, el enemigo y la muerte lo acechaban, pero él lo habla con su Dios y es aún más importante que cada uno de nosotros sepamos quién es aquel Dios a quien tú le estás clamando, conocer las virtudes y el poderío y la majestuosidad del  Todopoderoso, es indispensable y de vida o muerte conocer la voz del Altísimo, Jehová de los Ejércitos es uno de sus nombres, Dios de Guerra, el que defiende y pelea por su pueblo, el que entregó a su hijo único por amor a ti y a mí, el que dice estos son mis santos, mis hijos, el que te da autoridad, y nos llama Reyes y sacerdotes, quizás nosotros tengamos pruebas y tengamos a un opositor, pero que nos quede claro que Dios no tiene enemigos y ningún opositor, nadie se le opone a la voluntad de Dios, el mundo creado, natural o espiritual debe y tiene que obedece a su viva voz. Es clave conocer las obras y el carácter del Eterno, a la hora de clamar sabrás a quien le hablas, no a un debilucho falso dios, sino al Dios verdadero, el Todopoderoso, Creador de los cielos y de la tierra, tu Salvador y escudo, quien te llama hija/o. El conocimiento de las escrituras y sus promesas nos brindan seguridad a la hora de buscar la ayuda y las estrategias que Dios te dará para vencer. No es tu guerra, si se la entregas será la de él y el Señor siempre te dará la victoria.   En 2 Samuel 22:2-4 (NTV)

«El Señor es mi roca, mi fortaleza y mi salvador;
    mi Dios es mi roca, en quien encuentro protección.
Él es mi escudo, el poder que me salva
    y mi lugar seguro.
Él es mi refugio, mi salvador,
    el que me libra de la violencia.
Clamé al Señor, quien es digno de alabanza,
    y me salvó de mis enemigos.

En cada tiempo de mi vida, en que yo pasé por aflicciones, enfermedad, tiempos de guerra, de prueba, y de espera que es la parte más desesperante, todas las veces que me sentí abandonada por Dios, perdida, y las veces que le reclamé, y me enoje porque no entendía lo que sucedía, a fin de cuenta y aunque muy cansada luche para nunca desmayar, a pesar de llorar y querer correr lejos, y sin el entendimiento de por qué o para qué tenía que pasar lo que estaba pasando, quisiera decirles que nunca menguó mi fe, y no faltó, pero si se debilitó mucho. Hablaba con el Señor Jesús y le decía: Así no entienda no te voy a dejar, algo vas a hacer, porque la palabra dice que tu no mientes, yo te declaré mi Señor y aunque no lo estoy haciendo todo perfectamente bien y ha sido un tiempo muy duro, esperaré en ti, algo tienes que hacer, clamaré y no me desampararás, tu no dejarás que mis enemigos me destruyan, porque yo te pertenezco, recuérdalo soy tu hija, tus promesas y tu verdad en mi se cumplirán, veré tu gloria, me gozaré, tu vendrás en mi socorro. Pues yo clamé, esperé y confié en medio de la aflicción y Dios me respondió y me libró de muchas angustias y pruebas, fueron los tiempos en que el Espíritu más habló a mi vida y aún hoy espero respuestas. Sigo clamando. Dios es bueno.

Hoy sé que cada proceso es importante y nunca salimos igual de una prueba, de un desierto o de una tribulación, pero nuestro carácter, nuestra fe, la esperanza y la madurez se perfeccionan y se crecen y se refuerzan enormemente y eso es precisamente lo que Dios quiere, que nuestra medida espiritual crezca y se desarrolle y nos fortalezcamos con su palabra, en nuestro carácter y en saber que él nos escogió y nos llenó de autoridad para vencer, cada prueba te pondrá a prueba para sacar lo que Dios depositó en ti, y cada proceso te enseñará a escuchar con nitidez la voz de tu Señor y te revelará sus planes y los tesoros escondidos que tiene para tu vida.

La Biblia está llena de historias de hombres y mujeres que clamaron a Dios a viva voz, con ruego, llanto, gritos, y vieron su respuesta descender desde su monte santo, ahora nos toca a nosotros dar testimonio de que si confiamos en nuestro Señor y clamamos a él con todo nuestro corazón, obtendremos respuesta y nuestras almas le alabarán y descansaremos en él.

¡Veremos su gloria!

Salmo 38:15 Porque en ti, oh Jehová, he esperado; Tú responderás, Jehová Dios mío. 


Señor Jesús entra en mi corazón, te entrego mi vida. Gracias porque tú eres mi Rey y mi Salvador, mi escudo, no temeré, mi Dios Todopoderoso está conmigo. Gracias porque hoy puedo venir a ti como tu hija y clamar por ayuda, sé que no estoy sola,  tú destruirás a mis enemigos, ya viene mi respuesta,  me enseñarás y me guiarás a lo que debo hacer, fortaléceme en todo tiempo y no me dejes desmayar. Te alabare. En el nombre de Jesús. Amén


miércoles, 15 de septiembre de 2021

CLAMA A MÍ Y YO TE RESPONDERÉ

 

Jeremías 33:3  RVR "Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces".

La verdad, creo que creyentes y muchos no creyentes han escuchado este precioso y poderoso versículo, que es muy nombrado y predicado; es el primero en recomendar en términos de consejería cuando se presentan problemas y las pruebas, y es realmente muy especial y se nos puede hacer muy fácil de aprender y recordar. Este verso es ese grito de auxilio, esa llamada a la cual Dios no puede dejar de contestar, porque él dice: "Yo te responderé" entonces es imposible que nos deje en visto, porque Dios no miente, su respuesta vendrá en breve.

Según el diccionario, "clamar" es: Gritar, pedir vehementemente a gritos, dar voces pidiendo favor y ayuda, emitir palabras con vehemencia, pedir justicia y hasta exigir sobre algo.

Y su significado bíblico es: gritar, invocar y llamar.  También podemos encontrar en la Biblia: El alma que clama, la sangre de Abel que clama, la tierra clama, la sabiduría clama, profetas que claman, el pueblo clama, voz que clama en el desierto y... "Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama ¡Abba, Padre!

Me queda claro que todo aquel que clama no es porque todo está perfecto en su vida y su cama es un lecho de rosas; un clamor quizás tenga mucha angustia, desespero, aflicción, tiempo de rodillas, lágrimas, espera desesperada, humillación ante Dios, búsqueda, ayuno y oración. Un mensaje en espera que venga de parte de Dios para una persona, un pueblo, una familia, una iglesia o un mensajero que proclama un mensaje del Cielo.

"Vino palabra de Jehová a Jeremías". Cuando este verso, junto con todo su contexto, le llega a Jeremías, dice que él estaba preso en el patio de la cárcel, afligido y desechado como profeta por el rey Sedequías, quien no estaba contento con lo que proclamaba Jeremías como un mensajero de Jehová, y pues quizás Jeremías pueda entender la condición de cada una de nosotras cuando desesperadamente le pedimos ayuda a Dios a gritos, le invocamos y pedimos su auxilio, justicia y pronta ayuda.

Pero es que no podemos ignorar que el verso continúa diciendo: "Te enseñaré cosas grandes y misteriosas que tú ignoras". Dios te ensenará te dará crecimiento, fe, madurez, carácter y convicción de que él no miente, Dios está contigo y darás testimonio de su poder.

Jeremías 32:27: "¿He aquí que yo soy Jehová, Dios de toda carne. ¿Habrá algo que sea difícil para mí?

Éxodo 22:23: "Porque si tú llegas a afligirles, y ellos clamaren a mí, ciertamente oiré yo su clamor".

Dios no miente, no somos perfectas, pero somos sus hijas. Tampoco es porque somos buenas, es porque él es bueno. No se trata de que te portes muy bien, es su favor y su gracia, es su amor, es su fidelidad, es su poder, es que tú y yo estamos bajo pacto con Jesucristo y la Cruz te dio perdón, te hizo libre, te dio derecho a venir al trono de la gracia para hablar con tú Señor. Clama, no te rindas, sigue clamando y dando voces, que Jehová te responderá y te enseñará, ya no habrá nada oculto para ti, los misterios te serán develados y reirás y te gozarás porque tú Señor te dará las estrategias para ganar la batalla.

Oración: Señor Jesús, gracias por tu amor y por tu misericordia. Entra en mi corazón y afirma mis pasos; clamaré a ti, esperaré en ti, tu Santo Espíritu me sostendrá, tus promesas me hacen fuerte, veré la victoria porque tú lo prometiste, tu voz oiré y en ti descansaré.

DHH "Llámame y te responderé, y te anunciaré cosas grandes y misteriosas que tú ignoras". Amén.

miércoles, 8 de septiembre de 2021

CRISTO NOS HIZO LIBRES


 Gálatas 5:1 "Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud"

Desde el comienzo de la historia de la humanidad o "En el principio..." el ser humano creado por Dios "Adán" fue hecho perfecto a imagen y semejanza de Dios y fue hecho completamente libre, nunca fue el plan de Dios crear o tener a una humanidad cautiva, eso nos queda claro cuando leemos que el hombre fue creado y colocado en el Huerto del Edén para que lo guardara y lo trabajara y esté se paseaba por el Huerto libremente y hablaba con Dios quien le delegó autoridad y labores, y luego fue creada su compañera "Eva" y ambos andaban por el Huerto felices, libres y desnudos y eso no les avergonzaba. 

Sin embargo, Adán y Eva pecan por la astucia del enemigo y desobedecen a su Creador; es así como toda la humanidad es arrastrada y contaminada y cae inmediatamente en tinieblas de muerte y es cautiva del enemigo para ser esclavos del pecado. Inevitablemente por la desobediencia la libertad del hombre es quitada, y robada de una forma abrupta.

No sé si alguna vez has estado tras las rejas, pero la peor cárcel que hay es la cárcel del pecado. La cárcel del espíritu, del alma, de la mente, del cuerpo. La mentira, aquella que te hace creer que eres libre, y realmente pareces libre, pero no lo eres, estás preso, eres cautivo de satanás, estás en tinieblas, pero caminando por las calles, estás sentado en la silla de tu casa, quizás trabajando, estudiando, o en una relación. Metida en una secta satánica y muchas veces si te sinceras contigo misma podrías confesar que estas asistiendo cada domingo a una preciosa iglesia.

Pero no soy yo, eres tú quién sabes si sigues cautiva, nadie mejor que tú sabes que algo no está bien dentro de ti. Pues el Espíritu Santo nos da convicción de pecado y nos hace saber cuál es nuestra condición: si sigues atada al pecado, a un mal, en relaciones ilícitas, a la envidia, a la idolatría, a la falta de perdón, a una enfermedad, a una religión, orgullo. Quieres ser salva por tus propios medios, hacer obras y saltarte la cruz, egolatría etc... No sé, ponle tú el nombre.

La libertad es un regalo poderoso de Dios para el ser humano, nacimos para ser libres, el Señor Jesucristo te ama y desea que seas completamente libre, no te quiere medio libre, porque Cristo no fue medio crucificado, la obra empezó y fue terminada. Así mismo el desea que cada persona que viene a él reciba completamente los beneficios de la Cruz, Se tienen que abrir las cárceles del alma, las cárceles mentales, las que atan al espíritu y al cuerpo. Se rompen las maldiciones, todo lo que te mantenía relacionada con las tinieblas se van de tu vida en el nombre den Jesús. La obra de Jesús en la Cruz, su poderosa Sangre derramada tiene todo poder y autoridad para perdonarte todos tus pecados, iniquidades, rebeliones, rebeldías. Él vino ha salvarte, libertarte, sanarte, darte alegría, paz, prosperarte, embellecerte y llenarte de vida en abundancia. Darte su favor y su gracia, así que en el nombre de Cristo Jesús recibe tú libertad.

Es por lo que Pablo nos exhorta a que cuidemos y nos mantenernos firmes en nuestra libertad. Pero nos advierte y nos recuerda que no podemos usar está libertad para darle rienda suelta a la carne y a sus deseos, y terminar en libertinaje.

 No entendamos mal la libertad de la Cruz. La libertad de Cristo nos abre las prisiones espirituales internas y externas y nos liberta de los deseos de la carne, cambia nuestra visión de la vida, mientras que el Espíritu Santo nos abre el entendimiento para leer la palabra de Dios, para adorar, orar, dar testimonio, recibir la predicación de la palabra, usar los dones y con todo esto también disfrutar la libertad. Entonces empezamos a valorar y a amar lo que Jesús ama, servimos, aprendemos a amarnos y a considerarnos unos a otros; deseamos obedecer a Dios, por eso debemos amar y cuidar nuestra libertad, porque por ella muchos podrán ser libres, empezando por tú casa. 

Y pues podría decirles que me las sé todas, pero después de tantas pruebas y fuertes procesos, y aun dentro de una iglesia por muchos años, vivía atada y no sabía cómo recibir esa libertad. Estaba engañada por el enemigo, abrumada por los problemas, media sana, media libre, media salva, batallando, con dones, aún aprendiendo a usarlos, sigo siendo procesada. Sigo creciendo y madurando; han sido tiempos de liberación para mí y para mi casa, hay que decir: ¡Ya basta! Hay que recibir la libertad que Cristo compró para nosotras en la Cruz del Calvario.

Jesús avergonzó a Ha Satán públicamente en la Cruz, refúgiate sin razonar en la verdad y en el poder de la Cruz y sé libre. Jesús es y será el único Mediador y libertador delegado por Dios para perdonarnos y libertarnos del pecado. La libertad te llama hoy. ¡Recíbela!

Gálatas 5:13: "Porque, vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros".

Oración: Señor Jesús, gracias por amarme; hoy te entrego mi vida, entra a mi corazón, te pido que me perdones, y recibo tu perdón, tu sanidad, tu paz, renuncio a las tinieblas, al pecado y recibo mi libertad como hija de Dios. Amén.


miércoles, 18 de diciembre de 2019

JESUCRISTO EL REDENTOR DE LA HUMANIDAD

Romanos 3:24 Siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús. 

Ha llegado la Navidad: "¡Oh qué linda Navidad!" Un tiempo muy especial en el mundo entero, un tiempo de nuevos comienzos, de amor, familia, unidad, fiestas, villancicos, abundante comida, regalos, arbolito, preciosos adornos, espectaculares luces, compras, negocios, viajes y muchas cosas más. Para algunos representa mucha alegría, para otros tristeza, pero para otros Navidad es Jesús.

Recuerdo cuando me hablaron por primera vez de qué significaba la Navidad; yo no encontraba cómo imaginarme todo lo que me estaban contando, y era casi eterna la espera y la llegada de esa temporada decembrina. Aún recuerdo el inmenso árbol y un grande y precioso nacimiento en una esquina de la sala, en donde se hacía la representación del nacimiento del Niño Jesús, el hijo de Dios, quien me contaban era el Salvador de toda la humanidad-

Hoy, muchas cosas han cambiado por el afán y la velocidad que lleva el tiempo, pero es de suma importancia que usted recuerde que no importa cuán rápido o lento llegue la temporada de Navidad,  no importa ningún afán u oposición que el mundo, los gobernantes, organizaciones, ideologías, religiones, leyes, o amenazas existan; la llamada Navidad siempre va a hablar a voz de trompeta que nació un Salvador que vino al mundo para redimir y libertar a los seres humanos de su pecado y sacarlos del yugo de la esclavitud a la luz admirable de Jesús. "Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida"Juan 8:12

Las buenas nuevas del Evangelio de Jesús, la salvación que Dios nos ofrece por medio de su Hijo Jesús es un regalo que no podemos pagar ni con todo el dinero del mundo, y esta salvación es completamente "gratis". ¡Sí es gratis! Únicamente por medio de Cristo somos justificados ante el Padre Celestial, por su amor y su gracia el nos regala la Salvación para nuestra alma, y la verdad es que a nosotros no nos costó nada, sino una entrega genuina y un arrepentimiento con todo nuestro corazón ante él, pero Jesús se despojó de todo lo que tenía y vino al mundo para en el tiempo estipulado pagar con su vida lo que nos separaba de Dios; el pecado; él derramó su Sangre perfecta y preciosa para pagar nuestras deudas delante de nuestro Creador y así poder reconciliarnos con nuestro Padre Eterno y ser sus hijos amados y ser coherederos con Cristo para vida eterna.

Redención es rescatar a alguien, liberarlo, salvarlo de la esclavitud, de la opresión, del dolor, del yugo del mal; una de las historias más apasionantes de Dios con el hombre comienza con una liberación al pueblo que Dios escogió para sí, "Tú serás mi pueblo, yo seré tu Dios", lo liberta y los saca de Egipto; y de un opresor (Faraón), quien tenía cautivo, afligía, humillaba, golpeaba, presionaba, y le ponía a los hombres tareas pesadas y trabajos duras para que no tuvieran paz, descanso, energía, ni gozo, y para que no se reprodujeran, eran esclavos de faraón. "Jehová nos sacó de Egipto con mano fuerte y brazo extendido". Pero Dios escuchó el clamor del pueblo y usó a Moisés para hacerles justicia y liberarlos, sacarlos de la mano perversa de Faraón, y lo hizo con grandes señales y prodigios.

Esta historia es solo una representación real, un espejo, donde Dios nos enseña lo que luego haría con toda la humanidad, enviando a su Hijo para rescate. Jesús nació de María, y este es el nacimiento más grande e importante que se recuerda en la Navidad y en el mundo entero. Él fue enviado con la misión de rescatarnos sacarnos, liberarnos de la esclavitud del pecado del mundo, de la opresión de las tinieblas, de un enemigo llamado Satán, de las tareas pesadas del pecado, del trabajo duro de la ley, de la esclavitud de la carne. De la falta de paz, de amor, de perdón, de gozo, libertarnos de la enfermedad, la miseria, el dolor, la soledad, el bullying, la tristeza, la infelicidad. El vacío existencial, la falta de propósito, la esclavitud al que dirán, a los hombres, a los sistemas etc. "Estad, pues, firmes con la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de la esclavitud".

En estos tiempos no ignores las señales del cielo, ni te ciegues por el afán, Dios no te llamó a entender, sino a creer por medio de fe y para fe en el Hijo de Dios. Rey vino ha redimir tu alma; deja que Cristo Jesús nazca hoy en tí.

Y recuerda siempre que ¡Cristo es la Navidad! Jesús es el más bello y el más grande regalo que salió del corazón de Dios para salvar al mundo.

Lucas 2:11: "Que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, CRISTO el Señor".

"Señor Jesús, te pido que entres a mi corazón y seas el redentor de mi vida. Me arrepiento de mis pecados, te declaro mi Señor y mi Salvador, guíame y libértame, en el nombre de Cristo Jesús. ¡Amén!


¡FELIZ NAVIDAD!

viernes, 29 de noviembre de 2019

LA VERDAD OS HARÁ LIBRES

"Y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres" Juan 8:32



Te has preguntado alguna vez:¿Qué verdad? y ¿Libres de qué?
La libertad para el ser humano es una cosa y para Dios es otra. La libertad para las personas siempre a sido; hacer lo que me venga en gana, cuando quiera, como quiera, donde quiera, con quien quiera y porque quiero...
Así que; creemos que podemos hacer lo que nos venga en gana siempre, porque yo soy libre. Y pues; tengo libertad de pensamiento, opinamos y hablamos lo que y de quien nos da la gana todo el tiempo, porque tengo libertad de expresión. Pregúntale a los medios de comunicación y a las redes sociales a ver si exagero... Si lo creo necesario puedo golpear a la gente con puños y también con palabras; valgo y vivo yo y mas nadie. Puedo mentir, manipular a quien sea incluso si son autoridades, me puedo sentir libre para robar, y matar a quien sea, incluso si vive en mi vientre... En estos tiempos extremos incluso puedo decidir si soy hombre o mujer, o lo que sea, niño o adulto, grande o chica, y entre infinitas creencias del derecho que creo que tengo por ser libre, nos hemos metido en el delicado terreno de creer que tengo la libertad para decidir según lo que pienso, o creo, o me contaron, o me enseñaron; de decir quién es Dios y como es Dios, y que le gusta a Dios, y de cómo debemos agradar y vivir nuestra vida ante Dios y para Dios... Y pues, porque no; también soy libre para decidir si Dios existe, o no existe...
¿Libertad o libertinaje? La libertad natural está llena de oscuridad y de maldad, en donde nosotros jugamos a ser dios; creyéndonos libres, cuando realmente somos esclavos.

Por otros ámbitos, en el mundo también se llama libertad no estar tras las rejas, el estado civil, soltera o soltero, libre para decidir sobre una carrera, el futuro, viajar, mudarse, salir de casa, libertad de expresión, libertad de los padres, libertad política, y entre otras, libertad de religión o clero.

 Ahora vamos a tratar de entender a que libertad se refería Jesús, y es súper interesante y muy profundo y a la vez y sencillo captar a que se refería el Hijo de Dios cuando hablo de libertad, de ser "Libres" era algo tan simple pero profundo al decir: ser "Verdaderamente libres"  esto me hace pensar que hay una libertad que no es verdadera... Pero también nos dio la clave para alcanzar esa libertad; nos dijo que había una "Verdad" que haría al ser humano "Libre" "...la verdad los hará libres" 
¿Cuál verdad? Y...  ¿De quién o de qué nos liberta? "Y conoceréis la verdad"... ¿A quién debo conocer?
Pero Jesús explicita y claramente en todo nos da la respuesta: Su verdad vive, tiene nombre y es quien integralmente nos da la verdadera vida".
"Y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres" Está claro que todo ser humanos necesita conocer esta verdad, que es la verdad de Dios para el mundo, y esto es porque está bajo una mentira, Dios desea que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad; nos habla de verdades absolutas, y debemos prestar la máxima atención e interesarnos en la verdad de Dios y no en las opiniones y mucho conocimientos religiosos de los hombres, que aunque a veces se escuchan muy lindos, y son buenos nos pueden mantener en una prisión de oscuridad, haciéndonos vivir en una catastrófica mentira.
Jesús vino a este mundo con un propósito especifico y firme; manifestarle al mundo su verdadera condición ante su creador, el amor del Padre y la única solución enviada por Dios para resolver el conflicto. Una verdad que me conduce a la verdadera libertad.

Ahora prestemos atención porque Jesús mismo nos da la respuesta de quién es esa "Verdad" y expresa: "Yo Soy el camino; y la VERDAD y la vida..".
Aquí podemos ver que la verdad no es una palabra, un concepto, una filosofía, una religión, una creencia, o una enseñanza, la "Verdad" es una "Persona" y esta verdad en persona y como ser humano vino, camino en la tierra, vivió, sonrió, lloro, padeció, obedeció al Padre y murió para dar vida, y reconciliar a la creación con su único creador. Su nombre "Jesús" el Hijo de Dios quien es la Verdad que todos necesitamos para tener acceso a la verdadera y única libertad del pecado que el ser humano necesita para tener comunión con Dios, es en la revelación viviente y en el conocimiento de Jesús y de su palabra que seremos verdaderamente en cuerpo, alma y en espíritu libres del; pecado, de la mentiras, egos, sistemas, pactos, ataduras, yugos, cadenas, de la muerte, de la perdición, del mundo, del sistema, de la sociedad, de la cultura, de la religión y del infierno.

La Biblia nos dice que nos libra:
Del pecado original que se manifiesta a la humanidad después de la caída de Adán.
Del derecho legal que ejerció satanás en el ser humano después de desobedecer a Dios y pecar.
De la esclavitud al pecado en que satanás sumergió a la creación de Dios,
De la muerte espiritual
De la perdición y opresión del alma
De la condenación eterna
Del rompimiento de la relación directa con el Padre
De la orfandad Paterna espiritual
De la falta de valor y de identidad del ser humano
De las tinieblas espirituales
De las cárceles del alma
De la enfermedad
De la ruina, miseria y pobreza, material y del alma.
Nos libra de todo el dominio de las tinieblas
Nos libra del pacto con satanás
De los hombres
Cadenas y yugos de maldad
De la rebelión y rebeldía contra Dios
Nos libra de la muerte y el dolor eterno
Nos hace libres de la carne y de nosotros mismos, para que ya no viva yo, sino que Cristo viva en mi. Otros...

Conocer y aceptar la verdad viviente y Salvadora de Jesús, es un privilegio para todo ser humano, él nos traslada a un nuevo y mejor pacto con mejores promesas, de reconciliación con Dios en verdadera libertad, para que ya no seamos esclavos, sino hijos amados del Dios único y verdadero, nuestro creador, el Gran Yo Soy, nuestro Eterno y excelso Dios vivo.
El nos hace libres para:
Que le adoremos
Le sigamos
Ya no seamos esclavos de las tinieblas
Vivamos perdonados
Seamos hijos de Dios
Vivamos bajo su gracia
Seamos discipulados por su Palabra
Vivamos en comunión con Dios
Seamos guiador por su Espíritu Santo
Seamos servidores
Redimidos y sanos
Vivamos en fe por sus promesas
Participemos del Nuevo Pacto
Seamos parte del cuerpo de Cristo
Para recibir dones y regalos espirituales
Co-herederos juntamente con Cristo
Libres de la condenación eterna
Para tener identidad en Cristo Jesús
Para ser sus testigos
Para cumplir el propósito para el cual Dios nos diseñó desde antes de nacer. Otros...

La buena noticia; es que Jesús ya pagó ante el Padre la deuda que cada uno de nosotros debía pagar, y que nos robaba la libertad, es por eso que, para que ese pago sea extendido cada uno de nosotros  debemos decirle "SI a Jesús" y aceptarlo como nuestro Señor y Salvador, para que por medio de su sacrificio, amor, su poder y su autoridad pasemos de muerte a vida y recibamos de Dios Padre cada una de las bendiciones y beneficios que ganamos al arrepentirnos de nuestros pecados y decirle a Jesús; quiero ser libre en ti, en tu verdad y hoy deseo renunciar a las mentiras mías, de satanás y del mundo, quiero vivir en ti y para ti, porque entiendo que tu verdad me hace libre, en el nombre de Jesús.
El ser humano debe ser sincero y reconocer ante Dios la verdad de todas sus propias ataduras personales y manifestarle al creador su deseo de ser libre de cada una de ellas, porque todo lo que Dios no diseño para ti te hace un esclavo de las tinieblas y de la carne; y la verdad de todo ser humano es que quiere sentirse libre y en paz con Dios y consigo mismo, así que te invito a que hoy entregues tus cargas, dolor, enfermedad, odios, infidelidades y adulterios, iras, peleas, divisiones envidias, chisme, amarguras, adicciones, dependencias, falta de perdón, falta de paz, creencias, culturas, religiones, filosofías, hechicerías, egos e ídolos y todo aquello que entorpece y ata tu vida al mal y te aleja de Dios, entrégale todo a Jesús y recibe tú perdón y la libertad verdadera que él ganó para ti en la Cruz.

Repite conmigo; Señor Jesús; Hoy reconozco que solo tú me puedes hacer libre del pecado y de este mundo; tú eres la verdad y el camino que quiero y necesito seguir, te pido que perdones todos mis pecados, y entres a mi corazón y seas mí Señor y Salvador, recibo a tu Santo Espíritu y deseo conocerte y seguirte en tú verdad, tu Palabra es verdad. En el nombre de Jesús. Amén.

jueves, 7 de marzo de 2019

VIVIR HONRANDO Y AGRADANDO AL SEÑOR


Colosenses 1:10 "Entonces la forma en que vivan siempre honrará y agradará al Señor, y sus vidas producirán toda clase de buenos frutos. Mientras tanto, irán creciendo a medida que aprendan a conocer a Dios más y más"

Los seres humanos, nacemos y vivimos en una lucha constante. Lo primero es nacer, si es que te dejan, ya que las leyes, el derecho al aborto, y las decisión propias está matando a millones de niños, siendo el aborto una de las principales causa de muerte en el mundo. El vientre que debió ser un lugar seguro para un bebe, ahora es el lugar más peligroso que pueda existir para muchos inocentes. Pero bueno, Dios juzgara la causa... Gloria a Dios por la vida.
Dicho esto, a cada segundo crecemos, maduramos, que hacer y qué no hacer, todo parece una carrera contra el tiempo, hay que prepararse, estudiar una buena carrera, decisiones a cada segundo sean buenas o sean malas, consecuencias, beneficios, por casarnos, una casa, por ser padres, por el estupendo trabajo, por un enorme salario o ganancia, riquezas, por tener una familia completamente feliz, por tener sanidad, cumplir todos mis sueños y alcanzar todas mis metas, por ser libres y hacer lo que quiero, por ser positivos, emprendedores, por triunfar, etc...  
Y todo aquello que me falto... En fin tener una vida completamente libre y exitosa... Según lo aprendido y según las tendencias... 

Sufrimos por el pasado, descuidamos el presente y añoramos vivimos y nos afanamos por el futuro. Estamos ansiosos por el éxito y por tener más y más dinero, hay que salir del anonimato a como dé lugar y volverse viral cueste lo que cueste, cumplir más sueños, conquistar el mundo, y vivir sin conflictos, pues no queremos sentirnos desdichadas, tristes, ansiosas, estresadas, deprimidas, frustradas, solas, etc. Y es así que vamos luchando cada día por la búsqueda de vivir una vida perfecta, plena y soñada... Verdaderamente hay que ser muy valiente para reconocer que estamos siendo arrastradas por el desenfreno del mundo.
1 Juan 2:15 "No amen al mundo ni nada de lo hay en él. Si alguien ama al mundo, no tiene el amor del Padre"
Pero bueno, ser libre y exitosa no es pecado, el camino hay que recorrerlo y como vivimos en un mundo caído por el pecado, no todo es un jardín de rosas, entonces nos desarrollamos y vivimos en una sociedad invasiva, competitiva, acechante y muchas veces cruel, llena de mentiras y falsedad, entonces chocamos con el mundo real, la lucha entre el bien y el mal, la familia agonizante, la pobreza, el bullying, las criticas, envidia, quejas y ataques de un mundo egoísta e injusto, y una vida en constantes cambios y peligros, muchas veces agresivos, el miedo psicológico e inducido al que estamos expuestos por la sociedad y por los medios, falsas noticias, chismes, la depresión que asecha por tantas demandas e inconformidades y traumas humanos, las enfermedades, fracasos, rumores, y por un fin que algún día de que vendrá ¡Vendrá!....
1 Juan 2:17 "El mundo se acaba con sus malos deseos, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre"

Así que, lamentablemente en todo este crecimiento, planeación, búsqueda y lucha nos olvidamos del Dios creador, de su poder y de su buena voluntad para los seres humanos. De sus palabras y promesas, de sus bendiciones, empezamos a ignorar sus advertencias para la humanidad y el mundo. Con facilidad muchos pueden desechar su salvación, y es así que pues nos convertimos en seguidores del mundo y no de Dios. Empezamos a vivir confiando en nuestro "dios" mas grande, el "Yo", y junto con el yo, seguimos los dioses modernos del mundo a quien no le importamos y quienes  nada nos ofrecen. 
Por eso, la vida se nos puede convertir en un gran y terrible afán por complacernos a nosotros mismos y por complacer y ser aprobados por el mundo entero, y no por quien realmente nos debe aprobar "Dios".

Gálatas 1:10 "Queda claro que no es mi intención ganarme el favor de la gente. sino el de Dios. Si mi objetivo fuera agradar a la gente, no sería un siervo de Cristo"

Todos; sin importar la raza o la clase social, necesitamos salvación. Podemos vivir conscientes e inconscientemente en la búsqueda de Dios, de un mundo mejor y un camino seguro que nos lleve a la paz, a la libertad, al amor verdadero, a la verdad absoluta, a la plenitud de la vida. Que nos sane y nos dé esperanzas cada día, que quite todos nuestros temores y nos dé guía en los problemas. Pero todo ese  respaldado, solo nos lo puede dar nuestro Creador cuando nos entregamos a su plan de Salvación en Jesús y es así que, pase lo que pase, estamos en las mejores manos ¡En las manos de Dios!

Suyos somos, y venga lo que venga mi esperanza de vida, de crecimiento, de triunfo, de éxitos están guiadas por él y para él. No quiero que mi vida dependa de cuánto tengo, sino de quien me tiene y que con él soy más que vencedora. Agradando a Dios puedo vencer al mundo y puedo triunfar en cada sueño y en cada meta, sabiendo que seguir su consejo me hace sabia y me da la paz y la felicidad que necesito. Su verdad está escrita en mi mente y en mi corazón y es por eso que, hasta que la salvación en Jesús no llegue a mi vida, nada me hará feliz, porque constantemente mi espíritu demandará su presencia y necesitará su libertad.

Hebreos 8:10 "...Pondré mis leyes en la mente de ellos, y sobre su corazón las escribiré. y seré a ellos por Dios, y ellos me serán a mí por pueblo"

 Primeramente tener a Jesús en mi corazón, es lo que me llena y completa, y me hace una persona libre en cuerpo, alma y espíritu, y pueda ser exitosa en todo lo que haga en la vida. ¡Despierta! Ya hoy es tiempo de darnos cuenta que es por Dios y para Dios que debemos hacer todas las cosas. 
La palabra de Dios nos dice que; "sin él nada podemos hacer", a Dios le debemos la vida y Jesucristo vino a este mundo para ser nuestra única oportunidad para vivir abundantemente en espíritu y en su verdad. En él y con él lo tendrás todo, aunque a la vista parezca que no tienes nada.
"Vivimos por fe y no por vista"  Jesús es la pieza principal que completa todas las tuyas, él tiene sueños y planes listos para que los ejecutes, sueños y obras que darán frutos buenos y abundantes y que cambiarán e impactarán tu vida, la sociedad y el mundo. Tu eres su punta de lanza. La gloria será suya. 
Todo lo que hacemos sin Dios lo hacemos para agradarnos a nosotras y para agradar al mundo, pero cuando Cristo está en nuestro corazón, lo mas grande e importante es agradarle a él y eso es más que suficiente para hacernos felices en la vida. En él vive y existe todo, y la verdadera paz, amor, alegría y éxito que necesitas están en en conocimiento del Señor y en la transformación de nuestra mente por su palabra.  Colosense 1:16 "...todo fue creado por medio de él y para él"


Es a Dios a quien todos nos debemos, y a quien todos primero debemos agradar. Hazlo todo para él, dedica y aplica todos tus talentos para la gloria de Dios. Estudia aquello que te llena y te da paz. Ejecuta los sueños que Dios puso en tu corazón, cumple el llamado que tienes ante él. Has las obras que él diseñó para ti. Confía en Dios en todos tus caminos, y entrégale todas tus metas, él te respaldará y te guiará. Hebreos 11:6 "...sin fe es imposible agradar a Dios.

Efesios 2:10 "... Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás" Con Jesucristo no corremos con el mundo, ni vivimos para agradar al mundo.  Con Jesucristo; "ya no vivo yo, sino que vive Cristo en mi"

viernes, 8 de febrero de 2019

MI TIEMPO ESTÁ EN LAS MANOS DE DIOS


Gálatas 4:10 Guardáis los días, los meses, los tiempos, y los años.

Isaías 33:6 Y reinaran en tus tiempos la sabiduría y la ciencia, y la abundancia de salvación, el temor de Jehová será su tesoro.

Todo tiene un inicio y todo tiene un fin. En el libro de Génesis, Dios nos relata el inicio de toda la creación del mundo, del hombre y de la mujer, y nos señala también el fin de los tiempos en el libro de Apocalipsis.  Una hora nacemos, un día, una fecha, una hora, moriremos. Así mismo, Dios nos muestra el inicio y la culminación de los tiempos del mundo, para luego iniciar con un nuevo y eterno tiempo en y con el gobierno de Cristo Jesús: "Cielos nuevos, tierra nueva".

Períodos, etapas, plazos, tiempos, hora. Presente, pasado y futuro. Chronos y Kairos. El que gobierna es nuestro Dios, quien no tiene inicio ni fin. Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos de los siglos. Isaías 46:1 "Acordaos de las cosas pasadas desde los tiempos antiguos, porque yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a mí".

El tiempo no se detiene, avanza velozmente, y una vez que se va, jamás regresa. La historia nos relata los triunfos y fracasos de generaciones pasadas. Nosotros estamos y pertenecemos a esta generación y nuestros hijos y tus hijos están siendo formados para protagonizar y escribir la historia de las generaciones futuras. El tiempo jamás se detendrá y eso no podemos ignorarlo; por el contrario, las escrituras nos dicen que al final de los tiempos los días se acortarán.

El libro de Efesios 5:16 nos advierte: "Aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos" Nuestro tiempo reloj no es el mismo tiempo de Dios; el tiempo Chronos es nuestro tiempo y el tiempo de Dios es el tiempo Kairos. Dios no se maneja por un reloj, ni por un día y una noche; para él un día es como mil años y mil años es como un día. Su tiempo no oscurece ni tiene 24 horas, su tiempo es perfecto; él es la luz eterna que lo alumbra todo, Jehová, el que no duerme...

Desde el Génesis se hablaba y se profetizaba la venida de Jesús el Mesías y, aunque muchas generaciones pasaron, el tiempo del nacimiento de Jesús llegó. Gracias a la historia y mayormente a la Biblia, que fue escrita por hombres inspirados por el Espíritu Santo, podemos leer su nacimiento, un poco de su vida natural, su bautismo en las aguas por Juan el Bautista, su bautismo por el Espíritu Santo, la proclamación de Dios llamándolo y afirmándolo como "Mi Hijo amado", y el comienzo de su ministerio de perdón y salvación. Sanidad, liberación, maravillas y milagros. Luego vemos su juicio y persecución por los hombres, su crucifixión, muerte y poderosa resurrección, para juntamente con ella darnos la victoria a todo aquel que por medio de la fe confiesa a Jesús como su Señor y Salvador. Marcos 1:15 ...el tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio. 

Todo lo que Dios habló para el mundo, sin ninguna duda y en su tiempo vendrá. Dios no miente. La Biblia tiene principios de vida eterna al lado de nuestro Dios. Mateo 24:35 dice: El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.

Este es tiempo de gracia para venir a Jesús; nuestro tiempo kronos es nada delante del tiempo eterno que Dios nos ofrece. El tiempo es oro. Aprovecha el tiempo en las manos de Dios, y haz lo correcto, agrádale, ten conocimiento de los tiempos que vivimos y los tiempos que se acercan; es con Jesús que nuestro tiempo tiene un grande valor en este paso por la tierra, con él todo tiene sentido. 

Y si eres de la que sientes que para el mundo no has servido ni hecho nada, tú serás la más grande servidora del Señor; solo permítele entrar a tu vida y deja que él, por medio de su Espíritu Santo, te sane, te liberte y te guíe a tu tierra prometida. Da gracias a Dios por lo que tienes, sea poco o sea mucho. En lo poco fuiste fiel; en lo mucho te pondrá Dios. 

Cuídate de la tecnología sin que ella se aproveche de ti, aprovecha cada segundo de cada día y glorifica a Jesús con tu vida. Recuerda que tu alma es eterna, para vida y para muerte es eterna, y necesita salvación, y solo Jesús te la puede dar; es el agente autorizado por Dios. 

Oremos: Dios mío, perdóname por perder mi tiempo sin ti; te necesito. Hoy me arrepiento de mis pecados; le pido a Jesucristo que entre a mi corazón y le dé perdón y salvación a mi alma. Hoy recibo tu Espíritu Santo. Deseo ser libertada y redimida y te pido que redimas mi tiempo y me des sabiduría para usarlo correctamente y agradarte. Quita las tinieblas y lléname de tu perfecta luz. En el nombre de Jesús. ¡Amén!



martes, 15 de enero de 2019

DIOS TIENE UN PLAN PARA TU VIDA


Jeremías 29:11 "Pues yo sé los planes que tengo para ustedes —dice el Señor—. Son planes para lo bueno y no para lo malo, para darles un futuro y una esperanza."

Hacer un plan para alcanzar un objetivo, un proyecto, es una parte fundamental del ser humano y de la sociedad. Crear un procedimiento para obtener una meta es sano y es bueno y nos puede garantizar el éxito, un mejor futuro, una esperanza que nos va a dar fuerzas para no desmayar, sino para perseverar hasta alcanzar nuestro objetivo.

Ahora hay muchos tipos de planes: Planes de vida, de estudio, económicos, de inversiones, de trabajo, planes para una familia, de pensión, planes vocacionales, planes para el fin de semana, etc. Los planes pueden ser a corto, mediano y a largo plazo y cada uno de ellos nos requiere una acción, una demanda que nos puede garantizar que este plan sea real y un total éxito.  Pero he aquí la advertencia: existen también quienes crean planes malos, con intenciones egoístas, destructivos, planes ocultos y perversos que hacen el mal en el ser humano, en la familia, en la sociedad, en los organismos y en el mundo.

Pero qué bueno que Dios siempre nos trae buenas noticias; él desea lo mejor para su creación, es por ello que desde el "Antes" creó un plan de salvación para que cada uno de nosotros pudiera alcanzar ese plan que él nos diseñó y la mejor noticia es que es "Bueno" y nos va a garantizar el éxito, nos va a dar una esperanza segura en sus manos, sabiendo que aquel que diseñó el plan es el creador perfecto del mundo y de la humanidad y que nada, ningún detalle se le escapa de sus manos. Nosotros debemos ser sabios y apegarnos a los planes de Dios para poder tener una vida plena y completa que, aun en las pruebas, nos dé una dirección segura y correcta, porque eso es lo que nos conviene.

El ser humano pecó desde un principio, pero Dios en su sabiduría eterna nos muestra en la historia de la creación escrita en la Biblia el plan perfecto para rescatar al hombre de su pecado y sacarlo de las tinieblas a su luz admirable. Sin duda es el plan de mayor peso, en beneficio de la humanidad, y fue un plan a largo plazo que se cumplió con la venida al mundo de Jesús el Hijo de Dios, para vivir y ser crucificado en una cruz, y luego resucitar al tercer día y con esto darnos redención, perdón de pecados, libertad, sanidad y bendición. A través de Jesús podemos tener una relación directa con el Padre Celestial unidos al Espíritu Santo, obsequiándonos por amor y gracia una salvación y una vida abundante y después vida eterna a su lado —¡Gloria a Dios!—

Sin duda, es el mejor y más generoso regalo y plan de todos los tiempos, obsequiado para todo aquel que cree, un plan que nos da paz y nos garantiza una espera en él y para él y nos lleva al éxito total en todas las áreas de nuestra vida terrenal, espiritual y eterna.

Lucas 2:11: "Que nos ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor"

Nuestros planes de seguro son buenos y nos garantizan un mejor futuro, pero los planes de Dios van más allá de nuestro entendimiento natural. "Así son mis caminos, mas altos que sus caminos..." y nos garantizan nuestro verdadero propósito y el hacer su voluntad con un éxito rotundo ante su preciosa presencia. Su plan está extendido para todo aquel que cree en su Hijo Jesús. Todo ser humano debe inscribirse para obtener la salvación de su alma por el perdón de pecados.

Pero Dios nos da una clara y real advertencia: Satanás anda como león rugiente buscando a quien devorar, y vino para robar, matar y destruir la creación de Dios.  Él también tiene grandes planes malvados, de fracaso y de muerte para el ser humano y el mundo.  Juan 10:10: "El propósito del ladrón es robar y matar y destruir; mi propósito es darles una vida plena y abundante".

Que este nuevo año tu mejor y más grande plan sea seguir a Jesús para la salvación de tu alma. Romanos 8:14: "Pues todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios".

Oración: Padre Celestial, gracias por amarme y dejar un plan perfecto para salvarme; hoy te pido que me perdones de todos mis pecados y faltas, invito a tu Hijo Jesucristo a entrar en mi corazón para que sea mi salvador y el Señor de mi vida. Guíame con tu Santo Espíritu e inscribe mi nombre en el Libro de la vida. Haz que tu plan y perfecta voluntad se cumpla en mi vida. En el nombre de Cristo Jesús. Amén.


jueves, 3 de mayo de 2018

JESÚS VARÓN DE DOLORES EXPERIMENTADO EN QUEBRANTO

Isaías 53:3 Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. (RVR1960)

"Varón de dolores"

En el libro del profeta Isaías, podemos leer una poderosa revelación del Espíritu Santo al profeta, donde describe parte del sufrimiento que el Hijo de Dios tendría que pasar antes y en la cruz, para poder libertar a la humanidad del pecado. Cuando tú pienses que nadie sabe lo que has sufrido o lo que ahora estás pasando, de cómo el dolor te agobia y te consume y te roba las ganas de vivir, recuerda que ya Jesucristo pasó el máximo dolor; por eso es llamado "varón de dolores".

Todo lo que puede pasar un ser humano interna y externamente, ya Cristo lo pasó, y hasta más. Debemos vivir confiadas en él; entre sus brazos él nos da fuerzas y la paz para vivir y consuela nuestra alma y aboga e intercede a nuestro favor delante del Padre para que podamos ser libres de toda opresión. No importa de dónde venga el dolor, ni cómo se llame; Jesús sana todos nuestros dolores; con él tendremos una solución justa a nuestro caso.

"Despreciado"

 ¿Has sido despreciado alguna vez en tu vida? Ser despreciado por otros puede ser tan humillante y destructor como la peor de las ofensas. El desprecio es: Falta de aprecio, de cariño, de valor, de consideración. La persona que te desprecia te muestra que tú no le importas, y todos alguna vez hemos pasado por eso.

"Desechado entre los hombres" 

Nosotros votamos lo que no nos sirve y a eso lo llamamos desecho. Ser desechado es sentirse menos que un simple papelito: no sirves para nada, eres basura. Muchos, al ser desechados de un lugar o por personas que aman, pueden sentirse como una cucaracha, con ganas de desaparecer o de que se los trague la tierra, con deseos de venganza.  Ser desechado puede ser un golpe tan grande al corazón que nos puede llevar a un despeñadero y nos invite a vivir el máximo desastre en nuestras vidas, y a ser sepultados para siempre, emocional, física y espiritualmente. O al contrario, nos levanta en orgullo y nos lleva a maltratar a quienes nos rodean.

"Experimentado en quebranto" 

¿Qué es lo que quebranta tu vida? ¿Qué quebranta tu corazón? Jesús experimentado en quebrantos; experimentado es como el conocimiento total y profundo de situaciones que nos abaten; él pasó todo tipo de decaimiento físico, moral y espiritual. Estar abatido, desinflado, en desaliento, sin fuerzas, a punto de renunciar, triste, a punto de desmayar, en el filo de un abismo, sin fuerzas para levantarse y pelear por tu vida.

"Como que escondimos de él el rostro"

Cuando Jesucristo fue perseguido y luego crucificado, todos huyeron de él. Tantos discípulos, amigos, seguidores; escondieron de él su rostro. "Si te hemos visto, no nos acordamos" Solo Juan continuó con él. Su situación era grave y nadie estaba dispuesto a enfrentar con él el asecho de las autoridades. La persecución del pueblo, de los religiosos, la muerte que ya lo acechaba.

Y pues muchas de nosotras tratamos de escondernos de Jesús, quitamos nuestro rostro, nuestra frente de él y le damos la espalda, porque, aunque él murió por nosotras, no estamos dispuestas a pagar el precio por seguirle. ¿Estás tú escondiéndote del llamado de Jesús? Quieres solo ser una amiguita lejana. Su amor inagotable te está llamando para llevarte a la victoria y a un plan. No trates de esconderte de él; ven a sus brazos.

"Fue menospreciado"

La palabra menospreciado es clara: "menos precio", no se le dio su verdadero y alto valor, sino que se le menospreció y no se le reconoció su estatus, su virtud, sus palabras, sus enseñanzas que eran claras, su descendencia, su linaje, su ministerio, milagros, prodigios; su labor en el cambio de los corazones de los hombres fue menospreciada.

Fue tomado como una poca cosa, sin importancia; sacarlo del medio era lo mejor. Todos creyeron que su muerte era la solución y que nadie lo notaría, pero, aun en la mala acción de los hombres, los planes de Dios se tenían que cumplir. Era necesario su menosprecio, para que este fuera llevado a la cruz y su misión y la liberación para la humanidad fuesen cumplidas: "Consumado es" Hoy el mundo sabe y reconoce su alto y digno valor. Un Salvador, Rey y Señor, el Hijo de Dios, que ha cambiado millones de corazones en todo el mundo.

"Y no lo estimamos"

La estima a otros está ligada al mismo valor que nuestro corazón tiene por una persona. Jesús no fue estimado, es decir, no fue querido, no hubo ningún afecto por su vida; podríamos decir que no fue amado por su labor, ni por su persona. Saber que las personas que te rodean no te aman, ni te aprecian, es la peor sensación de rechazo que pueda existir, porque fuimos hechos los unos para con los otros para compenetrarnos y amarnos en amistad, intimidad, familiaridad, en dependencia del amor de nuestro Dios y de su Hijo Jesucristo.

Y fue precisamente el amor paternal lo que lo llevó a entregar a su propio Hijo para rescatar a la humanidad y redimirla de la maldición del pecado. El Hijo, por amor, no se resistió, sino que vino a pagar el más alto y doloroso de los precios, su propia vida, por la humanidad y por la misma creación para reconciliarnos con nuestro Padre Celestial.

Mujer: ¿Qué es lo que has vivido o estás viviendo que creas que Jesucristo no pueda entenderte ni ayudarte?

Tienes que saber que no hay nada imposible para Dios; ya él lo pasó todo y lo pagó todo en la cruz del Calvario, por ti y por mí. Por eso, cuando vienes a Jesús y lo dejas entrar en tu vida como Señor y Salvador, eres beneficiada, y él se encarga de tus luchas, dolores, aflicciones, enfermedades, conflictos personales, necesidades del alma, del espíritu o del cuerpo; solo debes entregárselas.

No lo menosprecies, no lo rechaces, no lo deseches, ni lo desprecies, no escondas más de él tu rostro; ámalo como solo él se merece, y dale un lugar especial en tu vida para que él haga una obra redentora en ti y saque todos tus dolores y te haga completamente libre. Empieza a vivir una vida digna y con valor, porque quizás ni tú te amas, quizás sientas que para los hombres no vales nada, pero para Cristo valiste su vida, la vida de un Rey que a fin de cuentas es Dios.

Si nadie te ha amado, ven a Jesucristo y ríndete ante él y deja que él pelee tus batallas y purifique tu corazón y sane tus heridas; entrégate y serás más que vencedora, por medio de aquel que te llamó de las tinieblas a su luz admirable.

Jesucristo venció al maligno y en él, solo en él, estás segura. No te estanques en el dolor, avanza tomada de la mano de Dios. Colosenses 1:13: "El cual nos ha librado del dominio de las tinieblas y trasladado al reino de su Hijo amado" Tú le importas a Jesucristo; vuélvete a él y entra en la paz y en el gozo de tu Señor y su Santo Espíritu consolará tu alma. La vida está en él. Date la más valiosa de las oportunidades. El Rey te llama a libertad; después del sufrimiento vino la resurrección y la gloria; deja que Dios te levante y te honre.

Oremos: "Señor Jesús, perdóname, te pido que entres a mi corazón, sana todas mis heridas, quita todo dolor de mi corazón, lléname de tu amor, de tu paz, dame valor para seguir, lléname de tu amor y guíame en tu camino con tu Espíritu Santo." En el nombre de Jesús. ¡Amén!


Cuéntanos cómo está reflexión bendice tú vida.