¿Cómo estás? ¿En dónde te
encuentras? ¿Estás feliz, triste, acompañada, sola, enojada?
Dios todo lo sabe y todo lo ve.
"Todo lo ve" Omnipresencia de Dios. "Todo lo sabe"
Omnisciencia de Dios. El salmista David dijo: "Mi embrión vieron tus
ojos" Esto nos muestra mucho más de lo que podemos comprender, pero podemos
ver la divinidad y la presencia de Dios desde nuestra gestación. "¿A dónde
huiré de tu Espíritu?" Es completamente imposible que nos escondamos de la
presencia del Espíritu Santo de Dios.
Dios te ve, y conoce tu día a
día, "Tu sentarte y tu pararte" él sabe todo de su creación, la
situación en que cada uno se encuentra; nada, ni nadie, se puede ocultar de los
ojos de Dios. Hay cosas que hacemos o que pensamos y creemos que ni siquiera
Dios las puede ver y eso no es verdad; él nos ve por dentro y por fuera, en la
luz y en la oscuridad; lo profundo de cada ser humano Dios lo ve y lo conoce.
Sentimientos, emociones, pensamientos, meditación, sueños, enojos, envidias,
maldad, alegrías, frustraciones, rencor, todo cuanto pueda pasar por nuestra
mente y lo que se aloja en nuestro corazón, en nuestra alma, la omnisciencia de
Dios lo sabe, por eso no podemos ocultarle nada.
Sal. 139:7 "¿A dónde
me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia?
Hoy en día, con las redes
sociales, parece que la intimidad se extinguió; las personas desean ser vistas,
y con una cámara lo logran, eso sí, solo lo que quieren, o lo que les conviene;
aunque algunos enseñan de más, otros muestran sus atributos y esconden sus
imperfecciones. Pero nuestro Dios nos creó y él no necesita cámara para ver o
conocer nuestra intimidad; su ciencia conoce y ve lo bueno y lo malo, lo que
escondemos de las personas, complejos, secretos, lo extraordinario y lo
horrible, logros, éxitos, felicidad, planes, las intenciones con las cuales
hacemos las cosas, absolutamente todo lo que puede tener una persona. Ante él
estamos desnudos, él ve lo que nos rodea, cada rincón de nuestro hogar; a Dios
no lo podemos engañar.
Así mismo también conoce nuestra
situación. Entre tantos casos, Génesis nos muestra el caso de Agar, la sierva
de Sara, esposa de Abraham, quien huye con su hijo de su sierva y en el
desierto, sin alimento y sin agua, con su hijo llorando a punto de morir, tiene
un encuentro con Dios y este le muestra una fuente de agua y le da una promesa
para su hijo y ella, impactada, llama a Jehová: "Tú eres Dios que me
ve"
Job 28:24 "Él puede
ver los confines de la tierra; él ve todo lo que hay bajo los cielos"
Aunque él todo lo sabe y todo lo
ve, él quiere que tengamos una relación personal con él por medio de Jesucristo
y lo invitemos a ser parte de nuestra vida y que contemos con él en cada
situación que podamos estar atravesando, como un hijo cuenta con su padre. El
Señor, sin dudarlo te ayudará y te sustentará; en cualquier circunstancia o
situación, su verdad y su misericordia pueden tocarte. Los problemas nos
llegan, pero muy pronto Dios nos llena de calma y nos muestra la salida.
Dios es quien nos da la vida; él
nos hizo desde el vientre de nuestra madre. 139:13 "Porque tú
formaste mis entrañas; tú me hiciste en el vientre de mi madre". Él nos
bendice, nos provee, nos defiende, nos enseña, nos multiplica y nos da todo lo
que necesitamos interna y externamente.
El enemigo nos ata, nos maldice,
enferma, destruye, nos hunde en el pecado, en la maldad, nos llena de
resentimiento; es muerte, odio, ira, fracaso, es oscuridad y toda maldad, etc. Jesucristo
es perdón de pecados, salvación, libertad, vida en abundancia, bendición,
restauración, reconciliación con el Padre, restitución, gracia, etc.
Jesús hace una obra en nosotras,
llamada nuevo nacimiento; nos limpia internamente, nos perdona, restaura
nuestro interior, nos liberta y quita las cadenas del dolor, el rencor, la ira,
la ofensa. Cuando Jesús llega a nuestra vida, aunque él lo sabe todo, debemos
confesarnos ante él y entregarle todo lo que llevamos dentro, para que el
Espíritu Santo haga su obra en nosotras y nos limpie, purifique, santifique,
quite toda mancha de pecado, por medio del perdón, perdonar y perdonarnos para
que seamos verdaderamente libres en Cristo Jesús y así las cadenas en nuestro
interior sean rotas. Dios no ignora lo que ve y lo que sabe.
Hebreos 4:13 "Ninguna
cosa creada escapa de la vista de Dios. Todo está al descubierto, expuesto a
los ojos de aquel a quien hemos de dar cuentas"
Mujer, habla con el Señor
Jesucristo, él lo sabe todo de ti y ve todo en ti, busca su presencia y
comunícate con él, exprésale tu sentir, saca todo lo que llevas dentro, bueno o
malo, y ponlo ante él, pídele perdón por cualquier situación o emoción contraria,
pídele ayuda; si tienes que arrepentirte, hazlo, dile cómo te sientes, cómo
amaneciste, dale las gracias por la vida, por el día, por tu casa, tu familia,
tanto que tenemos que agradecer. Exprésale tus ideas o proyectos o simplemente
alábale y dile: ¡Padre, en ti confío! Gracias, Señor Jesús, ¡por perdonarme y
amarme! ¡Espíritu Santo, aquí estoy, examina mi corazón! Lee la palabra de
Dios, que es como agua al sediento; ten una vida agradable al Señor y confía en
él y en su guía.
Dios es bueno, sus atributos no
son para juzgarnos o para señalarnos; más bien Dios desea guiarnos al camino de
eternidad, guiándonos a los brazos de Cristo Jesús. Confía en todo momento en
él; recuerda que él lo sabe y lo ve todo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario