viernes, 9 de febrero de 2024

DIOS PROMETIÓ DARTE UN CORAZÓN NUEVO Y UN ESPÍRITU NUEVO

 

Ezequiel 11:19 "Y les daré un corazón nuevo y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos; y quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón de carne".

Yo creo que estas son buenas noticias del cielo para nosotras. Es una promesa de restauración y renovación de Dios para su pueblo, y nos dice: "Y les daré". ¿Quién envía la promesa? Nada más y nada menos que el mismo Dios, aquel que es fiel a su palabra y no miente.

"Les daré un corazón nuevo y un espíritu nuevo". ¿A quién no le gusta lo nuevo?, pero la promesa también nos asevera que, antes, tiene que "quitar" el corazón de piedra para darnos un corazón de carne, tierno, suave y sensible a su presencia.

En el Nuevo Pacto en Cristo Jesús, esta promesa está vigente, "porque con el corazón se cree para justicia" y es aquí donde empieza el cambio y la transformación cuando entregamos nuestro corazón y nuestra vida a Jesucristo y le creemos; justo allí empieza la cirugía espiritual, el cambio de corazón, unida a que Dios muda nuestro espíritu y nos da también un espíritu nuevo conectado y ensamblado con el Espíritu Santo de Dios. El corazón no es el músculo físico, sino el espiritual, donde están tu voluntad, actitudes, acciones, pensamientos, palabras; es el motor principal que muestra lo que somos, con el cual nos movemos y el que debe vivir y adorar a Dios.

El corazón de "piedra" debe ser quitado de nosotras, removido. Un corazón de piedra solo lo puede cambiar Dios. La piedra es dura, sin emociones, sin conocimiento, sin voluntad, y esta puede representar la dureza de un corazón. El corazón duro puede estar lleno de pecado, de iniquidad, incredulidad, enfermo, perverso, con traumas; nada le importa. Es moribundo, que no sabe a dónde va, tiene doble moral. Es fácilmente influenciado, idolatra, desobediente, miserable, de baja estima o altivo. Puede ser mentiroso, rencoroso, orgulloso, lleno de enojo o de ira. Es un corazón dolido y sucio ante la presencia de Dios. Pero gracias al Eterno que en su misericordia y por medio de nuestro Señor Jesucristo, que puede cambiar nuestro viejo y duro corazón por uno nuevo, para que este sea acepto ante él.

"Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios" (Mt. 5:8 La palabra de Dios lava nuestro corazón y lo transforma, tomado de la mano del Espíritu Santo de Dios, quien empieza a moral en nosotras y desde lo más profundo de nuestro ser saca lo feo y lo malo y coloca el bien y lo bueno, un propósito y buenas obras para agradar a Dios, haciendo una transformación única, visible ante los hombres, dándonos vida y vida en abundancia como Jesús lo prometió.

Veamos este versículo: Luc. 6:45 "Una persona buena del buen tesoro de su corazón saca cosas buenas, una persona mala del mal tesoro de su corazón saca lo malo" Entonces lo que tengamos en el corazón determina nuestras actitudes. Sigue diciendo: "...Porque de la abundancia del corazón habla la boca" Nos queda claro que nuestras palabras, actitudes y decisiones muestran lo que llevamos dentro, sea bueno o sea malo.

Dios en este caso les hablaba a los cautivos de Israel que se encontraban en Babilonia; hoy nos habla a nosotras por medio de su Espíritu, de su palabra, a todos aquellos que están cautivos por el diablo, por el mundo, en el pecado. En la ignorancia, en las tinieblas, en la mentira.

Su promesa era quitar las abominaciones, la idolatría, la iniquidad que su pueblo tenía; hoy nos promete lo mismo, quitar el pecado, la iniquidad, los falsos dioses, filosofías paganas, religión, la idolatría, rebeldía, rebelión.

Perdonarnos para darnos la salvación, acercarnos y reconciliarnos con nuestro Padre Celestial y  poder entrar ante su presencia, limpiarnos de toda maldad y lavarnos con su palabra, ríos de agua viva en nuestras vidas, literalmente cuando nos arrepentimos de todos nuestros pecados y nos entregamos al Señor con todo nuestro corazón, pues este empieza a ser cambiado, tratado, limpiado, purificado, transformado para así poder tener un corazón lleno de su Espíritu, con un espíritu nuevo y agradable a Dios.

Veamos lo que sale del corazón: Mateo 15:19 "Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias". Cuando nuestro corazón está alejado de Dios, no es confiable, es engañoso, malvado, maquina el mal y nos hace caer. El corazón busca siempre ser lleno de algo y le gusta buscar su propio placer; al final del camino, solo se siente vacío, perdido y lleno de remordimiento.

Proverbios 4:23 "Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida". Lo que tienes por dentro dice quién eres y se muestra en tus acciones, en tus palabras y en tu forma de vida. Eres tú quien tiene que cuidar y proteger lo que entra en tu ser. Es tiempo de renunciar al pecado que habita dentro de ti, renunciar al duro, terco y enfermo corazón y entregárselo al Señor Jesucristo; él te ama profundamente, y no te juzga.

Quizás la vida ha contaminado tu corazón, te han dañado y herido, y estás llena de traumas, pero no seas esclava del mal, ni del pasado; ven a él y él llenará tu corazón y te dará un corazón de carne, dócil y tierno para amar al Señor, lleno de su paz, obediente para hacer buenas obras; lo llenarás de su palabra, el Consolador puede transformarte "No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios" No temas y ven a Jesús.

Mateo 9:17 dice: "Nadie echa vino nuevo en odres viejos" El Espíritu Santo es simbolizado como un vino nuevo; somos templos del Espíritu Santo y Él saca cualquier espíritu de las tinieblas que esté en nosotros. Destruye las maldiciones, doblega la voluntad de nuestro espíritu y nos da un espíritu dócil, libre, santo, puro, limpio. Lleno de su presencia y de su amor. Obediente a su palabra, con fe en sus promesas. Fiel y perseverante.

¿Qué tenemos que hacer nosotras? Solo tenemos que entregarnos sin reservas y creerle a Dios con todo nuestro corazón. Anhelar la sanidad y dejarlo obrar en nosotros para convertirnos en nuevas criaturas hechas para adorar al Señor con un corazón puro y con un espíritu nuevo, con la fe siempre puesta en Cristo Jesús. Tú no puedes hacerlo sola, pero Dios puede y quiere hacerlo contigo; confía en él y él lo hará.

Ora conmigo: Señor Jesús, hoy te entrego mi corazón, entra en él. Te pido perdón por todos mis pecados, destruye la iniquidad que hay en mí. Sana y limpia mi corazón, quita todo lo que te desagrada de él. Arranca el dolor, el rencor, la maldad, y dame un espíritu nuevo. Purifícame, y derrama de tu Espíritu en mí. Renuncio al corazón de piedra. Señor Jesús, quiero agradarte. En el nombre de Cristo Jesús. ¡Amén!

Toca el enlace y sigue leyendo: Dios transforma tu corazón

Cuéntanos cómo ha sido la transformación de tú corazón.

Suscríbete y comenta.



viernes, 2 de febrero de 2024

POR QUÉ NO TENEMOS LUCHA CONTRA SANGRE Y CARNE

 

Efesios 6:12 "Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes".

La guerra espiritual es una completa realidad en este mundo. Y lo es para todos los seres humanos, pero hay que dejar muy claro que esto no se trata de una pelea entre Dios y el Diablo; el Diablo no es un contrincante para Dios, como se ha hecho creer o como algunos lo entienden. 

Dios creó a un hermoso y perfecto querubín, el cual luego desarrolló maldad en su interior, quiso sentarse en el trono de Dios y ocupar su lugar y, por su orgullo y rebelión, fue echado del cielo y se convirtió en el Diablo o Satán.

Él ahora habita en tinieblas; Dios es y está por encima de Satanás, sin comparación, y este le debe total obediencia por su condición de ser creado, así que Dios es la máxima potencia por encima de toda la creación y todo lo que existe; él es el Todopoderoso Dios, omnipresente, omnisciente, omnisapiente; todo es de él y para él.

Satanás no tiene ninguna de estas cualidades; el problema del diablo, y con lo cual él busca ir en contra de lo creado y de las leyes de Dios, y a quien él realmente odia, es a todos aquellos que están creados a imagen y hechos a semejanza del mismo Dios. Lo podemos observar desde el Génesis con Adán y Eva, cómo la serpiente, que era el mismo diablo, llevó a pecar a Eva y esta acción los alejó de la presencia de Dios. Satanás y todos los ángeles caídos odian a muerte al hombre, a la mujer y a toda su descendencia a través de todas sus generaciones, y es por eso por lo que busca robarlos, matarlos, destruirlos y mantenerlos esclavos del pecado, alejándolos de la presencia de Dios. De esta forma, creo que podemos entender de dónde procede la guerra espiritual entre el género humano y el diablo.

Ahora, démosle una sencilla mirada a lo que sucede en el mundo espiritual y cómo todo cambia cuando nosotros reconocemos a Jesús de Nazaret como nuestro único Señor y Salvador y lo proclamamos nuestro Rey soberano. Entonces sucede que estamos renunciando formalmente a un reino caído lleno de pecado, maldición y muerte liderado por Satanás, y ahora estamos entrando al Reino de Dios y de Luz liderado por Cristo Jesús, el Hijo del Dios viviente lleno de perdón, santidad, libertad y vida, quien pagó un precio de sangre en la cruz para liberar nuestras almas del pecado y de la muerte eterna; estamos rociados con la sangre de Cristo y el Espíritu Santo de Dios nos selló y está con y en nosotros.

Entonces esto se hace una realidad visible, real y palpable en el mundo espiritual; ahora cambia nuestro estatus, y podemos ser más espirituales por causa de dones o regalos entregados por el Espíritu Santo, y aquel a quien antes le servíamos puede detectar todo esto y se vuelve nuestro gran y feroz enemigo. Entonces se desata un conflicto entre un ser con un reino aceptado y triunfante y un reino renunciado y caído, un reino de tiniebla y un reino de luz.

Una vez más vuelvo a aclarar, ni el Padre, ni el Hijo, ni el Espíritu Santo tienen una guerra espiritual con el diablo, somos nosotros los seres humanos, los creyentes quienes tenemos una lucha y una guerra espiritual y sobrenatural contra los poderes, las estrategias y la maldad de satanás. Aún algunas corrientes de creyentes no lo creen o no lo apoyan porque dicen que ya Cristo venció a satanás y nos libró y sus promesas son una realidad en nuestras vidas y eso es una verdad absoluta, pero el problema aquí no es Jesucristo y su obra y sus promesas, Jesucristo venció a Satanás y eso no tiene discusión, el problema en este punto somos nosotros mismos, y todo radica en cuál es la veracidad y totalidad de nuestra entrega a Cristo.

Si dejamos el pecado que mora en nosotros, la falta de identidad que aún tenemos, el perdón y perdonar, el desconocimiento de quienes somos como hijos de Dios, las obras de la carne que nos dominan, la legalidad que en plena voluntad le dimos a los demonios por causa del pecado, las maldiciones que arrastramos y sus prácticas que en oportunidades no sabemos dejar. Las brechas por donde aún los demonios pueden entrar y sabotear y las trampas que el enemigo siempre va a poner para que nosotros caigamos o retrocedamos en nuestra fe, entre muchas otras razones. 

la obra de Cristo es perfecta, pero la mayoria de creyentes pasan por un proceso de libertad y crecimiento, todo va a depender de nuestro arrepentimiento y entrega absoluta. La sumisión al Espíritu, la obediencia a la Palabra de Dios, y lo que se nos hace más complicado, morir a nosotros mismos. Espiritualmente ya tenemos una posición, naturalmente en la carne todavía luchamos y cerramos brechas, somos niños espirituales en crecimiento. 1 Pedro 5:8 ¡Alertas! Cuídense de su gran enemigo, el diablo, porque anda al acecho como león rugiente, buscando a quién devorar".

Tenemos un enemigo, un adversario, una lucha contra poderes demoníacos de las tinieblas. Satanás es llamado el príncipe y el dios de este mundo y debemos cuidarnos y resistirle a él; el versículo dice: "Cuídense" "Anda buscando", así que podemos escondernos en Jesucristo; no somos huérfanos, somos hijos del Dios viviente y no estamos solos ni desamparados en esta guerra.

Jesús venció a Satanás y nos hizo más que vencedores con él, y él nos dejó herramientas para vencer al enemigo, primeramente, las Escrituras, que es la verdad escrita de Dios. El Espíritu Santo y su poder en nosotros, la autoridad delegada de Jesucristo para los creyentes en contra de las tinieblas, la armadura espiritual de Dios que incluye salvación, justicia, verdad, fe, palabra, oración. Tenemos una nueva identidad en Cristo Jesús, los frutos del Espíritu, congregarnos, ángeles, Oración, ayuno, entre mucho más. "Las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios." 2 Corintios 10:4

Hay un proceso y un crecimiento personal entre la entrega y el conocimiento de la verdad de las buenas nuevas de salvación de la doctrina de Jesucristo que nos hace libres, rompe las cadenas del pecado, destruye la cautividad, nos enseña lo que antes no sabíamos, nos acerca de Jesucristo y sus mandamientos. 

La guerra espiritual es completamente real, pero sí podemos vencer; lo primero es creerle y crecer en Dios y fortalecernos en Jesucristo, en obediencia y amor. Apartarnos del pecado y consagrarnos al Señor. El Espíritu Santo, el Consolador, es nuestro ayudador; él nos guiará a toda verdad y nos llevará cada día a los brazos del maestro. En cada lucha con el enemigo tendremos la estrategia y venceremos, en el poderoso y precioso nombre de Cristo Jesús. En donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad.

Santiago 4:7 "Resistid al diablo y huirá de vosotros".




martes, 16 de enero de 2024

APRENDE A POR QUÉ JESÚS VINO A DESTRUIR LAS OBRAS DEL DIABLO

 


1 Juan 3:8 "Para esto apareció el Hijo de Dios, para destruir las obras del Diablo."

De tal manera amó Dios al mundo que envió a su Hijo Amado Jesucristo con un propósito central y principal; Salvar a la humanidad del poder del pecado, destruyendo así toda obra y toda simiente de pecado y maldad en el ser humano. 

Jesús vino a deshacer las tinieblas, vino a eliminar las obras de Satanás en la humanidad y así traer luz al mundo, redención y para darnos una vida digna en conexión con el Padre y junto con Jesucristo vida en abundancia para la gloria de Dios.

Debemos tener muy claro que tanto el reino de la luz como el de las tinieblas poseen obras. Las obras perversas de Satanás son: el pecado, la maldad, la mentira, orfandad, muerte eterna, iniquidad, rebelión y rebeldía contra Dios, odio, división, homicidio, el robar, matar, destruir, la perversidad, aberraciones, maldiciones, opresión, deseos perversos e impuros, desobediencia en todo sentido, miedo, enfermedades, pobreza, miseria, codicia, y miles de transgresiones y obras perversas que son inspiradas por el maligno. Efesios 5 nos da una lista de las obras de la carne en las cuales también se pueden infiltrar las tinieblas.

En las obras de la Luz manifestadas por nuestro Señor Jesucristo tenemos: Salvación, paternidad, redención, sanidad, verdad, vida, fe, obediencia, bendición, unidad, apertura de las cárceles espirituales, libertad a los oprimidos y cautivos, buenas obras que glorifican al Padre, grandes propósitos para preservación de vida, vida Eterna y abundante, prosperidad del alma, espiritual y material, entre cientos de miles de promesas para todos los creyentes. En Efesios 5 también tenemos los frutos del Espíritu Santo de Dios para cada creyente, que hablan de una obra de perfección en el corazón del ser humano.

Cristo destruyó, deshizo, rompió, desmenuzó al diablo y a toda obra del mal que él había establecido en el mundo y en el corazón de los seres humanos. Solo tienes que creer en él y entregarte a Jesucristo de Nazaret como tu único y suficiente Señor y Salvador para que se activen las promesas de Dios en tu vida. 

En las manos de Jesucristo podemos tener vida y ser luz en medio de las tinieblas, y así poder experimentar el beneficio que nos arropa al meternos bajo la jurisdicción del triunfo del Hijo de Dios, quién se sometió a la voluntad de su Padre Eterno, y vino a reconciliar el mundo con el Padre por medio de él. Es por eso que en Jesús somos más que vencedores. Nos llevó espiritual y naturalmente a un nuevo estatus de vida, a una nueva posición espiritual y natural por causa de la remisión de pecados, por causa de su Sangre preciosa, gracias al perdón de pecados y a su misericordia y Gracia divina, que nos concedió una nueva oportunidad para vivir en esta vida y en la venidera. ¡Gloria a Dios!

No somos salvos por obras, "Es por gracia", aunque hay obras que hacer para el Reino. Todo es por medio de aquel que nos amó y nos trasladó de las tinieblas a su luz admirable. Jesucristo una vez que aplasto al enemigo, vino y nos delegó poder y autoridad sobre las tinieblas, que se activan en nosotros gracias al sello y a la majestuosa presencia del Espíritu Santo de Dios en cada creyente.

Mateo 10:1 "Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar todo enfermedad y toda dolencia".


Jesucristo no solo venció al diablo, sino que dejó al Espíritu Santo en la iglesia y con el creyente, delegándole una autoridad sobrenatural para vencer al pecado y a las huestes espirituales de maldad en el poderoso nombre de Cristo Jesús. Para que así podamos ser libres de los ataques del maligno y para que en su nombre podamos hacer las obras del Reino de Dios en la tierra. Dios anhela las almas, así que nuestra misión principal es ganar almas, proclamar las buenas nuevas de salvación, libertar al cautivo, echar fuera demonios y para sanar enfermedades. 

En Jesucristo, somos librados de la potestad de las tinieblas, aunque hay pruebas, y guerras, Jesús nos advirtió que en este mundo tendríamos aflicción, persecución y hasta muerte, pero él venció, y en él y por medio de él somos más que vencedores, por medio de la fe puesta en Jesús. Con un corazón agradecido debemos creer sin dudar con todo nuestro corazón en su obra redentora y en su poder y su cuidado para con sus hijos amados. Esto nos lleva a exaltar y dar gloria y honra a su precioso nombre, adorarle y apartarnos para él, sabiendo que el Señor Jesús tiene cuidado de nosotros.

Colosenses 1:13 "Porque él nos libró del dominio de las tinieblas y nos trasladó al reino de su Hijo amado.

Amados hermanos, Jesucristo hizo acto de presencia en la historia de la humanidad con un propósito, destruir todas las obras de maldad realizada por el Satanás, y lo logró en la Cruz del Calvario y luego resucitando al tercer día, porque el pecado no tuvo ni tiene autoridad sobre él. Si le hemos entregado nuestra vida y hemos sido perdonadas, debemos confiar ciegamente en la obra perfecta de nuestro amado Jesús.

No somos huérfanos, ni estamos solas, su presencia está con nosotras y su amor nos restaura y nos guía y fortalece cada día para que no desmayemos. Somos de Dios y "Mayor es el que está con nosotros" El Espíritu del Señor nos da identidad, nos forma, ordena nuestras vidas, nos purifica y santifica, nos da poder, él nos recordará y nos revelará toda verdad. Nos convencerá de pecado y hará que de nuestro interior corran ríos de agua viva, para la gloria de Dios. Estamos apartadas para Dios.

1 Juan 4:4 "Hijitos ustedes son de Dios y han vencido, porque mayor es el que está en nosotros que el que está en el mundo". ¡Gloria a Dios!

Te invito a leer este Enlace: El Ángel de Jehová Acampa alrededor de los que le Temen


Suscríbete y comenta.


sábado, 22 de julio de 2023

DIOS TE ENTREGA COSAS NUEVAS


Isaías 43:19 ¡Voy a hacer algo nuevo! Ya está sucediendo, ¿No se dan cuenta? Estoy abriendo un camino en el desierto, y ríos en lugares desolados.

¿A quién no le gusta lo nuevo? Si hay algo que nos llena de mucha alegría y satisfacción es poseer algo totalmente nuevo, de paquete, cero kilómetros, de agencia, a estrenar, del constructor o distribuidor a mis manos. 

El olor, la textura, la belleza, la luz. Lo perfecto es inigualable. Y siempre nos deja un sabor, una alegría y como una paz que nos llena y nos hace sentir realizados. Parece que en muchas etapas de nuestras vidas algunas posesiones o compras o regalos llenan una parte de nosotros y nos permiten crecer, cambiar de estatus, cumplir una meta, un deseo, avanzar y hasta tener ciertos caprichos. Eso en la vida cotidiana.

Pero ¿qué les parece si es Dios, el Creador de toda y cada una de las cosas visibles e invisibles que existen, quien nos promete, nos ofrece y nos dice hoy: ¡Hice algo nuevo para ti! Estoy abriendo caminos. Está fresco, es original, recién hecho, calientico, es moderno y es justo lo que tú necesitas. ¿Lo aceptarías? ¿Lo quieres? ¿Están listos para recibir los regalos de Dios? ¿Deseas entrar por las puertas que Dios te abre?

La palabra citada dice: "Ya está sucediendo, ¿no se dan cuenta?" Muchas veces todo está ante nuestros ojos y no lo vemos: nuestras ansiedades, preocupaciones, deseos, miedos, egoísmos, pecado, la incredulidad, la falta de fe y de confianza plena en Dios no nos permite ver que Dios ya abrió y desea entregarnos grandes cosas y son todas "nuevas", empezando por una nueva vida, un nuevo nacimiento, por la salvación. Dios desea entregarnos lo más importante de esta y la otra vida: la salvación de tu alma, la eternidad, redención, sanidad y libertad. Cielos nuevos y tierra nueva. ¡Aleluya!

No te enfoques solo en lo material y quiero aclarar que Dios también hace grandes entregas materiales: "Porque yo sé de qué tienen necesidad". Él no tiene límites, pero lo primero que él desea es entregarte la paz y la alegría de la salvación, que tengas a Jesús metido en tu corazón para que seas galardonador de todas las cosas. "Buscad primeramente las cosas de arriba y todo lo demás será añadido". Dios nos suple todas nuestras necesidades.

Tenemos herramientas como la fe, las Escrituras, la oración, el ayuno, la guerra espiritual, la autoridad que Jesús nos delegó ante el maligno y todo el mundo espiritual. Autoridad para avanzar y crecer en él y poseer todos los regalos y promesas que el Señor nos entrega a cada uno de nosotros por medio del Espíritu Santo. Hermanas, Jesús desea hacer nuevas todas las cosas en nuestras vidas. Ya está sucediendo y tus ojos lo verán en el nombre de Cristo Jesús.

"¿Caminos en el desierto? ¿Ríos en la soledad?" ¿Cuál es tu desierto? ¿De qué tamaño es tu soledad? ¿Cuál es el nombre de tu imposible? ¿Cuál es el nombre de lo viejo que no deja entrar lo nuevo? Jesús te tiene la solución; él cambia los nombres, quita y pone, saca, destruye todas las obras de las tinieblas. Lo imposible para los hombres es posible para Dios; Jesús es el nombre sobre todo nombre y su poder es sobre todos y todas las cosas. ¿Lo crees?  

Isaías 43:18 nos da un consejo: "Olviden las cosas de antaño, ya no vivan más en el pasado." (Énfasis añadido)

Aquí para muchos está la traba, y este puede ser el principal problema de por qué no recibes. Quizás no sea culpa de Dios que no veas lo nuevo que él quiere entregarte, sino que a veces estamos tan atados y encadenados al pasado, llámense personas, eventos, sucesos, traumas, dolores, lugares, creencias, religiones, mentiras, culturas, enfermedades, palabras y deseos, que es casi misión imposible recibir lo nuevo de Dios. 

Como testimonio, sé que es una lucha muy fuerte; el Señor en un tiempo me decía: "Olvídate de las cosas del pasado, ni siquiera los nombres, no hables de los malos recuerdos, sucesos y situaciones; todo eso te mantiene atada y no te deja avanzar. Tu pasado te mantiene ligada a muchos espíritus inmundos. Perdona, olvida, créeme con todo tu corazón, cambia tus palabras, ora diferente y renuncia a todo recuerdo doloroso del pasado. Hasta que no avances en esto, no puedo entregarte todo lo nuevo que tengo para ti."

Entendí que: El amor del Padre, el amor de nuestro amado Señor Jesucristo y la presencia del Espíritu Santo puede llenarte y llenarlo todo a plenitud y junto con él viene todo lo bello hermoso perfecto y nuevo que Dios tiene para mí y para ti.

Recibe lo nuevo del Creador para ti y para los tuyos, sea material, espiritual, finanzas, ministerios. "Amado yo deseo que prosperes en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma". Y yo deseo que abras tu corazón y renuncies a lo viejo y lo feo y a lo imperfecto que te destruye y no te deja avanzar, para que entres a una nueva temporada de la mano del Espíritu Santo de Dios, abre tu espíritu para que te llenes de regalos divinos. Créele a Dios. ¡GLORIA A DIOS!

Oración: Señor Jesús, hoy te pido perdón y te recibo en mi corazón como mi único Señor y Salvador personal. Escribe mi nombre en el libro de la vida. Recibo tu Santo Espíritu y recibo todo lo nuevo que tienes para mi vida. ¡Amén!

 

¡Prepara tu corazón y recibe!
suscribete y comenta.

jueves, 30 de diciembre de 2021

FELIZ AÑO 2022 EN DIOS ESPERARÉ


Lamentaciones 3:24 "¡Jehová es mi porción!, dice mi alma; por tanto, esperaré en él." (BT)

Ya para esta fecha, todos los habitantes del planeta estamos llenos de expectativas y listos para recibir el nuevo año 2022, y ya muchos están desesperados por dejar el 2021 atrás, definitivamente han sido tiempos agridulces, aun así Dios nos dice en su palabra que cada día está hecho por Jehová y nos gozaremos y nos alegraremos en él. Es fácil proclamar y vivir este verso en tiempos de bonanzas, pero qué difícil es gozarse en tiempos de prueba, de dificultad, de soledad, de muerte, de escasez, de desierto; sin embargo la palabra y el Maestro de maestros nuestro Señor Jesucristo nos da una gran lección cuando al leer las escrituras la palabra nos relata que Jesús fue a la Cruz sabiendo que un gozo lo esperaba, la verdad es que humanamente para nosotros esto es difícil de asimilar y de entender, ya que él sabía cuál iba a ser su fin, pero si meditamos y leemos con detenimiento descubriremos que aunque él sabía todo lo que le venía, él no se enfocó en el dolor, ni en el sacrificio en sí, sino que su mirada estaba puesta en el resultado del sacrificio ¡Aleluya!, y es por ello que en medio de un terrible dolor que lo llevaría a la muerte, había un gozo infinito, una enorme alegría que lo esperaba y que le gritaba al universo ¡Victoria! ¡Victoria!. esto merece un ¡Gloria a Dios!, la redención de su amada creación le daba un gigantesco gozo que lo mantuvo firme en la cruz hasta el final, su infinita alegría estaba enfocada en un esperado resultado llamado "Redención" el gozo que lo esperaba le permitió soportar el sacrificio de la Cruz y la vergüenza; esto es insuperable, este es nuestro fiel y alegre Maestro, quien puso su vida en manos de su Padre y espero en él, es por esto que ahora él está sentado en un merecido y ganado lugar de honor.

Así que creo que hasta estas fechas todos hemos escuchado un sin fin de mensajes, unos motivadores y otros desmotivadores, también muchas profecías, dolor, hambre, muerte, castigo, por otro lado; esperanza, avivamiento, nuevos tiempos y comienzos, prosperidad... Pero la verdad es que yo quiero hacerte una pregunta muy importante y que puede hacer una gran diferencia entre saber lo que dicen que Dios dice y saber lo que te dice Dios a ti.  ¿Qué estás esperando tú de Dios? ¿Cuál es el mensaje que el Espíritu Santo ha puesto en tú corazón para ti en este nuevo año 2022?

Es verdad que los tiempos son difíciles y que muchas profecías bíblicas se están desatando en este tiempo, pero aun así, Dios sigue siendo Dios y cada uno de nosotros sus hijos y hasta el fin seguiremos siendo su pueblo Santo a quien él cuida. Sabes porque Jesús fue a la Cruz y sabía que un gran gozo le esperaba después del sufrimiento, porque había una palabra desatada del Padre para él, él no cuidaba de sí mismo, el Padre velaba por él, es necesario buscar una relación y una intimidad con Dios para que recibas y entiendas sus promesas, lo que él te dice a ti personalmente, independientemente de todo lo que se diga, porque toda palabra que salga de la boca de Dios te va a sostener a la hora de la prueba, pase lo que pase, te va a permitir estar firme y fuerte en el día a día, la palabra nos revela la fidelidad de sus promesas y nos recuerda quien es nuestro Padre. Dios nos habla generalmente  y también individualmente, es necesario en estos tiempos de tanta comunicación, de tantos mensajes, noticias y de tanta palabrería estar centrados, escudriñando la palabra y buscando a Dios en intimidad, concentrándonos en cada promesas de nuestro Señor, y atentos al cumpliendo de las promesas personales, tenemos que creerle a él antes que a los hombres, eso te va a traer mucha paz.


Así que esperar en Dios es lo más inquietante y desesperante que hay, pero es lo más seguro que podemos hacer, "dice mi alma, en él esperaré" Te pregunto hoy; ¿que te dice tu alma? Su preciosa palabra que nos da luz y esperanza, la que nos encamina cuando parece que ya no hay camino, la que nos alumbra y nos ayuda a levantarnos, la que nos revela el amor y el cuidado de nuestro Padre Eterno.   Lam. 3:25 "Bueno es Jehová a los que en él esperan, al alma que le busca"

En este 2022 proponte buscar a Dios con todo tu corazón y amarlo con toda tu alma y con toda tu mente, espera en él, pon todas tus esperanzas en el Señor porque Dios nunca falla, los tiempos son malos pero Dios nunca abandona a sus hijos, Dios nunca te es infiel, Dios no te desecha, antes bien se compadece de sus hijos, de su creación, Dios señorea sobre los tiempos y nos guía y nos da dirección en la cruzada.

Este 2022 será un año de retos para el mundo entero, pero nuestra porción es Jehová, una porción perfecta, exquisita y segura, la mejor parte, la que me da esperanzas, fuerzas, ganas de vivir, de continuar y de avanzar, así que no desmayes, agárrate fuerte de la mano de Papá y mantente en intimidad con él, que sus promesas en él son Si y son Amén, ellas te harán avanzar a pasos agigantados en este nuevo año 2022, camina sin miedo, camina con valentía, sabiendo que aun en medio de la prueba hay un gozo que nos espera, hay una esperanza para vivir, para reír, para alegrarse, hay una palabra, hay una profecía que te sostiene y que tienes que ver y ella te permitirá estar de pie con gozo en tu corazón.


Oh Padre Eterno, gracias por este año que dejamos atrás 2021 y desde ya con alegría, con un gozo adelantado en esperanza y en fe creyendo por tiempos mejores le decimos al 2022 ¡Bienvenido! porque en Dios esperaré cada día, porque no es el año quien nos sostiene y nos mantiene con vida, sino su Santo Espíritu quien nos da vida y nos alimenta, nos consuela y nos permite sonreír y no desmayar en medio del camino. Gracias Señor Jesús, Gracias Padre mío, Gracias precioso Espíritu Santo.

Mujer eres Libre y Exitosa, de todo corazón te deseo un grandioso y muy Feliz año 2022 deseo que el amor, la paz y la alegría de nuestro amado Señor Jesucristo las cubra, las proteja, las bendiga, las prospere a ustedes junto con toda su familia, que cada una ponga la mirada en Cristo, en el resultado y no en el proceso, no te canses, espera en él, no desmayes, espera en él, sigue clamando y sigue orando, espera en él, no desistas de tu milagro, espera en él, no dejes de orar, espera en él, aunque no tengas fuerzas, sigue esperando en él, y él hará, porque solo en Jesús obtendrás todas tus victoria en este nuevo año 2022. ¡VEREMOS SU GLORIA!

¡FELIZ Y BENDECIDO AÑO NUEVO 2022! 

2022 EN DIOS ESPERARÉ


sábado, 13 de noviembre de 2021

SANTIFICADOS EN LA VERDAD DE DIOS

Juan 17:17 "Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad" 

SANTIFICADOS EN TU VERDAD

Este es el momento en que Jesús hace una extensa oración intercesora ante el Padre por sí mismo y por sus amados discípulos. Para él venía la hora de su arresto y su crucifixión y para los discípulos la persecución, el miedo, la separación, una transición confusa, en medio de la muerte anunciada de su Maestro y Mesías.

Ellos habían decidido seguirle años antes en medio de las preguntas, de la convicción, la fe, de las confusiones, las pruebas, críticas y de la persecución. Entre milagros y prodigios, sabiduría y autoridad, incredulidad, verdades confusas, verdades claras, verdades eternas, una verdad con cara de hombre. Revelaciones del Padre, revelaciones de un Reino. Estos hombres comunes habían decidido creer en Jesús y seguirle reconociéndolo como el Mesías prometido por Dios. Quien decía que era el Hijo de Dios que bajó a buscar lo que se había perdido. Hombres normales, de diferentes estatus, parte de un pueblo, quienes vivían en la ley, y que ahora se les develaba la gracia redentora y divina de Dios.

Esta quizás parecía una oración más de Jesús por ellos ante el Padre Celestial, pero realmente se estaba preparando para lo que venía; él sabía que se acercaba la hora de su arresto, venía el momento cumbre de la obra que él había venido a hacer aquí en la tierra; no había un después, o un más tarde, o un mañana para interceder por sus discípulos y por sí mismo; este era el presente perfecto para fijar sus ojos al cielo, dirigirse al Padre y decir: "Padre, la hora a llegado" darle las gracias por su amor, por su respaldo, por permitirle honrarlo y glorificarlo ante los hombres, y por el Padre glorificarlo a él en la cruz y luego en la resurrección.

"Cuando estaba con ellos en el mundo yo los guardaba en tu nombre" "Guárdalos del mal", estas eran las palabras de amor de un padre, de un hermano, de un Dios que ama celosamente y que por nada del mundo va a dejar desamparados a sus hijos. Jesús clamaba ante Dios para que ellos vivieran en su amparo y en perfecta unidad. "Para que todos sean uno: como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros" Amén.

“Yo ruego, por los que me diste" Santifícalos en tu verdad". El ambiente ante esta oración es íntimo: el Padre y el Hijo, el Hijo ante el Padre con una acción de gracias, un ruego, un envío y una petición que abarca el presente, el futuro y la eternidad.

“Mis palabras son espíritu y son vida" "Jesús es la verdad" "El Consolador vendrá a vosotros". Todos sus ruegos por nosotros ante el Padre están activos en la palabra; el Espíritu de Verdad estaría con ellos, y la mejor noticia es que está con nosotros hoy, y es el Espíritu Santo quien nos santifica y nos lava en la preciosa y poderosa palabra de verdad de Jesucristo.

Santificación es lo que es santo, apartado, separado y consagrado. Y aunque en el Antiguo Pacto santificarse era como un ritual, tendemos a creer hoy que religiosamente nos podemos santificar con ropa, actitudes, posturas, palabras, etc. Jesús nos santifica, nos consagra, nos corrige, nos confronta, nos limpia, nos bendice, nos demanda ser hacedores de su palabra. Nos muestra el corazón de Dios, su plan para la humanidad nos enseña nuestra nueva identidad de hijos y nuestra nueva naturaleza. Nos da promesas, nos delega autoridad natural y espiritual y nos enseña a combatir con nuestros enemigos. Somos purificados, tenemos el sello y la guía del Espíritu Santo y el perdón de nuestros pecados por causa de su Sangre preciosa que fue esparcida sobre nuestras vidas.

Y es que cuando decidimos creer en Jesús y seguirle, nos apartamos del pecado, nos consagramos a vivir para él y somos santificados por medio de la fe en sus promesas, por la comunión y la relación que a diario mantenemos con nuestro Señor. Su palabra nos transforma y nos dimensiona, abre nuestro entendimiento, nos da sabiduría, inteligencia, conocimiento y nos revela verdades espirituales. 

Jesucristo se santifica a sí mismo y santifica a los suyos. "Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad" Todo desciende y sale de él; Jesús es la fuente de la verdad que nos santifica y nos separa para su gloria; él nos capacita y nos autoriza para representarlo y ser parte de su cuerpo, de su iglesia. Aquellos hombres comunes, las mujeres, los niños y el pueblo que un día lo siguió, lo escuchó y lo amó fueron santificados por él, en él y para él. Hoy nosotros los que hemos decidido seguir a Cristo en plena voluntad de nuestro entendimiento, igualmente somos hechos santos y santificados por causa de la poderosa verdad de su palabra, por obra del Espíritu que nos guía y nos recuerda toda la verdad que el Todopoderoso envió. 

Hoy nosotros somos sus discípulos amados, aquellos que el mundo crítica y aborrece; debemos recordar que Jesús nos dice que estamos en el mundo, pero no somos de este mundo, y las obras que antes hacíamos ya no las hacemos más, y que su gran deseo y oración de ayer es la misma de hoy, que el Padre nos guarde del mal y que seamos guardados en su nombre y que su iglesia sea: "Una sola en él", todos santificados en su verdad, para glorificar al Padre. 

"La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno".




viernes, 24 de septiembre de 2021

CLAMÉ A DIOS Y ÉL ME RESPONDIÓ

 

2 Samuel 22:7 " En mi angustia invoqué a Jehová, y clamé a mi Dios; Él oyó mi voz desde su templo, Y mi clamor llegó a sus oídos."

No podemos rendirnos. Somos sus hijas amadas. La Palabra nos anima: esfuérzate, sé valiente, cree, alaba y sigue clamando. Espera con fe, porque Dios responde todo clamor.

En 2 Samuel 22 vemos un cántico de liberación del rey David. Él testifica que, en su angustia, clamó a Jehová, y Dios lo oyó, lo respondió y lo libró de sus enemigos. Esto nos confirma que Dios cumple lo que promete.

A veces pensamos que los escogidos de Dios vivieron vidas fáciles, pero no es así. La Biblia muestra hombres y mujeres imperfectos, con debilidades, temores y errores, pero también con fe, carácter y amor por Dios. La clave no es la perfección del hombre, sino la obra del Dios perfecto en él.

No se trata de nuestra historia, sino de la historia de Dios a través de nosotros. Él es quien llama, capacita, levanta y glorifica su nombre en nuestras vidas. A Dios sea toda la gloria. El Señor nos libró, nos libra y nos librará de toda angustia. Jesucristo venció en la cruz, por eso somos más que vencedores. Él nos sostiene en medio de la prueba, el dolor, la escasez o la soledad.

Tal vez hoy estás pasando por un tiempo difícil: prueba, espera, silencio o confusión. Muchos sienten temor y piensan que Dios los ha abandonado, pero eso no es verdad, Dios no abandona a sus hijos.

Recuerda siempre quién eres: perteneces a Dios. Eres parte de su Reino y tienes un Rey poderoso que te ama: Jesús. Él te protegerá en medio de las dificultades y te enseñará que si clamas tu clamor llegará a su corazón y responderá a tu llamado para rescatarte, fortalecerte o levantarte. El Espíritu Santo está contigo. No temas. Dios no te abandonará.

Aunque enfrentes momentos como los de David, no te detengas. Sigue clamando. El Señor es tu roca, tu fortaleza y tu libertador. Él oye y responde al clamor sincero.

En lo personal, he pasado por aflicciones, pruebas y tiempos de espera muy difíciles. Hubo momentos en los que no entendía nada, donde mi fe se debilitó, pero decidí no soltar a Dios, seguí esperando y seguí clamando y paso a paso e crecido espiritualmente y he visto la mano de Dios obrar a mi favor. Siempre decía: “Aunque no entienda, no te dejaré. Tú no mientes. Esperaré en ti.”

Clamé, confié y esperé. y Dios respondió y sigue respondiendo. Él me libró de muchas angustias y en medio de esos procesos, Él habló profundamente a mi vida y me permitió crecer y ver su mano poderosa y milagrosa a favor de mi vida y entiendo que cada proceso tiene un propósito.

Por eso es necesario entender que las pruebas fortalecen nuestro carácter, nuestra fe y nuestra relación con Dios. Nos enseñan a escuchar su voz y a confiar plenamente en Él.

La Biblia está llena de testimonios de hombres y mujeres que clamaron a Dios y recibieron respuesta. Ahora nos toca a nosotras creer, clamar y confiar. Si lo hacemos de todo corazón, veremos su respuesta, nuestra alma descansará en Él y le daremos gloria a su nombre.

Salmo 38:15 Porque en ti, oh Jehová, he esperado; Tú responderás, Jehová Dios mío. 




miércoles, 15 de septiembre de 2021

CLAMA A MÍ Y YO TE RESPONDERÉ

 

Jeremías 33:3  "Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces".

La verdad, creo que creyentes y muchos no creyentes han escuchado este precioso y poderoso versículo, que es muy nombrado y predicado; es el primero en recomendar en términos de consejería cuando se presentan problemas y las pruebas, y es realmente muy especial y se nos puede hacer muy fácil de aprender y recordar.

Este verso es ese grito de auxilio, esa llamada a la cual Dios no puede dejar de contestar, porque él dice: "Yo te responderé" entonces es imposible que nos deje en visto, porque Dios no miente, su respuesta vendrá en breve.

Según el diccionario, "clamar" es: Gritar, pedir vehementemente a gritos, dar voces pidiendo favor y ayuda, emitir palabras con vehemencia, pedir justicia y hasta exigir sobre algo.

Y su significado bíblico es: gritar, invocar y llamar.  También podemos encontrar en la Biblia: El alma que clama, la sangre de Abel que clama, la tierra clama, la sabiduría clama, profetas que claman, el pueblo clama, voz que clama en el desierto y... "Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama ¡Abba, Padre!

Me queda claro que todo aquel que clama no es porque todo está perfecto en su vida y su cama es un lecho de rosas; un clamor quizás tenga mucha angustia, desespero, aflicción, tiempo de rodillas, lágrimas, espera desesperada, humillación ante Dios, búsqueda, ayuno y oración. Un mensaje en espera que venga de parte de Dios para una persona, un pueblo, una familia, una iglesia o un mensajero que proclama un mensaje del Cielo.

"Vino palabra de Jehová a Jeremías". Cuando este verso, junto con todo su contexto, le llega a Jeremías, dice que él estaba preso en el patio de la cárcel, afligido y desechado como profeta por el rey Sedequías, quien no estaba contento con lo que proclamaba Jeremías como un mensajero de Jehová, y pues quizás Jeremías pueda entender la condición de cada una de nosotras cuando desesperadamente le pedimos ayuda a Dios a gritos, le invocamos y pedimos su auxilio, justicia y pronta ayuda.

Pero es que no podemos ignorar que el verso continúa diciendo: "Te enseñaré cosas grandes y misteriosas que tú ignoras". Dios te ensenará te dará crecimiento, fe, madurez, carácter y convicción de que él no miente, Dios está contigo y darás testimonio de su poder.

Jeremías 32:27: "¿He aquí que yo soy Jehová, Dios de toda carne. ¿Habrá algo que sea difícil para mí?

Éxodo 22:23: "Porque si tú llegas a afligirles, y ellos clamaren a mí, ciertamente oiré yo su clamor".

Dios no miente, no somos perfectas, pero somos sus hijas. Tampoco es porque somos buenas, es porque él es bueno. No se trata de que te portes muy bien, es su favor y su gracia, es su amor, es su fidelidad, es su poder, es que tú y yo estamos bajo pacto con Jesucristo y la Cruz te dio perdón, te hizo libre, te dio derecho a venir al trono de la gracia para hablar con tú Señor. Clama, no te rindas, sigue clamando y dando voces, que Jehová te responderá y te enseñará, ya no habrá nada oculto para ti, los misterios te serán develados y reirás y te gozarás porque tú Señor te dará las estrategias para ganar la batalla.

Oración: Señor Jesús, gracias por tu amor y por tu misericordia. Entra en mi corazón y afirma mis pasos; clamaré a ti, esperaré en ti, tu Santo Espíritu me sostendrá, tus promesas me hacen fuerte, veré la victoria porque tú lo prometiste, tu voz oiré y en ti descansaré.

DHH "Llámame y te responderé, y te anunciaré cosas grandes y misteriosas que tú ignoras". Amén.


miércoles, 8 de septiembre de 2021

CÓMO CRISTO NOS HIZO LIBRES


 Gálatas 5:1 "Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud"

Desde el comienzo de la historia de la humanidad o "En el principio..." el ser humano creado por Dios "Adán" fue hecho perfecto a imagen y semejanza de Dios y fue hecho completamente libre, nunca fue el plan de Dios crear o tener a una humanidad cautiva, eso nos queda claro cuando leemos que el hombre fue creado y colocado en el Huerto del Edén para que lo guardara y lo trabajara y esté se paseaba por el Huerto libremente y hablaba con Dios quien le delegó autoridad y labores, y luego fue creada su compañera "Eva" y ambos andaban por el Huerto felices, libres y desnudos y eso no les avergonzaba.

Sin embargo, Adán y Eva pecan por la astucia del enemigo y desobedecen a su Creador; es así como toda la humanidad es arrastrada y contaminada y cae inmediatamente en tinieblas de muerte y es cautiva del enemigo para ser esclavos del pecado. Inevitablemente por la desobediencia la libertad del hombre es quitada, y robada de una forma abrupta.

1. VIVIAMOS EN EL PECADO: No sé si alguna vez has estado tras las rejas, pero la peor cárcel que hay es la cárcel del pecado. La cárcel del espíritu, del alma, de la mente, del cuerpo. La mentira, aquella que te hace creer que eres libre, y realmente pareces libre, pero no lo eres. Puedes estar preso, eres cautivo de Satanás, estás en tinieblas, pero caminando por las calles, estás sentado en la silla de tu casa, quizás trabajando, estudiando, o en una relación. Metida en una secta satánica y muchas veces si te sinceras contigo misma podrías confesar que estás asistiendo cada domingo a una preciosa iglesia.

2. ESPÍRITU SANTO CONVENCE: Pero no soy yo, eres tú quién sabes si sigues cautiva, nadie mejor que tú sabes que algo no está bien dentro de ti. Pues el Espíritu Santo nos da convicción de pecado y nos hace saber cuál es nuestra condición: si sigues atada al pecado, a un mal, en relaciones ilícitas, a la envidia, a la idolatría, a la falta de perdón, a una enfermedad, a una religión, al orgullo. Quieres ser salva por tus propios medios, hacer obras y saltarte la cruz, egolatría etc... No sé, ponle tú el nombre.

3. LA VERDAD NOS HACE LIBRES: La libertad es un regalo poderoso de Dios para el ser humano, nacimos para ser libres, el Señor Jesucristo te ama y desea que seas completamente libre, no te quiere medio libre, porque Cristo no fue medio crucificado, la obra empezó y fue terminada. Así mismo, él desea que cada persona que viene a él reciba completamente los beneficios de la Cruz. Se tienen que abrir las cárceles del alma, las cárceles mentales, las que atan al espíritu y al cuerpo. Se rompen las maldiciones, todo lo que te mantenía relacionada con las tinieblas se van de tu vida en el nombre de Jesús. La verdad de su palabra y de su obra te libertan.

4. CON SU SANGRE PRECIOSA: La obra de Jesús en la Cruz, su poderosa Sangre derramada tiene todo poder y autoridad para perdonarte todos tus pecados, iniquidades, rebeliones, rebeldías. Él vino ha salvarte, libertarte, sanarte, darte alegría, paz, prosperarte, embellecerte y llenarte de vida en abundancia. Darte su favor y su gracia, así que en el nombre de Cristo que su sangre te marque y te limpie.

Es por lo que Pablo nos exhorta a que nos cuidemos y nos mantengamos firmes en Jesús. Pero también nos advierte y nos recuerda que no podemos usar está libertad para darle rienda suelta a la carne y a sus deseos, y terminar en libertinaje.

5. SOMOS LIBRES PARA VIVIR PARA ÉL: No entendamos mal la libertad de la Cruz. La libertad de Cristo nos abre las prisiones espirituales internas y externas y nos liberta de los deseos de la carne, cambia nuestra visión de la vida, mientras que el Espíritu Santo nos abre el entendimiento para leer la palabra de Dios, para adorar, orar, dar testimonio, recibir la predicación de la palabra, usar los dones y con todo esto también disfrutar la libertad. Entonces empezamos a valorar y a amar lo que Jesús ama, servimos, aprendemos a amarnos y a considerarnos unos a otros; deseamos obedecer a Dios, por eso debemos amar y cuidar nuestra libertad, porque por ella muchos podrán ser libres, empezando por tú casa.

6. PROCESOS Y MADUREZ: Y pues podría decirles que me las sé todas, pero después de tantas pruebas y fuertes procesos, y aun dentro de una iglesia por muchos años, vivía atada y no sabía cómo recibir esa libertad. Estaba engañada por el enemigo, abrumada por los problemas, media sana, media libre, media salva, batallando, y aun con muchos dones, seguia siendo procesada. Hasta que tuve que decir: ¡Ya basta! Y aprender a recibir la libertad que Cristo compró para mí en la Cruz del Calvario. Hay que madurar en la fe y no vivir medio entregada, sino en entrega total.

7. VENCIÓ A SATANÁS: Jesús avergonzó a Ha Satán públicamente en la Cruz, lo destruyó. No te dejes engañar por el enemigo, refúgiate sin razonar en la verdad y en el poder de la Cruz y sé verdaderamente libre. Jesús es y será el único Mediador y libertador delegado por Dios para perdonarnos y libertarnos del pecado. La libertad y el gozo te llaman hoy. ¡Recíbelo! 

Gálatas 5:13: "Porque, vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros".

Oración: Señor Jesús, gracias por amarme; hoy te entrego mi vida, entra a mi corazón, te pido que me perdones, y recibo tu perdón, tu sanidad, tu paz, renuncio a las tinieblas, al pecado y recibo mi libertad como hija de Dios. Amén.


miércoles, 18 de diciembre de 2019

CONOCE QUE JESUCRISTO ES EL REDENTOR DE LA HUMANIDAD

Romanos 3:24 Siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús. 

Ha llegado la Navidad: "¡Oh qué linda Navidad!" Un tiempo muy especial en el mundo entero, un tiempo de nuevos comienzos, de amor, familia, unidad, fiestas, villancicos, abundante comida, regalos, arbolito, preciosos adornos, espectaculares luces, compras, negocios, viajes y muchas cosas más. Para algunos representa mucha alegría, para otros tristeza, pero para otros Navidad es Jesús.

Recuerdo cuando me hablaron por primera vez de qué significaba la Navidad; yo no encontraba cómo imaginarme todo lo que me estaban contando, y era casi eterna la espera y la llegada de esa temporada decembrina. Aún recuerdo el inmenso árbol y un grande y precioso nacimiento en una esquina de la sala, en donde se hacía la representación del nacimiento del Niño Jesús, el hijo de Dios, quien, me contaban, era el Salvador de toda la humanidad.

Hoy, muchas cosas han cambiado por el afán y la velocidad que lleva el tiempo, pero es de suma importancia que usted recuerde que, no importa cuán rápido o lento llegue la temporada de Navidad,  no importa ningún afán u oposición que el mundo, los gobernantes, organizaciones, ideologías, religiones, leyes o amenazas existan; la llamada Navidad siempre va a hablar a voz de trompeta que nació un Salvador que vino al mundo para redimir y libertar a los seres humanos de su pecado y sacarlos del yugo de la esclavitud a la luz admirable de Jesús. "Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida". Juan 8:12

Las buenas nuevas del Evangelio de Jesús, la salvación que Dios nos ofrece por medio de su Hijo Jesús, es un regalo que no podemos pagar ni con todo el dinero del mundo, y esta salvación es completamente "gratis". ¡Sí es gratis! Únicamente por medio de Cristo somos justificados ante el Padre Celestial; por su amor y su gracia, él nos regala la salvación para nuestra alma, y la verdad es que a nosotros no nos costó nada, sino una entrega genuina y un arrepentimiento con todo nuestro corazón ante él, pero Jesús se despojó de todo lo que tenía y vino al mundo para, en el tiempo estipulado, pagar con su vida lo que nos separaba de Dios: el pecado. Él derramó su sangre perfecta y preciosa para pagar nuestras deudas delante de nuestro Creador y así poder reconciliarnos con nuestro Padre Eterno y ser sus hijos amados y ser coherederos con Cristo para vida eterna.

Redención es rescatar a alguien, liberarlo, salvarlo de la esclavitud, de la opresión, del dolor, del yugo del mal; una de las historias más apasionantes de Dios con el hombre comienza con una liberación al pueblo que Dios escogió para sí, "Tú serás mi pueblo, yo seré tu Dios". Lo liberta y los saca de Egipto; y de un opresor (Faraón), quien tenía cautivo, afligía, humillaba, golpeaba, presionaba y le ponía a los hombres tareas pesadas y trabajos duros para que no tuvieran paz, descanso, energía ni gozo, y para que no se reprodujeran. Eran esclavos de Faraón. "Jehová nos sacó de Egipto con mano fuerte y brazo extendido". Pero Dios escuchó el clamor del pueblo y usó a Moisés para hacerles justicia y liberarlos, sacarlos de la mano perversa de Faraón, y lo hizo con grandes señales y prodigios.

Esta historia es solo una representación real, un espejo, donde Dios nos enseña lo que luego haría con toda la humanidad, enviando a su Hijo para rescate. Jesús nació de María, y este es el nacimiento más grande e importante que se recuerda en la Navidad y en el mundo entero. Él fue enviado con la misión de rescatarnos, sacarnos, liberarnos de la esclavitud del pecado del mundo, de la opresión de las tinieblas, de un enemigo llamado Satán, de las tareas pesadas del pecado, del trabajo duro de la ley, de la esclavitud de la carne. De la falta de paz, de amor, de perdón, de gozo; libertarnos de la enfermedad, la miseria, el dolor, la soledad, el bullying, la tristeza, la infelicidad. El vacío existencial, la falta de propósito, la esclavitud al qué dirán, a los hombres, a los sistemas, etc. "Estad, pues, firmes con la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de la esclavitud".

En estos tiempos no ignores las señales del cielo, ni te ciegues por el afán; Dios no te llamó a entender, sino a creer por medio de fe y para fe en el Hijo de Dios. Rey vino a redimir tu alma; deja que Cristo Jesús nazca hoy en ti.

Y recuerda siempre que ¡Jesucristo es la Navidad! Jesús es el más bello y el más grande regalo que salió del corazón de Dios para salvar al mundo. 

Lucas 2:11: "Que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, CRISTO el Señor".

"Señor Jesús, te pido que entres a mi corazón y seas el redentor de mi vida. Me arrepiento de mis pecados, te declaro mi Señor y mi Salvador, guíame y libértame, en el nombre de Cristo Jesús. ¡Amén!


¡FELIZ NAVIDAD!

viernes, 29 de noviembre de 2019

POR QUÉ LA VERDAD DE DIOS NOS HARÁ LIBRES

"Y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres" Juan 8:32

¿Te has preguntado alguna vez? ¿Qué verdad? ¿Y libres de qué?
La libertad para el ser humano es una cosa y para Dios es otra. La libertad para las personas siempre ha sido hacer lo que me venga en gana, cuando quiera, como quiera, donde quiera, con quien quiera y porque quiero.


Pregúntales a los medios de comunicación y a las redes sociales a ver si exagero. En estos tiempos extremos, incluso puedo decidir si soy hombre o mujer, o lo que sea, niño o adulto, grande o chica, y entre infinitas creencias del derecho que creo que tengo por ser libre, nos hemos metido en el delicado terreno de creer que tengo la libertad para decidir según lo que pienso, o creo, o me contaron. Por eso decimos saber quién es Dios y cómo es Dios, y qué le gusta y qué no. Y pues, ¿por qué no? También soy libre para decidir si Dios existe o no existe.
Entonces ¿Libertad o libertinaje? La libertad natural está llena de oscuridad y de maldad, en donde nosotros jugamos a ser dios; creyéndonos libres, cuando realmente somos esclavos y estamos hundidos en el fango.

Por otros ámbitos, en el mundo también se llama libertad no estar tras las rejas, el estado civil, libre para decidir el futuro, viajar, mudarse, salir de casa, libertad de expresión, libertad de los padres, libertad política y, entre otras, libertad de religión o clero.

 Ahora vamos a tratar de entender a qué libertad se refería Jesús, y es superinteresante y muy profundo y a la vez sencillo captar a qué se refería el Hijo de Dios cuando habló de libertad, de ser "libres". Era algo tan simple pero profundo al decir: ser "verdaderamente libres". Esto me hace pensar que hay una libertad que no es verdadera... Pero también nos dio la clave para alcanzar esa libertad; nos dijo que había una "Verdad" que haría al ser humano "libre": "... la verdad los hará libres".
¿Cuál verdad? ¿Y de quién o de qué nos liberta? "Y conoceréis la verdad"... ¿A quién debo conocer?
Pero Jesús explícita y claramente en todo nos da la respuesta: Su verdad vive, tiene nombre y es quien integralmente nos da la verdadera vida".


"Y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres" Está claro que todo ser humano necesita conocer esta verdad, que es la verdad de Dios para el mundo. Dios desea que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de su verdad; nos habla de verdades absolutas, y debemos prestar la máxima atención e interesarnos en la verdad de Dios y no en las opiniones y muchos conocimientos religiosos de los hombres, que aunque a veces se escuchan muy lindos, y son buenos, nos pueden mantener en una prisión de oscuridad, haciéndonos vivir en una catastrófica mentira.
La verdad: Jesús vino a este mundo con un propósito específico y firme: manifestarle al mundo su verdadera condición ante su creador, el amor del Padre y la única solución enviada por Dios para resolver el conflicto. Una verdad que me conduce a la verdadera libertad. Ahora prestemos atención porque Jesús mismo nos da la respuesta de quién es esa "Verdad" y expresa: "Yo soy el camino; y la VERDAD y la vida..".

Aquí podemos ver que la verdad no es una palabra, un concepto, una filosofía, una religión, una creencia o una enseñanza; la "verdad" es una "persona" Jesús. Vino como humano, caminó en la tierra, vivió, sonrió, lloró, padeció, obedeció al Padre y murió para dar vida y reconciliar a la creación con su único creador. Por eso en la Biblia podemos encontrar la guía para caminar en libertad.

La Biblia nos dice que nos libra:
Del pecado original que se manifiesta a la humanidad después de la caída de Adán.
Del derecho legal que ejerció Satanás en el ser humano después de desobedecer a Dios y pecar.
De la esclavitud al pecado en que Satanás sumergió a la creación de Dios,
De la muerte espiritual
De la perdición y opresión del alma
De la condenación eterna
Del rompimiento de la relación directa con el Padre
De la orfandad paterna espiritual
De la falta de valor y de identidad del ser humano
De las tinieblas espirituales
De las cárceles del alma
De la enfermedad
De la ruina, miseria y pobreza, material y del alma.
Nos libra de todo el dominio de las tinieblas
Nos libra del pacto con satanás
De los hombres
Cadenas y yugos de maldad
De la rebelión y rebeldía contra Dios
Nos libra de la muerte y el dolor eterno
Nos hace libres de la carne, para que ya no viva yo, sino que Cristo viva en mí. 

El nos hace libres para:
Que le adoremos
Le sigamos
Seamos hijos de Dios
Vivamos bajo su Gracia
Seamos discipulados por su Palabra
Vivamos en comunión con Dios
Seamos guiados por su Espíritu Santo
Seamos servidores
Redimidos y sanos
Seamos parte del cuerpo de Cristo
Para recibir dones y regalos espirituales
Coherederos juntamente con Cristo
Libres de la condenación eterna
Para tener identidad en Cristo Jesús
Para ser sus testigos
Para cumplir el propósito para el cual Dios nos diseñó desde antes de nacer.

La buena noticia: es que Jesús ya pagó ante el Padre la deuda que cada uno de nosotros debía pagar, y que nos robaba la libertad, es por eso que, para que ese pago sea extendido cada uno de nosotros  debemos decirle "SI a Jesús" y aceptarlo como tu Señor y Salvador, para que por medio de su sacrificio, amor, su poder y su autoridad pasemos de muerte a vida y recibamos de Dios Padre cada una de las bendiciones y beneficios que ganamos al arrepentirnos de todos nuestros pecados. 

Repite conmigo: Señor Jesús, hoy reconozco que solo tú me puedes hacer libre del pecado y de este mundo; tú eres la verdad y el camino que quiero y necesito seguir. Te pido que perdones todos mis pecados, y entres a mi corazón y seas mi Señor y Salvador; recibo a tu Santo Espíritu. En el nombre de Jesús. Amén.




jueves, 7 de marzo de 2019

APRENDE A VIVIR HONRANDO Y AGRADANDO A DIOS


Colosenses 1:10 "Entonces la forma en que vivan siempre honrará y agradará al Señor, y sus vidas producirán toda clase de buenos frutos. Mientras tanto, irán creciendo a medida que aprendan a conocer a Dios más y más"

Los seres humanos nacemos y vivimos en una lucha constante. Lo primero es nacer, si es que te dejan, ya que las decisiones personales están matando a millones de niños, siendo el aborto una de las principales causas de muerte en el mundo. El vientre que debió ser un lugar seguro para un bebé, ahora es el lugar más peligroso que pueda existir para muchos inocentes. Honra a Dios con la vida.

A cada segundo crecemos y maduramos. Aprendemos qué hacer y qué no hacer; luchamos contra el tiempo. Hay que prepararse, estudiar, tomar decisiones a cada segundo. Aprender de la vida, de los errores, de las bendiciones. Queremos casarnos, una casa, ser padres, un trabajo, un buen salario o ganancia. Riquezas, una familia feliz, por estar sanos, cumplir todos nuestros sueños y alcanzar las metas. Nos esforzamos en ser libres y hacer lo que queremos, por ser positivos y por triunfar, etc. 

Sufrimos por el pasado, descuidamos el presente y añoramos, vivimos y nos afanamos por el futuro. Estamos ansiosos por el éxito y por tener más y más dinero; hay que salir del anonimato a como dé lugar y volverse viral cueste lo que cueste. Queremos conquistar el mundo y vivir sin conflictos. Rechazamos las desdichadas, tristezas, ansiedades, el estrés, la depresión, la frustración, la soledad, etc. Y es así que vamos luchando cada día por la búsqueda de vivir una vida perfecta, plena y soñada. Pero muchas veces estamos siendo arrastradas por el desenfreno y el afán del mundo.
1 Juan 2:15 "No amen al mundo ni nada de lo que hay en él". Si alguien ama al mundo, no tiene el amor del Padre".

Pero bueno, ser libres y exitosas no es pecado, prepararse tampoco, vivir feliz menos; el camino hay que recorrerlo y vivirlo correctamente, tomadas de la mano de Dios, y es así donde muchas cosas pueden cambiar. Aunque no todo será un jardín de rosas, ni para el que cree en Dios, ni para el que no cree, pero Jesús hará la diferencia.

Vive en la voluntad de Dios: Aprende a no vivir en las mentiras y en las falsedades del mundo, porque te llevarán a un despeñadero. Solo cuando decidimos conocer a Dios y hacer su voluntad es que empezamos a agradar a nuestro Padre eterno, y es de esa manera en que la perspectiva de la vida puede cambiar para nosotras, y empezamos a crecer y a dar buenos frutos, sabiendo que su voluntad es buena, agradable y perfecta. 1 Juan 2:17 "El mundo se acaba con sus malos deseos, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre".

Sigue el Evangelio: Dios tiene palabras y promesas maravillosas para ti; dice que sus bendiciones te alcanzarán. No ignoremos sus palabras o sus advertencias. Con facilidad muchos pueden desechar la salvación, y es así que nos convertimos en seguidores del mundo y no de Dios. No confíes en tu "yo", confía en el Señor y en su Espíritu; tampoco sigas a los dioses modernos que te brinda el mundo, sigue la verdad del Evangelio porque en él hay seguridad. Gálatas 1:10 "Queda claro que no es mi intención ganarme el favor de la gente. Sino el de Dios. Si mi objetivo fuera agradar a la gente, no sería un siervo de Cristo".
Todos necesitamos a Dios: Todos, sin importar la raza o la clase social, necesitamos la salvación. Podemos vivir consciente e inconscientemente en la búsqueda de Dios, de un mundo mejor y un camino seguro que nos lleve a la paz, a la libertad, al amor verdadero, a la verdad absoluta, a la plenitud de la vida. Que nos sane y nos dé esperanzas cada día, que quite todos nuestros temores y nos dé guía en los problemas. Pero todo ese respaldo es seguro solo cuando viene de la mano de nuestro Creador, cuando nos entregamos a su plan de salvación en Jesús. Para vida o para muerte, solo en Dios estamos seguros.

Mi vida depende de Dios: Suyos somos, y venga lo que venga, mi esperanza de vida, de crecimiento, de triunfo, de éxitos está guiada por él y para él. No quiero que mi vida dependa de cuánto tengo, sino de quién me tiene y que con él soy más que vencedora. Agradando a Dios y honrándolo, puedo vencer al mundo y puedo triunfar en cada sueño y en cada meta. Seguir su consejo me hace sabia y me da la paz y la felicidad que necesito. Su verdad siempre estará escrita en mi mente y en mi corazón; solo Jesús llenará nuestros vacíos. Hebreos 8:10 "... Pondré mis leyes en la mente de ellos, y sobre su corazón las escribiré. Y seré a ellos por Dios, y ellos me serán a mí por pueblo".

Vivimos por fe y no por vista:  Jesús es la pieza principal que completa todas las tuyas; él tiene sueños y planes listos para que los ejecutes, sueños y obras que darán frutos buenos y abundantes y que cambiarán e impactarán tu vida, la sociedad y el mundo en que te desarrollas. Tú eres su punta de lanza, créelo por fe. La gloria será suya, pero tú serás su voz.  Cuando Cristo está en nuestro corazón, lo que queremos hacer es agradar y honrar a nuestro Padre, y la fe nos ayudará a ver y a hacer lo imposible. Hebreos 11:6 "... sin fe es imposible agradar a Dios.

Agrádalo y hónralo con tus talentos: Hazlo todo para él, dedica y aplica todos tus talentos para la gloria de Dios. Estudia aquello que te llena y te da paz. Ejecuta los sueños que Dios puso en tu corazón, cumple el llamado que tienes ante él. Haz las obras que él diseñó para ti. Confía en Dios en todos tus caminos y entrégale todas tus metas; él te respaldará, te guiará y recompensará tu obediencia. Colosense 1:16 "... todo fue creado por medio de él y para él".

viernes, 8 de febrero de 2019

MI TIEMPO ESTÁ EN LAS MANOS DE DIOS


Gálatas 4:10 Guardáis los días, los meses, los tiempos, y los años.

Isaías 33:6 Y reinaran en tus tiempos la sabiduría y la ciencia, y la abundancia de salvación, el temor de Jehová será su tesoro.

Todo tiene un inicio y todo tiene un fin. En el libro de Génesis, Dios nos relata el inicio de toda la creación del mundo, del hombre y de la mujer, y nos señala también el fin de los tiempos en el libro de Apocalipsis.  Una hora nacemos, un día, una fecha, una hora, moriremos. Así mismo, Dios nos muestra el inicio y la culminación de los tiempos del mundo, para luego iniciar con un nuevo y eterno tiempo en y con el gobierno de Cristo Jesús: "Cielos nuevos, tierra nueva".

Períodos, etapas, plazos, tiempos, hora. Presente, pasado y futuro. Chronos y Kairos. El que gobierna es nuestro Dios, quien no tiene inicio ni fin. Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos de los siglos. Isaías 46:1 "Acordaos de las cosas pasadas desde los tiempos antiguos, porque yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a mí".

El tiempo no se detiene, avanza velozmente, y una vez que se va, jamás regresa. La historia nos relata los triunfos y fracasos de generaciones pasadas. Nosotros estamos y pertenecemos a esta generación y nuestros hijos y tus hijos están siendo formados para protagonizar y escribir la historia de las generaciones futuras. El tiempo jamás se detendrá y eso no podemos ignorarlo; por el contrario, las escrituras nos dicen que al final de los tiempos los días se acortarán.

El libro de Efesios 5:16 nos advierte: "Aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos" Nuestro tiempo reloj no es el mismo tiempo de Dios; el tiempo Chronos es nuestro tiempo y el tiempo de Dios es el tiempo Kairos. Dios no se maneja por un reloj, ni por un día y una noche; para él un día es como mil años y mil años es como un día. Su tiempo no oscurece ni tiene 24 horas, su tiempo es perfecto; él es la luz eterna que lo alumbra todo, Jehová, el que no duerme...

Desde el Génesis se hablaba y se profetizaba la venida de Jesús el Mesías y, aunque muchas generaciones pasaron, el tiempo del nacimiento de Jesús llegó. Gracias a la historia y mayormente a la Biblia, que fue escrita por hombres inspirados por el Espíritu Santo, podemos leer su nacimiento, un poco de su vida natural, su bautismo en las aguas por Juan el Bautista, su bautismo por el Espíritu Santo, la proclamación de Dios llamándolo y afirmándolo como "Mi Hijo amado", y el comienzo de su ministerio de perdón y salvación. Sanidad, liberación, maravillas y milagros. Luego vemos su juicio y persecución por los hombres, su crucifixión, muerte y poderosa resurrección, para juntamente con ella darnos la victoria a todo aquel que por medio de la fe confiesa a Jesús como su Señor y Salvador. Marcos 1:15 ...el tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio. 

Todo lo que Dios habló para el mundo, sin ninguna duda y en su tiempo vendrá. Dios no miente. La Biblia tiene principios de vida eterna al lado de nuestro Dios. Mateo 24:35 dice: El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.

Este es tiempo de gracia para venir a Jesús; nuestro tiempo kronos es nada delante del tiempo eterno que Dios nos ofrece. El tiempo es oro. Aprovecha el tiempo en las manos de Dios, y haz lo correcto, agrádale, ten conocimiento de los tiempos que vivimos y los tiempos que se acercan; es con Jesús que nuestro tiempo tiene un grande valor en este paso por la tierra, con él todo tiene sentido. 

Y si eres de la que sientes que para el mundo no has servido ni hecho nada, tú serás la más grande servidora del Señor; solo permítele entrar a tu vida y deja que él, por medio de su Espíritu Santo, te sane, te liberte y te guíe a tu tierra prometida. Da gracias a Dios por lo que tienes, sea poco o sea mucho. En lo poco fuiste fiel; en lo mucho te pondrá Dios. 

Cuídate de la tecnología sin que ella se aproveche de ti, aprovecha cada segundo de cada día y glorifica a Jesús con tu vida. Recuerda que tu alma es eterna, para vida y para muerte es eterna, y necesita salvación, y solo Jesús te la puede dar; es el agente autorizado por Dios. 

Oremos: Dios mío, perdóname por perder mi tiempo sin ti; te necesito. Hoy me arrepiento de mis pecados; le pido a Jesucristo que entre a mi corazón y le dé perdón y salvación a mi alma. Hoy recibo tu Espíritu Santo. Deseo ser libertada y redimida y te pido que redimas mi tiempo y me des sabiduría para usarlo correctamente y agradarte. Quita las tinieblas y lléname de tu perfecta luz. En el nombre de Jesús. ¡Amén!