Mostrando entradas con la etiqueta Dios quiere lo haremos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Dios quiere lo haremos. Mostrar todas las entradas

lunes, 4 de enero de 2016

SI DIOS QUIERE LO HAREMOS

Santiago 4:13-15: "Presten atención, ustedes que dicen: Hoy o mañana iremos a tal cual ciudad y nos quedaremos un año. Haremos negocios allí y ganaremos dinero.  ¿Cómo saben qué será de su vida el día de mañana? La vida de ustedes es como la neblina del amanecer: aparece un rato y luego se esfuma.

Lo que deberían decir es: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello.  De lo contrario, están haciendo alarde de sus propios planes pretenciosos, y semejante jactancia es maligna".

Como seres humanos, nos gusta ponernos nuevas metas a cada instante; retomamos lo que no hicimos en años anteriores, declaramos cambios: cero problemas, cero peleas, paz, ser más positivos, comer más sano, bajar de peso. Viajes, ganar mucho dinero, hacer el negocio de mi vida, encontrar un esposo, amor, éxito, prosperidad en abundancia, etc.

Y muchas estarán pensando: "¿Y qué hay de malo en eso? ¡Pues nada! Yo le hice varias de esas peticiones a Dios. Lo único que deseo es que hagamos un análisis interno y nos preguntemos esto:

—¿Se lo pediste a Dios? ¿Lo tomaste en cuenta en las peticiones? Dijiste: ¡Si Dios quiere!" 

—¿Son planes pretenciosos y egoístas? 

—¿Sabes cuál es tu propósito en Dios en la vida? 

—¿Tomaste en cuenta el área espiritual? 

—¿Deseas impresionar a alguien? 

—¿En todos tus deseos está Dios incluido? 

—¿Lo hiciste porque todos lo hacen?

 

Repasemos el versículo base: "Presten atención, ustedes que dicen: Hoy o mañana iremos a tal cual ciudad y nos quedaremos un año. Haremos negocios allí y ganaremos dinero. ¿Cómo saben qué será de su vida el día de mañana?”

Este versículo nos da mucho en qué pensar y nos confronta, porque la verdad es que, no tenemos el día de mañana asegurado y tampoco tenemos control de los días. La palabra de Dios siempre nos va a enseñar y a presentar la forma agradable de cómo debemos hacer las cosas. ¿Cuántos planes, no hacemos a diario, planificamos de un año para otro, vamos de un lugar a otro, nos metemos en proyectos, negocios, y no incluimos a Dios? Y no sabemos si viviremos el día de mañana, no sabemos qué nos acontecerá y si podremos cumplir con aquello que nos hemos pautado. Vivamos y soñemos con fe y en grande, creyendo en un mañana mejor, pero siempre tomadas de la mano de Dios.

Que quede claro que no hay nada de malo en hacer planes, ni en ejecutar un proyecto, en cuidarse y salir adelante; solo que debemos aprender a reconocer que Dios tiene el control de todo y debemos decir: “Si Dios quiere”.

Por otro lado, si fracasamos, no le echemos la culpa a Dios. Tengamos en cuenta que, cuando obtenemos el plan de Dios para nuestras vidas, nuestros proyectos y peticiones siempre los vamos a basar en ese propósito que ya nos fue revelado. Entonces, ya no pensaremos solo en nuestras necesidades, con egoísmo, sino por el amor al prójimo y el deseo de agradar a Dios, y si Dios está metido en tus proyectos, esos proyectos naturales y espirituales serán un éxito.

"...La vida de ustedes es como la neblina del amanecer:  aparece un rato y luego se esfuma" Algo es seguro: el que nace algún día morirá. La vida pasa tan rápido. ¿Cuántas personas vimos morir este año de una forma inesperada? ¿Cuántas veces has pensado? —¡He perdido mi vida! No sabemos hasta qué edad Dios nos va a permitir estar en la tierra. Para morir no hay una edad estipulada y la maldad del hombre ha acelerado la partida de muchos. Si tú sientes que no has aprovechado tu vida, ¡ven a Cristo! Y no importa tu edad, ni tu pasado; en él tus días tendrán propósito y tendrás paz del mañana. 

"...Lo que deberían decir es: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello. De lo contrario, están haciendo alarde de sus propios planes pretenciosos, y semejante jactancia es maligna".

De la palabra de Dios sale la frase: "¡Si Dios quiere!" Voy a tomar en cuenta a Dios en todo. Y prestamos gran importancia cuando nos dice que ignorar esto es “jactancia” y es “maligna”. Carne y tinieblas, renunciemos a eso y rindamos nuestros planes a Dios y tengamos un corazón limpio y agradable a él en cada día que vivamos y en cada proyecto que hagamos.

Y sepa que lo que Dios siempre "quiere" es que usted venga al conocimiento de Cristo y sea salvo, que lea y aprenda y ponga por obra su palabra, que vaya a la iglesia, que crezca espiritualmente, que se aparte del mal, que cambie y renuncie al pecado, que le obedezca y haga su buena y perfecta voluntad. Que ame a su prójimo, que cumpla su llamado, que viva en paz, que gane almas para Cristo y glorifique su nombre porque eso tendrá recompensa.