Mostrando entradas con la etiqueta clamor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta clamor. Mostrar todas las entradas

lunes, 27 de junio de 2016

ORACIÓN A DIOS PIDIENDO AYUDA


Salmo 28:1-2
"A ti clamaré, oh Jehová. Roca mía, no te desentiendas de mí, para que no sea yo, dejándome tú, semejantes a los que descienden al sepulcro.
Oye la voz de mis ruegos cuando clamo a ti, Cuando alzo mis manos hacia tu santo templo".


ORACIÓN:

Padre Celestial, Señor mío, mi Salvador, mi único y verdadero Dios, en ti confío. Espíritu Santo sé tu conmigo en este tiempo. Mi ayudador, dale paz a mi alma y defiendeme del enemigo, de mis angustiadores, de quienes me persiguen, de quienes desean mi muerte.

Dios fuerte, grande y piadoso, que amas a tus hijos y los defiendes como a la niña de tus ojos; mi Señor, no te desentiendas de mí, ayúdame, ven a mi auxilio, no me dejes sola, dame una respuesta, consuela mi alma afligida, revélame qué puedo hacer y guíame en mi situación. Solo tu mano poderosa puede ayudarme y salvarme de mi maldad y de la maldad de quienes me persiguen y me acusan. En ti he esperado y en ti deseo estar y descansar porque solo tú das paz y aliento a mi alma.

Señor Jesús, nombre sobre todo nombre, toda rodilla se doblará ante ti, toda situación cambia ante tu presencia, el enemigo huye de tu Espíritu. Socórreme, escucha mi clamor y nunca me sueltes, no me dejes, mi Rey; yo creo que tú le das vida a mi alma afligida, me das paz en medio de la tormenta. Contigo nunca desfalleceré, tú me has dado aliento de vida y en ti, oh, mi Dios, he confiado y confiaré. No permitas que sea yo avergonzada y pon la respuesta y la victoria en mis manos. Fortaléceme para no desfallecer, para no abandonar; dame las fuerzas de un búfalo y pon estrategias en mis manos para ganar cada una de mis batallas.

Señor, oye mis ruegos; hoy vengo y clamo a ti, porque solo tú puedes darme una respuesta y con ella darme la total victoria. 

Alzo mis manos al cielo y proclamo que en ti he triunfado, seré testigo a los cuatro vientos que tú has respondido mis ruegos y has venido a mi favor para socorrerme, auxiliarme, defenderme, restaurarme y levantarme, para que yo, dé honra y gloria a tu Santo y poderoso nombre. Veré tú bondad, tú misericordia y tú amor derramándose sobre tus hijos y tu amado pueblo. Eres tu quien defiende a tu iglesia, a tus santos, a tus hijos amados, cumpliéndose tus promesas y tus palabras para cada uno de tus hijos.

No nos dejarás y no nos desampararas, ninguno será avergonzado, sino que tu vendrás a nuestro socorro y pelearas por nosotros la batalla que tenemos por delante y nosotros estaremos tranquilos y rendidos en tus manos, dando voces de alegría y de acción de gracias, para luego contar y dar testimonio de tus grandes maravillas.

Bendito Dios, gracias por escucharme y por venir en pos de mí, gracias porque sé que has respondido a mis ruegos, gracias porque mi alma está siendo libertada. Gracias por ser mi fortaleza y mi escudo, gracias porque eres mi libertador en quien confiaré siempre. Gracias por poner tus ojos en mí, gracias por tu infinita misericordia, gracias por tu paciencia y por darme cada día una oportunidad para continuar. Gracias por edificar toda mi vida, mi familia, mi carrera, mi salud, mis finanzas, mi sociedad, mi nación.

Señor Jesús, yo creo que tu palabra en mí se cumple, viniste a salvarme y a darme una nueva oportunidad. Toda acta de decretos en mi contra a sido destruida, anulada, ninguna opresión de las tinieblas podrá dañarme. Gracias por darme a tu Santo Espíritu él me empoderará, me enseñará y me guiará a la victoria. Toda prueba es para fortalecer mi espíritu y para enseñarme a ser conforme a tu corazón.

Hoy deseo alabarte y gozarme en tu santa y poderosa presencia. ¡Santo, Santo, Santo eres tú, mi Señor! Soberano de todas las cosas visibles e invisibles, has escuchado mi clamor, me has auxiliado y me has dado el triunfo.

Gracias por ser mi mayor y mejor ayudador... Estoy agradecida. ¡Mi alma cada día te alaba!


Sal. 28:6-7: Bendito sea Jehová, que oyó la voz de mis ruegos.  Jehová es mi fortaleza y mi escudo; En él confió mi corazón, y fui ayudado.