jueves, 30 de diciembre de 2021

FELIZ AÑO 2022 EN DIOS ESPERARÉ


Lamentaciones 3:24 "¡Jehová es mi porción!, dice mi alma; por tanto, esperaré en él." (BT)

Ya para esta fecha, todos los habitantes del planeta estamos llenos de expectativas y listos para recibir el nuevo año 2022, y ya muchos están desesperados por dejar el 2021 atrás, definitivamente han sido tiempos agridulces, aun así Dios nos dice en su palabra que cada día está hecho por Jehová y nos gozaremos y nos alegraremos en él. Es fácil proclamar y vivir este verso en tiempos de bonanzas, pero qué difícil es gozarse en tiempos de prueba, de dificultad, de soledad, de muerte, de escasez, de desierto; sin embargo la palabra y el Maestro de maestros nuestro Señor Jesucristo nos da una gran lección cuando al leer las escrituras la palabra nos relata que Jesús fue a la Cruz sabiendo que un gozo lo esperaba, la verdad es que humanamente para nosotros esto es difícil de asimilar y de entender, ya que él sabía cuál iba a ser su fin, pero si meditamos y leemos con detenimiento descubriremos que aunque él sabía todo lo que le venía, él no se enfocó en el dolor, ni en el sacrificio en sí, sino que su mirada estaba puesta en el resultado del sacrificio ¡Aleluya!, y es por ello que en medio de un terrible dolor que lo llevaría a la muerte, había un gozo infinito, una enorme alegría que lo esperaba y que le gritaba al universo ¡Victoria! ¡Victoria!. esto merece un ¡Gloria a Dios!, la redención de su amada creación le daba un gigantesco gozo que lo mantuvo firme en la cruz hasta el final, su infinita alegría estaba enfocada en un esperado resultado llamado "Redención" el gozo que lo esperaba le permitió soportar el sacrificio de la Cruz y la vergüenza; esto es insuperable, este es nuestro fiel y alegre Maestro, quien puso su vida en manos de su Padre y espero en él, es por esto que ahora él está sentado en un merecido y ganado lugar de honor.

Así que creo que hasta estas fechas todos hemos escuchado un sin fin de mensajes, unos motivadores y otros desmotivadores, también muchas profecías, dolor, hambre, muerte, castigo, por otro lado; esperanza, avivamiento, nuevos tiempos y comienzos, prosperidad... Pero la verdad es que yo quiero hacerte una pregunta muy importante y que puede hacer una gran diferencia entre saber lo que dicen que Dios dice y saber lo que te dice Dios a ti.  ¿Qué estás esperando tú de Dios? ¿Cuál es el mensaje que el Espíritu Santo ha puesto en tú corazón para ti en este nuevo año 2022?

Es verdad que los tiempos son difíciles y que muchas profecías bíblicas se están desatando en este tiempo, pero aun así, Dios sigue siendo Dios y cada uno de nosotros sus hijos y hasta el fin seguiremos siendo su pueblo Santo a quien él cuida. Sabes porque Jesús fue a la Cruz y sabía que un gran gozo le esperaba después del sufrimiento, porque había una palabra desatada del Padre para él, él no cuidaba de sí mismo, el Padre velaba por él, es necesario buscar una relación y una intimidad con Dios para que recibas y entiendas sus promesas, lo que él te dice a ti personalmente, independientemente de todo lo que se diga, porque toda palabra que salga de la boca de Dios te va a sostener a la hora de la prueba, pase lo que pase, te va a permitir estar firme y fuerte en el día a día, la palabra nos revela la fidelidad de sus promesas y nos recuerda quien es nuestro Padre. Dios nos habla generalmente  y también individualmente, es necesario en estos tiempos de tanta comunicación, de tantos mensajes, noticias y de tanta palabrería estar centrados, escudriñando la palabra y buscando a Dios en intimidad, concentrándonos en cada promesas de nuestro Señor, y atentos al cumpliendo de las promesas personales, tenemos que creerle a él antes que a los hombres, eso te va a traer mucha paz.


Así que esperar en Dios es lo más inquietante y desesperante que hay, pero es lo más seguro que podemos hacer, "dice mi alma, en él esperaré" Te pregunto hoy; ¿que te dice tu alma? Su preciosa palabra que nos da luz y esperanza, la que nos encamina cuando parece que ya no hay camino, la que nos alumbra y nos ayuda a levantarnos, la que nos revela el amor y el cuidado de nuestro Padre Eterno.   Lam. 3:25 "Bueno es Jehová a los que en él esperan, al alma que le busca"

En este 2022 proponte buscar a Dios con todo tu corazón y amarlo con toda tu alma y con toda tu mente, espera en él, pon todas tus esperanzas en el Señor porque Dios nunca falla, los tiempos son malos pero Dios nunca abandona a sus hijos, Dios nunca te es infiel, Dios no te desecha, antes bien se compadece de sus hijos, de su creación, Dios señorea sobre los tiempos y nos guía y nos da dirección en la cruzada.

Este 2022 será un año de retos para el mundo entero, pero nuestra porción es Jehová, una porción perfecta, exquisita y segura, la mejor parte, la que me da esperanzas, fuerzas, ganas de vivir, de continuar y de avanzar, así que no desmayes, agárrate fuerte de la mano de Papá y mantente en intimidad con él, que sus promesas en él son Si y son Amén, ellas te harán avanzar a pasos agigantados en este nuevo año 2022, camina sin miedo, camina con valentía, sabiendo que aun en medio de la prueba hay un gozo que nos espera, hay una esperanza para vivir, para reír, para alegrarse, hay una palabra, hay una profecía que te sostiene y que tienes que ver y ella te permitirá estar de pie con gozo en tu corazón.


Oh Padre Eterno, gracias por este año que dejamos atrás 2021 y desde ya con alegría, con un gozo adelantado en esperanza y en fe creyendo por tiempos mejores le decimos al 2022 ¡Bienvenido! porque en Dios esperaré cada día, porque no es el año quien nos sostiene y nos mantiene con vida, sino su Santo Espíritu quien nos da vida y nos alimenta, nos consuela y nos permite sonreír y no desmayar en medio del camino. Gracias Señor Jesús, Gracias Padre mío, Gracias precioso Espíritu Santo.

Mujer eres Libre y Exitosa, de todo corazón te deseo un grandioso y muy Feliz año 2022 deseo que el amor, la paz y la alegría de nuestro amado Señor Jesucristo las cubra, las proteja, las bendiga, las prospere a ustedes junto con toda su familia, que cada una ponga la mirada en Cristo, en el resultado y no en el proceso, no te canses, espera en él, no desmayes, espera en él, sigue clamando y sigue orando, espera en él, no desistas de tu milagro, espera en él, no dejes de orar, espera en él, aunque no tengas fuerzas, sigue esperando en él, y él hará, porque solo en Jesús obtendrás todas tus victoria en este nuevo año 2022. ¡VEREMOS SU GLORIA!

¡FELIZ Y BENDECIDO AÑO NUEVO 2022! 

2022 EN DIOS ESPERARÉ


sábado, 13 de noviembre de 2021

SANTIFICADOS EN LA VERDAD DE DIOS

Juan 17:17 "Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad" 

SANTIFICADOS EN TU VERDAD

Este es el momento en que Jesús hace una extensa oración intercesora ante el Padre por sí mismo y por sus amados discípulos. Para él venía la hora de su arresto y su crucifixión y para los discípulos la persecución, el miedo, la separación, una transición confusa, en medio de la muerte anunciada de su Maestro y Mesías.

Ellos habían decidido seguirle años antes en medio de las preguntas, de la convicción, la fe, de las confusiones, las pruebas, críticas y de la persecución. Entre milagros y prodigios, sabiduría y autoridad, incredulidad, verdades confusas, verdades claras, verdades eternas, una verdad con cara de hombre. Revelaciones del Padre, revelaciones de un Reino. Estos hombres comunes habían decidido creer en Jesús y seguirle reconociéndolo como el Mesías prometido por Dios. Quien decía que era el Hijo de Dios que bajó a buscar lo que se había perdido. Hombres normales, de diferentes estatus, parte de un pueblo, quienes vivían en la ley, y que ahora se les develaba la gracia redentora y divina de Dios.

Esta quizás parecía una oración más de Jesús por ellos ante el Padre Celestial, pero realmente se estaba preparando para lo que venía; él sabía que se acercaba la hora de su arresto, venía el momento cumbre de la obra que él había venido a hacer aquí en la tierra; no había un después, o un más tarde, o un mañana para interceder por sus discípulos y por sí mismo; este era el presente perfecto para fijar sus ojos al cielo, dirigirse al Padre y decir: "Padre, la hora a llegado" darle las gracias por su amor, por su respaldo, por permitirle honrarlo y glorificarlo ante los hombres, y por el Padre glorificarlo a él en la cruz y luego en la resurrección.

"Cuando estaba con ellos en el mundo yo los guardaba en tu nombre" "Guárdalos del mal", estas eran las palabras de amor de un padre, de un hermano, de un Dios que ama celosamente y que por nada del mundo va a dejar desamparados a sus hijos. Jesús clamaba ante Dios para que ellos vivieran en su amparo y en perfecta unidad. "Para que todos sean uno: como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros" Amén.

“Yo ruego, por los que me diste" Santifícalos en tu verdad". El ambiente ante esta oración es íntimo: el Padre y el Hijo, el Hijo ante el Padre con una acción de gracias, un ruego, un envío y una petición que abarca el presente, el futuro y la eternidad.

“Mis palabras son espíritu y son vida" "Jesús es la verdad" "El Consolador vendrá a vosotros". Todos sus ruegos por nosotros ante el Padre están activos en la palabra; el Espíritu de Verdad estaría con ellos, y la mejor noticia es que está con nosotros hoy, y es el Espíritu Santo quien nos santifica y nos lava en la preciosa y poderosa palabra de verdad de Jesucristo.

Santificación es lo que es santo, apartado, separado y consagrado. Y aunque en el Antiguo Pacto santificarse era como un ritual, tendemos a creer hoy que religiosamente nos podemos santificar con ropa, actitudes, posturas, palabras, etc. Jesús nos santifica, nos consagra, nos corrige, nos confronta, nos limpia, nos bendice, nos demanda ser hacedores de su palabra. Nos muestra el corazón de Dios, su plan para la humanidad nos enseña nuestra nueva identidad de hijos y nuestra nueva naturaleza. Nos da promesas, nos delega autoridad natural y espiritual y nos enseña a combatir con nuestros enemigos. Somos purificados, tenemos el sello y la guía del Espíritu Santo y el perdón de nuestros pecados por causa de su Sangre preciosa que fue esparcida sobre nuestras vidas.

Y es que cuando decidimos creer en Jesús y seguirle, nos apartamos del pecado, nos consagramos a vivir para él y somos santificados por medio de la fe en sus promesas, por la comunión y la relación que a diario mantenemos con nuestro Señor. Su palabra nos transforma y nos dimensiona, abre nuestro entendimiento, nos da sabiduría, inteligencia, conocimiento y nos revela verdades espirituales. 

Jesucristo se santifica a sí mismo y santifica a los suyos. "Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad" Todo desciende y sale de él; Jesús es la fuente de la verdad que nos santifica y nos separa para su gloria; él nos capacita y nos autoriza para representarlo y ser parte de su cuerpo, de su iglesia. Aquellos hombres comunes, las mujeres, los niños y el pueblo que un día lo siguió, lo escuchó y lo amó fueron santificados por él, en él y para él. Hoy nosotros los que hemos decidido seguir a Cristo en plena voluntad de nuestro entendimiento, igualmente somos hechos santos y santificados por causa de la poderosa verdad de su palabra, por obra del Espíritu que nos guía y nos recuerda toda la verdad que el Todopoderoso envió. 

Hoy nosotros somos sus discípulos amados, aquellos que el mundo crítica y aborrece; debemos recordar que Jesús nos dice que estamos en el mundo, pero no somos de este mundo, y las obras que antes hacíamos ya no las hacemos más, y que su gran deseo y oración de ayer es la misma de hoy, que el Padre nos guarde del mal y que seamos guardados en su nombre y que su iglesia sea: "Una sola en él", todos santificados en su verdad, para glorificar al Padre. 

"La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno".




viernes, 24 de septiembre de 2021

CLAMÉ A DIOS Y ÉL ME RESPONDIÓ

 

2 Samuel 22:7 " En mi angustia invoqué a Jehová, y clamé a mi Dios; Él oyó mi voz desde su templo, Y mi clamor llegó a sus oídos."

No podemos rendirnos. Somos sus hijas amadas. La Palabra nos anima: esfuérzate, sé valiente, cree, alaba y sigue clamando. Espera con fe, porque Dios responde todo clamor.

En 2 Samuel 22 vemos un cántico de liberación del rey David. Él testifica que, en su angustia, clamó a Jehová, y Dios lo oyó, lo respondió y lo libró de sus enemigos. Esto nos confirma que Dios cumple lo que promete.

A veces pensamos que los escogidos de Dios vivieron vidas fáciles, pero no es así. La Biblia muestra hombres y mujeres imperfectos, con debilidades, temores y errores, pero también con fe, carácter y amor por Dios. La clave no es la perfección del hombre, sino la obra del Dios perfecto en él.

No se trata de nuestra historia, sino de la historia de Dios a través de nosotros. Él es quien llama, capacita, levanta y glorifica su nombre en nuestras vidas. A Dios sea toda la gloria. El Señor nos libró, nos libra y nos librará de toda angustia. Jesucristo venció en la cruz, por eso somos más que vencedores. Él nos sostiene en medio de la prueba, el dolor, la escasez o la soledad.

Tal vez hoy estás pasando por un tiempo difícil: prueba, espera, silencio o confusión. Muchos sienten temor y piensan que Dios los ha abandonado, pero eso no es verdad, Dios no abandona a sus hijos.

Recuerda siempre quién eres: perteneces a Dios. Eres parte de su Reino y tienes un Rey poderoso que te ama: Jesús. Él te protegerá en medio de las dificultades y te enseñará que si clamas tu clamor llegará a su corazón y responderá a tu llamado para rescatarte, fortalecerte o levantarte. El Espíritu Santo está contigo. No temas. Dios no te abandonará.

Aunque enfrentes momentos como los de David, no te detengas. Sigue clamando. El Señor es tu roca, tu fortaleza y tu libertador. Él oye y responde al clamor sincero.

En lo personal, he pasado por aflicciones, pruebas y tiempos de espera muy difíciles. Hubo momentos en los que no entendía nada, donde mi fe se debilitó, pero decidí no soltar a Dios, seguí esperando y seguí clamando y paso a paso e crecido espiritualmente y he visto la mano de Dios obrar a mi favor. Siempre decía: “Aunque no entienda, no te dejaré. Tú no mientes. Esperaré en ti.”

Clamé, confié y esperé. y Dios respondió y sigue respondiendo. Él me libró de muchas angustias y en medio de esos procesos, Él habló profundamente a mi vida y me permitió crecer y ver su mano poderosa y milagrosa a favor de mi vida y entiendo que cada proceso tiene un propósito.

Por eso es necesario entender que las pruebas fortalecen nuestro carácter, nuestra fe y nuestra relación con Dios. Nos enseñan a escuchar su voz y a confiar plenamente en Él.

La Biblia está llena de testimonios de hombres y mujeres que clamaron a Dios y recibieron respuesta. Ahora nos toca a nosotras creer, clamar y confiar. Si lo hacemos de todo corazón, veremos su respuesta, nuestra alma descansará en Él y le daremos gloria a su nombre.

Salmo 38:15 Porque en ti, oh Jehová, he esperado; Tú responderás, Jehová Dios mío. 




miércoles, 15 de septiembre de 2021

CLAMA A MÍ Y YO TE RESPONDERÉ

 

Jeremías 33:3  "Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces".

La verdad, creo que creyentes y muchos no creyentes han escuchado este precioso y poderoso versículo, que es muy nombrado y predicado; es el primero en recomendar en términos de consejería cuando se presentan problemas y las pruebas, y es realmente muy especial y se nos puede hacer muy fácil de aprender y recordar.

Este verso es ese grito de auxilio, esa llamada a la cual Dios no puede dejar de contestar, porque él dice: "Yo te responderé" entonces es imposible que nos deje en visto, porque Dios no miente, su respuesta vendrá en breve.

Según el diccionario, "clamar" es: Gritar, pedir vehementemente a gritos, dar voces pidiendo favor y ayuda, emitir palabras con vehemencia, pedir justicia y hasta exigir sobre algo.

Y su significado bíblico es: gritar, invocar y llamar.  También podemos encontrar en la Biblia: El alma que clama, la sangre de Abel que clama, la tierra clama, la sabiduría clama, profetas que claman, el pueblo clama, voz que clama en el desierto y... "Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama ¡Abba, Padre!

Me queda claro que todo aquel que clama no es porque todo está perfecto en su vida y su cama es un lecho de rosas; un clamor quizás tenga mucha angustia, desespero, aflicción, tiempo de rodillas, lágrimas, espera desesperada, humillación ante Dios, búsqueda, ayuno y oración. Un mensaje en espera que venga de parte de Dios para una persona, un pueblo, una familia, una iglesia o un mensajero que proclama un mensaje del Cielo.

"Vino palabra de Jehová a Jeremías". Cuando este verso, junto con todo su contexto, le llega a Jeremías, dice que él estaba preso en el patio de la cárcel, afligido y desechado como profeta por el rey Sedequías, quien no estaba contento con lo que proclamaba Jeremías como un mensajero de Jehová, y pues quizás Jeremías pueda entender la condición de cada una de nosotras cuando desesperadamente le pedimos ayuda a Dios a gritos, le invocamos y pedimos su auxilio, justicia y pronta ayuda.

Pero es que no podemos ignorar que el verso continúa diciendo: "Te enseñaré cosas grandes y misteriosas que tú ignoras". Dios te ensenará te dará crecimiento, fe, madurez, carácter y convicción de que él no miente, Dios está contigo y darás testimonio de su poder.

Jeremías 32:27: "¿He aquí que yo soy Jehová, Dios de toda carne. ¿Habrá algo que sea difícil para mí?

Éxodo 22:23: "Porque si tú llegas a afligirles, y ellos clamaren a mí, ciertamente oiré yo su clamor".

Dios no miente, no somos perfectas, pero somos sus hijas. Tampoco es porque somos buenas, es porque él es bueno. No se trata de que te portes muy bien, es su favor y su gracia, es su amor, es su fidelidad, es su poder, es que tú y yo estamos bajo pacto con Jesucristo y la Cruz te dio perdón, te hizo libre, te dio derecho a venir al trono de la gracia para hablar con tú Señor. Clama, no te rindas, sigue clamando y dando voces, que Jehová te responderá y te enseñará, ya no habrá nada oculto para ti, los misterios te serán develados y reirás y te gozarás porque tú Señor te dará las estrategias para ganar la batalla.

Oración: Señor Jesús, gracias por tu amor y por tu misericordia. Entra en mi corazón y afirma mis pasos; clamaré a ti, esperaré en ti, tu Santo Espíritu me sostendrá, tus promesas me hacen fuerte, veré la victoria porque tú lo prometiste, tu voz oiré y en ti descansaré.

DHH "Llámame y te responderé, y te anunciaré cosas grandes y misteriosas que tú ignoras". Amén.


miércoles, 8 de septiembre de 2021

CÓMO CRISTO NOS HIZO LIBRES


 Gálatas 5:1 "Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud"

Desde el comienzo de la historia de la humanidad o "En el principio..." el ser humano creado por Dios "Adán" fue hecho perfecto a imagen y semejanza de Dios y fue hecho completamente libre, nunca fue el plan de Dios crear o tener a una humanidad cautiva, eso nos queda claro cuando leemos que el hombre fue creado y colocado en el Huerto del Edén para que lo guardara y lo trabajara y esté se paseaba por el Huerto libremente y hablaba con Dios quien le delegó autoridad y labores, y luego fue creada su compañera "Eva" y ambos andaban por el Huerto felices, libres y desnudos y eso no les avergonzaba.

Sin embargo, Adán y Eva pecan por la astucia del enemigo y desobedecen a su Creador; es así como toda la humanidad es arrastrada y contaminada y cae inmediatamente en tinieblas de muerte y es cautiva del enemigo para ser esclavos del pecado. Inevitablemente por la desobediencia la libertad del hombre es quitada, y robada de una forma abrupta.

1. VIVIAMOS EN EL PECADO: No sé si alguna vez has estado tras las rejas, pero la peor cárcel que hay es la cárcel del pecado. La cárcel del espíritu, del alma, de la mente, del cuerpo. La mentira, aquella que te hace creer que eres libre, y realmente pareces libre, pero no lo eres. Puedes estar preso, eres cautivo de Satanás, estás en tinieblas, pero caminando por las calles, estás sentado en la silla de tu casa, quizás trabajando, estudiando, o en una relación. Metida en una secta satánica y muchas veces si te sinceras contigo misma podrías confesar que estás asistiendo cada domingo a una preciosa iglesia.

2. ESPÍRITU SANTO CONVENCE: Pero no soy yo, eres tú quién sabes si sigues cautiva, nadie mejor que tú sabes que algo no está bien dentro de ti. Pues el Espíritu Santo nos da convicción de pecado y nos hace saber cuál es nuestra condición: si sigues atada al pecado, a un mal, en relaciones ilícitas, a la envidia, a la idolatría, a la falta de perdón, a una enfermedad, a una religión, al orgullo. Quieres ser salva por tus propios medios, hacer obras y saltarte la cruz, egolatría etc... No sé, ponle tú el nombre.

3. LA VERDAD NOS HACE LIBRES: La libertad es un regalo poderoso de Dios para el ser humano, nacimos para ser libres, el Señor Jesucristo te ama y desea que seas completamente libre, no te quiere medio libre, porque Cristo no fue medio crucificado, la obra empezó y fue terminada. Así mismo, él desea que cada persona que viene a él reciba completamente los beneficios de la Cruz. Se tienen que abrir las cárceles del alma, las cárceles mentales, las que atan al espíritu y al cuerpo. Se rompen las maldiciones, todo lo que te mantenía relacionada con las tinieblas se van de tu vida en el nombre de Jesús. La verdad de su palabra y de su obra te libertan.

4. CON SU SANGRE PRECIOSA: La obra de Jesús en la Cruz, su poderosa Sangre derramada tiene todo poder y autoridad para perdonarte todos tus pecados, iniquidades, rebeliones, rebeldías. Él vino ha salvarte, libertarte, sanarte, darte alegría, paz, prosperarte, embellecerte y llenarte de vida en abundancia. Darte su favor y su gracia, así que en el nombre de Cristo que su sangre te marque y te limpie.

Es por lo que Pablo nos exhorta a que nos cuidemos y nos mantengamos firmes en Jesús. Pero también nos advierte y nos recuerda que no podemos usar está libertad para darle rienda suelta a la carne y a sus deseos, y terminar en libertinaje.

5. SOMOS LIBRES PARA VIVIR PARA ÉL: No entendamos mal la libertad de la Cruz. La libertad de Cristo nos abre las prisiones espirituales internas y externas y nos liberta de los deseos de la carne, cambia nuestra visión de la vida, mientras que el Espíritu Santo nos abre el entendimiento para leer la palabra de Dios, para adorar, orar, dar testimonio, recibir la predicación de la palabra, usar los dones y con todo esto también disfrutar la libertad. Entonces empezamos a valorar y a amar lo que Jesús ama, servimos, aprendemos a amarnos y a considerarnos unos a otros; deseamos obedecer a Dios, por eso debemos amar y cuidar nuestra libertad, porque por ella muchos podrán ser libres, empezando por tú casa.

6. PROCESOS Y MADUREZ: Y pues podría decirles que me las sé todas, pero después de tantas pruebas y fuertes procesos, y aun dentro de una iglesia por muchos años, vivía atada y no sabía cómo recibir esa libertad. Estaba engañada por el enemigo, abrumada por los problemas, media sana, media libre, media salva, batallando, y aun con muchos dones, seguia siendo procesada. Hasta que tuve que decir: ¡Ya basta! Y aprender a recibir la libertad que Cristo compró para mí en la Cruz del Calvario. Hay que madurar en la fe y no vivir medio entregada, sino en entrega total.

7. VENCIÓ A SATANÁS: Jesús avergonzó a Ha Satán públicamente en la Cruz, lo destruyó. No te dejes engañar por el enemigo, refúgiate sin razonar en la verdad y en el poder de la Cruz y sé verdaderamente libre. Jesús es y será el único Mediador y libertador delegado por Dios para perdonarnos y libertarnos del pecado. La libertad y el gozo te llaman hoy. ¡Recíbelo! 

Gálatas 5:13: "Porque, vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros".

Oración: Señor Jesús, gracias por amarme; hoy te entrego mi vida, entra a mi corazón, te pido que me perdones, y recibo tu perdón, tu sanidad, tu paz, renuncio a las tinieblas, al pecado y recibo mi libertad como hija de Dios. Amén.


miércoles, 18 de diciembre de 2019

CONOCE QUE JESUCRISTO ES EL REDENTOR DE LA HUMANIDAD

Romanos 3:24 Siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús. 

Ha llegado la Navidad: "¡Oh qué linda Navidad!" Un tiempo muy especial en el mundo entero, un tiempo de nuevos comienzos, de amor, familia, unidad, fiestas, villancicos, abundante comida, regalos, arbolito, preciosos adornos, espectaculares luces, compras, negocios, viajes y muchas cosas más. Para algunos representa mucha alegría, para otros tristeza, pero para otros Navidad es Jesús.

Recuerdo cuando me hablaron por primera vez de qué significaba la Navidad; yo no encontraba cómo imaginarme todo lo que me estaban contando, y era casi eterna la espera y la llegada de esa temporada decembrina. Aún recuerdo el inmenso árbol y un grande y precioso nacimiento en una esquina de la sala, en donde se hacía la representación del nacimiento del Niño Jesús, el hijo de Dios, quien, me contaban, era el Salvador de toda la humanidad.

Hoy, muchas cosas han cambiado por el afán y la velocidad que lleva el tiempo, pero es de suma importancia que usted recuerde que, no importa cuán rápido o lento llegue la temporada de Navidad,  no importa ningún afán u oposición que el mundo, los gobernantes, organizaciones, ideologías, religiones, leyes o amenazas existan; la llamada Navidad siempre va a hablar a voz de trompeta que nació un Salvador que vino al mundo para redimir y libertar a los seres humanos de su pecado y sacarlos del yugo de la esclavitud a la luz admirable de Jesús. "Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida". Juan 8:12

Las buenas nuevas del Evangelio de Jesús, la salvación que Dios nos ofrece por medio de su Hijo Jesús, es un regalo que no podemos pagar ni con todo el dinero del mundo, y esta salvación es completamente "gratis". ¡Sí es gratis! Únicamente por medio de Cristo somos justificados ante el Padre Celestial; por su amor y su gracia, él nos regala la salvación para nuestra alma, y la verdad es que a nosotros no nos costó nada, sino una entrega genuina y un arrepentimiento con todo nuestro corazón ante él, pero Jesús se despojó de todo lo que tenía y vino al mundo para, en el tiempo estipulado, pagar con su vida lo que nos separaba de Dios: el pecado. Él derramó su sangre perfecta y preciosa para pagar nuestras deudas delante de nuestro Creador y así poder reconciliarnos con nuestro Padre Eterno y ser sus hijos amados y ser coherederos con Cristo para vida eterna.

Redención es rescatar a alguien, liberarlo, salvarlo de la esclavitud, de la opresión, del dolor, del yugo del mal; una de las historias más apasionantes de Dios con el hombre comienza con una liberación al pueblo que Dios escogió para sí, "Tú serás mi pueblo, yo seré tu Dios". Lo liberta y los saca de Egipto; y de un opresor (Faraón), quien tenía cautivo, afligía, humillaba, golpeaba, presionaba y le ponía a los hombres tareas pesadas y trabajos duros para que no tuvieran paz, descanso, energía ni gozo, y para que no se reprodujeran. Eran esclavos de Faraón. "Jehová nos sacó de Egipto con mano fuerte y brazo extendido". Pero Dios escuchó el clamor del pueblo y usó a Moisés para hacerles justicia y liberarlos, sacarlos de la mano perversa de Faraón, y lo hizo con grandes señales y prodigios.

Esta historia es solo una representación real, un espejo, donde Dios nos enseña lo que luego haría con toda la humanidad, enviando a su Hijo para rescate. Jesús nació de María, y este es el nacimiento más grande e importante que se recuerda en la Navidad y en el mundo entero. Él fue enviado con la misión de rescatarnos, sacarnos, liberarnos de la esclavitud del pecado del mundo, de la opresión de las tinieblas, de un enemigo llamado Satán, de las tareas pesadas del pecado, del trabajo duro de la ley, de la esclavitud de la carne. De la falta de paz, de amor, de perdón, de gozo; libertarnos de la enfermedad, la miseria, el dolor, la soledad, el bullying, la tristeza, la infelicidad. El vacío existencial, la falta de propósito, la esclavitud al qué dirán, a los hombres, a los sistemas, etc. "Estad, pues, firmes con la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de la esclavitud".

En estos tiempos no ignores las señales del cielo, ni te ciegues por el afán; Dios no te llamó a entender, sino a creer por medio de fe y para fe en el Hijo de Dios. Rey vino a redimir tu alma; deja que Cristo Jesús nazca hoy en ti.

Y recuerda siempre que ¡Jesucristo es la Navidad! Jesús es el más bello y el más grande regalo que salió del corazón de Dios para salvar al mundo. 

Lucas 2:11: "Que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, CRISTO el Señor".

"Señor Jesús, te pido que entres a mi corazón y seas el redentor de mi vida. Me arrepiento de mis pecados, te declaro mi Señor y mi Salvador, guíame y libértame, en el nombre de Cristo Jesús. ¡Amén!


¡FELIZ NAVIDAD!

viernes, 29 de noviembre de 2019

POR QUÉ LA VERDAD DE DIOS NOS HARÁ LIBRES

"Y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres" Juan 8:32

¿Te has preguntado alguna vez? ¿Qué verdad? ¿Y libres de qué?
La libertad para el ser humano es una cosa y para Dios es otra. La libertad para las personas siempre ha sido hacer lo que me venga en gana, cuando quiera, como quiera, donde quiera, con quien quiera y porque quiero.


Pregúntales a los medios de comunicación y a las redes sociales a ver si exagero. En estos tiempos extremos, incluso puedo decidir si soy hombre o mujer, o lo que sea, niño o adulto, grande o chica, y entre infinitas creencias del derecho que creo que tengo por ser libre, nos hemos metido en el delicado terreno de creer que tengo la libertad para decidir según lo que pienso, o creo, o me contaron. Por eso decimos saber quién es Dios y cómo es Dios, y qué le gusta y qué no. Y pues, ¿por qué no? También soy libre para decidir si Dios existe o no existe.
Entonces ¿Libertad o libertinaje? La libertad natural está llena de oscuridad y de maldad, en donde nosotros jugamos a ser dios; creyéndonos libres, cuando realmente somos esclavos y estamos hundidos en el fango.

Por otros ámbitos, en el mundo también se llama libertad no estar tras las rejas, el estado civil, libre para decidir el futuro, viajar, mudarse, salir de casa, libertad de expresión, libertad de los padres, libertad política y, entre otras, libertad de religión o clero.

 Ahora vamos a tratar de entender a qué libertad se refería Jesús, y es superinteresante y muy profundo y a la vez sencillo captar a qué se refería el Hijo de Dios cuando habló de libertad, de ser "libres". Era algo tan simple pero profundo al decir: ser "verdaderamente libres". Esto me hace pensar que hay una libertad que no es verdadera... Pero también nos dio la clave para alcanzar esa libertad; nos dijo que había una "Verdad" que haría al ser humano "libre": "... la verdad los hará libres".
¿Cuál verdad? ¿Y de quién o de qué nos liberta? "Y conoceréis la verdad"... ¿A quién debo conocer?
Pero Jesús explícita y claramente en todo nos da la respuesta: Su verdad vive, tiene nombre y es quien integralmente nos da la verdadera vida".


"Y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres" Está claro que todo ser humano necesita conocer esta verdad, que es la verdad de Dios para el mundo. Dios desea que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de su verdad; nos habla de verdades absolutas, y debemos prestar la máxima atención e interesarnos en la verdad de Dios y no en las opiniones y muchos conocimientos religiosos de los hombres, que aunque a veces se escuchan muy lindos, y son buenos, nos pueden mantener en una prisión de oscuridad, haciéndonos vivir en una catastrófica mentira.
La verdad: Jesús vino a este mundo con un propósito específico y firme: manifestarle al mundo su verdadera condición ante su creador, el amor del Padre y la única solución enviada por Dios para resolver el conflicto. Una verdad que me conduce a la verdadera libertad. Ahora prestemos atención porque Jesús mismo nos da la respuesta de quién es esa "Verdad" y expresa: "Yo soy el camino; y la VERDAD y la vida..".

Aquí podemos ver que la verdad no es una palabra, un concepto, una filosofía, una religión, una creencia o una enseñanza; la "verdad" es una "persona" Jesús. Vino como humano, caminó en la tierra, vivió, sonrió, lloró, padeció, obedeció al Padre y murió para dar vida y reconciliar a la creación con su único creador. Por eso en la Biblia podemos encontrar la guía para caminar en libertad.

La Biblia nos dice que nos libra:
Del pecado original que se manifiesta a la humanidad después de la caída de Adán.
Del derecho legal que ejerció Satanás en el ser humano después de desobedecer a Dios y pecar.
De la esclavitud al pecado en que Satanás sumergió a la creación de Dios,
De la muerte espiritual
De la perdición y opresión del alma
De la condenación eterna
Del rompimiento de la relación directa con el Padre
De la orfandad paterna espiritual
De la falta de valor y de identidad del ser humano
De las tinieblas espirituales
De las cárceles del alma
De la enfermedad
De la ruina, miseria y pobreza, material y del alma.
Nos libra de todo el dominio de las tinieblas
Nos libra del pacto con satanás
De los hombres
Cadenas y yugos de maldad
De la rebelión y rebeldía contra Dios
Nos libra de la muerte y el dolor eterno
Nos hace libres de la carne, para que ya no viva yo, sino que Cristo viva en mí. 

El nos hace libres para:
Que le adoremos
Le sigamos
Seamos hijos de Dios
Vivamos bajo su Gracia
Seamos discipulados por su Palabra
Vivamos en comunión con Dios
Seamos guiados por su Espíritu Santo
Seamos servidores
Redimidos y sanos
Seamos parte del cuerpo de Cristo
Para recibir dones y regalos espirituales
Coherederos juntamente con Cristo
Libres de la condenación eterna
Para tener identidad en Cristo Jesús
Para ser sus testigos
Para cumplir el propósito para el cual Dios nos diseñó desde antes de nacer.

La buena noticia: es que Jesús ya pagó ante el Padre la deuda que cada uno de nosotros debía pagar, y que nos robaba la libertad, es por eso que, para que ese pago sea extendido cada uno de nosotros  debemos decirle "SI a Jesús" y aceptarlo como tu Señor y Salvador, para que por medio de su sacrificio, amor, su poder y su autoridad pasemos de muerte a vida y recibamos de Dios Padre cada una de las bendiciones y beneficios que ganamos al arrepentirnos de todos nuestros pecados. 

Repite conmigo: Señor Jesús, hoy reconozco que solo tú me puedes hacer libre del pecado y de este mundo; tú eres la verdad y el camino que quiero y necesito seguir. Te pido que perdones todos mis pecados, y entres a mi corazón y seas mi Señor y Salvador; recibo a tu Santo Espíritu. En el nombre de Jesús. Amén.




jueves, 7 de marzo de 2019

APRENDE A VIVIR HONRANDO Y AGRADANDO A DIOS


Colosenses 1:10 "Entonces la forma en que vivan siempre honrará y agradará al Señor, y sus vidas producirán toda clase de buenos frutos. Mientras tanto, irán creciendo a medida que aprendan a conocer a Dios más y más"

Los seres humanos nacemos y vivimos en una lucha constante. Lo primero es nacer, si es que te dejan, ya que las decisiones personales están matando a millones de niños, siendo el aborto una de las principales causas de muerte en el mundo. El vientre que debió ser un lugar seguro para un bebé, ahora es el lugar más peligroso que pueda existir para muchos inocentes. Honra a Dios con la vida.

A cada segundo crecemos y maduramos. Aprendemos qué hacer y qué no hacer; luchamos contra el tiempo. Hay que prepararse, estudiar, tomar decisiones a cada segundo. Aprender de la vida, de los errores, de las bendiciones. Queremos casarnos, una casa, ser padres, un trabajo, un buen salario o ganancia. Riquezas, una familia feliz, por estar sanos, cumplir todos nuestros sueños y alcanzar las metas. Nos esforzamos en ser libres y hacer lo que queremos, por ser positivos y por triunfar, etc. 

Sufrimos por el pasado, descuidamos el presente y añoramos, vivimos y nos afanamos por el futuro. Estamos ansiosos por el éxito y por tener más y más dinero; hay que salir del anonimato a como dé lugar y volverse viral cueste lo que cueste. Queremos conquistar el mundo y vivir sin conflictos. Rechazamos las desdichadas, tristezas, ansiedades, el estrés, la depresión, la frustración, la soledad, etc. Y es así que vamos luchando cada día por la búsqueda de vivir una vida perfecta, plena y soñada. Pero muchas veces estamos siendo arrastradas por el desenfreno y el afán del mundo.
1 Juan 2:15 "No amen al mundo ni nada de lo que hay en él". Si alguien ama al mundo, no tiene el amor del Padre".

Pero bueno, ser libres y exitosas no es pecado, prepararse tampoco, vivir feliz menos; el camino hay que recorrerlo y vivirlo correctamente, tomadas de la mano de Dios, y es así donde muchas cosas pueden cambiar. Aunque no todo será un jardín de rosas, ni para el que cree en Dios, ni para el que no cree, pero Jesús hará la diferencia.

Vive en la voluntad de Dios: Aprende a no vivir en las mentiras y en las falsedades del mundo, porque te llevarán a un despeñadero. Solo cuando decidimos conocer a Dios y hacer su voluntad es que empezamos a agradar a nuestro Padre eterno, y es de esa manera en que la perspectiva de la vida puede cambiar para nosotras, y empezamos a crecer y a dar buenos frutos, sabiendo que su voluntad es buena, agradable y perfecta. 1 Juan 2:17 "El mundo se acaba con sus malos deseos, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre".

Sigue el Evangelio: Dios tiene palabras y promesas maravillosas para ti; dice que sus bendiciones te alcanzarán. No ignoremos sus palabras o sus advertencias. Con facilidad muchos pueden desechar la salvación, y es así que nos convertimos en seguidores del mundo y no de Dios. No confíes en tu "yo", confía en el Señor y en su Espíritu; tampoco sigas a los dioses modernos que te brinda el mundo, sigue la verdad del Evangelio porque en él hay seguridad. Gálatas 1:10 "Queda claro que no es mi intención ganarme el favor de la gente. Sino el de Dios. Si mi objetivo fuera agradar a la gente, no sería un siervo de Cristo".
Todos necesitamos a Dios: Todos, sin importar la raza o la clase social, necesitamos la salvación. Podemos vivir consciente e inconscientemente en la búsqueda de Dios, de un mundo mejor y un camino seguro que nos lleve a la paz, a la libertad, al amor verdadero, a la verdad absoluta, a la plenitud de la vida. Que nos sane y nos dé esperanzas cada día, que quite todos nuestros temores y nos dé guía en los problemas. Pero todo ese respaldo es seguro solo cuando viene de la mano de nuestro Creador, cuando nos entregamos a su plan de salvación en Jesús. Para vida o para muerte, solo en Dios estamos seguros.

Mi vida depende de Dios: Suyos somos, y venga lo que venga, mi esperanza de vida, de crecimiento, de triunfo, de éxitos está guiada por él y para él. No quiero que mi vida dependa de cuánto tengo, sino de quién me tiene y que con él soy más que vencedora. Agradando a Dios y honrándolo, puedo vencer al mundo y puedo triunfar en cada sueño y en cada meta. Seguir su consejo me hace sabia y me da la paz y la felicidad que necesito. Su verdad siempre estará escrita en mi mente y en mi corazón; solo Jesús llenará nuestros vacíos. Hebreos 8:10 "... Pondré mis leyes en la mente de ellos, y sobre su corazón las escribiré. Y seré a ellos por Dios, y ellos me serán a mí por pueblo".

Vivimos por fe y no por vista:  Jesús es la pieza principal que completa todas las tuyas; él tiene sueños y planes listos para que los ejecutes, sueños y obras que darán frutos buenos y abundantes y que cambiarán e impactarán tu vida, la sociedad y el mundo en que te desarrollas. Tú eres su punta de lanza, créelo por fe. La gloria será suya, pero tú serás su voz.  Cuando Cristo está en nuestro corazón, lo que queremos hacer es agradar y honrar a nuestro Padre, y la fe nos ayudará a ver y a hacer lo imposible. Hebreos 11:6 "... sin fe es imposible agradar a Dios.

Agrádalo y hónralo con tus talentos: Hazlo todo para él, dedica y aplica todos tus talentos para la gloria de Dios. Estudia aquello que te llena y te da paz. Ejecuta los sueños que Dios puso en tu corazón, cumple el llamado que tienes ante él. Haz las obras que él diseñó para ti. Confía en Dios en todos tus caminos y entrégale todas tus metas; él te respaldará, te guiará y recompensará tu obediencia. Colosense 1:16 "... todo fue creado por medio de él y para él".

viernes, 8 de febrero de 2019

MI TIEMPO ESTÁ EN LAS MANOS DE DIOS


Gálatas 4:10 Guardáis los días, los meses, los tiempos, y los años.

Isaías 33:6 Y reinaran en tus tiempos la sabiduría y la ciencia, y la abundancia de salvación, el temor de Jehová será su tesoro.

Todo tiene un inicio y todo tiene un fin. En el libro de Génesis, Dios nos relata el inicio de toda la creación del mundo, del hombre y de la mujer, y nos señala también el fin de los tiempos en el libro de Apocalipsis.  Una hora nacemos, un día, una fecha, una hora, moriremos. Así mismo, Dios nos muestra el inicio y la culminación de los tiempos del mundo, para luego iniciar con un nuevo y eterno tiempo en y con el gobierno de Cristo Jesús: "Cielos nuevos, tierra nueva".

Períodos, etapas, plazos, tiempos, hora. Presente, pasado y futuro. Chronos y Kairos. El que gobierna es nuestro Dios, quien no tiene inicio ni fin. Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos de los siglos. Isaías 46:1 "Acordaos de las cosas pasadas desde los tiempos antiguos, porque yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a mí".

El tiempo no se detiene, avanza velozmente, y una vez que se va, jamás regresa. La historia nos relata los triunfos y fracasos de generaciones pasadas. Nosotros estamos y pertenecemos a esta generación y nuestros hijos y tus hijos están siendo formados para protagonizar y escribir la historia de las generaciones futuras. El tiempo jamás se detendrá y eso no podemos ignorarlo; por el contrario, las escrituras nos dicen que al final de los tiempos los días se acortarán.

El libro de Efesios 5:16 nos advierte: "Aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos" Nuestro tiempo reloj no es el mismo tiempo de Dios; el tiempo Chronos es nuestro tiempo y el tiempo de Dios es el tiempo Kairos. Dios no se maneja por un reloj, ni por un día y una noche; para él un día es como mil años y mil años es como un día. Su tiempo no oscurece ni tiene 24 horas, su tiempo es perfecto; él es la luz eterna que lo alumbra todo, Jehová, el que no duerme...

Desde el Génesis se hablaba y se profetizaba la venida de Jesús el Mesías y, aunque muchas generaciones pasaron, el tiempo del nacimiento de Jesús llegó. Gracias a la historia y mayormente a la Biblia, que fue escrita por hombres inspirados por el Espíritu Santo, podemos leer su nacimiento, un poco de su vida natural, su bautismo en las aguas por Juan el Bautista, su bautismo por el Espíritu Santo, la proclamación de Dios llamándolo y afirmándolo como "Mi Hijo amado", y el comienzo de su ministerio de perdón y salvación. Sanidad, liberación, maravillas y milagros. Luego vemos su juicio y persecución por los hombres, su crucifixión, muerte y poderosa resurrección, para juntamente con ella darnos la victoria a todo aquel que por medio de la fe confiesa a Jesús como su Señor y Salvador. Marcos 1:15 ...el tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio. 

Todo lo que Dios habló para el mundo, sin ninguna duda y en su tiempo vendrá. Dios no miente. La Biblia tiene principios de vida eterna al lado de nuestro Dios. Mateo 24:35 dice: El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.

Este es tiempo de gracia para venir a Jesús; nuestro tiempo kronos es nada delante del tiempo eterno que Dios nos ofrece. El tiempo es oro. Aprovecha el tiempo en las manos de Dios, y haz lo correcto, agrádale, ten conocimiento de los tiempos que vivimos y los tiempos que se acercan; es con Jesús que nuestro tiempo tiene un grande valor en este paso por la tierra, con él todo tiene sentido. 

Y si eres de la que sientes que para el mundo no has servido ni hecho nada, tú serás la más grande servidora del Señor; solo permítele entrar a tu vida y deja que él, por medio de su Espíritu Santo, te sane, te liberte y te guíe a tu tierra prometida. Da gracias a Dios por lo que tienes, sea poco o sea mucho. En lo poco fuiste fiel; en lo mucho te pondrá Dios. 

Cuídate de la tecnología sin que ella se aproveche de ti, aprovecha cada segundo de cada día y glorifica a Jesús con tu vida. Recuerda que tu alma es eterna, para vida y para muerte es eterna, y necesita salvación, y solo Jesús te la puede dar; es el agente autorizado por Dios. 

Oremos: Dios mío, perdóname por perder mi tiempo sin ti; te necesito. Hoy me arrepiento de mis pecados; le pido a Jesucristo que entre a mi corazón y le dé perdón y salvación a mi alma. Hoy recibo tu Espíritu Santo. Deseo ser libertada y redimida y te pido que redimas mi tiempo y me des sabiduría para usarlo correctamente y agradarte. Quita las tinieblas y lléname de tu perfecta luz. En el nombre de Jesús. ¡Amén!



martes, 15 de enero de 2019

DIOS TIENE UN PLAN PARA TU VIDA


Jeremías 29:11 "Pues yo sé los planes que tengo para ustedes —dice el Señor—. Son planes para lo bueno y no para lo malo, para darles un futuro y una esperanza."

Hacer un plan para alcanzar un objetivo, un proyecto, es una parte fundamental del ser humano y de la sociedad. Crear un procedimiento para obtener una meta es sano y es bueno y nos puede garantizar el éxito, un mejor futuro, una esperanza que nos va a dar fuerzas para no desmayar, sino para perseverar hasta alcanzar nuestro objetivo.

Ahora hay muchos tipos de planes: Planes de vida, de estudio, económicos, de inversiones, de trabajo, planes para una familia, de pensión, planes vocacionales, planes para el fin de semana, etc. Los planes pueden ser a corto, mediano y a largo plazo y cada uno de ellos nos requiere una acción, una demanda que nos puede garantizar que este plan sea real y un total éxito.  Pero he aquí la advertencia: existen también quienes crean planes malos, con intenciones egoístas, destructivos, planes ocultos y perversos que hacen el mal en el ser humano, en la familia, en la sociedad, en los organismos y en el mundo.

Pero qué bueno que Dios siempre nos trae buenas noticias; él desea lo mejor para su creación, es por ello que desde el "Antes" creó un plan de salvación para que cada uno de nosotros pudiera alcanzar ese plan que él nos diseñó y la mejor noticia es que es "Bueno" y nos va a garantizar el éxito, nos va a dar una esperanza segura en sus manos, sabiendo que aquel que diseñó el plan es el creador perfecto del mundo y de la humanidad y que nada, ningún detalle se le escapa de sus manos. Nosotros debemos ser sabios y apegarnos a los planes de Dios para poder tener una vida plena y completa que, aun en las pruebas, nos dé una dirección segura y correcta, porque eso es lo que nos conviene.

El ser humano pecó desde un principio, pero Dios en su sabiduría eterna nos muestra en la historia de la creación escrita en la Biblia el plan perfecto para rescatar al hombre de su pecado y sacarlo de las tinieblas a su luz admirable. Sin duda es el plan de mayor peso, en beneficio de la humanidad, y fue un plan a largo plazo que se cumplió con la venida al mundo de Jesús el Hijo de Dios, para vivir y ser crucificado en una cruz, y luego resucitar al tercer día y con esto darnos redención, perdón de pecados, libertad, sanidad y bendición. A través de Jesús podemos tener una relación directa con el Padre Celestial unidos al Espíritu Santo, obsequiándonos por amor y gracia una salvación y una vida abundante y después vida eterna a su lado. —¡Gloria a Dios!—

Sin duda, es el mejor y más generoso regalo y plan de todos los tiempos, obsequiado para todo aquel que cree, un plan que nos da paz y nos garantiza una espera en él y para él y nos lleva al éxito total en todas las áreas de nuestra vida terrenal, espiritual y eterna.

Lucas 2:11: "Que nos ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor".

Nuestros planes de seguro son buenos y nos garantizan un mejor futuro, pero los planes de Dios van más allá de nuestro entendimiento natural. "Así son mis caminos, mas altos que sus caminos..." y nos garantizan nuestro verdadero propósito y el hacer su voluntad con un éxito rotundo ante su preciosa presencia. Su plan está extendido para todo aquel que cree en su Hijo Jesús. Todo ser humano debe inscribirse para obtener la salvación de su alma por el perdón de pecados.

Pero Dios nos da una clara y real advertencia: Satanás anda como león rugiente buscando a quien devorar, y vino para robar, matar y destruir la creación de Dios.  Él también tiene grandes planes malvados, de fracaso y de muerte para el ser humano y el mundo.  Juan 10:10: "El propósito del ladrón es robar y matar y destruir; mi propósito es darles una vida plena y abundante".

Que este nuevo año tu mejor y más grande plan sea seguir a Jesús para la salvación de tu alma. Romanos 8:14: "Pues todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios".

Oración: Padre Celestial, gracias por amarme y dejar un plan perfecto para salvarme; hoy te pido que me perdones de todos mis pecados y faltas, invito a tu Hijo Jesucristo a entrar en mi corazón para que sea mi salvador y el Señor de mi vida. Guíame con tu Santo Espíritu e inscribe mi nombre en el Libro de la vida. Haz que tu plan y perfecta voluntad se cumpla en mi vida. En el nombre de Cristo Jesús. Amén.


jueves, 3 de mayo de 2018

JESÚS VARÓN DE DOLORES EXPERIMENTADO EN QUEBRANTO

Isaías 53:3 Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. (RVR1960)

"Varón de dolores"

En el libro del profeta Isaías, podemos leer una poderosa revelación del Espíritu Santo al profeta, donde describe parte del sufrimiento que el Hijo de Dios tendría que pasar antes y en la cruz, para poder libertar a la humanidad del pecado. Cuando tú pienses que nadie sabe lo que has sufrido o lo que ahora estás pasando, de cómo el dolor te agobia y te consume y te roba las ganas de vivir, recuerda que ya Jesucristo pasó el máximo dolor; por eso es llamado "varón de dolores".

Todo lo que puede pasar un ser humano interna y externamente, ya Cristo lo pasó, y hasta más. Debemos vivir confiadas en él; entre sus brazos él nos da fuerzas y la paz para vivir y consuela nuestra alma y aboga e intercede a nuestro favor delante del Padre para que podamos ser libres de toda opresión. No importa de dónde venga el dolor, ni cómo se llame; Jesús sana todos nuestros dolores; con él tendremos una solución justa a nuestro caso.

"Despreciado"

 ¿Has sido despreciado alguna vez en tu vida? Ser despreciado por otros puede ser tan humillante y destructor como la peor de las ofensas. El desprecio es: Falta de aprecio, de cariño, de valor, de consideración. La persona que te desprecia te muestra que tú no le importas, y todos alguna vez hemos pasado por eso.

"Desechado entre los hombres" 

Nosotros votamos lo que no nos sirve y a eso lo llamamos desecho. Ser desechado es sentirse menos que un simple papelito: no sirves para nada, eres basura. Muchos, al ser desechados de un lugar o por personas que aman, pueden sentirse como una cucaracha, con ganas de desaparecer o de que se los trague la tierra, con deseos de venganza.  Ser desechado puede ser un golpe tan grande al corazón que nos puede llevar a un despeñadero que nos invite a vivir el máximo desastre en nuestras vidas, y a ser sepultados para siempre, emocional, física y espiritualmente. O al contrario, nos levanta en orgullo y nos lleva a maltratar a quienes nos rodean.

"Experimentado en quebranto" 

¿Qué es lo que quebranta tu vida? ¿Qué quebranta tu corazón? Jesús experimentado en quebrantos; experimentado es como el conocimiento total y profundo de situaciones que nos abaten; él pasó todo tipo de decaimiento físico, moral y espiritual. Estar abatido, desinflado, en desaliento, sin fuerzas, a punto de renunciar, triste, a punto de desmayar, en el filo de un abismo, sin fuerzas para levantarse y pelear por tu vida.

"Como que escondimos de él el rostro"

Cuando Jesucristo fue perseguido y luego crucificado, todos huyeron de él. Tantos discípulos, amigos, seguidores; escondieron de él su rostro. "Si te hemos visto, no nos acordamos". Solo Juan continuó con él. Su situación era grave y nadie estaba dispuesto a enfrentar con él el asecho de las autoridades. La persecución del pueblo, de los religiosos, la muerte que ya lo acechaba.

Y pues muchas de nosotras tratamos de escondernos de Jesús, quitamos nuestro rostro, nuestra frente de él y le damos la espalda, porque, aunque él murió por nosotras, no estamos dispuestas a pagar el precio por seguirle. ¿Estás tú escondiéndote del llamado de Jesús? ¿Quieres solo ser una amiguita lejana? Su amor inagotable te está llamando para llevarte a la victoria de la vida eterna y a un propósito de vida. No trates de esconderte de él; sino que, ven a sus brazos.

"Fue menospreciado"

La palabra menospreciado es clara: "menos precio", no se le dio su verdadero y alto valor, sino que se le menospreció y no se le reconoció su estatus, su virtud, sus palabras, sus enseñanzas que eran claras, su descendencia, su linaje, su ministerio, milagros, prodigios; su labor en el cambio de los corazones de los hombres que era poderoso, fue menospreciada.

Fue tomado como una poca cosa, sin importancia; sacarlo del medio era lo mejor. Todos creyeron que su muerte era la solución y que nadie lo notaría, pero, aun en la mala acción de los hombres, los planes de Dios se tenían que cumplir. Era necesario su menosprecio, para que este fuera llevado a la cruz y su misión y la liberación para la humanidad fuesen cumplidas: "Consumado es" Hoy el mundo sabe y reconoce su alto y digno valor. Un Salvador, Rey y Señor, el Hijo de Dios, que ha cambiado millones de corazones en todo el mundo.

"Y no lo estimamos"

La estima a otros está ligada al mismo valor que nuestro corazón tiene por una persona. Jesús no fue estimado, es decir, no fue querido, no hubo ningún afecto por su vida; podríamos decir que no fue amado por su labor, ni por su persona. Saber que las personas que te rodean no te aman, ni te aprecian, es la peor sensación de rechazo que pueda existir, porque fuimos hechos los unos para con los otros para compenetrarnos y amarnos en amistad, intimidad, familiaridad, en dependencia del amor de nuestro Dios y de su Hijo Jesucristo.

Y fue precisamente el amor paternal lo que lo llevó a entregar a su propio Hijo para rescatar a la humanidad y redimirla de la maldición del pecado. El Hijo, por amor, no se resistió, sino que vino a pagar el más alto y doloroso de los precios, su propia vida, por la humanidad y por la misma creación para reconciliarnos con nuestro Padre Celestial.

Querida amiga: ¿Qué es lo que has vivido o estás viviendo que creas que Jesucristo no pueda entenderte ni ayudarte?

Tienes que saber que no hay nada imposible para Dios; ya él lo pasó todo y lo pagó todo en la cruz del Calvario, por ti y por mí. Por eso, cuando vienes a Jesús y lo dejas entrar en tu vida como Señor y Salvador, eres beneficiada, y él se encarga de tus luchas, dolores, aflicciones, enfermedades, conflictos personales, necesidades del alma, del espíritu o del cuerpo; solo debes entregárselas.

No lo menosprecies, no lo rechaces, no lo deseches, ni lo desprecies, no escondas más de él tu rostro; ámalo como solo él se merece, y dale un lugar especial en tu vida para que él haga una obra redentora en ti y saque todos tus dolores y te haga completamente libre. Empieza a vivir una vida digna y con valor, porque quizás ni tú te amas, quizás sientas que para los hombres no vales nada, pero para Cristo valiste su vida, la vida de un Rey que a fin de cuentas es Dios.

Si nadie te ha amado, ven a Jesucristo y ríndete ante él y deja que él pelee tus batallas y purifique tu corazón y sane tus heridas; entrégate y serás más que vencedora, por medio de aquel que te llamó de las tinieblas a su luz admirable.

Jesucristo venció al maligno y en él, solo en él, estás segura. No te estanques en el dolor, avanza tomada de la mano de Dios. Colosenses 1:13: "El cual nos ha librado del dominio de las tinieblas y trasladado al reino de su Hijo amado". Tú le importas a Jesucristo; vuélvete a él y entra en la paz y en el gozo de tu Señor y su Santo Espíritu consolará tu alma. La vida está en él. Date la más valiosa de las oportunidades. El Rey te llama a libertad; después del sufrimiento vino la resurrección y la gloria; deja que Dios te levante y te honre.

Oremos: "Señor Jesús, perdóname, te pido que entres a mi corazón, sana todas mis heridas, quita todo dolor de mi corazón, lléname de tu amor, de tu paz, dame valor para seguir, lléname de tu amor y guíame en tu camino con tu Espíritu Santo." En el nombre de Jesús. ¡Amén!

Cuéntanos cómo está reflexión bendice tú vida.









domingo, 1 de abril de 2018

DESCUBRE POR QUÉ JESÚS RESUCITÓ POR TI Y POR MI

Lucas 24:5-7  Las mujeres quedaron asustadas y se inclinaron rostro en tierra. Entonces los hombres preguntaron: ¿Por qué buscan entre los muertos a alguien que está vivo? ¡Él no está aquí! ¡Ha resucitado! 

En este pasaje tan revelador y lleno de esperanza, en donde se nos relata la resurrección de Jesús, podemos leer cómo algunas mujeres fueron a visitarle y a llevar especies aromáticas a la tumba, sin imaginar la gran sorpresa que encontrarían: la piedra de la entrada estaba removida, un cuerpo que había desaparecido y dos ángeles que les recordaban a las mujeres lo que Jesús antes les había dicho. "Seré crucificado, pero resucitaré al tercer día".

Y es emocionante saber que Dios le dio este privilegio a las mujeres; en los 4 evangelios se da testimonio de que fueron las mujeres las que se encontraron con esta gran sorpresa y fueron ellas las que fueron a darle la buena y sorprendente noticia a los discípulos de Jesús.

1. Esta vivo: Los ángeles les hacen una pregunta contundente a las mujeres: "¿Por qué buscan entre los muertos a alguien que está vivo?" Y es que los vivos están con los vivos. Pero ciertamente hoy en día muchas personas buscan, adoran y cargan a Jesús en sus corazones y en sus vidas, ¡muerto!, y es un Jesús que no se comunica, no les ayuda, no guía, no restaura, no liberta, no les sana y no los salva, tampoco los cambia; está crucificado dentro de ellos, y no logran ver su vida con su vida.

2: No había pecado en él: Querida amiga; nuestro Jesús ¡Esta vivo!, ¡Jesús resucitó!, salió del mundo de los muertos, no había pecado en él y la muerte no lo pudo retener. La muerte es el pecado en nosotros, es por ellos que todos debemos venir a Jesús para que él justifique nuestros pecados delante del Padre. Fue por causa de nuestra maldad que Jesús se entregó por cada uno de nosotros, pagando la deuda que a cada uno nos tocaba pagar ante Dios. Ahora por los méritos de Cristo nuestros pecados fuerón perdonados.

3. Jesús sacrificio perfecto: Jesús fue el sacrificio perfecto para darle a la humanidad una oportunidad preciosa para ser salvos, él fué el único mediador perfecto para Dios y para los seres humanos, tan solo tenemos que ser conscientes de nuestros pecados y entregarle nuestra vida a Jesucristo el Hijo de Dios, para nosotros también vivir en él y con él, en su obra redentora perfecta. Jesucristo vive porque él un día resucitó, y esa es nuestra oportunidad y nuestra esperanza para un día resucitar para la eternidad.

Evidencias: "¡Él no está aquí! ¡Ha resucitado!" Jesucristo, luego de resucitar, se les apareció a los apóstoles y les habló del Reino de Dios, y fue visto por mucha gente y obró muchos milagros, hasta que descendió y fue recibido arriba en el cielo y está sentado a la derecha del Padre Celestial. Él ya no está en el sepulcro y tampoco está en la tierra; él dejó con nosotros al Consolador al Espíritu Santo para que nos diera convencimiento de pecado, nos guiara, limpiara, sellara y nos preparara como su iglesia para las bodas del Cordero. Hechos 1:3: A quienes también, después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles del reino de Dios.

Era un Propósito: "El Hijo del Hombre debía ser traicionado y entregado en manos de hombres pecadores, y ser crucificado," Nada de esto pasó por error, nadie podía impedirlo, porque esto era un plan de Dios desde la caída de Adán, el primer hombre. Por causa del pecado, Dios prometió un Salvador, un Mésias para la humanidad, así que Jesús nació para ser crucificado y para ser una puerta de salvación a los seres humanos. Es por eso que Jesús es llamado el segundo Adán. Y lo más impactante es que él dio su vida voluntariamente. Juan 18:10: Nadie puede quitarme la vida, sino que yo la entrego voluntariamente en sacrificio. Pues tengo la autoridad para entregarla cuando quiera y también para volver a tomarla. Esto ordenó mi Padre.

Todos somos pecadores y todos estamos destituidos de la gloria de Dios; no hay justo, ni aun uno; así que no hay excusa para creer que Jesús vino a salvar a unos cuantos; vino por todos, no hay mujer u hombre bueno que no lo necesite. El sacrificio de Jesús y su sangre derramada era necesaria, ahora  cada corazón debe aceptarlo para salvación de su alma y postrera vida eterna.

Oración de entrega para salvación: Señor Jesús, gracias por sacrificarte en mi lugar. Gracias por pagar mi deuda y darme una esperanza para vivir aquí y en la eternidad. Hoy decido recibir a Jesucristo como mi Salvador personal y mi Señor, me arrepiento de todos mis pecados y te pido perdón; entra a mi corazón y hazme una nueva criatura; le pido a tu Santo Espíritu que me guíe. En el nombre de Jesús. ¡Amén!

miércoles, 3 de enero de 2018

EN ESTE AÑO 2018 JEHOVÁ PELEARÁ POR TI

Éxodo 14:14 
"Jehová peleará por 
vosotros,
y vosotros estaréis          tranquilos"

Los comienzos, los procesos y los finales de cada etapa de cada tiempo que vivimos en nuestras vidas nunca son iguales y nos ponen a reflexionar, nos obligan a pensar en el comienzo, en la vivencia, en el fin... Nos obligan a hacernos preguntas. ¿Fue un éxito? ¿Fue un fracaso? ¿Valió el esfuerzo? ¡No debí hacerlo! ¡No hice nada! ¡A sido mi mejor decisión! o ¿La peor?
El 31 de Diciembre de cada año siempre nos damos un tiempo de reflexión, en donde miramos atrás y podemos reír, tener paz, lamentarnos o podemos llorar.
Dice la Escritura que; "Todo tiene su tiempo debajo del sol" Y hay tiempos de batallas, así que aunque no sean los tiempos mas agradables a todos nos toca vivirlos, pelearlos para luego dejarlos atrás... Vamos a reflexionar un poco sobre el tiempo de batallas personales...
Ecl. 3:8 "Tiempo de amar, y tiempo de aborrecer, tiempo de guerra y tiempo de paz."

Pero ¿A quién le gusta la guerra, el conflicto, la batalla, las discusiones, luchas, difamaciones, mentiras, divisiones, angustias, peleas...? 
Muchas veces vemos cuando comienza; pero no tenemos ni idea de cuando, ni cómo termina. Y cuando no conocemos a Cristo como nuestro Señor, cuando nuestro corazón no ha sido limpiado y transformado, cuando no conocemos el consejo de Dios por medio de las Escrituras, todo es un desastre. Hay un dicho popular que dice: "En la guerra y en el amor todo vale" Pero no es así con Cristo, las reglas que hay en el mundo no son las mismas que rigen nuestras vidas cuando ponemos toda nuestra confianza en el Señor.
Dios nos señala como todo origina en el pecado que habita en el ser humano y en un mundo espiritual caído y donde el Señor nos da advertencias para tomar en cuenta:
"Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad de las regiones celestes." Efesios 6:12

Es por ello que toda nuestra confianza debe estar puesta en nuestro Dios Todopoderoso, sea cual sea y con quien sea el conflicto, debe ser una confianza plena y ciega, en donde le creemos y estamos convencidos por medio de la fe en Cristo Jesús que él no nos dejará, no nos abandonará, no nos dejará avergonzados, si nosotras confiamos en el Hijo de Dios esa confianza Dios no la va a defraudar, Jesús pelea por ti y pelea por mí constantemente, y nos libra hasta de lo que no sabemos, él único y justo Dios que conoce tu causa, es tu abogado, tu intercesor ante el Padre y va a defenderte. Su justicia va a ser declarada ante ti y él va a traer la victoria a tus manos para que su nombre sea glorificado en tu vida y para que des testimonio en la tierra de los vivientes de que el Señor es fiel y cumple su palabra. Él pelea por ti y tú estarás tranquila, tranquilo, adorándole, amándole y sirviéndole, porque él se merece toda gloria, honra y todo honor.

Es doloroso pensar que muchas de estas grandes y dolorosas batallas la podemos vivir entre nuestras propias familias, matrimonios, amigos, íglesia, trabajo etc. Cuando el oponente es desconocido podemos ser mas fríos, pero cuando se trata de personas que conocemos y de nuestra confianza y en donde hay sentimientos y lazos de amor puede ser devastador, desgastante, podemos sentir el mismo infierno bajo nuestro techo; pero ten presente que Jesús dijo: "Yo estaré con ustedes todo los días hasta el fin del mundo" El enemigo puede usar a tu propia familia, a quien más amas, y puedes sentir que estas sola, que Dios te abandonó, pero no es así, confía, confía y ora sin cesar, echa sobre el Señor tu carga, él está peleando en medio de ti y conoce las intenciones y lo que hay detrás de cada corazón, así que él actuará justa y misericordiosamente con cada uno y al final él librará a toda la familia de toda tiniebla y hará que resplandezca en medio tuyo su luz.

Después de yo pasar una terrible y parecía que interminable tribulación, el Señor habló a mi vida y me dijo: "Era necesario que pasaras por esto; ya no eres la misma; maduraste, recibiste revelación y creciste espiritualmente" ... Así que me toca decirte que muchas veces es necesario que pases por situaciones en donde el Señor va a trabajar en tu vida y te va a llevar a madurar, va a quitar y va a poner, purificar, sanar, para luego sacarte fortalecida y lista para ayudar y bendecir a otros dando testimonio de la veracidad y ayuda y protección del Señor.
Ahora; ¿quién anda provocando divorcios, adulterios, fornicaciones, division, peleas, batallas, envidias, mentiras, chismes, asesinatos, suicidios, dolor, celos, angustias, desamor, frustración etc, etc.... ¿Dios? -¡Nooo!- 
Pues es satanás, nuestro adversario, enemigo de nuestras almas, rey de las tinieblas, e iniciador del pecado, imitador de Dios, padre de la mentira, homicida desde el principio, blasfemo, anticristo, quien por medio del pecado contamina y asecha nuestra mente, el corazón, la carne... Pero el Espíritu Santo y la Palabra de Dios esta en y con nosotros para que seamos más que vencedores en cada ataque del enemigo.

 Sepa usted mi querida amiga que cuando nosotros le entregamos nuestra vida a Cristo y lo declaramos nuestro Señor y Salvador, ya el enemigo no tiene derecho, ni poder sobre nuestras vidas, usted es una hija, un hijo legítimo de Dios y el Señor ya le gano la guerra a satanás en la Cruz del Calvario y lo venció. El Señor y sus ángeles pelean con las tinieblas por causa suya, este es un asunto espiritual más que natural; es por ello que tome la decisión en este año que comienza  dejar que Dios pelee por usted, entréguele cada una de sus batallas, de sus situaciones, de sus conflictos, de sus cargas, personas, incluso los conflictos que tiene consigo misma y deje que Jesús le haga la guerra a cada uno de sus enemigos, naturales o espirituales. Usted no necesita entender, solo obedecer y creer que nada hay imposible para Dios.
El Señor no pierde ninguna batalla y no hay oponente más fuerte que él, Jehová de los Ejércitos es su nombre, así que en sus manos toda lucha está ganada, él pelea y peleará por su causa y usted estará confiada y segura de que la victoria ya está en su mano. Proclame sus promesas con firmesa, aférrece a la palabra y ore con sus promesas de cuidado y protección.
Y sepa que la voluntad de Dios es buena, agradable y es perfecta; y muchas veces no es la misma suya, cometemos errores y pagaremos las consecuencias, no queramos poner a Dios a hacer magia para nosotras, no es así, solo podemos y confiamos en su misericordia y su piedad para con nosotros, confiamos en la redención de nuestro Señor Jesucristo para con nuestras vidas y nuestras familias y para con su precioso y amado pueblo.
Salmos 5:11 "Pero álegrense todos los que en ti confían; Den voces de júbilo para siempre, porque tú los defiendes; En ti se regocijen los que aman tu nombre".

Deseo que nuestros corazones sean transformados y que dejemos de ser solo yo, falsos dioses, en donde el mundo gira solo para mí, para que seamos nosotros, matrimonios y una familia unida, un solo pueblo, un solo Espíritu  y una única familia de hermanos unidas en el amor de Cristo Jesús.
Asumamos nuestras responsabilidades, ya basta de que confiemos en la mano  de hombres y que sean nuestros "dioses" Mujeres, sus maridos no son dios, ni sus hijos, ni sus casas; hombres, sus mujeres no son dios, ni sus carros, ni su dinero, ni el trabajo....
Que Jesucristo nos ayude y nos liberte para que le adoremos como nuestro único y verdadero Dios y nuestro Salvador personal y que nada ni nadie ocupe su lugar sino que él sea el único que este sentado en el trono de nuestro corazón y tengamos la plenitud en Cristo Jesús que todos necesitamos...
Todo pasará incluso este año que apenas comienza, pero sus promesas y su palabra no pasaran, así que créele a Dios. Jesús peleará por ti todo el tiempo y tu amiga, amigo descansa en él; ten la paz que sobrepasa todo entendimiento y recuerda que  Cristo es la mayor y mejor decisión de tu vida, cada año estarás agradecida con el Señor por poner su mirada en ti y por darte la oportunidad de seguirle y conocerle.

Jesús te ama con amor eterno, por eso te guarda y te protege, con él sabes cómo empieza el año, sigues el camino confiado en él y sabes dónde termina porque tu vida está puesta en él...

Feliz año 2018 
Deseo que en este año veas tus más grandes victorias 
y que la gloria de Dios brille en tu vida y en tu familia.

Y dí hoy conmigo: Jesús entra a mi corazón, perdóname y sé mi Señor y Salvador, te entrego mis luchas, tú pelearas por mí.
¡Amén!