Mostrando entradas con la etiqueta redención. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta redención. Mostrar todas las entradas

miércoles, 24 de junio de 2026

LIBRES EN CRISTO JESÚS / Video youtube


Gracias por ser parte de esta comunidad: Mujer eres libre y exitosa, espero que disfrutes está enseñanza sobre como ser libres de la cautividad en Cristo Jesús. 

Te invito a que te Suscribas, compartas y comentes como ha sido tu proceso para ser libre para Cristo y mantente atenta para que participes en las reuniones en vivo que estaré impartiendo próximamente.

Bendiciones.

martes, 15 de enero de 2019

DIOS TIENE UN PLAN PARA TU VIDA


Jeremías 29:11 "Pues yo sé los planes que tengo para ustedes —dice el Señor—. Son planes para lo bueno y no para lo malo, para darles un futuro y una esperanza."

Hacer un plan para alcanzar un objetivo, un proyecto, es una parte fundamental del ser humano y de la sociedad. Crear un procedimiento para obtener una meta es sano y es bueno y nos puede garantizar el éxito, un mejor futuro, una esperanza que nos va a dar fuerzas para no desmayar, sino para perseverar hasta alcanzar nuestro objetivo.

Ahora hay muchos tipos de planes: Planes de vida, de estudio, económicos, de inversiones, de trabajo, planes para una familia, de pensión, planes vocacionales, planes para el fin de semana, etc. Los planes pueden ser a corto, mediano y a largo plazo y cada uno de ellos nos requiere una acción, una demanda que nos puede garantizar que este plan sea real y un total éxito.  Pero he aquí la advertencia: existen también quienes crean planes malos, con intenciones egoístas, destructivos, planes ocultos y perversos que hacen el mal en el ser humano, en la familia, en la sociedad, en los organismos y en el mundo.

Pero qué bueno que Dios siempre nos trae buenas noticias; él desea lo mejor para su creación, es por ello que desde el "Antes" creó un plan de salvación para que cada uno de nosotros pudiera alcanzar ese plan que él nos diseñó y la mejor noticia es que es "Bueno" y nos va a garantizar el éxito, nos va a dar una esperanza segura en sus manos, sabiendo que aquel que diseñó el plan es el creador perfecto del mundo y de la humanidad y que nada, ningún detalle se le escapa de sus manos. Nosotros debemos ser sabios y apegarnos a los planes de Dios para poder tener una vida plena y completa que, aun en las pruebas, nos dé una dirección segura y correcta, porque eso es lo que nos conviene.

El ser humano pecó desde un principio, pero Dios en su sabiduría eterna nos muestra en la historia de la creación escrita en la Biblia el plan perfecto para rescatar al hombre de su pecado y sacarlo de las tinieblas a su luz admirable. Sin duda es el plan de mayor peso, en beneficio de la humanidad, y fue un plan a largo plazo que se cumplió con la venida al mundo de Jesús el Hijo de Dios, para vivir y ser crucificado en una cruz, y luego resucitar al tercer día y con esto darnos redención, perdón de pecados, libertad, sanidad y bendición. A través de Jesús podemos tener una relación directa con el Padre Celestial unidos al Espíritu Santo, obsequiándonos por amor y gracia una salvación y una vida abundante y después vida eterna a su lado. —¡Gloria a Dios!—

Sin duda, es el mejor y más generoso regalo y plan de todos los tiempos, obsequiado para todo aquel que cree, un plan que nos da paz y nos garantiza una espera en él y para él y nos lleva al éxito total en todas las áreas de nuestra vida terrenal, espiritual y eterna.

Lucas 2:11: "Que nos ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor".

Nuestros planes de seguro son buenos y nos garantizan un mejor futuro, pero los planes de Dios van más allá de nuestro entendimiento natural. "Así son mis caminos, mas altos que sus caminos..." y nos garantizan nuestro verdadero propósito y el hacer su voluntad con un éxito rotundo ante su preciosa presencia. Su plan está extendido para todo aquel que cree en su Hijo Jesús. Todo ser humano debe inscribirse para obtener la salvación de su alma por el perdón de pecados.

Pero Dios nos da una clara y real advertencia: Satanás anda como león rugiente buscando a quien devorar, y vino para robar, matar y destruir la creación de Dios.  Él también tiene grandes planes malvados, de fracaso y de muerte para el ser humano y el mundo.  Juan 10:10: "El propósito del ladrón es robar y matar y destruir; mi propósito es darles una vida plena y abundante".

Que este nuevo año tu mejor y más grande plan sea seguir a Jesús para la salvación de tu alma. Romanos 8:14: "Pues todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios".

Oración: Padre Celestial, gracias por amarme y dejar un plan perfecto para salvarme; hoy te pido que me perdones de todos mis pecados y faltas, invito a tu Hijo Jesucristo a entrar en mi corazón para que sea mi salvador y el Señor de mi vida. Guíame con tu Santo Espíritu e inscribe mi nombre en el Libro de la vida. Haz que tu plan y perfecta voluntad se cumpla en mi vida. En el nombre de Cristo Jesús. Amén.


jueves, 3 de mayo de 2018

JESÚS VARÓN DE DOLORES EXPERIMENTADO EN QUEBRANTO

Isaías 53:3 Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. (RVR1960)

"Varón de dolores"

En el libro del profeta Isaías, podemos leer una poderosa revelación del Espíritu Santo al profeta, donde describe parte del sufrimiento que el Hijo de Dios tendría que pasar antes y en la cruz, para poder libertar a la humanidad del pecado. Cuando tú pienses que nadie sabe lo que has sufrido o lo que ahora estás pasando, de cómo el dolor te agobia y te consume y te roba las ganas de vivir, recuerda que ya Jesucristo pasó el máximo dolor; por eso es llamado "varón de dolores".

Todo lo que puede pasar un ser humano interna y externamente, ya Cristo lo pasó, y hasta más. Debemos vivir confiadas en él; entre sus brazos él nos da fuerzas y la paz para vivir y consuela nuestra alma y aboga e intercede a nuestro favor delante del Padre para que podamos ser libres de toda opresión. No importa de dónde venga el dolor, ni cómo se llame; Jesús sana todos nuestros dolores; con él tendremos una solución justa a nuestro caso.

"Despreciado"

 ¿Has sido despreciado alguna vez en tu vida? Ser despreciado por otros puede ser tan humillante y destructor como la peor de las ofensas. El desprecio es: Falta de aprecio, de cariño, de valor, de consideración. La persona que te desprecia te muestra que tú no le importas, y todos alguna vez hemos pasado por eso.

"Desechado entre los hombres" 

Nosotros votamos lo que no nos sirve y a eso lo llamamos desecho. Ser desechado es sentirse menos que un simple papelito: no sirves para nada, eres basura. Muchos, al ser desechados de un lugar o por personas que aman, pueden sentirse como una cucaracha, con ganas de desaparecer o de que se los trague la tierra, con deseos de venganza.  Ser desechado puede ser un golpe tan grande al corazón que nos puede llevar a un despeñadero que nos invite a vivir el máximo desastre en nuestras vidas, y a ser sepultados para siempre, emocional, física y espiritualmente. O al contrario, nos levanta en orgullo y nos lleva a maltratar a quienes nos rodean.

"Experimentado en quebranto" 

¿Qué es lo que quebranta tu vida? ¿Qué quebranta tu corazón? Jesús experimentado en quebrantos; experimentado es como el conocimiento total y profundo de situaciones que nos abaten; él pasó todo tipo de decaimiento físico, moral y espiritual. Estar abatido, desinflado, en desaliento, sin fuerzas, a punto de renunciar, triste, a punto de desmayar, en el filo de un abismo, sin fuerzas para levantarse y pelear por tu vida.

"Como que escondimos de él el rostro"

Cuando Jesucristo fue perseguido y luego crucificado, todos huyeron de él. Tantos discípulos, amigos, seguidores; escondieron de él su rostro. "Si te hemos visto, no nos acordamos". Solo Juan continuó con él. Su situación era grave y nadie estaba dispuesto a enfrentar con él el asecho de las autoridades. La persecución del pueblo, de los religiosos, la muerte que ya lo acechaba.

Y pues muchas de nosotras tratamos de escondernos de Jesús, quitamos nuestro rostro, nuestra frente de él y le damos la espalda, porque, aunque él murió por nosotras, no estamos dispuestas a pagar el precio por seguirle. ¿Estás tú escondiéndote del llamado de Jesús? ¿Quieres solo ser una amiguita lejana? Su amor inagotable te está llamando para llevarte a la victoria de la vida eterna y a un propósito de vida. No trates de esconderte de él; sino que, ven a sus brazos.

"Fue menospreciado"

La palabra menospreciado es clara: "menos precio", no se le dio su verdadero y alto valor, sino que se le menospreció y no se le reconoció su estatus, su virtud, sus palabras, sus enseñanzas que eran claras, su descendencia, su linaje, su ministerio, milagros, prodigios; su labor en el cambio de los corazones de los hombres que era poderoso, fue menospreciada.

Fue tomado como una poca cosa, sin importancia; sacarlo del medio era lo mejor. Todos creyeron que su muerte era la solución y que nadie lo notaría, pero, aun en la mala acción de los hombres, los planes de Dios se tenían que cumplir. Era necesario su menosprecio, para que este fuera llevado a la cruz y su misión y la liberación para la humanidad fuesen cumplidas: "Consumado es" Hoy el mundo sabe y reconoce su alto y digno valor. Un Salvador, Rey y Señor, el Hijo de Dios, que ha cambiado millones de corazones en todo el mundo.

"Y no lo estimamos"

La estima a otros está ligada al mismo valor que nuestro corazón tiene por una persona. Jesús no fue estimado, es decir, no fue querido, no hubo ningún afecto por su vida; podríamos decir que no fue amado por su labor, ni por su persona. Saber que las personas que te rodean no te aman, ni te aprecian, es la peor sensación de rechazo que pueda existir, porque fuimos hechos los unos para con los otros para compenetrarnos y amarnos en amistad, intimidad, familiaridad, en dependencia del amor de nuestro Dios y de su Hijo Jesucristo.

Y fue precisamente el amor paternal lo que lo llevó a entregar a su propio Hijo para rescatar a la humanidad y redimirla de la maldición del pecado. El Hijo, por amor, no se resistió, sino que vino a pagar el más alto y doloroso de los precios, su propia vida, por la humanidad y por la misma creación para reconciliarnos con nuestro Padre Celestial.

Querida amiga: ¿Qué es lo que has vivido o estás viviendo que creas que Jesucristo no pueda entenderte ni ayudarte?

Tienes que saber que no hay nada imposible para Dios; ya él lo pasó todo y lo pagó todo en la cruz del Calvario, por ti y por mí. Por eso, cuando vienes a Jesús y lo dejas entrar en tu vida como Señor y Salvador, eres beneficiada, y él se encarga de tus luchas, dolores, aflicciones, enfermedades, conflictos personales, necesidades del alma, del espíritu o del cuerpo; solo debes entregárselas.

No lo menosprecies, no lo rechaces, no lo deseches, ni lo desprecies, no escondas más de él tu rostro; ámalo como solo él se merece, y dale un lugar especial en tu vida para que él haga una obra redentora en ti y saque todos tus dolores y te haga completamente libre. Empieza a vivir una vida digna y con valor, porque quizás ni tú te amas, quizás sientas que para los hombres no vales nada, pero para Cristo valiste su vida, la vida de un Rey que a fin de cuentas es Dios.

Si nadie te ha amado, ven a Jesucristo y ríndete ante él y deja que él pelee tus batallas y purifique tu corazón y sane tus heridas; entrégate y serás más que vencedora, por medio de aquel que te llamó de las tinieblas a su luz admirable.

Jesucristo venció al maligno y en él, solo en él, estás segura. No te estanques en el dolor, avanza tomada de la mano de Dios. Colosenses 1:13: "El cual nos ha librado del dominio de las tinieblas y trasladado al reino de su Hijo amado". Tú le importas a Jesucristo; vuélvete a él y entra en la paz y en el gozo de tu Señor y su Santo Espíritu consolará tu alma. La vida está en él. Date la más valiosa de las oportunidades. El Rey te llama a libertad; después del sufrimiento vino la resurrección y la gloria; deja que Dios te levante y te honre.

Oremos: "Señor Jesús, perdóname, te pido que entres a mi corazón, sana todas mis heridas, quita todo dolor de mi corazón, lléname de tu amor, de tu paz, dame valor para seguir, lléname de tu amor y guíame en tu camino con tu Espíritu Santo." En el nombre de Jesús. ¡Amén!

Cuéntanos cómo está reflexión bendice tú vida.









miércoles, 25 de mayo de 2016

TODA TRIBULACIÓN PRODUCE UN PESO DE GLORIA / Oración


2 Corintios 4:16-17 "Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día. Porque esta leve tribulación 
momentánea produce en nosotros un cada vez más eterno peso de gloria"

El libro de 2 Corintios fue escrito por el apóstol Pablo para la iglesia de Corinto. Pablo fue un perseguidor de la iglesia de Cristo, quien luego tiene un poderoso y sobrenatural encuentro con Jesús y desde ese momento su vida es transformada, para luego convertirse en uno de los servidores de Cristo más destacados y sobresalientes de las escrituras en el Nuevo Testamento, por su profunda y apasionada relación con Cristo y su iglesia.

No obstante, a Pablo le tocó pasar muchísimas aflicciones por amor a Cristo, quien nos dejó grandes enseñanzas en cada palabra para no desistir, sino a confiar, a creer, alimentar nuestra fe, a levantarnos sin desmayar. Aprendiendo a gozarnos en medio de los problemas y situaciones externas y a renovarnos cada día en lo interior de nosotros con la poderosa y viva palabra de Dios.

Todos los hombres y mujeres a quienes Dios usó pasaron por grandes y terribles aflicciones, pero de todas ellas los libró Dios, y todo fue usado para crecimiento, propósito, para manifestar su poder y sabiduría ante los hombres y para gloria suya.

Cristo es nuestra luz y nos da de su luz para que las tinieblas no prevalezcan en medio de nosotros, sino que nuestro conocimiento sea iluminado y lleno de la palabra de Dios, renovando nuestro entendimiento y nuestro espíritu para el completo conocimiento de la fe en nuestro amado Jesús, quien nos advierte que en el mundo tendremos aflicciones, pero confiemos con todo nuestro corazón en él, porque ya él venció al mundo.

En las aflicciones y en el sufrimiento de Pablo ejerciendo su ministerio y por su fidelidad, lealtad y amor al Señor, llevado hasta la muerte. Sin embargo, sus palabras para nosotros son de amor, gozo, alabanza, esperanza y fe en nuestro amado y Señor Jesucristo, sabiendo que el que resucitó al Señor Jesús a nosotros también nos ayudará y resucitará con Jesús para gloria y honra suya. Su Santo Espíritu es nuestro Consolador, ayudador, compañero y guía; el que nos fortalece en medio de las aflicciones, para llevarnos de gloria en gloria y de victoria en victoria.

¿Estás pasando por una aflicción? A todos nos toca. Son parte de la vida; aún más en Cristo son necesarias para nuestro crecimiento y renovación espiritual. Corrección, disciplina, para que aprendamos a poner nuestra confianza en Cristo. Negándonos y muriendo a nuestros propios y egoístas deseos, para poder llegar a cumplir la misión para la cual fuimos creados. No viendo lo visible, sino al invisible, por medio de la fe, porque todo pasará, y todo es temporal, pero sus palabras no pasarán y sus promesas son eternas.

Oremos:

Padre Celestial, te doy las gracias por tu amor, por tu misericordia. Gracias por todo lo que me das, gracias por tu protección y sustento. Gracias aún por todo lo que estoy pasando, porque sé que tú estás conmigo y que no me dejarás, ni me desampararás, sino que me fortalecerás para no desmayar.

Señor Jesús, siento que me estoy desgastando, que no puedo más con esta aflicción, pero tu palabra dice que viva por medio de la fe en Jesús y en tu viva y poderosa palabra. Día a día mi espíritu será renovado por tu Santo Espíritu, porque todo esto es tan solo una muy leve tribulación, y que es una situación momentánea que tendrá un fin. Todo será para gloria tuya y descanso mío. Permite que essta aflicción produzca en mí un excelente y eterno peso de tu poderosa gloria. 

Veré un milagro a mi favor, a favor de mis hijos, de mi esposo, de mi familia, de mis amigos, de mi trabajo. De mis estudios, a favor de mi provisión, de mi salud, de mi nación y a favor de mi relación espiritual contigo.

Tú me defiendes del enemigo y de mis angustiadores y de todo aquel que venga en contra de mi vida; tú eres Señor de lo visible y de lo invisible. Destruye los planes del enemigo en mi contra. Tú levantas mi corazón, me defiendes del lazo del cazador, del yugo del enemigo y me das libertad, porque ya venciste al adversario de mi alma, solo tú, Señor me haces verdaderamente libre. Esto te lo pido en el poderoso nombre de Cristo Jesús. ¡Amén!

 "Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos"
Éxodo 14:14