Los comienzos, los procesos y los finales de cada etapa de cada tiempo que vivimos en nuestras vidas nunca son iguales y nos ponen a reflexionar, nos obligan a pensar en el comienzo, en la vivencia, en el fin... Nos obligan a hacernos preguntas. ¿Fue un éxito? ¿Fue un fracaso? ¿Valió el esfuerzo? ¡No debí hacerlo! ¡No hice nada! ¡A sido mi mejor decisión! o ¿La peor?
El 31 de Diciembre de cada año siempre nos damos un tiempo de reflexión, en donde miramos atrás y podemos reír, tener paz, lamentarnos o podemos llorar.
Dice la Escritura que; "Todo tiene su tiempo debajo del sol" Y hay tiempos de batallas, así que aunque no sean los tiempos mas agradables a todos nos toca vivirlos, pelearlos para luego dejarlos atrás... Vamos a reflexionar un poco sobre el tiempo de batallas personales...
Sepa usted mi querida amiga que cuando nosotros le entregamos nuestra vida a Cristo y lo declaramos nuestro Señor y Salvador, ya el enemigo no tiene derecho, ni poder sobre nuestras vidas, usted es una hija, un hijo legítimo de Dios y el Señor ya le gano la guerra a satanás en la Cruz del Calvario y lo venció. El Señor y sus ángeles pelean con las tinieblas por causa suya, este es un asunto espiritual más que natural; es por ello que tome la decisión en este año que comienza dejar que Dios pelee por usted, entréguele cada una de sus batallas, de sus situaciones, de sus conflictos, de sus cargas, personas, incluso los conflictos que tiene consigo misma y deje que Jesús le haga la guerra a cada uno de sus enemigos, naturales o espirituales. Usted no necesita entender, solo obedecer y creer que nada hay imposible para Dios.
El Señor no pierde ninguna batalla y no hay oponente más fuerte que él, Jehová de los Ejércitos es su nombre, así que en sus manos toda lucha está ganada, él pelea y peleará por su causa y usted estará confiada y segura de que la victoria ya está en su mano. Proclame sus promesas con firmesa, aférrece a la palabra y ore con sus promesas de cuidado y protección.
Y sepa que la voluntad de Dios es buena, agradable y es perfecta; y muchas veces no es la misma suya, cometemos errores y pagaremos las consecuencias, no queramos poner a Dios a hacer magia para nosotras, no es así, solo podemos y confiamos en su misericordia y su piedad para con nosotros, confiamos en la redención de nuestro Señor Jesucristo para con nuestras vidas y nuestras familias y para con su precioso y amado pueblo.
Deseo que nuestros corazones sean transformados y que dejemos de ser solo yo, falsos dioses, en donde el mundo gira solo para mí, para que seamos nosotros, matrimonios y una familia unida, un solo pueblo, un solo Espíritu y una única familia de hermanos unidas en el amor de Cristo Jesús.
Asumamos nuestras responsabilidades, ya basta de que confiemos en la mano de hombres y que sean nuestros "dioses" Mujeres, sus maridos no son dios, ni sus hijos, ni sus casas; hombres, sus mujeres no son dios, ni sus carros, ni su dinero, ni el trabajo....
Que Jesucristo nos ayude y nos liberte para que le adoremos como nuestro único y verdadero Dios y nuestro Salvador personal y que nada ni nadie ocupe su lugar sino que él sea el único que este sentado en el trono de nuestro corazón y tengamos la plenitud en Cristo Jesús que todos necesitamos...
Todo pasará incluso este año que apenas comienza, pero sus promesas y su palabra no pasaran, así que créele a Dios. Jesús peleará por ti todo el tiempo y tu amiga, amigo descansa en él; ten la paz que sobrepasa todo entendimiento y recuerda que Cristo es la mayor y mejor decisión de tu vida, cada año estarás agradecida con el Señor por poner su mirada en ti y por darte la oportunidad de seguirle y conocerle.
Jesús te ama con amor eterno, por eso te guarda y te protege, con él sabes cómo empieza el año, sigues el camino confiado en él y sabes dónde termina porque tu vida está puesta en él...











