miércoles, 3 de enero de 2018

EN ESTE AÑO 2018 JEHOVÁ PELEARÁ POR TI

Éxodo 14:14 
"Jehová peleará por 
vosotros,
y vosotros estaréis          tranquilos"

Los comienzos, los procesos y los finales de cada etapa de cada tiempo que vivimos en nuestras vidas nunca son iguales y nos ponen a reflexionar, nos obligan a pensar en el comienzo, en la vivencia, en el fin... Nos obligan a hacernos preguntas. ¿Fue un éxito? ¿Fue un fracaso? ¿Valió el esfuerzo? ¡No debí hacerlo! ¡No hice nada! ¡A sido mi mejor decisión! o ¿La peor?
El 31 de Diciembre de cada año siempre nos damos un tiempo de reflexión, en donde miramos atrás y podemos reír, tener paz, lamentarnos o podemos llorar.
Dice la Escritura que; "Todo tiene su tiempo debajo del sol" Y hay tiempos de batallas, así que aunque no sean los tiempos mas agradables a todos nos toca vivirlos, pelearlos para luego dejarlos atrás... Vamos a reflexionar un poco sobre el tiempo de batallas personales...
Ecl. 3:8 "Tiempo de amar, y tiempo de aborrecer, tiempo de guerra y tiempo de paz."

Pero ¿A quién le gusta la guerra, el conflicto, la batalla, las discusiones, luchas, difamaciones, mentiras, divisiones, angustias, peleas...? 
Muchas veces vemos cuando comienza; pero no tenemos ni idea de cuando, ni cómo termina. Y cuando no conocemos a Cristo como nuestro Señor, cuando nuestro corazón no ha sido limpiado y transformado, cuando no conocemos el consejo de Dios por medio de las Escrituras, todo es un desastre. Hay un dicho popular que dice: "En la guerra y en el amor todo vale" Pero no es así con Cristo, las reglas que hay en el mundo no son las mismas que rigen nuestras vidas cuando ponemos toda nuestra confianza en el Señor.
Dios nos señala como todo origina en el pecado que habita en el ser humano y en un mundo espiritual caído y donde el Señor nos da advertencias para tomar en cuenta:
"Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad de las regiones celestes." Efesios 6:12

Es por ello que toda nuestra confianza debe estar puesta en nuestro Dios Todopoderoso, sea cual sea y con quien sea el conflicto, debe ser una confianza plena y ciega, en donde le creemos y estamos convencidos por medio de la fe en Cristo Jesús que él no nos dejará, no nos abandonará, no nos dejará avergonzados, si nosotras confiamos en el Hijo de Dios esa confianza Dios no la va a defraudar, Jesús pelea por ti y pelea por mí constantemente, y nos libra hasta de lo que no sabemos, él único y justo Dios que conoce tu causa, es tu abogado, tu intercesor ante el Padre y va a defenderte. Su justicia va a ser declarada ante ti y él va a traer la victoria a tus manos para que su nombre sea glorificado en tu vida y para que des testimonio en la tierra de los vivientes de que el Señor es fiel y cumple su palabra. Él pelea por ti y tú estarás tranquila, tranquilo, adorándole, amándole y sirviéndole, porque él se merece toda gloria, honra y todo honor.

Es doloroso pensar que muchas de estas grandes y dolorosas batallas la podemos vivir entre nuestras propias familias, matrimonios, amigos, íglesia, trabajo etc. Cuando el oponente es desconocido podemos ser mas fríos, pero cuando se trata de personas que conocemos y de nuestra confianza y en donde hay sentimientos y lazos de amor puede ser devastador, desgastante, podemos sentir el mismo infierno bajo nuestro techo; pero ten presente que Jesús dijo: "Yo estaré con ustedes todo los días hasta el fin del mundo" El enemigo puede usar a tu propia familia, a quien más amas, y puedes sentir que estas sola, que Dios te abandonó, pero no es así, confía, confía y ora sin cesar, echa sobre el Señor tu carga, él está peleando en medio de ti y conoce las intenciones y lo que hay detrás de cada corazón, así que él actuará justa y misericordiosamente con cada uno y al final él librará a toda la familia de toda tiniebla y hará que resplandezca en medio tuyo su luz.

Después de yo pasar una terrible y parecía que interminable tribulación, el Señor habló a mi vida y me dijo: "Era necesario que pasaras por esto; ya no eres la misma; maduraste, recibiste revelación y creciste espiritualmente" ... Así que me toca decirte que muchas veces es necesario que pases por situaciones en donde el Señor va a trabajar en tu vida y te va a llevar a madurar, va a quitar y va a poner, purificar, sanar, para luego sacarte fortalecida y lista para ayudar y bendecir a otros dando testimonio de la veracidad y ayuda y protección del Señor.
Ahora; ¿quién anda provocando divorcios, adulterios, fornicaciones, division, peleas, batallas, envidias, mentiras, chismes, asesinatos, suicidios, dolor, celos, angustias, desamor, frustración etc, etc.... ¿Dios? -¡Nooo!- 
Pues es satanás, nuestro adversario, enemigo de nuestras almas, rey de las tinieblas, e iniciador del pecado, imitador de Dios, padre de la mentira, homicida desde el principio, blasfemo, anticristo, quien por medio del pecado contamina y asecha nuestra mente, el corazón, la carne... Pero el Espíritu Santo y la Palabra de Dios esta en y con nosotros para que seamos más que vencedores en cada ataque del enemigo.

 Sepa usted mi querida amiga que cuando nosotros le entregamos nuestra vida a Cristo y lo declaramos nuestro Señor y Salvador, ya el enemigo no tiene derecho, ni poder sobre nuestras vidas, usted es una hija, un hijo legítimo de Dios y el Señor ya le gano la guerra a satanás en la Cruz del Calvario y lo venció. El Señor y sus ángeles pelean con las tinieblas por causa suya, este es un asunto espiritual más que natural; es por ello que tome la decisión en este año que comienza  dejar que Dios pelee por usted, entréguele cada una de sus batallas, de sus situaciones, de sus conflictos, de sus cargas, personas, incluso los conflictos que tiene consigo misma y deje que Jesús le haga la guerra a cada uno de sus enemigos, naturales o espirituales. Usted no necesita entender, solo obedecer y creer que nada hay imposible para Dios.
El Señor no pierde ninguna batalla y no hay oponente más fuerte que él, Jehová de los Ejércitos es su nombre, así que en sus manos toda lucha está ganada, él pelea y peleará por su causa y usted estará confiada y segura de que la victoria ya está en su mano. Proclame sus promesas con firmesa, aférrece a la palabra y ore con sus promesas de cuidado y protección.
Y sepa que la voluntad de Dios es buena, agradable y es perfecta; y muchas veces no es la misma suya, cometemos errores y pagaremos las consecuencias, no queramos poner a Dios a hacer magia para nosotras, no es así, solo podemos y confiamos en su misericordia y su piedad para con nosotros, confiamos en la redención de nuestro Señor Jesucristo para con nuestras vidas y nuestras familias y para con su precioso y amado pueblo.
Salmos 5:11 "Pero álegrense todos los que en ti confían; Den voces de júbilo para siempre, porque tú los defiendes; En ti se regocijen los que aman tu nombre".

Deseo que nuestros corazones sean transformados y que dejemos de ser solo yo, falsos dioses, en donde el mundo gira solo para mí, para que seamos nosotros, matrimonios y una familia unida, un solo pueblo, un solo Espíritu  y una única familia de hermanos unidas en el amor de Cristo Jesús.
Asumamos nuestras responsabilidades, ya basta de que confiemos en la mano  de hombres y que sean nuestros "dioses" Mujeres, sus maridos no son dios, ni sus hijos, ni sus casas; hombres, sus mujeres no son dios, ni sus carros, ni su dinero, ni el trabajo....
Que Jesucristo nos ayude y nos liberte para que le adoremos como nuestro único y verdadero Dios y nuestro Salvador personal y que nada ni nadie ocupe su lugar sino que él sea el único que este sentado en el trono de nuestro corazón y tengamos la plenitud en Cristo Jesús que todos necesitamos...
Todo pasará incluso este año que apenas comienza, pero sus promesas y su palabra no pasaran, así que créele a Dios. Jesús peleará por ti todo el tiempo y tu amiga, amigo descansa en él; ten la paz que sobrepasa todo entendimiento y recuerda que  Cristo es la mayor y mejor decisión de tu vida, cada año estarás agradecida con el Señor por poner su mirada en ti y por darte la oportunidad de seguirle y conocerle.

Jesús te ama con amor eterno, por eso te guarda y te protege, con él sabes cómo empieza el año, sigues el camino confiado en él y sabes dónde termina porque tu vida está puesta en él...

Feliz año 2018 
Deseo que en este año veas tus más grandes victorias 
y que la gloria de Dios brille en tu vida y en tu familia.

Y dí hoy conmigo: Jesús entra a mi corazón, perdóname y sé mi Señor y Salvador, te entrego mis luchas, tú pelearas por mí.
¡Amén!


miércoles, 13 de septiembre de 2017

COMO APRENDER A TENER CONOCIMIENTO DE LA PALABRA DE DIOS


Mateo 24:35 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.

Tener información o el conocimiento profundo de algo o de alguien es un tesoro que puede ser muy valioso y que, según sea el caso o la intención, puede proporcionarnos ayuda, cambios, valorización, interés, ganancias, poder, crecimiento, sabiduría, inteligencia, oportunidades y más, sobre todo cuando se trata de la Palabra de Dios.

Hay que investigar, estudiar, profundizar, dedicar tiempo y en muchas ocasiones dinero para aprender y especializarse en un tema o en una carrera. Hay muchos tipos de conocimientos, como el científico, el humano, empírico, artístico cultural, político, económico, administrativo, geográfico, espiritual y el estudio de las sagradas escrituras, etc. Como también es importante señalar que alguien que "conoce de un tema..." ya no es ignorante sobre dicho tema. Sabiendo que todos, en algunos temas o en varias áreas, somos ignorantes. Oseas 4:6: Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento.

Mientras el hombre usa la razón humana para conocer de un asunto, con Dios usamos principalmente la fe y el espíritu. Creemos en sus palabras por medio de una vivificación espiritual en donde es posible que naturalmente no sea posible, o no se pueda entender, o no tenga lógica humana o sentido, pero que en el espíritu y en la mente de Dios es real, verídico, posible, verdadero, fiel. "Porque nada hay imposible para Dios"
Un grave problema surge cuando a lo espiritual le buscamos la lógica. La gente de hoy quiere estudiar la mente de Dios; pero eso es imposible. No se entiende a Dios con la mente y la razón. Romanos 11:34: Porque, ¿quién entendió la mente del Señor? ¿O quién fue su consejero?

1. Dios es un Espíritu: Esa es su naturaleza; el mundo que rige es espiritual, incluso usted y yo somos espirituales. Pues Dios está hablando con su espíritu, no con su mente; si usted alinea su espíritu con el Espíritu de Dios y no cuestiona a Dios, lo va a entender y, si no lo entiende, quédese tranquila porque usted lo que tiene que hacer es creerle y tener fe en que él dijo. Él es el supremo creador y hacedor suyo, el que todo lo sabe, todo lo puede y todo lo ve. Para eso debemos tener humildad de corazón. Juan 4:24 "Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que le adoren".

2. Todo está escrito: En su palabra está lo que debemos conocer; no podemos ser ignorantes de lo que Dios ha dicho, mucho menos en este tiempo en donde se están acelerando las cosas: guerras, rumores, mentiras, terremotos, muertes, ciencia, engaño, el mal en la humanidad se acelera, filosofías, falta de amor. Para preservación de vida, es tiempo de abrir nuestro corazón a Dios para salvación por medio de su Hijo Jesucristo. Lucas 24:44: “…era necesario que se cumpliera todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos”.

Hay tesoros terrenales y eternos que su vida está necesitando con urgencia y que el Señor los plasma en su palabra para nuestro beneficio. Su palabra tiene poder sobre todas las cosas, lo natural, humano, material y sobre todo lo espiritual.

3. En Dios y por Jesús hay vida eterna: La vida terrenal tiene un límite de tiempo, pero la vida en el espíritu es eterna, porque el espíritu no muere, sino que busca morada, y según las Sagradas Escrituras, hay solo dos moradas o lugares, cielo e infierno; no se queda el alma flotando en el aire. La Biblia nos habla de un regalo tan valioso como lo es la salvación de su alma,  tener un lugar en el cielo, estar entre ángeles, adorar al Hijo y amarlo porque usted ha sido justificada y limpiada por él. Él le pondrá vestiduras blancas y nuevas, un corazón nuevo, y su pasado doloroso no va a estar más en su memoria. Romanos 6:23: Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, Señor nuestro.

4. La verdad os hará libres: En este mundo muchos caminan, pero realmente están muertos; muchos parecen libres, pero la verdad es que están cautivos por el enemigo; muchos se ven felices, pero en su corazón están presos y destruidos. Muchos se creen ricos, pero son pobres; muchos aparentan amar, pero su corazón está lleno de odio y no se aman ni a sí mismos. Muchos aparentan unidad, pero están divididos. Otros dicen ser transparentes e íntegros, pero tienen máscaras, una doble vida y corrupción. Muchos se creen fieles, pero son infieles. Muchos otros se ven sanos, pero su alma, su mente y su espíritu están enfermos. Otros dicen ser valientes, pero tienen miedo a vivir. Entonces creemos que muchos están vivos, pero realmente están muertos.

Y la peor mentira es cuando muchos se creen buenos y que cuando mueran van a ir al cielo, pero están engañados, y sin Cristo su alma se perderá. Y entre tantas cosas, otros dicen tener una relación con Dios a su manera, pero desconocen que sin Jesús y sin el Espíritu Santo eso es imposible. Creo que es hora de despertar y alinearnos con la verdad de Dios, que nos hace libres y nos permite vivir en la verdad de Dios y en libertad. Juan 8:32: Si vosotros permanecéis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres.

Que Dios nos ayude y nos dé amor y deseos de conocerle y amarle por medio de su palabra, porque el Hijo es el Verbo y ese Verbo es la palabra escrita y, por medio de su tierno y poderoso Santo Espíritu el cual nos guía y nos enseña, podremos vivir y comprender los planes y las promesas de Dios. Juan 1:1: En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.

Recuerda que la Biblia es el libro más amado, pero también el más odiado. Es comparado con una luz, una lámpara, un fuego, un espejo, un crítico, un martillo, una espada, una semilla, un pan, leche y con la miel. Está escrito para instruirnos y también para corregirnos. Es el único libro que ha transformado millones de hombres, mujeres, jóvenes, niños, matrimonios, familias, sociedades y naciones en muchas generaciones. Es el único libro que puede tocar y transformar el espíritu del ser humano y conectarlo con su escritor, con su Creador y Dios. Solo en este escrito el autor está presente con el lector. 2 Timoteo 3:16: "Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia..."

Declaro y creo que a partir de hoy, ustedes empezarán a leer y a amar su Biblia para ser instruidas y edificadas en el conocimiento de Dios, para proclamar sus promesas y dar testimonio de que en ella han encontrado paz, amor y salvación en Cristo Jesús.

Oración: Señor Jesucristo perdona todos mis pecados, entra a mi corazón, llename de tí y dame una nueva vida, hoy declaro que eres mi Salvador. Ayudame por medio de tu Espíritu a leer tu palabra. En el nombre de Jesús.  ¡Amén!



miércoles, 10 de mayo de 2017

CONOCE POR QUÉ JESÙS ES LA VERDAD

 Juan 18:38 (A Jesús) Le dijo Pilato: ¿Qué es la verdad?

Esta pregunta le hizo Pilatos a Jesús antes de entregarlo para que fuese crucificado: "¿Qué es la verdad?", preguntó. Y Jesucristo, la verdad hecha hombre, estaba frente a sus ojos, mirándole y hablándole; sin embargo, Pilatos no pudo ser persuadido por sí mismo de a qué verdad se enfrentaba...

Ahora, hoy muchos hombres y mujeres, al igual que Pilatos, se preguntan: "¿Cuál es la verdad?- 

Y pues ahora el hombre maneja muchos tipos de verdad; así que leyendo un poco, me encontré con por lo menos 11 tipos de "verdad", que consisten en la visión, creencia y raciocinio del hombre. Verdades científicas, filosóficas, absolutas, racionalistas, humanistas, necesarias, provisionales, religiosas, etc.


La verdad se define como coincidencia entre una afirmación y los hechos. Fidelidad a una idea. Veracidad y confirmación de las palabras.

Es interesante saber que, antes que todo, en el cristianismo la "verdad" tiene vida porque es una persona, y es la persona de Jesús. No es un simple concepto, no es según la razón, según la realidad o según el pensar y el estudio del hombre y sus creencias. La "verdad" que Dios nos presenta salió de él mismo, de su Espíritu, y fue enviada a la tierra de los vivientes y es llamado el Hijo de Dios, quien nos manifiesta la única, absoluta e indiscutible verdad de la creación y de la condición de todos los seres humanos. Verdad de verdades, desde el inicio, el hoy y para el futuro de la creación de Dios. Jesucristo es el camino, la verdad viviente, quien nos advierte que "nadie" llega al Padre Celestial si no es por medio de su apremiante y expresada verdad.

En un mundo donde reina la mentira y esta se ha hecho parte de nuestra cultura, costumbres tradiciones, creencias, noticias y vocabulario, al hombre le cuesta abrirse a la verdad de Dios, lo cuestionan con la mente lógica, incrédula, limitada, natural y religiosa. Pero la verdad de Jesús se recibe con un espíritu humilde y abierto, un espíritu de fe, que cree, que está listo para seguirlo así no lo entienda, dejándose guiar por su Espíritu Santo quien lo liberta y lo introduce al Espíritu de verdad

En Jesús, la verdad no se mueve con el conocimiento y la razón humana; se mueve por medio de la fe, por medio de creer en la palabra de Dios y por medio de una comunión con su Santo Espíritu, quien es llamado en las Escrituras Espíritu de Verdad, porque él te guía a la verdad que es Jesús y te revela la verdad de las santas escrituras, dejadas en la Biblia.
Entonces la verdad de Dios es viva, no es estática, tiene un mover, un sentir, habla, cambia, transforma, limpia, restaura, purifica, lava, perdona, levanta, sana, te da esperanza y te garantiza un futuro al lado de tu precioso Creador. Juan 8:31: Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.

En el mundo muchos se creen libres, y tristemente hay una falsa verdad que trae una falsa libertad, en donde nosotros y no Dios somos el motor principal; creemos lo que queremos y hacemos cuanto creemos. Con tanta información y conocimiento, al hombre le cuesta rendirse y creer ciegamente ante lo que no ve, o ante lo que anticipadamente no se le dé una garantía palpable que pueda llevarlo a entregarse a la verdad viviente y a la verdad manifestada en las escrituras.

¿Quién nos ofrece y envió esta verdad? Nuestro creador, el hacedor y dueño de todas las cosas. Verdad absoluta, inamovible, sin sombra de variación: Padre, Hijo y Espíritu Santo, el Eterno, el Todopoderoso, la Roca fuerte, el que es, el que era y el que ha de venir, Dios creador del hombre a su imagen y a su semejanza y quien conoce todas sus necesidades, condición y su destino final. El Único y Verdadero Dios. Juan 8:36: Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.

El hombre humilde de corazón es bienaventurado, según las escrituras, es feliz; ese hombre de corazón humilde es aquel que no se opone ni se cree mayor a su Dios y quien viene a él para decirle: Encamíname, enséñame tu verdad. Te necesito, Dios, trae salvación a mi alma; en ti están mis días, en ti confío, cuídame, susténtame, trae vida, paz, sabiduría y conocimiento de tu palabra; quiero conocer tu preciosa verdad, deseo agradarte, Señor, y decido vivir en tu presencia. Salmo 25:5: Encamíname en tu verdad, y enséñame, porque tú eres el Dios de mi salvación; en ti he esperado todo el día.

Debemos sumergirnos en el Espíritu de verdad para ser moldeados y modelados, transformados y hechos a la medida del varón perfecto que es Cristo Jesús; así nuestro fruto será bueno.
La verdad que da paz y le hace falta al mundo entero es Cristo Jesús, no es la religión o una filosofía. Nosotros le pertenecemos a Dios y él ama y añora a su creación con él; es por eso que sacrificó a su amado Hijo para darte a ti y a mí una oportunidad de vida, libertad y sanidad del alma que nos guiará a vivir en el espíritu y nos enseña su eterna y poderosa verdad, nos alumbra para salir de las tinieblas y nos quita el velo. En el mundo muchas verdades cambian, y son realmente mentiras; hoy es verdad, mañana, quién sabe... En Dios la verdad no cambia, la verdad es eterna y la verdad confronta al hombre, no lo consiente y lo mima, sino que lo examina y luego le da una esperanza de vida.

No te dejes engañar por medias verdades que a la final son mentiras, o por verdades cambiantes que te hagan sentir bien al momento o te convengan; según el hombre y el modernismo. Tampoco existe la verdad por repetición; te lo crees de tanto escucharlo. El mundo está extraviado y confundido, ha preferido fábulas e historietas, pero su corazón siempre va a querer y va a anhelar llenarse de Jesús, porque solo él completa y perfecciona al ser humano.

Hoy, espero que su verdad salga de la mejor y más confiable fuente de vida que es la "Biblia", la palabra de Dios. Dios quiere guiarte a ti y a todas tus generaciones. Santiago 1:18: Él, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas.

Señor Jesús perdona mis pecados, entra a mi cotazón y envia a tu Espiritu de verdad para que me guíe en tu palabra... Amém


martes, 28 de marzo de 2017

APRENDE A DESCANSAR EN LA PRESENCIA DE DIOS

Éxodo 33:14 "Y él dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso."

Cansancio en la vida es lo que sobra hoy. El mundo parece estar cansado y agotado. Vivimos en una especie de carrera sin fin; todos los días tenemos que embarcarnos en una nueva meta, tenemos que aprender de todo lo nuevo que, como avalancha, llega.

Nuevos pensamientos, nuevas creencias, nuevos retos, películas, mentiras, reality, chismes. Guerras. Malas noticias, peleas, presiones, desastres naturales, religión, problemas familiares, enfermedad. Éxito, riquezas y más metas. La verdad, la mentira de la vida. Dios, el diablo. El apocalipsis viene o no viene. El tiempo. La vida y la muerte, segura de que un día llegará sin avisar.

Ahora, lleguemos a casa, a nuestro refugio, y en ella muchas personas encuentran conflictos, peleas, desacuerdos, separación, divorcio. Infidelidad, adulterio, pobreza, enfermedad, abandono, desamor. Rebeldía, soberbia, egoísmo, deudas, abuso sexual, vicios, frustración. Riquezas, abundancia, indiferencia, soledad. Éxitos, diversión, trabajo, más trabajo y muchos sueños por cumplir. La verdad, la mentira, Dios y el diablo. El apocalipsis, la vida que pasa y no la veo, la muerte segura que llega sin avisar.

Individualmente, otros viven en desamor, soledad, confusión, falta de identidad, sueños perdidos, dolor de vivir, golpes, tristeza. Depresión, estrés, soledad. Envidia, inseguridad, padres ausentes. Ira, enojo, rencor. Burlas, menosprecio, abandono, enfermedad. Muchas frustraciones, insatisfacción personal, libertinaje, drogas, confusión.

No todo es así para todos, pero en la vida de muchos, en el hogar e individualmente, viven cansados y eso le quita sentido a nuestro paso por la tierra. Dicen que lo bueno no cansa, nadie se queja de lo bueno, aunque hay cosas buenas que en los excesos se hacen malas y traen consecuencias. El pecado cansa, seguirle el ritmo al mundo cansa, vivir la vida loca cansa. Y aun vivir sin Dios un día te va a cansar y te va a frustrar.

Hay un Dios y un Diablo, una verdad y una mentira. Realmente se acerca el fin de los tiempos; la vida pasa frente a nuestros ojos y no la sabemos aprovechar. Estamos distraídos, metidos en la distracción y el consumo de la tecnología, en donde todos los días alguien apuesta por ser visto, por salir del anonimato y poder ganar la aprobación y la aceptación que le falta en su corazón al tener miles de "Me gusta".

Éxodo 33:14 "Y él dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso." La diferencia que hace la diferencia. Jesús nos advirtió: "En este mundo tendrán problemas, aflicciones, pero confíen en mí, yo ya vencí". A Moisés se le presentaba un gran reto; creo que nadie en este mundo ha tenido un reto como el suyo, y problemas le sobraron, pero Moisés buscó la presencia de Dios.

La presencia de nuestro Dios en nuestras vidas lo cambia todo. Transforma nuestro mundo, nuestros hogares, familias. Nuestra vida, nuestros sueños. El día a día y aun nuestro futuro. Ya no le tendremos miedo al mañana, ni al Apocalipsis, ni a la muerte. Un comienzo, un resultado. Una decisión, una vida plena. Es cierto que, por causa del pecado, no vivimos vidas estables y hay pruebas que enfrentar. Desde un principio los conflictos son parte de la vida, pero bien es cierto que cuando ponemos nuestra mirada en Dios y decidimos recibir a Jesucristo como nuestro Señor y Salvador, las cosas cambian. La confianza no estará en nosotros mismos, sino en el Señor.

Vamos a dejar de depender de la aprobación de los demás porque sabemos que ya hemos sido aprobados por Dios y eso es más que suficiente. Ya no vivimos de los sonidos y rumores del mundo, sino del sonido de la voz de Dios por medio de su palabra. No estaremos en medio de lo natural, sino de lo sobrenatural de Dios. No andaremos en el pecado, sino que pedimos perdón por haberlos cometido y cambiamos el rumbo porque hemos sido perdonados por nuestro Dios.

No más guerras en casa, sino paz, restauración, amor, alegría, convivencia sana. No más divorcio, sino unión y acuerdo. No buscamos ser servidos, sino servir a otros. Mas nunca nada se tratará de mí, se tratará de aquel que dio su vida por mí, Jesús de Nazaret. Me voy a olvidar de las promesas de los hombres, no las necesito, porque las promesas de Dios me llenan, porque él no miente y es fiel en cumplir su palabra. Comenta tu experiencia con la presencia de Dios.

Oración: "Señor Jesús, hoy te pido que entres a mi corazón como Señor y Salvador. Perdona mis pecados.  Te ruego traigas descanso a mi alma, a mi familia, a mi casa. Creo que tu presencia estará conmigo". En el nombre de Jesús. Amén.

Mateo 11:29 "Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas" 


miércoles, 1 de febrero de 2017

APRENDE A TENER PENSAMIENTOS SANOS CON JESÚS


Mateo 15:19 Pues del corazón salen los malos pensamientos, el asesinato, el adulterio, toda inmoralidad sexual, el robo, la mentira y la calumnia. (NTV)

Definitivamente, somos lo que pensamos. Gran parte de nuestros pensamientos están asociados a nuestras vivencias, a palabras, frases o críticas que nos han dicho, personajes de influencia en nuestras vidas, el entorno, aprendizajes, etc. De lo que vamos viviendo nos vamos llenando.
Tenemos malos recuerdos y buenos recuerdos, pero, ¿cuáles son los recuerdos que nos dominan? Con la ayuda de la Internet, hoy en día tenemos a la mano de todo un poco, desde lo más grotesco hasta lo más hermoso. Vemos y sabemos hasta de lo que no queremos y, por curiosidad, hemos podido llenarnos de información y de ideas dominantes en el mundo que no necesariamente nos ayudan o nos sirven para algo bueno.

Las palabras hacen pensamientos e imágenes: los recuerdos hacen vivencias y todo puede llevarnos a una realidad. Lamentablemente, un mal recuerdo, una mala palabra, puede calar tan hondo en el corazón y crear peliculas de dolor y herirte, y eso nos puede llevar a abrir portales de maldición, oscuridad, a lo negativo, a la miseria, a los demonios y a pensar que nunca debiste nacer. Un solo recuerdo doloroso, si no lo sacamos de nuestro corazón, puede desgraciarnos la vida. Por eso hay que tener cuidado con lo que escuchamos y vemos.

La Biblia nos dice que Jesús sabía lo que ellos estaban pensando, lo que nos muestra que Dios siempre sabe lo que está en nuestra mente porque él es omnisciente. El Señor nos dice que podemos renovar nuestros pensamientos con su palabra, con su poder y con la ayuda de su Espíritu. Tenemos que creer en la sanidad y la liberación de nuestro interior, con restauración, identidad y sabiendo que tenemos un propósito y un futuro nuevo.

Los malos pensamientos salen del corazón: Es importante saber que los pensamientos pecaminosos están relacionados con el corazón, muchas veces debemos saber la raíz, por qué están allí, quién lo sembró, como entró, luego hablar con el Señor y perdonar, entregárselo todo a Dios, cortar los hilos de conexión con las tinieblas y después llenar ese espacio vacío con información buena y agradable a Dios. Mateo 15:19.

Particularmente, yo era veloz para pensar, lo bueno y lo malo, y por las situaciones que había vivido tenía tendencia a pensar más rápidamente en lo malo y, hoy si me descuido, yo sé que un pensamiento dañino puede hacer estragos con mi vida. Pero he aprendido a conocer mis debilidades, para rechazar y cerrar toda puerta a cualquier pensamiento desestabilizador y cuidar mi corazón y mi mente.

Depuración y Renovación: Cuando nosotros venimos a Cristo, es necesario pasar por una depuración de nuestros pensamientos y sacar los pensamientos nocivos para nuestra salud y para nuestro espíritu. Hay cientos de enfermedades que nacen de dolorosos pensamientos: la depresión, la culpa, la ira, el odio, las pasiones sexuales desenfrenadas, el rencor, la amargura... Todo eso se alimenta de pensamientos. Hay cánceres que se han originado en un pensamiento de dolor y rencor. Incluso tanto el complejo de inferioridad como el de creerse superior al mismo Dios nacen de un pensamiento, de una creencia, de una enseñanza. Es por ello que es importante después de depurar renovar la mente como dice Romanos 12:2.

Tenemos hoy en día la tendencia y la filosofía del pensamiento positivo y el pensamiento negativo, que no está mal; sus consejos son buenos y pueden traer un buen resultado a tu vida. El problema está en que el hecho de que aprendas a ser positiva no quiere decir que tengas un corazón sano, o que hayas perdonado, o que no tengas raíces de amargura. Podemos ponernos máscaras delante de los hombres, pero no delante de Dios.

Pasos para sanar nuestros pensamientos:

viernes, 30 de diciembre de 2016

MUJER FELIZ AÑO 2017

Promesa para este año 2017: 
Un Corazón Nuevo.

"Les daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de ustedes. Les quitaré ese terco corazón de piedra y les daré un corazón tierno y receptivo. 
Pondré mi Espíritu en ustedes para que sigan mis decretos y se aseguren de obedecer mis ordenanzas" 
Ezequiel 36:26-27 (NTV)

Todos siempre al comienzo de un año deseamos dejar todo lo malo atrás y nos preparamos para recibir no solo un nuevo año sino que en este tiempo pedimos anhelamos y proclamamos una nueva vida, comenzamos llenas de nuevos y poderosos deseos que prometemos cumplir o las metas que deseamos alcanzar, pues solo el transcurrir del tiempo hablará, y nos hará saber si realmente hemos trabajado para llegar a cumplir nuestras viejas, nuevas y hasta desafiantes metas y con todas las promesas de cambios que hemos pregonado para el nuevo año.

Hay muchas cosas que nosotras no podemos hacer solas, hay metas y sueños que solo Dios en su infinito poder nos puede ayudar a alcanzar. Muchas veces las cargas y el por qué no realizamos y cumplimos con nuestros compromisos es por el cansancio, los problemas, el estrés, las cargas, frustraciones y dolores internos acumulados en nuestro corazón que no nos dejan avanzar y alcanzar una vida llena de logros y paz, encontrar y vivir en amor, con una linda familia, vernos realizadas, bien acompañadas y sentirnos y vernos completas. Una mujer completa y feliz es la que invita a Jesús a ser parte de su vida, de sus sueños, de su familia, su matrimonio, su trabajo y de lo más íntimo de su ser, él te ofrece su Espíritu Santo para que sea tu compañero y te guie y así puedas conseguir cada día y cada año que llega la plenitud de la vida en Cristo Jesús.

Hay una cosa que Dios quiere hacer en este nuevo año que entra y solo cada una de nosotras le puede dar el permiso para actuar y es permitir que él entre y cambie nuestro corazón para que ahora sí, podamos vernos realizadas, no solo externamente sino la más importante, internamente, desde adentro, para que entonces seamos completamente libres y sanas y desde la paz de nuestro corazón pueda nacer una nueva mujer y poder ser testigos y ejemplos de que nuestro Dios es Todopoderoso y que solo él puede entrar a lo profundo y cambiar nuestro terco corazón y darnos un corazón tierno de carne, aliviado, dócil y lleno de amor y paz, ese perfecto amor que Dios derrama en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo una vez que recibimos a su Hijo amado Jesucristo de Nazaret como Señor y único Salvador, este será nuestro motor para seguir y salir adelante a pasos agigantados.

Querida amiga, gracias por tu amor, tu apoyo y tu fidelidad, Mujer eres libre y exitosa desea servirte y que en este nuevo año te apropies de las hermosas promesas que Dios a dejado para tu vida y que se hagan todos tus sueños junto con el plan de Dios para ti una realidad, y que tu gozo sea cumplido.
Dile: Jesucristo entra a mi corazón, te entrego mi camino, perdona mis pecados, limpiarme, sé tu mi ayudador, Señor, guía, fortaleza y mi amigo fiel... Amén!

Declaramos para este nuevo año, un nuevo corazón que ama, sigue y obedece la voz de su amado Dios y que su paz reina en nuestros corazones en nuestras familias, en nuestras casas y en nuestra nación. Que su salvación alcanza nuestras generaciones, proclamamos vida en abundancia, restauración, sanidad, unión, alegría, la protección divina y su abundante provisión.

Preciosa Mujer, declaro que en este año venidero tendrás una intimidad preciosa con el Señor Jesucristo y que le conocerás en gran manera y proclamaras el nombre de Jesús en donde quiera que vayas porque tú corazón estará lleno de la gloria de Dios...

¡En el nombre del Señor Jesucristo. Amén!

¡Feliz Año 2017!



viernes, 23 de diciembre de 2016

NACIMIENTO DE JESÚS

Lucas 2:1-20


Por aquellos días Augusto César decretó que se levantara un censo en todo el imperio romano. (Este primer censo se efectuó cuando Cirenio gobernaba en Siria.) Así que iban todos a inscribirse, cada cual a su propio pueblo.
También José, que era descendiente del rey David, subió de Nazaret, ciudad de Galilea, a Judea. Fue a Belén, la ciudad de David, para inscribirse junto con María su esposa. Ella se encontraba encinta y, mientras estaban allí, se le cumplió el tiempo. Así que dio a luz a su hijo primogénito. Lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en la posada.

Los pastores y los ángeles

En esa misma región había unos pastores que pasaban la noche en el campo, turnándose para cuidar sus rebaños. Sucedió que un ángel del Señor se les apareció. La gloria del Señor los envolvió en su luz, y se llenaron de temor. 10 Pero el ángel les dijo: «No tengan miedo. Miren que les traigo buenas noticias que serán motivo de mucha alegría para todo el pueblo. 11 Hoy les ha nacido en la ciudad de David un Salvador, que es Cristo el Señor. 12 Esto les servirá de señal: Encontrarán a un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.»
13 De repente apareció una multitud de ángeles del cielo, que alababan a Dios y decían:
14 «Gloria a Dios en las alturas,
    y en la tierra paz a los que gozan de su buena voluntad.»
15 Cuando los ángeles se fueron al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: «Vamos a Belén, a ver esto que ha pasado y que el Señor nos ha dado a conocer.»
16 Así que fueron de prisa y encontraron a María y a José, y al niño que estaba acostado en el pesebre. 17 Cuando vieron al niño, contaron lo que les habían dicho acerca de él, 18 y cuantos lo oyeron se asombraron de lo que los pastores decían. 19 María, por su parte, guardaba todas estas cosas en su corazón y meditaba acerca de ellas. 20 Los pastores regresaron glorificando y alabando a Dios por lo que habían visto y oído, pues todo sucedió tal como se les había dicho."

Que la gloria y la luz del Señor envuelva cada corazón y podamos entregarnos por entero a Jesucristo quien vino a salvarnos de la muerte eterna y a perdonar nuestros delitos y pecados para que podamos reconciliarnos con nuestro Padre Celestial y vivir en comunión intima con él. Porque él no vino a condenar a los hombres sino a dar vida en abundancia y para que los hombres, mujeres y niños sean salvos por él.

¡Jesucristo es la razón navidad! Ábrele tu corazón y deja que la paz de la salvación y su infinito amor transformen tu vida y puedas sonreír, alabarle y dar voces de jubilo proclamando que Jesús el Rey a nacido en tu corazón.

Oración: "Señor Jesús hoy te pido que entres a mi corazón y nazcas en él, perdona todos mis pecados, sé mi Señor y mi salvador desde ahora y para siempre, transforma mi vida. En el nombre de Cristo Jesús Amén!"


¡FELIZ NAVIDAD!

miércoles, 23 de noviembre de 2016

ESPERANDO EN DIOS

1 Juan 5:14: "Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye".

La espera que desespera. Qué difícil es esperar algo que deseamos grandemente y que nos agrada y que creemos será de bendición para nuestras vidas, sobre todo ahora que estamos viviendo en un tiempo en que todo es para ayer, tipo microondas; pedimos para recibir "ya" y esperar nos desespera hasta el punto de la impaciencia, la rabia, la tristeza, la desesperanza, la ansiedad y el dudar que en algún momento llegará lo que estamos pidiendo y esperando.

Esperar en Dios es toda una prueba, es cuestión de fe, de tiempo justo, es cuestión de propósito, de muerte al yo. A él no lo podemos manipular, ni apurar, ni reclamar lo que creamos una tardanza. Dios nunca llega tarde, es por eso que con él desarrollamos "paciencia", una paciencia que no desespera, sino que trae paz, fe y esperanza en el Dios que cumple sus promesas y trae a cumplimiento lo que él le a prometido a sus hijos.

Muchas veces las cosas salen mal porque nosotros intervenimos y queremos acelerar los tiempos de Dios, porque nos gana el desasosiego y no estamos dispuestos a esperar lo que nos toca; luego nos dolerá vivir las consecuencias de no saber esperar en Dios. Y vendrá la pregunta: "¿Por qué Dios permite que me pase esto?". Sin embargo, Dios es tan bueno que de nuestros desastres saca muchas cosas buenas, y nos ayuda. Tenemos que ser capaces de pedirle perdón y, si esperamos en él, nos dará soluciones y podremos seguir adelante. Sin embargo, hay casos de casos en donde quedarán grandes heridas y el no respaldo del Señor. Rom. 15:13:"Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo".

Un caso que se hace ya muy común es en donde no esperamos al hombre o la mujer con quien nos tenemos que casar y escogemos según lo que diga el ojo, las emociones, en apuros porque me va a dejar el tren, por la necesidad de los deseos desenfrenados, por soledad. Cuando creemos que somos de yugo semejante, o porque Dios le dijo a alguien que me dijera que me casara con fulano de tal. Es justo allí donde podemos ver no la gloria de Dios, sino las puertas del mismo infierno. Así que, amiga querida, no te desesperes; el matrimonio es un pacto muy hermoso y serio para Dios y debe ser muy valioso y un gran compromiso para los novios, así que espera la persona que el Señor ya tiene guardada para ti; espera sin desespero, para que luego no lo lamentes, porque después de aceptar a Cristo como tu Salvador, el matrimonio es una de las siguientes decisiones más importantes del ser humano.

También pasa con los ministerios y el llamado que entrega el Señor: queremos ejercer antes del tiempo y de la preparación del Espíritu Santo, y como este es un mundo espiritual, entonces vienen los ataques despiadados del enemigo y pasamos por el peor valle de sombra de muerte en donde nunca debimos estar. Deje que el Espíritu de Dios le dé señal de partida; mientras tanto, espera que Dios trate contigo y te empodere para ejercer tu llamado, con gran poder espiritual, sanidad y autoridad en Cristo Jesús.

Esperar la respuesta de Dios a cada una de nuestras oraciones es a veces agotador; algunas respuestas son inmediatas o rápidas. Sin embargo, tenemos que saber que no todo lo que le pedimos a Dios nos conviene. Muchas veces podemos orar con ego, con rabia, con ideas egoístas, con deseos de venganza, en la carne y no en el espíritu, y es por eso que no todo lo que pidas el Señor lo va a responder.1 Juan 5:14: "Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye".

Tenemos que primero conocer al Dios justo en el cual hemos creído; sus planes no son nuestros planes. Él sí desea ayudarnos en nuestras relaciones, matrimonios, familias, trabajo, estudios, etc. Pero habrá cosas que solo él sabe cómo y cuándo tendrán respuestas. Muchas veces pedimos y lo que Dios tiene para nosotros es mejor y mucho más grande de lo que hemos pedido; nuestra mente es finita, su mente es infinita; él conoce el futuro, él ve el panorama completo y nosotros solo vemos un poco. Nosotras somos más del alma y la razón y nos conducimos por una mente terrenal y natural que, según los años, caduca. El Señor es eterno.

Tenemos que entender que nos conviene esperar en Dios y que las pruebas y sufrimientos que pasamos nos hacen crecer, madurar, nos pulen y nos preparan para hacer aquello para lo cual él nos ha llamado y creado.

Podemos desobedecer, desesperarnos, angustiarnos, dudar, renegar, alejarnos y tomar malas decisiones a causar de no saber esperar en Dios, pecando, contristando y desagradando al Espíritu del Señor. Es necesario pedir perdón, ayuda y guía por medio de la palabra de Dios para tomar las mejores decisiones y orar sin cesar para que nuestra espera sea en gozo, en fe y en amor sabiendo que el Dios eterno no nos ha desamparado, ni se a olvidado de nosotros, Él está atento a nuestras necesidades porque nos ama, somos sus hijas amadas, él vela por nuestro futuro.

Todos sus planes son buenos, agradables y perfectos para con nosotros, nada hay imposible para él, así que con el siempre ganamos y todo trae bendición y buenos resultados para nuestras vidas, nuestras familias, casas, nuestros negocios, nuestra salud, y nuestras generaciones. Aprende a tener paz y a esperar en él.


2 Pedro 3:14 "Por lo cual, oh amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz"


miércoles, 28 de septiembre de 2016

MUJER ERES LIBRE DE TU ENFERMEDAD

Lucas 13:10-13 "Enseñaba Jesús en una sinagoga en el día de reposo,  Y había allí una mujer que desde hacía dieciocho años tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada, y en ninguna manera se podía enderezar. 

Cuando Jesús la vio la llamó y le dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad.   Y puso las manos sobre ella; y ella se enderezó luego, y glorificaba a a Dios".

Es poderoso leer a un Jesús lleno de poder en los evangelios. Un Jesús que anhelaba la libertad y el bienestar de su prójimo. Los evangelios están llenos de los milagros, sanidades, prodigios y liberaciones que Jesús les hacía al pueblo. Miles fueron los testigos oculares de su ministerio sobrenatural como el Hijo de Dios.

En las multitudes que le seguían podemos ver que había gente de fe, que decían: ¡Este es el Cristo que tanto esperábamos! ¡Nadie ha hecho lo que él hace! El gentío se impactaba de su autoridad y de sus enseñanzas; Jesús mostró ser todo un “maestro" al servicio de hombres, mujeres y niños. Su presencia no podía pasar desapercibida en ningún lugar que llegara.

Tanto incrédulos, religiosos, opositores y mirones que, más que aportar y alegrarse por sus maravillas, eran piedra de tropiezo para los milagros y para que muchos no creyeran lo que pasaba ante sus ojos. Los sordos escuchaban, los ciegos veían, los leprosos se sanaban, los dolores se iban, los oprimidos por demonios eran liberados.  El amor de Dios se manifiesta por medio de Jesús de Nazaret, quien vino a dar esperanza y vino a salvar lo que se había perdido.

Todo sucedió ante los ojos del pueblo; sin embargo, muchos no creían, se oponían y criticaban a Jesucristo y luego a sus discípulos. Y no estamos muy lejos de esto; hoy muchos son incrédulos, critican, no creen en milagros, son religiosos y se oponen a la voluntad y a la obra milagrosa del Señor para su iglesia. Lo ven como parte de la historia, pero no como parte activa del presente por medio de la presencia del Espíritu Santo en la iglesia de Cristo. Marcos 9:23 "Y Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible".

Yo soy testigo del poder sanador de Jesucristo; su mano poderosa y milagrosa no se ha acortado. Él me ha libertado y me ha sanado en varias ocasiones de diferentes enfermedades, por eso hablo de su poder y de su amor. Si estás sufriendo y cargando con una enfermedad, una opresión, un dolor, una fiebre, estás al borde de la muerte, lo que sea que tengas, si lo crees y pones toda tu confianza en el Señor Jesucristo, él puede sanarte, libertarte, obrarte un milagro, quitarte esa carga pesada.

Este pasaje de la mujer encorvada me impacta, porque mientras la mujer del flujo de sangre se arriesgó a todo y fue y tocó el borde del manto de Jesús y arrebató su milagro, esta mujer encorvada solo estaba en el lugar correcto, a la hora correcta, en un sitio que era mayormente visitado por hombres. "La Sinagoga". En esta época, por cuestiones culturales, los hombres no hablaban con las mujeres; sin embargo, Jesús se sale de ese parámetro y rompe la cultura, aun cuando sabía que se exponía a las críticas y hasta a la agresión de los fariseos y religiosos de la época, quienes estaban en la sinagoga.

Quizás por eso esta mujer llama su atención; las escrituras dicen:  "Y Jesús la vio..." Pero no solo la vio, sino que "la llamó" Esta mujer no tuvo que abrir su boca, ni pedirle nada, solo obedeció a su voz y fue a él, sin saber ni entender para qué la llamaba. Jesús, por su amor, su compasión y por su infinita misericordia, le dice lo que quizás nadie, ni ella misma, se esperaba: "Mujer eres libre de tu enfermedad".

Luego, la tocó, colocando sus manos sobre ella, y poder salió de él, porque ella fue sana en esa misma hora. Ella se endereza y es completamente libre de la esclavitud de la enfermedad que llevaba desde hacía 18 años. Fue libre de toda opresión del enemigo. Fue libre del pasado, del juicio, de las burlas y críticas. Fue libre para seguir a Cristo y para glorificar y exaltar al Altísimo Dios.  ¡Qué maravilloso es el Señor Jesucristo!

Mujer: Jesucristo está listo para entrar en tu vida y decirte: ¡Mujer, eres libre de tu enfermedad! La sanidad divina es real.  Esta mujer estaba en el templo buscando la presencia de Dios.

Debes tener en cuenta que hay enfermedades por causa del pecado, maldiciones hereditarias, opresiones demoníacas. Hechizos, enfermedades y dolores por descuido. Desórdenes alimenticios, etc. Pídele al Señor que te purifique y sane tu corazón, tus pensamientos, tu alma, que trate contigo y tendrás el camino libre y la entrada de tu milagro en tu cuerpo.

A mí me pasó, como a la mujer encorvada. Jesús me vio, y me sanó; la verdad, yo no entendía nada, no sabía de este poder de Jesús para sanar. Tan solo tenía un mes de ir a la iglesia; varias enfermedades del alma habían desaparecido. A través del tiempo he tenido que clamar por otros milagros y he visto la mano poderosa y sanadora del Señor Jesucristo obrar a mi favor y en mi vida. Él sustenta mi cuerpo; aun cuando visite al médico, mi confianza está en Jesús.

Jesús quiere sanarte; ninguna enfermedad, ningún demonio y ninguna situación natural puede ignorar el poder y las palabras de Dios. Tu fe en el Jesucristo vivo que desea hacerte libre y ver sano a su pueblo. "Por su llaga hemos sido sanados".  "Clama a mí y yo te responderé". 

No sé cuál sea tu situación, solo clama y cree que Dios vendrá a tu rescate. No te canses, no desmayes, sigue creyendo y sigue clamando por tu sanidad, porque él oye tu clamor y ya todas las enfermedades fueron vencidas en la Cruz del Calvario. En el nombre de Cristo Jesús preparate hoy Jesús entrará a tu casa y te sanará. ¡Amén! 8:7 "Y Jesús le dijo: Yo iré y le sanaré".


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viernes, 22 de julio de 2016

RECIBE SANIDAD EN JESÚS / ORACIÓN ESCRITA


Mateo 8:17 "Para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: él mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias"

Los evangelios de San Mateo, San Marcos, San Lucas y San Juan dejan testimonio escrito de cómo Jesús sanaba a los enfermos. Todas las enfermedades y dolencias las podía sanar y todo pecado lo podía perdonar, porque había poder en él. Él tiene autoridad para perdonar pecados y sanar enfermos. Su ministerio se destaca en el amor y la compasión por los perdidos, abandonados, marginados, desamparados, olvidados por la sociedad, por todos los que ya no tenían esperanza. Los desechados por el mundo venían a él aun sin conocerlo para pedir misericordia y ser sanados.

Las personas eran atraídas a Jesús; su fama de que sanaba a los enfermos se regaba por todos los pueblos y aldeas. Milagros salían de él, su palabra era obedecida por el mundo natural y espiritual, por los demonios, por los hombres, por los ángeles. Jesús siempre quería libertar de toda opresión al que a él venía. Mateo 8:7 "Y Jesús le dijo: Yo iré y le sanaré".

Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos. Si ayer quiso, hoy aún quiere y puede sanarte, porque su poder y autoridad están vigentes sobre los cielos, la tierra y debajo de ella. Si pones tu confianza y tienes fe en él como sanador, médico, libertador, restaurador de la mente, del cuerpo y detu alma; Jesús hoy te dice: "Mujer, eres sana. Quedas libre y sana de todo mal y de toda enfermedad".

Porque toda enfermedad, maldición, pecado, dolencia y falta de paz fue llevada y quedó crucificada en la Cruz del Calvario, para que nosotros hoy podamos venir y entrar ante la presencia del Dios Altísimo y decir: en el poder del nombre que es sobre todo nombre, Jesús, quedo sano y completamente libre de toda enfermedad.

La salvación tambien puede sanar el alma y el cuerpo. Jesucristo hace milagros. Así que cree en tu milagro con fe y ven a los brazos de Jesús a pedirlo. Juan 11:4 "Oyéndolo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella"

ORACIÓN

Padre Celestial, hoy venimos ante tu presencia dándote las gracias por tu infinito amor y por tu gran misericordia. Deseamos ponernos a cuentas contigo y rendirnos ante ti, por medio de tu Hijo Jesús, declarándolo como mi Salvador y libertador, mi Rey en quien confío y pidiéndote perdón por todos mis pecados.

Señor, ahora, vengo con un corazón humillado ante ti, reconociendo tu poder y compasión con los enfermos, tengo fe y deseo ser sana. Te pido sanidad para mi alma, mi mente y para mi cuerpo. Hoy deseo ser libertado de toda asechanza del enemigo, de cadenas y yugos de maldad que me atan a las tinieblas. La palabra dice que tu llevaste mis enfermedades y dolencias.

En nombre de Cristo Jesús, así mismo, te pido perdon y perdono a todos aquellos que me han ofendido y que me han hecho daño; rechazo toda legalidad de enfermedad en mi cuerpo por tener falta de perdón. Rechazo toda enfermedad que me haya brotado del rencor. Sacame de la carcel.Te ruego que me limpies dame paz. Quiero dejar el pasado y la enfermedad atrás. "Poe tu llaga soy sanada".

En el nombre de Cristo Jesús echo fuera todo demonio de enfermedad que me oprime, todos espíritu de alto rango de enfermedad le ordeno que salga de mi vida en el nombre de Jesús y sea echado a los abismos sin retorno. El poder del Espíritu Santo se despliega sobre mi y me liberta. Toda opresión del diablo me es quitada en el nombre de Cristo Jesús.

Rechazo toda maldición de enfermedad heredada, brujerías, hechicerías quedan sin poder y me declaro sana en el nombre de Jesús. Creo que soy libre y toda opresión me es quitada. El dolor no tiene poder sobre mi. Recibo nuevas fuerzas, ganas de vivir, nuevas oportunidades y un propósito que glorifique tu nombre. Daré testimonio de la sanidad que hoy tú me regalas. "No moriré, sino que viviré para contar tus maravillas".

Señor Jesús, gracias por sanarme. Tus milagros se desatan en mi cuerpo, en mi vida, en mi familia y seré testigo de que tú, Señor Jesús, eres el mismo ayer, hoy y por los siglos. Todo funciona perfecto como tú lo has creado. ¡En el nombre poderoso de Cristo Jesús! ¡Amén!

Lucas 13:12: "Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad"

¡Hoy he recibido sanidad en mi alma, en mi mente y en mi cuerpo en el nombre de Jesús! Da testimonio de tu milagro.



lunes, 27 de junio de 2016

ORACIÓN A DIOS PIDIENDO AYUDA


Salmo 28:1-2
"A ti clamaré, oh Jehová. Roca mía, no te desentiendas de mí, para que no sea yo, dejándome tú, semejantes a los que descienden al sepulcro.
Oye la voz de mis ruegos cuando clamo a ti, Cuando alzo mis manos hacia tu santo templo".


ORACIÓN:

Padre Celestial, Señor mío, mi Salvador, mi único y verdadero Dios, en ti confío. Espíritu Santo sé tu conmigo en este tiempo. Mi ayudador, dale paz a mi alma y defiendeme del enemigo, de mis angustiadores, de quienes me persiguen, de quienes desean mi muerte.

Dios fuerte, grande y piadoso, que amas a tus hijos y los defiendes como a la niña de tus ojos; mi Señor, no te desentiendas de mí, ayúdame, ven a mi auxilio, no me dejes sola, dame una respuesta, consuela mi alma afligida, revélame qué puedo hacer y guíame en mi situación. Solo tu mano poderosa puede ayudarme y salvarme de mi maldad y de la maldad de quienes me persiguen y me acusan. En ti he esperado y en ti deseo estar y descansar porque solo tú das paz y aliento a mi alma.

Señor Jesús, nombre sobre todo nombre, toda rodilla se doblará ante ti, toda situación cambia ante tu presencia, el enemigo huye de tu Espíritu. Socórreme, escucha mi clamor y nunca me sueltes, no me dejes, mi Rey; yo creo que tú le das vida a mi alma afligida, me das paz en medio de la tormenta. Contigo nunca desfalleceré, tú me has dado aliento de vida y en ti, oh, mi Dios, he confiado y confiaré. No permitas que sea yo avergonzada y pon la respuesta y la victoria en mis manos. Fortaléceme para no desfallecer, para no abandonar; dame las fuerzas de un búfalo y pon estrategias en mis manos para ganar cada una de mis batallas.

Señor, oye mis ruegos; hoy vengo y clamo a ti, porque solo tú puedes darme una respuesta y con ella darme la total victoria. 

Alzo mis manos al cielo y proclamo que en ti he triunfado, seré testigo a los cuatro vientos que tú has respondido mis ruegos y has venido a mi favor para socorrerme, auxiliarme, defenderme, restaurarme y levantarme, para que yo, dé honra y gloria a tu Santo y poderoso nombre. Veré tú bondad, tú misericordia y tú amor derramándose sobre tus hijos y tu amado pueblo. Eres tu quien defiende a tu iglesia, a tus santos, a tus hijos amados, cumpliéndose tus promesas y tus palabras para cada uno de tus hijos.

No nos dejarás y no nos desampararas, ninguno será avergonzado, sino que tu vendrás a nuestro socorro y pelearas por nosotros la batalla que tenemos por delante y nosotros estaremos tranquilos y rendidos en tus manos, dando voces de alegría y de acción de gracias, para luego contar y dar testimonio de tus grandes maravillas.

Bendito Dios, gracias por escucharme y por venir en pos de mí, gracias porque sé que has respondido a mis ruegos, gracias porque mi alma está siendo libertada. Gracias por ser mi fortaleza y mi escudo, gracias porque eres mi libertador en quien confiaré siempre. Gracias por poner tus ojos en mí, gracias por tu infinita misericordia, gracias por tu paciencia y por darme cada día una oportunidad para continuar. Gracias por edificar toda mi vida, mi familia, mi carrera, mi salud, mis finanzas, mi sociedad, mi nación.

Señor Jesús, yo creo que tu palabra en mí se cumple, viniste a salvarme y a darme una nueva oportunidad. Toda acta de decretos en mi contra a sido destruida, anulada, ninguna opresión de las tinieblas podrá dañarme. Gracias por darme a tu Santo Espíritu él me empoderará, me enseñará y me guiará a la victoria. Toda prueba es para fortalecer mi espíritu y para enseñarme a ser conforme a tu corazón.

Hoy deseo alabarte y gozarme en tu santa y poderosa presencia. ¡Santo, Santo, Santo eres tú, mi Señor! Soberano de todas las cosas visibles e invisibles, has escuchado mi clamor, me has auxiliado y me has dado el triunfo.

Gracias por ser mi mayor y mejor ayudador... Estoy agradecida. ¡Mi alma cada día te alaba!


Sal. 28:6-7: Bendito sea Jehová, que oyó la voz de mis ruegos.  Jehová es mi fortaleza y mi escudo; En él confió mi corazón, y fui ayudado.


miércoles, 25 de mayo de 2016

TODA TRIBULACIÓN PRODUCE UN PESO DE GLORIA / Oración


2 Corintios 4:16-17 "Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día. Porque esta leve tribulación 
momentánea produce en nosotros un cada vez más eterno peso de gloria"

El libro de 2 Corintios fue escrito por el apóstol Pablo para la iglesia de Corinto. Pablo fue un perseguidor de la iglesia de Cristo, quien luego tiene un poderoso y sobrenatural encuentro con Jesús y desde ese momento su vida es transformada, para luego convertirse en uno de los servidores de Cristo más destacados y sobresalientes de las escrituras en el Nuevo Testamento, por su profunda y apasionada relación con Cristo y su iglesia.

No obstante, a Pablo le tocó pasar muchísimas aflicciones por amor a Cristo, quien nos dejó grandes enseñanzas en cada palabra para no desistir, sino a confiar, a creer, alimentar nuestra fe, a levantarnos sin desmayar. Aprendiendo a gozarnos en medio de los problemas y situaciones externas y a renovarnos cada día en lo interior de nosotros con la poderosa y viva palabra de Dios.

Todos los hombres y mujeres a quienes Dios usó pasaron por grandes y terribles aflicciones, pero de todas ellas los libró Dios, y todo fue usado para crecimiento, propósito, para manifestar su poder y sabiduría ante los hombres y para gloria suya.

Cristo es nuestra luz y nos da de su luz para que las tinieblas no prevalezcan en medio de nosotros, sino que nuestro conocimiento sea iluminado y lleno de la palabra de Dios, renovando nuestro entendimiento y nuestro espíritu para el completo conocimiento de la fe en nuestro amado Jesús, quien nos advierte que en el mundo tendremos aflicciones, pero confiemos con todo nuestro corazón en él, porque ya él venció al mundo.

En las aflicciones y en el sufrimiento de Pablo ejerciendo su ministerio y por su fidelidad, lealtad y amor al Señor, llevado hasta la muerte. Sin embargo, sus palabras para nosotros son de amor, gozo, alabanza, esperanza y fe en nuestro amado y Señor Jesucristo, sabiendo que el que resucitó al Señor Jesús a nosotros también nos ayudará y resucitará con Jesús para gloria y honra suya. Su Santo Espíritu es nuestro Consolador, ayudador, compañero y guía; el que nos fortalece en medio de las aflicciones, para llevarnos de gloria en gloria y de victoria en victoria.

¿Estás pasando por una aflicción? A todos nos toca. Son parte de la vida; aún más en Cristo son necesarias para nuestro crecimiento y renovación espiritual. Corrección, disciplina, para que aprendamos a poner nuestra confianza en Cristo. Negándonos y muriendo a nuestros propios y egoístas deseos, para poder llegar a cumplir la misión para la cual fuimos creados. No viendo lo visible, sino al invisible, por medio de la fe, porque todo pasará, y todo es temporal, pero sus palabras no pasarán y sus promesas son eternas.

Oremos:

Padre Celestial, te doy las gracias por tu amor, por tu misericordia. Gracias por todo lo que me das, gracias por tu protección y sustento. Gracias aún por todo lo que estoy pasando, porque sé que tú estás conmigo y que no me dejarás, ni me desampararás, sino que me fortalecerás para no desmayar.

Señor Jesús, siento que me estoy desgastando, que no puedo más con esta aflicción, pero tu palabra dice que viva por medio de la fe en Jesús y en tu viva y poderosa palabra. Día a día mi espíritu será renovado por tu Santo Espíritu, porque todo esto es tan solo una muy leve tribulación, y que es una situación momentánea que tendrá un fin. Todo será para gloria tuya y descanso mío. Permite que essta aflicción produzca en mí un excelente y eterno peso de tu poderosa gloria. 

Veré un milagro a mi favor, a favor de mis hijos, de mi esposo, de mi familia, de mis amigos, de mi trabajo. De mis estudios, a favor de mi provisión, de mi salud, de mi nación y a favor de mi relación espiritual contigo.

Tú me defiendes del enemigo y de mis angustiadores y de todo aquel que venga en contra de mi vida; tú eres Señor de lo visible y de lo invisible. Destruye los planes del enemigo en mi contra. Tú levantas mi corazón, me defiendes del lazo del cazador, del yugo del enemigo y me das libertad, porque ya venciste al adversario de mi alma, solo tú, Señor me haces verdaderamente libre. Esto te lo pido en el poderoso nombre de Cristo Jesús. ¡Amén!

 "Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos"
Éxodo 14:14