Colosenses 1:10 "Entonces la forma en que vivan siempre honrará y agradará al Señor, y sus vidas producirán toda clase de buenos frutos. Mientras tanto, irán creciendo a medida que aprendan a conocer a Dios más y más"Los seres humanos nacemos
y vivimos en una lucha constante. Lo primero es nacer, si es que te dejan, ya
que las decisiones personales están matando a millones de niños, siendo el
aborto una de las principales causas de muerte en el mundo. El vientre que debió
ser un lugar seguro para un bebé, ahora es el lugar más peligroso que pueda
existir para muchos inocentes. Honra a Dios con la vida.
A cada segundo crecemos y
maduramos. Aprendemos qué hacer y qué no hacer; luchamos contra el tiempo. Hay
que prepararse, estudiar, tomar decisiones a cada segundo. Aprender de la vida,
de los errores, de las bendiciones. Queremos casarnos, una casa, ser padres, un
trabajo, un buen salario o ganancia. Riquezas, una familia feliz, por estar
sanos, cumplir todos nuestros sueños y alcanzar las metas. Nos esforzamos en
ser libres y hacer lo que queremos, por ser positivos y por triunfar,
etc.
Sufrimos por el pasado,
descuidamos el presente y añoramos, vivimos y nos afanamos por el futuro.
Estamos ansiosos por el éxito y por tener más y más dinero; hay que salir del
anonimato a como dé lugar y volverse viral cueste lo que cueste. Queremos conquistar
el mundo y vivir sin conflictos. Rechazamos las desdichadas, tristezas,
ansiedades, el estrés, la depresión, la frustración, la soledad, etc. Y es así
que vamos luchando cada día por la búsqueda de vivir una vida perfecta, plena y
soñada. Pero muchas veces estamos siendo arrastradas por el desenfreno y el
afán del mundo.
1 Juan 2:15 "No amen al mundo ni nada de lo que hay en
él". Si alguien ama al mundo, no tiene el amor del Padre".
Pero bueno, ser libres y
exitosas no es pecado, prepararse tampoco, vivir feliz menos; el camino hay que
recorrerlo y vivirlo correctamente, tomadas de la mano de Dios, y es así donde
muchas cosas pueden cambiar. Aunque no todo será un jardín de rosas, ni para el
que cree en Dios, ni para el que no cree, pero Jesús hará la diferencia.
Vive en la voluntad de
Dios:
Aprende a no vivir en las mentiras y en las falsedades del mundo, porque te
llevarán a un despeñadero. Solo cuando decidimos conocer a Dios y hacer su voluntad es
que empezamos a agradar a nuestro Padre eterno, y es de esa manera en que la
perspectiva de la vida puede cambiar para nosotras, y empezamos a crecer y a dar buenos frutos, sabiendo que su voluntad es
buena, agradable y perfecta. 1 Juan 2:17 "El mundo se
acaba con sus malos deseos, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para
siempre".
Sigue el Evangelio: Dios tiene palabras y
promesas maravillosas para ti; dice que sus bendiciones te alcanzarán. No
ignoremos sus palabras o sus advertencias. Con facilidad muchos pueden desechar
la salvación, y es así que nos convertimos en seguidores del mundo y no de Dios.
No confíes en tu "yo", confía en el Señor y en su Espíritu; tampoco
sigas a los dioses modernos que te brinda el mundo, sigue la verdad del
Evangelio porque en él hay seguridad. Gálatas 1:10 "Queda
claro que no es mi intención ganarme el favor de la gente. Sino el de Dios. Si
mi objetivo fuera agradar a la gente, no sería un siervo de Cristo".
Todos necesitamos a Dios: Todos, sin importar la raza o la clase
social, necesitamos la salvación. Podemos vivir consciente e inconscientemente
en la búsqueda de Dios, de un mundo mejor y un camino seguro que nos lleve a la
paz, a la libertad, al amor verdadero, a la verdad absoluta, a la plenitud de
la vida. Que nos sane y nos dé esperanzas cada día, que quite todos nuestros
temores y nos dé guía en los problemas. Pero todo ese respaldo es seguro solo
cuando viene de la mano de nuestro Creador, cuando nos entregamos a su plan de
salvación en Jesús. Para vida o para muerte, solo en Dios estamos seguros.
Mi vida depende de Dios: Suyos somos, y venga lo
que venga, mi esperanza de vida, de crecimiento, de triunfo, de éxitos está
guiada por él y para él. No quiero que mi vida dependa de cuánto tengo, sino de
quién me tiene y que con él soy más que vencedora. Agradando a Dios y honrándolo,
puedo vencer al mundo y puedo triunfar en cada sueño y en cada meta. Seguir su
consejo me hace sabia y me da la paz y la felicidad que necesito. Su verdad
siempre estará escrita en mi mente y en mi corazón; solo Jesús llenará nuestros
vacíos. Hebreos 8:10 "... Pondré mis leyes en la mente de
ellos, y sobre su corazón las escribiré. Y seré a ellos por Dios, y ellos me
serán a mí por pueblo".
Vivimos por fe y no por
vista: Jesús es la pieza principal que completa todas las tuyas; él tiene
sueños y planes listos para que los ejecutes, sueños y obras que darán frutos
buenos y abundantes y que cambiarán e impactarán tu vida, la sociedad y el
mundo en que te desarrollas. Tú eres su punta de lanza, créelo por fe. La
gloria será suya, pero tú serás su voz. Cuando Cristo está en nuestro
corazón, lo que queremos hacer es agradar y honrar a nuestro Padre, y la fe nos
ayudará a ver y a hacer lo imposible. Hebreos 11:6 "... sin
fe es imposible agradar a Dios.
Agrádalo y hónralo con tus talentos: Hazlo todo para él, dedica y aplica todos tus talentos para la gloria de Dios. Estudia aquello que te llena y te da paz. Ejecuta los sueños que Dios puso en tu corazón, cumple el llamado que tienes ante él. Haz las obras que él diseñó para ti. Confía en Dios en todos tus caminos y entrégale todas tus metas; él te respaldará, te guiará y recompensará tu obediencia. Colosense 1:16 "... todo fue creado por medio de él y para él".










